miércoles, 18 de noviembre de 2009

Medios de Comunicación Privados, la otra cara del Imperialismo


Luis R Delgado J

En varias ocasiones uno ha leído o escuchado que los medios de comunicación privados son instrumentos o responden a los intereses del imperialismo, pero lo cierto es que esta parte fundamental de la industria cultural capitalista, no es títere ni instrumento, es parte misma del actual orden capitalista mundial.

Si entendemos al imperialismo como un sistema mundial caracterizado por la monopolización transnacionalizada de capitales, nos damos cuenta que la industria mediática mundial no escapa de esta realidad. CNN o FOX son monopolios capitalistas de las mismas proporciones que una Nestlé, General Motors o Microsoft.

Esto es bueno tenerlo presente para no caer en el error de considerar la industria mediática como un conglomerado empresarial de segunda, ubicado por detrás de los complejos industriales, bancarios, energéticos, alimentarios, tecnológicos, armamentistas o farmacéuticos. No es así, la burguesía dueña de los medios de comunicación es tan poderosa como las otras fracciones burguesas transnacionales (comerciales, bancarias, financieras, industriales, etc.), y comparten con ellas la mayoría de los intereses globales burgueses, por lo cual está muy bien alineada en el campo de la lucha de clases mundial.

Los medios de comunicación privados son las armas ideológicas más importantes con que cuentan las fuerzas de la reacción. Crear al esclavo feliz, inocular en todo el planeta el Pensamiento Único (Ramonet 2003), uniformar a escala planetaria los patrones de consumo de la sociedad gringa, participar en las guerras de IV generación u operaciones bélicas psicológicas son algunas de sus grandes tareas.

Los grandes medios de comunicación privados son sin lugar a dudas expresiones del poder del imperialismo, utilizando el concepto de Althusser son los principales aparatos ideológicos del sistema, imprescindibles para su reproducción ampliada, para imponer la cosmovisión, el marco axiológico de las clases dominantes en el seno de las subjetividades de los explotados y las explotadas.

Por lo tanto la lucha contra el terrorismo mediático, es una lucha antiimperialista y anticapitalista de primer orden. Es una total fantasía e ingenuidad pretender controlar el funcionamiento de los grandes monopolios privados mediáticos, así como controlar la lógica de la economía capitalista en general, la reproducción del capital como bien nos ha enseñado Meszaros es un sistema metabólico social que no se controla, se rompe y se transforma revolucionariamente.

La lógica fetichista y embrutecedora de los grandes monopolios privados mediáticos, es decir, toda forma de terrorismo mediático, se erradicará cuando los pueblos, los trabajadores y las trabajadoras se adueñen de la propiedad de los medios de comunicación, solo así estos responderán a los intereses colectivos y pasarán de ser herramientas para la opresión ha constituirse en instrumentos para la liberación, la emancipación plena de la Humanidad.

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