<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518</id><updated>2012-02-16T07:12:42.961-08:00</updated><category term='Universidad y Revolución'/><category term='Organización Leninista'/><category term='muerte al imperialismo'/><category term='Viva Juan Almeida Bosque'/><category term='Julio Antonio Mella'/><category term='Revolución dentro de la Revolución'/><category term='James Petras'/><category term='Fuera los golpistas de Honduras'/><category term='Marea Socialista'/><category term='no a las bases gringas'/><category term='Feminismo; Socialismo Feminista'/><category term='Revolución Bolivariana'/><category term='Marx Vive'/><category term='Manifiesto Comunista'/><category term='Debate entre revolucionarios'/><category term='Viva el ALBA'/><category term='PODER POPULAR'/><category term='Revolucion Bolivariana'/><category term='Jventud y revolución'/><category term='Control Obrero'/><category term='Crisis del Capitalismo'/><category term='Terrorismo Mediático'/><category term='muerte al capitalismo'/><category term='Banco del Sur'/><category term='Internacionalismo de los trabajadores y los pueblos'/><category term='Comuna'/><category term='Economía Socialista'/><category term='PSUV para la revolución'/><category term='Si a la nueva LOE'/><category term='mujeres en lucha'/><category term='capitalismo es oscuridad'/><category term='Consejo de Trabajadores y Trabajadoras'/><category term='América Latina'/><category term='FRAPOM'/><category term='Wim Dierckxsens'/><category term='Reforma y Revolución'/><category term='Partido Bolchevique'/><category term='Proyecto Nacional Simón Bolívar'/><category term='Partido y Socialismo'/><category term='Ecosocialismo'/><category term='Filosofía de la Praxis'/><category term='Género'/><category term='Antonio Gramsci'/><category term='León Trotsky'/><category term='Arte'/><category term='Revolución Cubana'/><category term='Izquierdismo'/><category term='SUCRE'/><category term='Revolución es la Solución'/><category term='URSS'/><category term='Gestión Socialista'/><category term='Julio César Guanche'/><category term='G20'/><title type='text'>Construccion Socialista</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>53</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-3609776016596153717</id><published>2010-02-02T06:19:00.000-08:00</published><updated>2010-02-02T06:26:34.644-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PSUV para la revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Partido y Socialismo'/><title type='text'>Hacia un nuevo comienzo ... por otro camino</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S2g1g4SMyXI/AAAAAAAAAN8/T4mW4f6B5CM/s1600-h/hal_draper.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 258px; height: 293px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S2g1g4SMyXI/AAAAAAAAAN8/T4mW4f6B5CM/s320/hal_draper.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433651789403310450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hal Draper&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito: En 1970.&lt;br /&gt;Esta edición: 2001, Marxists Intenet Archive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;La alternativa a la micro-secta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este es un artículo sobre los antecedentes históricos de la cuestión de la secta como forma de organización, así como las alternativas a ella existentes. No se presenta para que sea adoptado o votado por nadie (tener que decirlo explícitamente refleja algunos hábitos sectarios de funcionamiento). Por otra parte, es verdad que afecta al curso organizativo que nuestro comité quiere seguir, pero éste no sólo proviene de las fuentes puramente históricas. Este artículo puede ser útil para dar idea de las flexibles posibilidades propias del camino no sectario, pero no ofrece modelos a copiar. Bastará con que contribuya a alcanzar esta conclusión: hay un camino hacia un partido revolucionario que no es el camino de la secta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esta línea de pensamiento no es un producto momentáneo. Desde un punto de vista histórico, se desarrolla a partir de dos experiencias realizadas en los dos últimos años: (1) Trabajando sobre la presentación de la política de Marx, he tenido que plantearme cuál era el pensamiento de Marx y Engels en este campo. (2) A la vez, he tenido la interesante experiencia de leer las Obras escogidas de Lenin, desde el tomo 1 hasta el 20 (hasta la I Guerra Mundial), tratando de comprobar si había alguna base real para la fábula "estándar" sobre el "concepto de partido" en Lenin (no la hay). Naturalmente, este trabajo no tenía lugar en el vacío, pues estaba presente el eterno problema de cómo construir. Es obvio que lo que viene a continuación es únicamente la presentación de una línea de pensamiento, y no un intento de demostración.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hal Draper, 1971&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es: cómo construir un partido socialista revolucionario. En los Estados Unidos, no ha habido ningún progreso estimable hacia él en el último tercio de siglo (desde el final de la segunda guerra mundial). La meta sigue estando ahí, pero el camino hacia ella debe ser reconsiderado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino que hemos seguido conduce a un callejón sin salida. Tenemos que retrocer hasta encontrar una bifucarción que dejamos atrás. El camino por el que hemos marchado es el camino de la secta. Definiremos qué quiere decir esto, y por qué y cuándo comenzó. Y explicaremos por qué no conduce a ningún sitio, que es donde estamos ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Argumentaremos que la historia demuestra que debe haber otro camino, un camino diferente. De hecho, aunque sin plantearnos explícitamente el problema, ya iniciamos un camino diferente a principio de 1964, cuando se formó el Independent Socialist Committee para dar nueva vida a Independent Socialism como tendencia política, alentando la formación de clubes locales (el primer Independent Socialist Club se formó en el campus de Berkeley, a finales de 1964). Pero entonces no pensamos que se trataba de una alternativa a la organización tipo secta, por lo que el naciente movimiento Independent Socialist retrocedió de nuevo a la ruta de la "secta", a consecuencia de presiones fáciles de identificar. Nos proponemos repensar completamente todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Comencemos retornando a Marx&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre este tema, no cabe ninguna duda de cuáles eran las opiniones y la práctica de Marx. De hecho, probablemente tuvo una reacción excesiva, debida a la intensidad de su determinación de no tener nada que ver con cualquier secta, incluyendo una secta propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Marx, era una secta cualquier organización que estableciese como su frontera orgánica algún tipo de opiniones (incluyendo las de Marx), o que hiciese de esas opiniones el factor determinante de su forma organizativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni Marx ni Engels formaron ni quisieron formar nunca un grupo "marxista", entendiendo por tal una asociación afiliativa basada en un programa exclusivamente marxista. Toda su actividad organizativa discurrió por otro camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿cuál sería, conforme al pensamiento de Marx y Engels, la actuación adecuada de quienes comparten sus opiniones y quieren llevarlas a la práctica? La tarea sería llevar esos puntos de vista a los movimientos y organizaciones que han surgido de forma natural a partir de la lucha social realmente existente. La tarea no sería inventar una forma "superior" de organización, sino influir sobre estos movimientos y organizaciones de clase, desarrollando cuadros revolucionarios en ellas y trabajando, en definitiva, por hacer avanzar al movimiento en su conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento en su conjunto: Marx y Engels sabían -y decían- que este proceso podría, muy probablemente, involucrar escisiones; no hicieron un fetiche de una absoluta unidad entendida como condición del propio proceso. Pero las rupturas que ellos veían como naturales no eran las provocadas artificialmente por una corriente ideológica que despliega desde fuera una abstracta bandera programática, sino aquellas que surgen orgánicamente del propio progreso del movimiento. Esperaban que estas rupturas se produjesen en dos direcciones: por un lado, elementos aburguesados opuestos a una línea de clase y al desarrollo del movimiento en el sentido de la lucha de clases; por otro, sectas ideologizadas que observarían como el movimiento de clase se alejaba de sus particulares panaceas y recetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos esperaban que semejantes elementos se escindirían, o que los elementos saludables de la clase obrera tendrían que romper con ellos, pero, sin embargo, nunca pensaron que la línea de demarcación orgánica fueran las particulares opiniones programáticas de una vanguardia (el programa en abstracto) sino, más bien, el significado político, desde el punto de vista de la lucha social, del nivel político alcanzado por el movimiento de la clase (es decir, el programa en concreto, el programa concretado en la lucha de clases realmente existente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, durante 1847, Marx y Engels, que se habían incorporado a la Liga Comunista, trabajaron con gran habilidad para liberarla de su resaca sectaria y conspirativa, pero, simultáneamente, Marx dedicó sus esfuerzos en Bruselas, donde vivía, a la construcción de la Asociación Democrática, que ni siquiera era programáticamente socialista. Y cuando la revolución estalló en el Continente, inmediatamente se orientó hacia el vaciamiento (disolución) de la Liga Comunista como vehículo de vanguardia de la operación orgánizativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Colonia, durante la revolución, ellos actuaban (organizativamente hablando) en tres niveles distintos, ninguno de ellos similar a una secta marxista: (1) En el movimiento democrático de izquierda (Unión Democrática) [Esta parte del cuadro no tiene nada que ver con nuestro problema actual, pues está relacionado con el problema de la política ante una revolución democrática-burguesa]; (2) En la Asociación Obrera de la ciudad, una amplia organización de clase; (3) En su propio centro político. ¿Y qué crearon como su centro político? En ningún caso una organización, sino más bien un periódico y su equipo editorial, esto es, una voz. Y este equipo es lo que funcionó como la "tendencia Marx", tal y como se observaba a sí mismo y como era considerado públicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el declive de la revolución, y tras volver a Londres, Marx estuvo de acuerdo en la reconstitución de la Liga Comunista temporalmente; pero pronto, a finales de 1850, Marx se percató de que la crisis revolucionaria había terminado, mientras que la mayoría de los miembros reaccionaron a la frustración coinvirtiéndose en un grave caso de infantilismo sectario. La Liga se rompió y se desintegró. Marx nunca repitió tal experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los años 50, Marx y Engels no se esforzaron en crear nuevas organizaciones, sino que se concentraron exclusivamente en la producción y publicación de la literatura que hiciese posible la educación de cuadros. Este período terminó únicamente cuando el movimiento obrero, por sí mismo, anunció la creación de la organización ad hoc que hoy conocemos como la Primera Internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Primera Internacional era tan distante de la idea sectaria de organización, que nunca se pronunció claramente por el comunismo, y solamente apoyo matizadamente una versión del colectivismo económico en su último congreso. Y era tan amplia, dentro de un marcado carácter de clase, que nadie soñaría en poder duplicarla hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, el enfoque de Marx era 180 grados opuesto al de la secta: en vez de comenzar con el Programa Omnicomprensivo y reunir a su alrededor una banda de escogidos procedentes de cualquier estrato de clase (especialmente intelectuales), Marx quiso partir de sectores de la clase obrera que se encontraban en movimiento y activos en la lucha de clases, aunque fuese con un "bajo" nivel, adaptando el programa a aquello para lo que estos sectores estaban preparados. Esta es la manera de comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Marx: el lado negativo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro del amplio movimiento de la Primera Internacional, Marx y Engels no establecieron ningún tipo de centro político propio, y en eso consiste precisamente el carácter excesivo de su reacción, no, desde luego, en su nula inclinación hacia la creación de una secta marxista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien Marx usó el Consejo General y su influencia en él como su "centro político"; sería fácil explicar por qué esto no era suficiente. Probablemente, Marx tenía la impresión de que otro comportamiento impediría su influencia personal en el Consejo General, pero el precio a pagar por ello fue que, cuando la Internacional desapareció, la formación de un espacio marxista definido estaba aún en una etapa que ni siquiera podríamos catalogar como elemental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este hecho negativo -me refiero a la ausencia de un marco marxista de cualquier tipo, no a la renuncia a crear una secta marxista- es una de las razones de fondo que explican la forma en que, en diferentes países, surgieron los diversos partidos socialistas, incluyendo los denominados partidos "marxistas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer centro "marxista" fue establecido por un hombre (Hyndman) hostil a Marx y al pequeño círculo de socialistas ingleses directamente influidos por Marx; Hyndman estableció este centro "marxista" como una típica secta del peor tipo, y su desastrosa influencia sobre el marxismo inglés no ha sido aún superada. Ni Marx, ni Engels ni nadie de su círculo más próximo ofreció nunca algún tipo alternativo de centro político marxista, lo que condujo a que la personificación de Marx para el público británico fuera un hombre al que podemos considerar como el más tosco "fundador del marxismo" que haya podido encontrarse en cualquier país del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alternativa obvia a la secta habría sido lo que Marx hizo en Colonia: el establecimiento de un órgano de prensa por los amigos británicos de Marx, una publicación portavoz de ideas marxistas, un modelo de cómo había de dirigirse al movimiento de clase, un marco organizador. Pero no se hizo nada de esto, provocando un vacío. Así, la operación sectaria de Hyndman se movió en el vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque Eleanor Marx hizo un trabajo brillante como organizadora del Nuevo Sindicalismo (un sindicalismo militante de masas), organizando a los trabajadores desorganizados y no cualificados, se trató de un trabajo individual, que carecía de otra referencia visible. Aunque ella y Aveling hicieron un buen trabajo en la extensión de la acción política independiente de la clase obrera, con un impacto que ayudó a la creación del Partido Laborista, su esfuerzo no tuvo el efecto concomitante de ayudar a la selección y formación de un espacio marxista que pudiera hacer más de lo que ellos solos hacían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este error -la incapacidad para establecer algún tipo de centro político reconocible no sectario- fue repetido después, con menor excusa, por Rosa Luxemburg en Alemania; mientras que en Polonia sus camaradas crearon una secta, no un partido de clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aborrecimiento extremo que Marx sentía hacia las sectas no le impidió reconocer las contribuciones positivas de algunas sectas. No cayó en una evaluación unilateral del papel histórico jugado por algunas sectas, al igual que su odio hacia el capitalismo no excluyó el reconocimiento de sus grandes contribuciones positivas al desarrollo de sociedad. De la misma forma que el Manifiesto Comunista ofrece lo que ha sido denominado como un himno de alabanza a las aportaciones positivas de la burguesía, Marx y Engels ardían frecuentemente en alabanzas a las contribuciones de las sectas utópicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No perdieron tiempo en lamentaciones por el hecho que que estas contribuciones fueran hechas primero por sectas (a veces más bien grotescas, como la "religión" saint-simoniana), pues ellos comprendían las presiones que empujaron a los ideólogos socialistas hacia la forma de secta. Lo verdaderamente importante, pensaban ellos, era empujar en una dirección diferente, orientando a los socialistas hacia un camino organizativo distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marx resumió esto en una carta bien conocida (1871): "La Internacional se fundó a fin de reemplazar las sectas socialistas o semisocialistas por una organización real de la clase obrera para luchar... Por otra parte, la Internacional no hubiera podido afirmarse si el curso de la historia no hubiese destrozado ya al sectarismo. El desarrollo del sectarismo socialista y el desarrollo del movimiento obrero real están siempre en relación inversa. Cuando las sectas están (históricamente) justificadas, la clase obrera no está aún madura para un movimiento histórico independiente. Tan pronto como ha alcanzado esa madurez, las sectas se hacen esencialmente reaccionarias. Por cierto, en la historia de la Internacional se ha repetido lo que la historia general nos muestra en todas partes. Lo caduco tiende a reconstituirse y a afirmarse dentro de las formas recién alcanzadas. Y la historia de la Internacional ha sido una lucha continua del Consejo General contra las sectas y contra los experimentos diletantes, que tendían a echar raíces en la Internacional contra el verdadero movimiento de la clase obrera".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, no se trata de determinar a priori la fecha exacta en la que se hace reaccionaria la forma de secta. Eso no puede hacerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marx comenzó a luchar por crear su propio camino hacia un moviento revolucionario, y para ello debía enfrentarse con firmeza a la idea sectaria. Aunque más tarde se probara que en el año 1864 las posibles contribuciones de las sectas no estaban aún históricamente totalmente agotadas, eso es irrelevante respecto al curso seguido por Marx. La secta de Lassalle en Alemania (ver comentarios de Marx en la carta antes citada) o la mencionada secta de Hyndman en Inglaterra continuaron jugando un papel (¡ay!), un papel que también tuvo un aspecto positivo mientras no hubo otra alternativa en marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indiscutiblemente, a veces una camarilla puede ser mejor que nada, pero esa perogrullada no indica una línea a seguir. Por otra parte, la secta socialista de los germanoamericanos emigrados era, en opinión de Marx y Engels, peor que nada, y esperaban que se destrozaría y desaparecería (desafortunadamente, un siglo después sigue con nosotros: SLP).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo esto no se sigue, pese al odio extremo que Marx sentía hacia la forma de secta, que todas las sectas sean igualmente nocivas. Todo lo contrario: existen tremendas variaciones al respecto. Si observamos ejemplos más próximos a nostros, los "oehleristas" (una microsecta que se separó de la secta trotskista en 1935) no contribuyó nada al desarrollo de un movimiento revolucionario, excepto como tema de hilaridad (lo que no debe ser desdeñado en tiempos difíciles). Por el contrario, la Liga Socialista Independiente aportó los elementos esenciales del socialismo revolucionario de nuestro tiempo. ¡Hay una gran diferencia! Pero no contradice la única conclusión a la que queremos llegar en este momento: hay un camino hacia el partido revolucionario que no es el camino de la secta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La anatomía de la secta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen: hemos visto tres posibles enfoque. Podemos descartar ya el que se restringe a militancias individuales, sin ningún tipo de centro político. El verdadero problema es si el centro político debe ser necesariamente una secta. Lo que está en juego en ello no afecta sólo a dos formas organizativas, sino a la relación entre la vanguardia y la clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La secta se autocoloca en un alto nivel (muy por encima de la clase obrera) y se sostiene sobre una escasa base, ideológicamente selectiva (y, habitualmente, externa a la clase obrera). Proclama su carácter obrero basándose en sus aspiraciones y en su orientación, no por su composición social ni por su modo de vida. Comienza entonces a intentar arrastrar la clase obrera hasta su nivel, o hace un llamamiento a esa clase obrera para que lo alcance. Desde dentro de sus fronteras orgánicas, envía al exterior a exploradores para que contacten con la clase obrera, y a misioneros que conviertan a dos aquí y a tres allá. La secta se imagina convertida algún día en un partido revolucionario de masas, ya sea por un crecimiento paulatino, por la unidad con otras dos o tres sectas o quizá por algún proceso de entrismo. Marx, por el contrario, opinaba que los elementos de vanguardia debían evitar, ante todo, la creación de muros orgánicos entre ellos y el movimiento de clase. La tarea no era elevar hasta el "Programa completo" a dos trabajadores aquí y a tres allí (y menos aún a dos estudiantes aquí y a tres intelectuales allí), sino buscar las palancas que puedan servir para impulsar a toda la clase, o a sectores de ella, hacia niveles más elevados, tanto en el ámbito de la acción como en el de la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mentalidad de secta ve su santificación únicamente en su Programa completo, precisamente en lo que la separa de la clase obrera. Si, dios no lo permita, alguna de sus consignas comienza a hacerse popular, inmediatamente se asusta: "Algo debe estar pasando. Debemos haber capitulado a alguien" (no es una caricatura, sino la vida visma). El enfoque de Marx era todo lo contrario. La tarea de la vanguardia era precisamente poner en marcha consignas que pudiesen ser populares en el nivel real alcanzado por la lucha de clases en un momento determinado, poniendo en movimiento al mayor número de trabajadores que fuese posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto significa actuar sobre un tema y en una dirección, yendo por un camino que llevará al conflicto con la clase capitalista y su Estado, así como con sus agentes, incluyendo los "lugartenientes obreros del capitalismo" (sus propios líderes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La secta es una versión en miniatura del futuro partido revolucionario, un "pequeño partido de masas", una edición microscópica del partido de masas aún inexistente. Mejor dicho, eso es lo que la secta piensa de si misma o intentar ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su método orgánico es el método del "como si": actuemos como si ya fuésemos un partido de masas (en un grado minúsculo, naturalmente, acorde con nuestros recursos), pues ese es el camino para convertirnos en un gran partido de masas. Publiquemos un periódico para los trabajadores, igual que si fuéramos un partido obrero, y si no podemos publicar un diario, como haría un verdadero partido de masas, al menos podremos publicar un semanario o bisemanario para agotar nuestros recursos; eso hará de nosotros un pequeño (irreal) partido de masas (pero esta fachada solamente es autoilusoria, ya que si lográ engañar a un trabajador, éste se dará cuenta pronto de lo poco que había detrás). Construyamos un partido "bolchevique" siendo "disciplinados" como buenos bolcheviques (así, sobre la base de una falsa noción de la disciplina "bolchevique", aprendida de los enemigos del leninismo, la secta es "bolchevizada" en una camarilla interiorizada y petrificada, que reemplaza las obligaciones de una cohesión política por argollas de hierro como las necesarias para maneter unidas las maderas de un desmoronado barril).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una falacia fundamental en la idea de que el camino de la miniaturización (imitando un partido de masas en miniatura) es el camino al partido revolucionario de masas. La ciencia prueba que la escala en la que vive un organismo vivo no puede cambiarse arbitrariamente: los seres humanos no pueden existir a la escala de los liliputienses o los brobdingagenses, pues sus mecanismos vitales no podrían funcionar. Las hormigas pueden cargar 200 veces su propio peso, pero una hormiga que midiese seis píes no podría levantar 20 toneladas, incluso aunque pudiera existir en algún monstruoso modo. En la vida organizativa, esto también es cierto. Si se intenta crear una miniatura de un partido de masas, no se consigue un partido de masas miniaturizado, sino un monstruo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón básica es la siguiente: el principio vital de un partido revolucionario de masas no es simplemente su Programa completo, que puede copiarse sin más que un activista mecanógrafo y puede ser ampliado o reducido como un acordeón. Su principio vital es su involucración integral como una parte del movimiento de la clase obrera, su inmersión en la lucha de clases no por la decisión de un Comité Central, sino porque vive en ella. Este principio vital no puede imitarse o miniaturizarse; no se reduce como un dibujo animado ni se encoge como una camisa de lana. Como una reacción nuclear, este fenómeno se produce únicamente cuando existe una masa crítica, por debajo de la cual el fenómeno no es menor, sino que desaparece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿en qué puede imitar la pretendida miniatura a un partido de masas? Solamente en la vida interna (una parte de ella y en cierto modo), pero esta vida interna, mecánicamente trasladada, es ahora ajena a la realidad que rige en un verdadero partido de masas. Si separamos los intestinos de un león de su cuerpo, lo que obtenemos en realidad es... tripas. Por este motivo la vida interna de una secta tiende a ser un ejercicio de irrealismo, de meras fachadas, de imitaciones rituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, como lo único que tiene al alcance de su ritualizada parodia es la vida interna del partido de masas, la mentalidad de camarilla solamente se encuentra a gusto en la vida interna. Más allá de esta vida interna, la dura realidad de aislamiento e impotencia se hace insufrible, al no tener la más mínima semejanza con la vida exterior de un partido de masas. La vida interna de la secta deja de ser un mal necesario para el desarrollo de sus actividades públicas, para convertirse en un gratificación sustitutiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El obrero perteneciente a un partido de masas se irrita por la necesidad de gastar mucho tiempo en reuniones de las organizaciones del partido o de sus fracciones, incluso aunque sea lo suficentemente buen marxista para comprender que estas cosas son necesarias. La mentalidad de secta, por el contrario, solamentes se encuentra cómoda y satisfecha en esas actividades subterráneas, en las que puede disfrutarse convenientemente de la charla revolucionaria, mientras que una reunión sindical es considerada como un estorbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Y los bolcheviques?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero acaso los mismos bolcheviques no se desarrollaron desde una secta hasta un partido de masas? Si ellos pudieron hacerlo, quizá podamos nosotros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, los bolcheviques no llegaron a ser un partido de masas siguiendo el camino de la secta. Y el ¿Qué hacer? no propone una forma organizativa sectaria. Todas esos cuentos de hadas sobre las concepciones del partido propias de Lenin son invenciones de antibolcheviques profesionales y de los estalinistas; sin embargo, obviamente no podemos tratar eso aquí en profundidad. Quizá baste lo que digo a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideremos el camino encarnado en el ¿Qué hacer? En el período anterior, los pasos preliminares hacia un partido de masas en Rusia no habían tomado la forma de sectas, sino de círculos locales obreros y de asociaciones regionales. No se habían desarrollado como sucursales de una organización central sino de forma autónoma, en respuesta a las luchas sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que Lenin comenzó a organizar en el extranjero, ante todo, no era una secta, ni una organización afiliativa, sino un centro político: una publicación (Iskra) con un equipo editorial. La tendencia Iskra tomó cuerpo en un equipo editorial, no en una secta. La asociación a la que Lenin aspiraba era un partido de masas. No un partido formado exclusivamente por los que estuviesen de acuerdo con su marxismo revolucionario, sino un partido de masas lo sufientemente amplio como para incluir a todos los socialistas, y, desde luego, a todos los militantes obreros. Podría tener diversas tendencias en su seno, y los marxistas consistentes podrían ser una minoría, al menos durante cierto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lenin no cometió el error de interponer una secta entre su tendencia (con la línea correcta) y el amplio movimiento de la clase en lucha, ni tampoco incurrió en la equivocación de descuidar la construcción de un centro político y, a través de él, crear un espacio marxista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron los mecheviques y el ala derecha, no Lenin, quienes escindieron para no permitir una mayoría del ala izquierda. Ni siquiera en los años de formación del partido bolchevique hizo Lenin de la necesidad virtud: nunca adoptó el punto de vista según el cual el partido tendría que limitarse a los bolcheviques. Por el contrario, luchó coherentemente por un amplio partido en el que su ala izquierda tendría tanto derecho a ganar su dirección por medio del voto democrático como podría tenerlo su ala derecha. La escisión tuvo lugar, ante todo, en el aspecto organizativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, la situación de ilegalidad condicionó las formas orgánicas de muchas maneras, pero no es lo que determinó que Lenin rechazase formar una secta bolchevique. Si Iskra se hubiese establecido en Petrogrado en vez de hacerlo en el extranjero, la relación esencial no habría cambiado; de hecho, cuando se logró una legalidad parcial durante un corto período tras la revolución de 1905, una de las consecuencias fue la fusión temporal de los grupos bolchevique y menchevique en un partido de masas unificado, aunque Lenin conservó un centro político bajo la forma de una publicación y su equipo editorial. El inicio de cierta legalidad no empujó a Lenin hacia la formación de una secta bolchevique, sino en la dirección opuesta, hacia la unidad con los mencheviques en un partido de masas (no la unidad de los centros políticos ideológicos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero no eran bolcheviques y mencheviques "fracciones" del dividido partido? Formalmente lo eran, pero en aquellos días una fracción significaba una cosa diferente. En ambos lados, y en otras tendencias organizadas integrantes del movimiento ruso, una "fracción" funcionaba como un centro político público, con su publicación y equipo editorial propios como vehículo de su poítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas fracciones (bolchevique y menchevique) no eran organizaciones afiliativas, en el sentido de las sectas que nosotros hemos tratado de construir. Si vemos los documentos escritos por Lenin poco antes de 1914, cuando el buró de la Internacional Socialista estaba trabajando sobre el problema de la unidad entre bolcheviques y mencheviques, observamos que Lenin, para probar que los bolcheviques tuvieron el apoyo de una mayoría de los trabajadores socialistas en Rusia, da estadísticas sobre la circulación de los órganos de prensa, sobre las contribuciones financieras, etc., pero nunca sobre número de afiliados o miembros. Nadie dio cifras de miembros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Rusia, las organizaciones con afiliados eran grupos de partido locales y regionales que podían simpatizar una parte con los bolcheviques y otra parte con los mencheviques, o apoyar a unos u otros en cada circunstancia. Cada vez que se realizaba un "congreso del partido" o conferencia, cada grupo debía decidir si asistía al de unos o al de otros, o a ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto indica que tanto bolcheviques como mencheviques no eran orgánicamente sectas dedicadas a captar miembros, y ni siquiera fracciones en el sentido orgánico que sería perteniente hoy, sino centros políticos basados en una iniciativa de propaganda y editorial, junto a un aparato organizativo central para forjar lazos con todas las secciones del movimiento obrero, mediante "agentes", colaboradores literarios, etc. (este añadido es algo crucial, aunque no me explayaré en ello). Los miembros individuales del partido en Rusia, o los grupos del partido, podían distribuir las publicaciones de los bolcheviques, las de los mencheviques o ninguna de ellas. Muchos preferían distribuir un órgano que no representase a ninguna de esas fracciones, como el que Trotsky creo en en Viena, o utilizar a su libre albedrío las publicaciones que más les gustaban de cada una de las fracciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, gran parte de este escenario estaba condicionado por la ilegalidad o por la naturaleza de la escisión entre bolcheviques y Mencheviques. No proponemos que sea un modelo automático para nosotros hoy día; hablamos de ello por una razón totalmente opuesta: porque hay algunos que, erróneamente, pensando que los bolcheviques se desarrollaron utilizando la forma de una secta, proponen, también erróneamente, la "secta de tipo bolchevique" como modelo. Pero nunca ha existido una "secta bolchevique". Esa invención fue posterior, procedente de la Comintern.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, podemos sacar la siguiente conclusión provisional: si el partido bolchevique no se desarrolló como partido revolucionario siguiendo el camino de la secta, entonces debe haber otro camino. De hecho, la conclusión histórica va más lejos: ningún partido revolucionario o semirevolucionario de masas ha llegado a ser un partido de masas siguiendo el camino de la secta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no prueba que no pueda ocurrir. No prueba, por sí mismo, que sea imposible que una secta evolucione orgánicamente hacia un partido de masas, si en algún momento se da cuenta de que está siguiendo un camino equivocado y toma otra ruta. Pero no nos interesa demostrar tal cosa. Lo único que necesitamos comprender es que debe haber otro camino, un camino que realmente fue seguido por socialistas revolucionarios con más o menos éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se ha demostrado es que el camino de la secta no debería seguirse acríticamente, sin reflexionar, como si fuera el único posible o imaginable. Por el contrario, el camino de la secta no ha dado nunca resultados hasta ahora. Lo que ha funcionado ha seguido una vía muy diferente, y que, por lo tanto, se merece al menos ser tomada en consideración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Cómo y cuándo revivió la forma de secta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este otro camino sólo fue ignorado por la mayoría de los marxistas revolucionarios a partir de fecha relativamente reciente, durante el período de la Comintern. El gran desarrollo histórico que ocultó ese camino tras una cortina y empujó a seguir la ruta de la secta fue el período de revolución que siguió a la I Guerra Mundial, en el que la Comintern propuso la formación de partidos revolucionarios como una "emergencia" de inmediata necesidad. En cada país tuvo que constituirse inmediatamente un partido revolucionario, incluso aunque fuese un forzado producto de invernadero. Así lo exigían los "21 Puntos" de la Comintern.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La motivación era clara: la revolución mundial estaba en la orden del día para toda Europa. Y era cierto que la revolución mundial estaba en la inmediata orden del día (en Europa). Pero ahora sabemos que resulta completamente imposible forjar partidos revolucionarios genuinos por medio de órdenes que fuercen el proceso (al menos, partidos revolucionarios capaces de vencer). Esta es la razón esencial por la que el enemigo (en primer lugar, la socialdemocracia) fue capaz de derrotar esta revolución europea. Y la derrota de esta revolución fue el punto de giro de la historia social moderna, de la que deriva en mundo actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mejor conocida consecuencia de esta derrota fue el ascenso del estalinismo, la estalinización de los partidos comunistas y de Rusia. Una consecuencia bisimétrica ha afectado a las corrientes que rechazaron la estalinización o que rompieron con ella: por lo general, han visto la degeneración del movimiento como una consecuencia de la estalización, en vez de comprender la estalinazación como consecuencia de la derrota y de la degeneración del movimiento. Sobre la base de ese punto de vista, se creyó que el éxito revolucionario dependía solamente de la forja de una vanguardia dirigente que no fuese estalinista, que fuese verdaderamente revolucionaria; esto es, de la formación de una vanguardia dirigente que tuviese la Línea correcta, lo que resultaría suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso de creación forzada de "partidos" revolucionarios en un invernadero asumiento uno de los "21 Puntos" (y al margen del contexto objetivo de los verdaderos "21 Puntos") fue tomado como algo dado de antemano por una nueva generación de revolucionarios o aspirantes a revolucionario, para los que la historia comenzaba en 1917. El resultado fue una primera ola de sectas "bolcheviques" durante el período inicial del declive de la revolución europea, tratando de imitar a lo que creían habían sido los bolcheviques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ejemplo típico fueron los "bordiguistas" italianos y otros vástagos de los izquierdistas infantiles de la Comintern, tendencias que Lenin había atacado en su "El izquierdismo, enfermedad infantil del Comunismo". Como es bien conocido, estos bien intencionados pero bastante ignorantes izquierdistas no sabían nada sobre cómo el partido bolchevique se había forjado realmente. Para ellos, el ultimátum de los "21 Puntos" no era una especial medida de emergencia, procedente de revolucionarios sensatos en la situación poco común de sentir el aliento de una crisis revolucionaria inmediata sin que exista un partido revolucionario. Para ellos, esta medida de emergencia, esta medida deseperada, llegó a ser la regla, el "normal" modo "bolchevique" de actuar... incluso si ya no existía la situación histórica que explicaba por qué se había recurrido a los "21 Puntos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Generalizado como el modelo normal, este camino de invernadero hacia el "partido" revolucionario es algo así como esto: usted levanta la bandera del Programa Correcto para establecer su frontera orgánica. Usted hace esto sin considerar la situación objetiva porque es un imperativo suprahistórico. Usted hace esto con cualquier que esté a su alrededor, por ejemplo otras dos buenas personas (¿no se decía que en los días obscuros de la guerra el partido bolchevique de Lenin se redujo a un puñado de personas?). Usted se declara como el Partido Revolucionario, y ya que tiene el Programa Correcto, los trabajadores tendrán que llegar hasta su puerta... y ya tiene usted su secta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una ojeada al modelo trotskista de secta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las reticencias de Trotsky durante varios años a romper con los partidos comunistas estaban condicionadas, entre otras cosas, por el hecho de que no veía ninguna alternativa sino la formación de una secta trotskista, a lo que era reacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe recordarse que, durante todo el período inicial de su desarrollo político (es decir, hasta 1914), Trotsky no había comprendido lo que Lenin estaba haciendo. Durante décadas, había peleado amargamente contra el curso orgánico de Lenin, que denunciaba como una política "escisionista". ¿Cuál era la política "escisionista" que le horrorizaba? Era la formación de un centro político distinto alrededor de un Programa completo y correcto, basando un centro político sobre el Programa completo, pero no una secta. El curso de Trotsky como un "conciliador" orgánico en el movimiento ruso significó que, como Luxemburg en Alemania y la mayoría de la "izquierda" de la Segunda Internacional, él tampoco había entendido la naturaleza del camino de Lenin hacia el partido revolucionario. Durante la mayoría de la vida política de Trotsky, los únicos cursos orgánicos que podía comprender era el curso de la secta y de los escisionistas (con el que interpretó a Lenin) o el curso pantanoso y ficticio de los que traficaban con la "unidad del partido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta irónico que la estalinización de los partidos comunistas forzase a Trotsky a formar su propio "centro político" (la Oposición de izquierda) dentro de los partidos comunistas, esto es, dentro de un movimiento estalinizado que no toleraba ningún centro de oposición política en su seno. El camino que él había denunciado dentro de la socialdemocracia rusa de la preguerra (donde era posible) era el mismo que se vio obligado a tomar dentro del movimiento estalinista (donde era imposible).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es muy sorprendente, por tanto, que, cuando los grupos trotskistas no pudieron continuar adoptando la forma orgánica de un centro político de Oposición de Izquierda dentro de los partidos comunistas, adoptasen naturalmente la única otra forma que conocían: la secta. Sin duda, Trotsky lo hizo muy a disgusto, por lo que el siguiente experimento fue la entrada en la socialdemocracia, con la esperanza que encontrar allí un camino no sectario hacia el partido de masas. El esperado sustituto era la incubación de un partido revolucionario dentro del movimiento de masas que la socialdemocracia se suponía que representaba. Proseguir aquí esta historia sería una disgresión, pues lo que nos interesa constatar ahora es que antes y después del experimento "entrista", la completa e irreflexiva aceptación del modelo de "secta bolchevique" produjo una profusión de microsectas desprendidas de la macrosecta trotskysta a partir de los años 30. Además, en EE.UU. se hizo mucho más difícil ver cualquier otro camino a causa de la ausencia de un movimiento político masivo de la clase obrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La experiencia WP/ISL&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otro caso que exige nuestra inmediata atención, pues se trata de nuestro inmediato antecesor: el Workers Party/Independent Socialist League de 1940-58. En resumidas cuentas (aunque merecería decicarle más tiempo en otro momento), este caso se desarrolla en tres etapas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La formación del Socialist Workers Party fuera del Partido Socialista. El entrismo trotskista en el Partido Socialista (gestación en la matriz socialdemócrata) abortó a finales de 1937, cuando Trotsky (y, con él, parte de la dirección trotskista, agrupada en torno a Cannon) decidió que el mundo, incluyendo EE.UU., estaba a punto de entrar en una situación revolucionaria, lo que inmediatamente desencadenó el retorno al modelo de los "21 Puntos" (al menos, esta vez volvía a tener como motivación la sensación de encontrarse ante una situación de emergencia). Según este modelo, como vimos antes, el Partido Revolucionario debe anunciarse a toda costa ante el mundo, con su bandera y su programa desplegados, con el tiempo suficiente para anticipar el impacto de la revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ala derecha del PS estaba tan ansiosa de expulsar a los trotskistas como nosotros lo estábamos de irnos, así que el resultado real fue una colaboración mutua. En cualquier caso, a comienzos de 1938 el Socialist Workers Party se presentó ante la clase obrera de los Estados Unidos, y durante el mismo año nació la IV internacional, nuevamente como forzado fruto de invernadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había ninguna ambigüedad en cómo se veía a si mismo el nuevo partido: era el Partido Revolucionario destinado a salvar el mundo, y crecería rápidamente hasta ser la fuerza dirigente en la clase obrera, con la esperanza de que ocurriese a tiempo para poder dirigir la revolución que se estaba desarrollando. Desplegando el Programa completo y correcto, la secta (es decir, el "partido" que realmente existía) recorrería el camino hacia un partido de masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inicio de la guerra reventó por dos vías diferentes este punto de vista incuestionado. Lo más conocido es que el Programa completo siguió siendo completo pero dejó de ser correcto (defensa de la Unión Soviética, pacto Hitler-Stalin, aparición del imperialismo estalinista, invasión de Finlandia y Polonia, etc.). Pero aquí resulta más pertinente resaltar el segundo aspecto que marcó en 1939-40 la lucha que sacudió y rompió la organización: la denominada "cuestión organizativa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya detallamos entonces en un largo documento titulado "Guerra y conservadurismo burocrático", lo que ocurrió es que la secta que se autodenominaba partido reaccionó al estallido de la guerra... como una secta. En el momento no lo entendimos así: hablábamos del "conservadurismo burocrático" de la dirección Cannon. Esta respuesta sectaria del SWP se acentuó mucho más tras la escisión: el SWP actuó durante toda la guerra como un crustáceo, encerrándose en su caparazón para proteger su gelatinoso cuerpo, y anunció la política de "preservar sus cuadros", en vez de tratar de encontrar las maneras y medios que permitiesen fortalecerles participando en la lucha durante la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En total contraste, el Workers Party que formamos tras la ruptura siguió una vía que podría describirse como la de un "pequeño partido de masas". Pero realmente actuamos como tal, y no sólo nos limitamos a hablar de ello. El WP se implicó con energía y de forma militante en actividades que podrían haber sido emprendidas por un partido de masas si hubiese existido, realizando un excelente trabajo revolucionario de oposición en las empresas y sindicatos,que iba acompañado con la distribución masiva de un popular semanario agitativo, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, este trabajo de "partido de masas" sólo podía hacerse a una escala relativamente pequeña o, lo que es lo mismo, a una mayor escala pero limitada a unas pocas situaciones locales, pues eramos un "partido de masas" verdaderamente pequeño. Las previsiones subyacentes seguían siendo las mismas: crisis revolucionaria al acabar la guerra o poco después, y rápido crecimiento donde estábamos trabajando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vía parecía tener sentido, sólo de forma temporal, por obvias razones coyunturales: durante todo el período de la guerra nosotros fuimos la única y exclusiva tendencia socialista de oposición dentro de la clase obrera. ¡Situación de monopolio de la que no ha disfrutado nadie desde entonces! La "industrialización" o "proletarización" de nuestros miembros fue relativamente fácil por la situación de guerra (para los que no habían sido llamados a filas). Tampoco carece de importancia mencionar que nunca ha sido tan fácil financiar nuestra actividad, a causa de los salarios industriales, la dedicación de nuestros miembros y un astrónomico sistema de contribuciones sobre la renta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, durante este limitado período y en esa especial situación, las contradicciones de una secta actuando como un pequeño partido de masas podían ser paliadas -y de hecho lo fueron- al calor de la actividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría quizás argumentarse que si el resultado de la guerra hubiese sido la revolución en Europa y en América, como esperábamos entonces, esta vía se habría justificado históricamente. No tengo ningún interés en discutir sobre esto, ya que tampoco me interesa sostener ninguna teoría de la inevitabilidad ni mantener que si hubiésemos sido "más sabios" deberíamos haber hecho otra cosa. No son éstos los temas en discusión, y los menciono únicamente para excluirlos de ella. Lo que me interesa ahora es solamente explicar cómo y por qué la vía una secta tipo "pequeño partido de masas" era temporal y conyunturalmente posible y esperanzadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en 1946 llegó el día de rendir cuentas. Ese año marcó una línea divisoria, pues para la mayoría de nosotros se fue haciendo muy claro que la esperada Revolución Mundial postbélica había sido abortada o que, en cualquier caso, no iba a tener lugar. Estábamos obligados a una reorientación fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, 1946 es también el año de un definitivo saldo de cuentas en el seno del WP con el grupo sistemáticamente sectario formado por la clique de Johnson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trataba de una clique con un programa de facción, esto es, un montón de programas adaptables a cada ocasión. En 1946, la clique/facción de Johnson reaccionó formalmente al nuevo estado de cosas declarando con doble vehemencia que la revolución estaba a la vuelta de la esquina, que surgirían soviets en dos años, que el capitalismo se había derrumbado en toda Europa y que el poder rodaba por las calles: en otras palabras, encararon la desagradable realidad con la típica fantasía de la mentalidad sectaria. De acuerdo con ello, desplegaron un programa que contraponía "grupos de lucha" (entonces denominados "comités de fábrica") a los sindicatos convertidos en contrarrevolucionarios, que se habían transformado en órganos del Estado, etc. Con todo este galimatías, estos sectarios sistemáticos hicieron las maletas y se pasaron al SWP, donde hicieron una actividad fraccional revolucionaria durante un breve período, para después desplegar su bandera ante el mundo entero formando su propia secta, que luego se escindiría, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo año hubo otro intento de reorientación del Workers Party, realizado por gente más seria. Era un esfuerzo para teorizar y sistematizar la concepción organizativa tipo "pequeño partido de masas", no ya como una reacción ad hoc a las circunstancias de la guerra (que es lo que fue), sino como un concepto general y eterno, aplicable ahora más que antes. La frase "pequeño partido de masas" se inventó y escribió entonces. Este intento fue rechazado por la organización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de esta discusión, y con una constante decadencia de la situación política de EE.UU. en una "calma chica" (clima de guerra fría, McCarthismo, etc.), la organización tuvo que hacer frente, sin autoengañarse, a su futuro como una secta entre otras sectas. En una tesis presentada en 1948 y discutida hasta que fue aprobada en 1949, la organización aceptó abrumadoramente unas básicas verdades: que no eramos un "partido" excepto en el nombre; que no existía en el país ningún "partido" socialista; que todos los grupos socialistas, incluyendo el nuestro, éramos en realidad sectas, en el mejor de los casos "grupos de propaganda", y que sólo podíamos ser una buena secta, una secta sensata, en vez de ser una secta estúpida, fastasmagórica y autoengañada; que aunque la historia sólo permitía en ese momento ser un secta, podíamos decidir no mantener una política sectaria ante la clase obrera y sus movimientos; etc. En consecuencia, el "Workers Party" pasó a denominarse "Independent Socialist League."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto era muy sensato Pienso que la ISL era la mejor y más sensata secta entonces posible: pero esto sólo sirvió de ayuda durante unos pocos años, pues toda la izquierda se agotó durante los años 50. La ISL no se meció a si misma contándose monstruosidades y fantasías sectarias; simplemente se marchitó en la enredadera y cayó, mientras que otras sectas realizaban todo tipo de contorsiones políticas: el Partido Socialista se redujo a nada, el SWP se transformó en un apéndice estalinoide...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Qué es un "centro político"?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como toda esta trayectoria fue recorrida sin autoexamen y sin ninguna diferenciación analítica entre los diversos caminos, es preciso proceder retrospectivamente a dicha diferenciación. Lo dicho hasta aquí manifestaría que, en la práctica, el establecimiento de un "centro político" distinto de una secta -es decir, un centro de propaganda y educativo no dedicado a la captación de miembros, a diferencia de los grupos afiliativos encerrados dentro de unos muros orgánicos- ha tomado la forma concreta de una iniciativa editorial, con su correspondiente equipo editor, acompañada de un aparato organizativo más o menos desarrollado, decicado a llevar adelante las tareas políticas del centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ruta ha sido más habitual de lo que podría indicar lo contado hasta aquí. Los EE.UU. contemporáneos muestran ejemplos sobre los que es conveniente echar un vistazo. Es cierto que el panorama radical parece estar cubierto de sectas, pero además existen también algunas tendencias no organizadas en forma de sectas sino de centros políticos en torno a una publicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás la más efectiva políticamente haya sido la tendencia política representada por la Monthly Review (MR), un algo amorfo espectro de políticos estalinoides independientes del Partido Comunista. Aunque la revista ha sido también el organizador de una tendencia política, no ha evolucionado hacia una cristalización organizativa de tipo afiliativo, salvo en algunas intentonas realizadas por grupos locales de "Amigos" de MR, asociados a MR o cosas similares. Lo mismo puede decirse de The Guardian. Cabe dudar si estos elementos han tenido una perspectiva que se plantease contribuir algún día a la formación de un partido revolucionario; parece más bien que, prioritariamente, se han planteado impregnar a la izquierda con sus ideas específicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro ejemplo relativamente exitoso es Liberation, pero pagando como precio aquello que originalmente constituía su propia política. Esta revista se constituyó como un centro político de la tendencia partidaria del pacifismo absoluto. Como tal, ha sido un fracaso total, ya que el pacifismo absoluto está más muerto que nunca. De hecho, Liberation se convirtió en otra cosa, en la que el pacifismo era solamente un tropezón en la sopa. Como su política es confusa, no tiene mucha importancia como centro político. Ha mantenido principalmente un periodismo radical difuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dissent se fundó más o menos conscientemente como un esfuerzo para mantener algo así como un centro político, sin formar una organización sectaria, por gente que se había hecho socialdemócrata en un país sin socialdemocracia. Más tarde, Dissent y L.I.D. acordaron unirse. L.I.D. es un ejemplo interesante de una organización originalmente de tipo afiliativo que, al desaparecer sus miembros, se transforma en una operación de tipo centro político, socialdemócrata en lo político, aunque no estaba agrupada en torno a una revista. New Leader ha sido otro ejemplo de una operación socialdemócrata (sector CIA) en torno a un centro político sin organización de tipo afiliativo. Todos estos casos, en sus especifidades, han estado fuertemente condicionados por sus fuentes de financiación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, casi toda la prensa política tiende, por su propia naturaleza, a convertirse en algún tipo de centro político, ya que es una fuente de ideas. He mencionado ejemplos dispares, indicando que puede haber muchas variantes. No hay un modelo orgánico que podamos copiar. De lo que se trata es de darnos la idea general de un desarrollo que no involucra la construcción de una secta afiliativa, y ponernos a trabajar para expresar nuestras aspiraciones y opiniones. Una de las peculiaridades de la vía que queremos seguir es que queremos formar un centro político que tenga como objetivo la formación de los prerequisitos de un partido socialista revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Qué queremos hacer?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si abstraemos las peculiaridades nacionales, de tiempo y lugar, así cómo las condiciones específicas en las que se desenvolvió la actividad organizativa de Lenin, podemos decir que la laboriosa formación de la tendencia bolchevique logró tres cosas a lo largo del tiempo, tres cosas que, en mi opinión, pueden aplicarse casi en cualquier caso y que ciertamente se aplican a lo que nosotros estamos obligados a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso de formación de la tendencia bolchevique creó un cuerpo de doctrina, un cuerpo de literatura política que expresó un determinado tipo de socialismo revolucionario; formó cuadros obreros y militantes alrededor de ese núcleo político; estableció su "tipo de socialismo" como una presencia en las políticas de izquierda, con nombre y fisonomía propios. Esto resume también nuestras tareas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenemos ninguna necesidad de prever o predecir exactamente cómo se formará el partido revolucionario del futuro. Pero los resultados sólo pueden ser favorables si estas tres tareas se realizan. Si tenemos estas tareas en nuestras cabezas, ciertas actividades toman una diferente prioridad e importancia. Por ejemplo, para las sectas la tarea editorial es una actividad entre otras, a la que no dan una prioridad destacada. Tiende a ser desplazada hasta el último lugar de la agenda, con una sola excepción: la publicación de un órgano "de masas", que tiende a tomar tal prevalencia que apenas puede hacerse ninguna otra cosa. Desde nuestro punto de vista, esa es una grave equivocación a la hora de establecer las prioridades. La creación (publicación y distribución) de un cuerpo básico de literatura es la tarea de un centro político de la que depende todo lo demás. Es el medio principal para el fin deseado. La tarea primera de esta literatura es hacer posible la formación de los cuadros, para proveer la nutrición política que permitirá el desarrollo de esos cuadros, lo que resultaría imposible a falta de ese fondo literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, tales cuadros se desarrollarán localmente. Un centro político tiene una ventaja enorme sobre el Comité Nacional o el Comité Central de una secta que emite directivas, tesis, expedientes disciplinarios, etc. a su micro-imperio de mini-sucursales. Las relaciones de un centro político con clubes locales, grupos socialistas o sindicales, grupos de trabajadores y activistas individuales pueden ser infinitamente variadas y flexibles. Pero las relaciones de una secta son dicotomizadas en dos tipos: con los miembros de la organización, una relación regida por los estatutos; con los no afiliados, una relación obstaculizada por una barrera organizativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un primer período en el que tendremos que realizar un gran trabajo de preparación, apostamos por una implicación mucho mayor con cuadros locales, pero basada en una relación diferente, que ofrece nuevas posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo deletrear en este artículo nuestro programa para los próximos seis meses. Nuestras perspectivas ya van mucho más lejos de lo somos capaces realmente de manejar. Y esto es sólo el comienzo; si conseguimos ponernos en marcha en un año más o menos, estaremos moviéndonos adecuadamente a lo largo de este camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos tener una perspectiva a largo plazo. no estamos proponiendo un esquema del tipo "hágase rico en 10 días", sino todo lo contrario: una línea de preparación para el futuro que sólo puede obtener frutos reales tras un largo recorrido. Deberíamos pensar desde el punto de vista de un Plan para no menos de diez años (digo diez años porque es un buen número redondo y se denomina década.) Desperdiciamos la pasada década en dos callejones sin salida. Si, para finales de los 70, tenemos algunas realizaciones sólidas en las tres tareas básicas antes enumeradas, entonces habremos dado los primeros pasos apreciables hacia el objetivo de un partido revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-3609776016596153717?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/3609776016596153717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/02/hacia-un-nuevo-comienzo-por-otro-camino.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/3609776016596153717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/3609776016596153717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/02/hacia-un-nuevo-comienzo-por-otro-camino.html' title='Hacia un nuevo comienzo ... por otro camino'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S2g1g4SMyXI/AAAAAAAAAN8/T4mW4f6B5CM/s72-c/hal_draper.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-2388335000261546643</id><published>2010-02-02T06:13:00.000-08:00</published><updated>2010-02-02T06:16:42.452-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía de la Praxis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución Cubana'/><title type='text'>Las cuatro utopías fundacionales de la Revolución Cubana</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S2gzbC_XkEI/AAAAAAAAAN0/qQiyvH50jps/s1600-h/el-significado-de-la-revolucion-cubana-i-por-orlando-cruz-capote.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 250px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S2gzbC_XkEI/AAAAAAAAAN0/qQiyvH50jps/s320/el-significado-de-la-revolucion-cubana-i-por-orlando-cruz-capote.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433649490174644290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Luis Suárez Salazar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Rebelión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante todo, deseo agradecer a la Presidencia y al Comité Científico de este Taller la oportunidad que me han ofrecido de presentar ante ustedes algunas tesis e hipótesis vinculadas a mis avances de investigación acerca de las que he venido denominando “utopías fundacionales de la Revolución Cubana”. Pero antes de abordarlas me siento obligado a definir el significado que le atribuyó al término “utopía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ustedes saben, en ciertas lecturas del marxismo ese término fue degradado y, en algunos casos, estigmatizado a partir de la contraposición que realizó Carlos Marx entre el socialismo utópico y el socialismo científico. En mi concepto, a esa contraposición --históricamente justificada en la elaboración del pensamiento de Marx, pero que desde hace muchos años carece de todo sentido— se le ha dado una interpretación reduccionista, en tanto la formación económico-social que él y Federico Engels identificaron como “el comunismo” –y que otros posteriormente llamaron “el comunismo científico”— es probablemente una de las utopías más ambiciosas que ha parido el pensamiento y la praxis humana. Tan así es que –más de 160 años después de haber sido publicado El Manifiesto Comunista— aún se discute si algún día podrá convertirse en realidad el proyecto del mundo y de la sociedad post-capitalista que propugnó ese trascendental documento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es mi propósito introducirme en esa discusión que seguramente nos llevaría a analizar si “el socialismo” es el punto de llegada o, como lo planteó Marx en su famosa Crítica al Programa de Gotha, sólo el tránsito imprescindible entre la vieja formación económico-social (el capitalismo) y “el comunismo”. También nos llevaría a analizar la multidimensional crisis que está viviendo nuestro planeta y las posibilidades de que la depredadora e incontenible dinámica de la que Inmanuel Wallerstein llama “economía [capitalista] mundo” termine destruyendo la vida humana, antes de que puedan hacerse verdad los ideales del socialismo-comunismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, ahora sólo quiero acentuar que, sin dudas, ese “sueño” (todavía no sabemos, si realizable o irrealizable) de Marx, Engels y de sus diversos seguidores e intérpretes también nutrió las diversas utopías de la Revolución Cubana que triunfó el primero de enero de 1959; entendiendo esas utopías –junto con Franz Hinkelammert— como “la permanente crítica del presente, a partir de las perennes esperanzas en un futuro mejor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa comprensión, y hablando en términos filosóficos, cualquier utopía siempre ha sido y será una negación de la negación, en tanto aún en los casos en que puedan convertirse total o parcialmente en realidad, siempre será el punto de partida para la elaboración nuevos “sueños”, de nuevas utopías. Como indicó Fidel Castro en su célebre entrevista con Tomás Borges, publicada por primera vez en 1992 con el título Un grano de maíz, “[si] en nuestro país, hemos visto convertidos en realidades muchos sueños de ayer […] Y si hemos visto utopías que se han hecho realidades, tenemos derecho a seguir pensando en sueños que algún día serán realidades, tanto a nivel nacional como a nivel mundial”. Y agregó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenemos otra alternativa que soñar, seguir soñando, y soñar, además, con la esperanza de que ese mundo mejor tiene que ser realidad, y será realidad si luchamos por él. El hombre no puede renunciar nunca a los sueños, el hombre no puede renunciar nunca a las utopías. Es que luchar por una utopía es, en parte, construirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es desde esas perspectivas políticas, teóricas, metodológicas y epistemológicas que en mis indagaciones acerca de la cincuentenaria historia de la Revolución Cubana, me he propuesto sintetizar las que ahora denomino sus “cuatro utopías fundacionales”. No tengo tiempo para describir el inconcluso transcurrir de mis indagaciones (particularmente sobre el pensamiento y la praxis de todas las organizaciones revolucionarias que lucharon contra la dictadura de Fulgencio Batista y que, a partir de 1965, fundaron e integraron el actual Partido Comunista de Cuba), ni todos los datos que fundamentan mis tesis e hipótesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en el lenguaje actual –que no siempre es idéntico al empleado en años anteriores—, y partiendo de lo que he avanzado en mis estudios e investigaciones me siento en capacidad de decir que esas utopías, interrelacionadas entre sí y sin orden de prelación, fueron, y en mayor o menor medida, siguen siendo las siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera, la utopía de un mundo post-colonial, post-neocolonial, post-capitalista, post-imperialista y, por tanto, “gobernado” por un Sistema Internacional de Estados, justo, democrático, solidario, así como “post-bipolar” o, como se le llama ahora, confundiendo “la hegemonía”, con “la polaridad”: “post-unipolar” o “multipolar”. Como se demostró en otros momentos de la historia un sistema internacional puede cumplir ese requisito y, sin embargo, estar hegemonizado por una o más potencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualesquiera que sean sus coincidencias o discrepancias con esa afirmación, en ese orden, desde los primeros meses del propio año 1959 y sin negar que la contradicción fundamental, pero no única de la época era la existente entre el capitalismo y el socialismo, la Revolución Cubana fue portadora de una crítica teórico-práctica a la mal llamada “bipolaridad Este-Oeste” que tipificó, al menos, el mundo de la que Roberto González llamó “primera guerra fría”. [2]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ello explica, entre otras cosas, las claras posturas anti-colonialistas, anti-neocolonialistas y antiimperialistas del liderazgo político-estatal cubano, así como las múltiples diferencias de enfoques sobre diversos problemas internacionales (por ejemplo, la coexistencia pacífica) que, con intensidad variada, se presentaron entre el segundo Gobierno Provisional Revolucionario Cubano (presidido entre el 17 de julio de 1959 y el 3 de diciembre de 1976 por el doctor Osvaldo Dorticós Torrado) con los liderazgos político-estatales del entonces llamado “campo socialista” y en particular con los gobiernos de la URSS, de las democracias populares este-europeas (incluidos las de Yugoslavia y Albania) y de la República Popular China. En la opinión del gobierno cubano y, a partir de 1965, de la dirección del Partido Comunista de Cuba los enfoques de esas potencias del llamado “Segundo mundo” no tomaban suficientemente en cuenta los problemas del mundo subdesarrollado y dependiente del “Primer mundo”; en particular de los Estados nacionales o multinacionales que por entonces habían emprendido el complejo camino de su liberación nacional y social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo antes dicho explica la rápida identificación de la Revolución Cubana con los propósitos de la Conferencia Afroasiática efectuada en Bandung de 1955 y el impulso que a fines de 1959 le imprimió el gobierno provisional revolucionario antes mencionado a la frustrada convocatoria de una Conferencia de la ONU dirigida a analizar los problemas que afectaban a los que llamó “países sub-industrializados”. También explica la participación de Cuba en la fundación del Movimiento de Países No Alineados (MPNOAL), realizada en Belgrado, Yugoslavia, en 1961, al igual que el inmenso esfuerzo realizado por las autoridades político-estatales cubanas en la organización de la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina celebrada en La Habana en enero de 1966. Parafraseando los términos utilizados por el comandante Ernesto Che Guevara en su famoso ensayo publicado en abril de 1961, esa conferencia fue convocada desde el criterio de que la Revolución Cubana no era “una excepción histórica”, sino “vanguardia en las luchas anti-colonialistas” que entonces se desarrollaban en todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo que decirles a ustedes que –a pesar de todos los cambios mundiales que se han producido desde 1959 hasta la actualidad— esa utopía de un mundo post-colonial, post-neocolonial, post-capitalista, post-imperialista y, por tanto, de un Sistema Internacional de Estados democrático, solidario, así como “multipolar”, en los que puedan garantizar sus intereses todos los Estados y pueblos del otrora llamado Tercer mundo, sigue guiando la teoría y la praxis de la que en varios de mis escritos he definido como la proyección externa de la que, siguiendo a Marx, prefiero llamar “transición socialista cubana”. [3]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta mirar la activa participación de los sucesivos gobiernos revolucionarios cubanos en la labores del MPNOAL, [4] en el llamado Grupo de los 77 más China, así como en los diversos grupos de países subdesarrollados que actúan en los diversos ámbitos del sistema de la ONU, en la Organización Mundial de Comercio o, para hablar de un hecho actual, en las reuniones preparatorias de la Cumbre sobre el Cambio Climático que, en los próximos días, se celebrará en Copenhague.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos y en otros ámbitos, la proyección externa de la Revolución Cubana también sigue guiada por la que en esta enumeración llamaré “la segunda utopía fundacional de la Revolución Cubana”: la unidad –o si ustedes prefieren— la integración económica y política de América Latina y el Caribe. El abordaje de este tema fue el centro de mi contribución a las labores del Grupo de Trabajo de CLACSO “Bicentenario: Dos siglos de revoluciones a la luz del presente”. El ensayo que aparece en el libro ya publicado en Argentina lo titulé “Las utopías nuestra americanas de la Revolución Cubana: una aproximación lógico-histórica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese ensayo recuerdo que esa utopía vinculada a la imprescindible unidad de Nuestra América, “liberada de dominaciones externas y de opresiones internas” –como se expresó en la primera Constitución socialista de la República de Cuba, aprobada plebiscitariamente en 1976— hunde sus raíces en la que Miguel D’Estafano denominó “diplomacia mambisa” desplegada por los más lúcidos dirigentes políticos y militares de la “guerra de los diez años” (1868-1878) y de la “guerra necesaria” (1895-1898). En particular, en el ideario libertario, emancipador, anti-colonialista, antillanista, latinoamericanista y precozmente antiimperialista de Máximo Gómez, de Antonio Maceo y de José Martí; quien, siguiendo los pasos de los que él llamó “tres héroes” de las luchas por la primera independencia de Nuestra América (Hidalgo, San Martín y Bolívar), así como pocos días antes de caer en combate el 19 de mayo de 1895, dejó expreso que toda su labor –incluidas su radical oposición al entonces naciente “panamericanismo” y la fundación en 1891 del Partido Revolucionario Cubano con el propósito de liberar a Cuba y de contribuir a la liberación de Puerto Rico del dominio colonial español— perseguía “impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante sus discrepancias ideológicas, programáticas, estratégicas y tácticas, ese aldabonazo martiano guió a todos y a todas las revolucionarias y revolucionarios, nacidos o no en Cuba, que entre 1902 y 1952 lucharon contra el orden neocolonial instaurado en nuestro país por el imperialismo estadounidense, así como por los representantes políticos, militares e intelectuales de las clases dominantes criollas, incluidos los de la “burguesía nacional”. En el ideario de esos revolucionarios y revolucionarias –entre ellos y ellas, los y las militantes del primer Partido Comunista de Cuba, fundado en 1925 y posteriormente nombrado Partido Socialista Popular (PSP), de las organizaciones de la IV Internacional (trotskista), así como l os y las más consecuente seguidores del pensamiento y la praxis popular y antiimperialista del ex ministro del llamado “gobierno de los 100 días” (1933) y fundador de la Joven Cuba , Antonio Guiteras Holmes— las contiendas liberadoras y emancipadoras que se desarrollaban en el archipiélago cubano era parte consustancial, intrínsecas y, por tanto, estaban ínter vinculadas con las simultáneas luchas por la democracia y la liberación nacional y social que se desplegaban en otras partes del mundo y, en especial, en los territorios colonizados y en los Estados formalmente independientes de la que, en 1953, el joven Ernesto Guevara de la Serna llamó “nuestra Mayúscula América”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese legado fue recogido por la Generación del Centenario del natalicio de José Martí (28 de enero de 1953) y, en particular, por los y las que –luego del frustrado asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes (1953)— fundaron en 1955 el Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR-26-7). Siguiendo lo planteado por su máximo dirigente, Fidel Castro, en su célebre alegato conocido como La historia me absolverá, en el programa de esa organización político-militar quedó latente la idea de que, cuando triunfara la Revolución por ellos iniciada, “l a política cubana en América sería de estrecha solidaridad con los pueblos democráticos del continente y que los perseguidos políticos por las sangrientas dictaduras que oprimen a la naciones hermanas, encontrarían en la patria de Martí […] asilo generoso, hermandad y pan. Cuba debía ser baluarte de libertad y no eslabón vergonzoso de despotismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa visión estuvo presente en los diversos acuerdos que elaboró la máxima dirección del MR-26-7 y, entre 1957 y 1958, la Comandancia General del Ejército Rebelde (ER) con diferentes organizaciones políticas; pero en especial con las demás organizaciones de la izquierda política y social que paulatinamente se fueron sumando a la lucha armada revolucionaria contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). Entre ellas, el Directorio Revolucionario 13 de Marzo (DR-13-M) y el Partido Socialista Popular: organizaciones que, con sus propios horizontes programáticos, estratégicos y tácticos, así como con sus propios lenguajes también coincidían con los ideales libertarios y solidarios antes referidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí que, tan tempranamente como en el discurso que pronunció en la Plaza del Silencio de Caracas el 23 de enero de enero de 1959, el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, pudiera convocar a la unidad de todos “los pueblos democráticos” del continente americano y a recuperar el pensamiento de El Libertador Simón Bolívar. También que pocos meses después, durante el primer recorrido que realizó en su carácter de Primer Ministro por diferentes países de América Latina, pudiera expresar la disposición del primer Gobierno Provisional Revolucionario (el encabezado por el timorato magistrado Manuel Urrutia Lleó) a incorporarse a un Mercado Común de América Latina, necesario para superar progresivamente el sub-desarrollo y la balcanización del continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como demostró Carlos Lechuga en su libro Itinerario de una farsa, tal disposición, reiterada por el segundo Gobierno Provisional Revolucionario en 1962, no pudo materializarse a causa de la agresividad contra los hechos revolucionarios cubanos del imperialismo estadounidense y de la mayor parte de los gobiernos latinoamericanos de la época. Por consiguiente, la utopía de la unidad y la integración económica y política de Nuestra América quedó condicionada a la descolonización del Caribe insular y continental, así como al resultado más o menos inmediato de las multiformes luchas “antiimperialistas y anti-feudales” que –según constataron la Primera y Segunda Declaración de La Habana, así como la Declaración de Santiago de Cuba de 1964— se estaban desarrollando en todo el continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con vistas a estimular esa luchas y a tratar de congregar a todos los “actores” sociales y políticos en ellas implicados, antes o después de diversos eventos que reunieron a dirigentes femeninas, sindicales, campesinos, así como de la juventud y estudiantado, se realizó en Cuba, en 1964, la Conferencia de Partido Comunistas de América Latina, así como tres años más tarde la Primera (y a la postre única) Conferencia de Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) fundada en enero de 1966.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Proclama de esa conferencia, al igual que en la teoría y la práctica de sucesivos gobiernos revolucionarios cubanos, quedó establecido que la Revolución Latinoamericana era un prerrequisito para la integración económica y política de ese continente: concepto que sólo sufrió ciertas modificaciones a partir de la segunda mitad de la década de 1980. En efecto, a partir de la llamada “batalla contra la deuda externa”, la integración de América Latina y el Caribe fue considerada por Fidel Castro como condición necesaria, aunque sin dudas insuficiente, para realizar los profundas cambios internos y externos que demandaba el continente, así como para la edificación del entonces llamado “nuevo orden económico” mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dicho contribuye a explicar la consistente condena de sucesivos gobiernos revolucionarios cubanos a los principales órganos del Sistema Interamericano, [5] así como el reciente rechazo del presidente Raúl Castro al retorno de Cuba a la Organización de Estados Americanos (OEA). También explica la progresiva incorporación y la activa participación del gobierno cubano en los diferentes acuerdos latinoamericanos y caribeños de concertación política, cooperación e integración económica institucionalizados desde la fundación del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) hasta la actualidad; entre los cuales –como ya se hecho en este evento— siempre habrá que destacar la ahora llamada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio entre los Pueblos (ALBA-TCP), cuyo primer lustro se celebrará en su Cumbre Extraordinaria que se realizará en La Habana a fines de este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo que decir que esas evoluciones de la antes mencionadas utopías de la Revolución Cubana pudieron realizarse gracias a los diversos cambios ocurridos en el continente; pero, sobre todo, porque en los años previos el sujeto popular cubano, sus organizaciones sociales y de masas, así como sus sucesivas vanguardias políticas –las Organizaciones Revolucionarias Integradas, el Partido Unido de la Revolución Socialista y, a partir de 1965, el Partido Comunista de Cuba—, al igual que sus gobiernos revolucionarios habían demostrado su capacidad para derrotar las multifacéticas agresiones del imperialismo estadounidense y sus aliados continentales y extra-continentales, así como para avanzar en la definición y en la paulatina realización de las otras dos utopías fundacionales de la Revolución Cubana: las que llamo las utopías de una democracia y un socialismo diferente o, si ustedes prefieren, la utopía de una democracia socialista diferente a la que entonces se estaban construyendo en la URSS, en los diversos países de Europa Central y Oriental, al igual que en la República Popular China, en la República Popular y Democrática de Corea y en Vietnam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en diferentes ocasiones y con sus propios vocabularios y lenguajes expresaron los principales dirigentes de la Revolución Cubana durante la década de 1960, el socialismo que se estaba construyendo y que se quería construir en la mayor de las Antillas no podía, ni debía ser ni calco, ni copia de ninguna de esas transiciones socialistas. Sin dudas, siguiendo la prédica de Fidel Castro, el dirigente revolucionario que con mayor claridad expresó públicamente esas ideas fue el comandante Ernesto Che Guevara; quien –luego de estimular y participar en el que ahora se llama “el Gran Debate” acerca de las características propias que debía tener la transición socialista cubana, así como de haber pronunciado su famoso discurso en el Seminario Económico de Solidaridad Afroasiática, realizado en Argel en febrero de 1965— en El socialismo y el hombre en Cuba publicado por primera vez en marzo de ese año expresó, entre otras ideas que veremos después, las siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El socialismo es joven y tiene errores. Los revolucionarios carecemos, muchas veces, de los conocimientos y la audacia intelectual necesarios para encarar la tarea del desarrollo del hombre nuevo por métodos distintos a los convencionales y los métodos convencionales sufren de la influencia de la sociedad que los creó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a las investigaciones sobre el pensamiento económico del Che publicadas por Carlos Tablada, así como a las investigaciones y testimonios de Orlando Borrego ahora sabemos que, detrás de esas palabras y de otros pronunciamientos que aparecen en el propio ensayo, se encontraban las reflexiones realizadas por el ahora llamado Guerrillero Heroico sobre los inmensos desafíos internos y externos, teóricos y prácticos que acechaban a los después llamados “socialismos reales europeos”. Así, en la fundamentación del nuevo Manual de Economía Política que se había propuesto escribir, dejó indicado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creemos importante la tarea porque la investigación marxista en el campo de la economía está marchando por peligrosos derroteros. Al dogmatismo intransigente de la época de Stalin, ha sucedido un pragmatismo inconsistente. Y, lo que es trágico, esto no se refiere sólo a un campo determinado de la ciencia; sucede en todos los aspectos de la vida de los pueblos socialistas, creando perturbaciones enormemente dañinas pero cuyos resultados finales son incalculables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desgraciadamente, poco más de dos décadas después de su caída en combate y su desaparición física, la vida le dio la razón: se desmoronaron las mal llamadas “democracias populares europeas” y se produjo la implosión de la supuestamente invencible Unión Soviética. No es este el contexto para referir mis consideraciones acerca de las causas de esa tragedia, ni tampoco para hablar de las grandes vicisitudes que vivió la República Popular China después de la muerte de Mao Zedong; pero si me parece necesario recordar que, muchos antes de esos acontecimientos, diversos dirigentes de la Revolución Cubana también habían propugnado la necesidad de edificar una democracia totalmente diferente, tanto a las democracias liberales burguesas representativas existentes en algunos pocos países de América Latina y el Caribe, como a las democracias socialistas entonces existentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las primeras se le achacaban con toda razón sus corrupciones, sus exclusiones, sus discriminaciones, sus represiones y su proverbial incapacidad para resolver los inmensos problemas socio-económicos que, en mayor o menor medida, padecían todos los pueblos de ese continente; mientras que a las segundas se les criticaban su burocratización y sus incapacidades para lograr la participación consciente de sus ciudadanos y sus ciudadanas en todas las tareas vinculadas a la que el Che llamó “construcción simultánea del socialismo y el comunismo”. Por eso, entre otras razones que ahora no tengo tiempo de abordar, en El socialismo y el hombre en Cuba indicó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la imagen de las multitudes marchando hacia el futuro, encaja el concepto de institucionalización como el de un conjunto armónico de canales, escalones, represas, aparatos bien aceitados que permitan esa marcha […]/ Esta institucionalidad de la Revolución todavía no se ha logrado. Buscamos algo nuevo que permita la perfecta identificación entre el Gobierno y la comunidad en su conjunto, ajustada a las condiciones peculiares de la construcción del socialismo y huyendo al máximo de los lugares comunes de la democracia burguesa, trasplantados a la sociedad en formación (como las cámaras legislativas, por ejemplo). Se han hecho algunas experiencias dedicadas a crear paulatinamente la institucionalización de la Revolución, pero sin demasiada prisa. El freno mayor que hemos tenido ha sido el miedo a que cualquier aspecto formal nos separe de las masas y del individuo, nos haga perder de vista la última y más importante ambición revolucionaria que es el hombre liberado de su enajenación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que todos y todas los aquí reunidos sabemos que en nuestro país todavía no se ha logrado esa “importante ambición revolucionaria”. También que no siempre se ha logrado, ni se logra “la perfecta identificación entre el Gobierno y la comunidad en su conjunto”, ni el funcionamiento “armónico de los canales, escalones, represas y aparatos bien aceitados” que permitan la marcha “de las multitudes –de las masas y los individuos—hacia el futuro”. No tengo tiempo para expresar mis reflexiones acerca de las múltiples causas endógenas y exógenas que han determinado y todavía determinan esas debilidades de la transición socialista cubana. Tampoco tengo tiempo para referir las implicaciones que en esa situación tuvo y todavía tiene en nuestra sociedad y en nuestro sistema político el calco y la copia del llamado “modelo soviético”, al igual que los efectos previsibles –deseados o no deseados— de las diversas estrategias dirigidas a enfrentar y, en la medida de lo posible, superar el llamado “período especial en tiempo de paz”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en la lógica de esta exposición me parece importante indicar que si la Revolución Cubana logró sobrevivir al derrumbe de los que Carlos Rafael Rodríguez llamó “los falsos socialismos europeos” y a lo que en los primeros años de la década de 1990 Fidel Castro llamó “el doble bloqueo” fue, entre otras razones, por los avances que, en los años previos, se habían logrado en la institucionalización de la democracia socialista cubana y por las diferencias existentes entre sus principales instituciones con las que habían predominado en los socialismos europeos, al igual que en la República Popular China, en la República Democrática de Corea y en la ya denominada República Socialista de Vietnam. Igualmente por los avances democráticos que se produjeron en la institucionalidad del país después del IV Congreso del PCC y de las reformas que se produjeron en la Constitución de 1976 y subsiguientemente en las leyes electorales del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, a lo dicho también tenemos que agregar –con letras de oro— el heroísmo cotidiano del pueblo cubano, la capacidad de sus diversas organizaciones representativas y de su liderazgo político-estatal para de manera cíclica criticar y autocriticar algunos de los errores (en mi opinión, no todos) que se cometieron durante la década de 1960 y, en particular, durante la llamada “ofensiva revolucionaria”, así como las y los que, en los últimos años de la década de 1980 –es decir, durante la Rectificación--, se llamaron “errores y tendencias negativas” existentes en nuestra sociedad y en nuestro sistema político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa capacidad crítica y autocrítica --que me resisto a identificar con la manida expresión del “perfeccionamiento de nuestra sociedad”; ya que en mi opinión hay fallas que no son perfectibles y que, por tanto, deben ser totalmente erradicadas— en la actualidad está nuevamente sometida a duras pruebas. Como adelanté en mi libro El siglo XXI: Posibilidades y desafíos de la Revolución Cubana (publicado por la Editorial de Ciencias Sociales en el 2000), este proceso crítico y autocrítico implica el reverdecimiento y la actualización de todas sus utopías fundacionales; pero en primer lugar, las vinculadas a las diversas dimensiones de lo que en ese libro llamo “un socialismo más bonito y mejor que el que hasta ahora hemos conocido”. Socialismo que para mí es inconcebible sin la profundización de la democracia, sin la desburocratización y descentralización, así como, por tanto, sin la participación de los diversos sectores de la ciudadanía en la adopción de las decisiones vinculadas a los diversos asuntos que le incumben y afectan. Pero, en mi reiterada opinión, esa actualización debe emprenderse sin hacerle ninguna concesión “al posibilismo” que, como se ha demostrado a lo largo de la historia, tantas implicaciones negativas ha tenido para el desarrollo de la teoría y la práctica revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De más está decir, porque ya lo ha dicho el Presidente del Consejo de Estado y de Ministros y Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro, que en la actualización de esas utopías tienen que participar todos, absolutamente todos los sectores del cada vez más heterogéneo sujeto popular cubano; y en primer lugar, las nuevas generaciones. Como dijo el Che en el ensayo que he citado varias veces, ellas son “la arcilla principal de nuestra obra”; en ellas “depositamos nuestra esperanza”, a la vez que las preparamos para “tomar de nuestras manos la bandera”. En mi opinión para que ese deseado relevo generacional pueda realizarse sin los traumatismos que caracterizaron otras transiciones socialistas, es imprescindible propiciar y permitir que las y los jóvenes cubanas y cubanos de manera individual y como sujeto social y político elaboren sus propios conceptos y sueños acerca del socialismo del futuro. Así lo hicieron –con mayores o menores grados de acierto y error— todas las generaciones precedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nuevamente parafraseando al Che, para que ese socialismo sea genuino tendrá que ser “una rebelión contra las oligarquías y los dogmas revolucionarios”, propios y ajenos. Mucho más porque su porvenir y el de la transición socialista cubana estará íntimamente vinculado a las inciertas soluciones de la ya referida crisis multidimensional que afecta al planeta Tierra y, en plazos más cortos, al desenlace de la enardecida dinámica entre la revolución, la reforma, el reformismo, la contrarreforma y la contrarrevolución que, otra vez, se está desplegando en América Latina y el Caribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las debilidades que afectan a todos los gobiernos revolucionarios, reformadores, reformistas o simplemente progresistas actualmente instalados en ese continente, así como a los diversos destacamentos de sus llamadas “vieja” y “nueva” izquierda política, social e intelectual, al igual que a causa de las simultáneas amenazas que a todos ellos les plantea la actual crisis que afecta a la economía capitalista y la nueva contraofensiva del “capital contra el trabajo y del Norte –encabezado por el imperialismo estadounidense— contra el Sur”, la Revolución Cubana sigue obligada a defender y proyectar, en las nuevas condiciones, su ya referidas utopías vinculadas a la edificación de “un mundo mejor”. Asimismo, a la unidad y a la integración económica y política de América Latina y el Caribe; ya que, como dijo Fidel Castro en su discurso de clausura del IV Encuentro del Foro de Sao Paolo efectuado en La Habana en 1993: “ Es deber de la izquierda, […] crear conciencia de la necesidad de la integración y de la unión de América Latina”. Y agregó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué menos podemos hacer nosotros y qué menos puede hacer la izquierda de América Latina que crear una conciencia en favor de la unidad? Eso debiera estar inscrito en las banderas de la izquierda. Con socialismo y sin socialismo. Aquellos que piensen que el socialismo es una posibilidad y quieren luchar por el socialismo [bienvenidos sean], pero aun aquellos que no conciban el socialismo, aun como países capitalistas, ningún porvenir tendríamos sin la unidad y sin la integración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi concepto esto último explica la disposición del gobierno cubano a participar en cualquier acuerdo de concertación política y cooperación económica estrictamente latinoamericano y/o caribeño aunque no tengan los horizontes programáticos, así como las matrices político-jurídicas e ideológico-culturales históricamente defendidas por la Revolución Cubana. Lo mismo puede decirse de las instancias organizativas de la “nueva” y la “vieja izquierda” política, social e intelectual del continente americano en las que participan el Partido Comunista de Cuba o las organizaciones de raigambre popular que actúan en la sociedad civil y la sociedad política cubanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa unidad en la diversidad de las naciones y los pueblos de la que sus originarios o aborígenes llaman Abya Yala, de esa unidad en la heterogeneidad de su “nueva” y “vieja” izquierda política, social e intelectual, así como de esa unidad entre los gobiernos latinoamericanos y caribeños, más o menos reformadores, revolucionarios o progresistas instaurados o que en el futuro se instauren en la que a Raúl Roa le gustaba llamar “nuestra súper patria común”, mucho dependerá que en el futuro previsible la Revolución Cubana pueda continuar siendo “un baluarte de libertad”, al igual que una democracia socialista diferente que, a la vez, pueda ver finalmente realizada su anhelada y cada vez más necesaria integración económica y política con Nuestra Mayúscula América. Como reza la Constitución vigente en nuestro país, tal integración será condición necesaria para “lograr la verdadera independencia” y para “alcanzar el lugar que nos corresponde en el mundo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí la vigencia de lo planteado por José Martí en su célebre ensayo Nuestra América: “Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según acaricie el capricho de la luz, o lo tundan y talen las tempestades; ¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento y la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado como la plata en las raíces de los Andes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* Conferencia pronunciada en el taller “Bicentenario de la primera independencia de América Latina y el Caribe”/ Instituto de Historia de Cuba, 14 de Noviembre del 2009.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] Luis Suárez ex Licenciado en Ciencias Políticas, Doctor en Ciencias Sociológicas y Doctor en Ciencias; escritor y Profesor Titular (a tiempo parcial) del Instituto Superior de Relaciones Internacionales y de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Integrante del Consejo de ex presidentes de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS) y de los Grupos de Trabajo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) “Estudios sobre Estados Unidos” y “Bicentenario: Dos siglos de revoluciones a la luz del presente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] En mi concepto ese término, desconocía, al menos, la existencia del entonces llamado “Tercer Mundo”: “polo” totalmente diferenciado del primero y del segundo. Del mismo modo que la polaridad Norte-Sur que adquirió entidad en la llamada “segunda guerra fría” desconocía las diferencias existentes, tanto en el Norte, como en el Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] Como en otros de mis textos (El siglo XXI: Posibilidades y desafíos para la Revolución Cubana, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2000) utilizó el concepto proyección externa, en vez de política exterior, para connotar elementos y definiciones de la política interna, económica e ideológico-cultural que, sin dudas, han influido, influyen e influirán en el cumplimiento de los objetivos estratégicos de las interacciones de esa revolución con los diferentes sujetos sociales y políticos, estatales y no estatales, que actúan en el sistema y la economía mundo. Igualmente, para incluir en mi análisis la actividad de diversas organizaciones populares de la sociedad política y civil que, con independencia de la labor del Estado, participan en el diseño y la aplicación de la política internacional cubana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4] En la prolija literatura existente sobre la Revolución Cubana es usual mencionar en singular al gobierno cubano. Esas referencias desconocen que, desde el triunfo de la Revolución, en Cuba se han instalado nueve gobiernos: dos de ellos surgidos de las modificaciones que introdujo el Gobierno Revolucionario a la Constitución de 1940 y siete como fruto de las elecciones generales quinquenalmente efectuadas desde 1976 hasta la actualidad sobre la base de la Constitución de la República aprobada en 1976 y parcialmente reformada en 1992 y 2003. El primero de esos gobiernos fue presidido por el timorato magistrado Manuel Urrutia Lleó y el segundo por el doctor Oswaldo Dorticós Torrado. Luego de las elecciones generales de 1976, resultó electo por primera vez por la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el hasta entonces Primer Ministro Fidel Castro; quien sucesivamente fue reelecto por el propio órgano luego de las elecciones generales realizadas en 1981-1982, 1986-1987, 1992-1993, 1997-1998 y 2002-2003. En las elecciones generales realizadas en 2007-2008, la ANPP eligió como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros al general de Ejército Raúl Castro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] El Sistema Interamericano está conformado por un entramado de diversas instituciones políticas, jurídicas, político-militares y económico-sociales. Dentro de estas últimas, la más importante es la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de la cual el gobierno cubano nunca fue expulsado. Por el contrario, como reconocimiento a la labor favorable a la salud pública de su población y de otros pueblos latinoamericanos y caribeños, los representantes oficiales cubanos han ocupado diversos cargos de dirección de esa organización, incluida una de sus vice-presidencias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-2388335000261546643?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/2388335000261546643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/02/las-cuatro-utopias-fundacionales-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2388335000261546643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2388335000261546643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/02/las-cuatro-utopias-fundacionales-de-la.html' title='Las cuatro utopías fundacionales de la Revolución Cubana'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S2gzbC_XkEI/AAAAAAAAAN0/qQiyvH50jps/s72-c/el-significado-de-la-revolucion-cubana-i-por-orlando-cruz-capote.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-2326906905713821945</id><published>2010-01-15T18:03:00.000-08:00</published><updated>2010-01-15T18:07:29.599-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución Bolivariana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reforma y Revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='América Latina'/><title type='text'>La izquierda latinoamericana en el gobierno: ¿sujeta a la hegemonía neoliberal o construyendo una contrahegemonía popular?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S1EfNNqSA8I/AAAAAAAAANs/7T_ClBACjO8/s1600-h/CheLatinoamerica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 265px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S1EfNNqSA8I/AAAAAAAAANs/7T_ClBACjO8/s320/CheLatinoamerica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427153337823921090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Roberto Regalado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Rebelión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;América Latina se adentra en una nueva etapa de su historia, en la cual, por primera vez, partidos, movimientos, frentes y coaliciones de izquierda, en los que convergen las más diversas corrientes políticas e ideológicas, ocupan, de manera estable, espacios institucionales dentro de la democracia burguesa, cuyo funcionamiento se extiende, también por primera vez, por casi toda una región donde, salvo excepciones como Uruguay o Chile, desde la independencia de España y Portugal, predominaron la dictadura y el autoritarismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque hay procesos que lo prenuncian –entre ellos las transiciones que pusieron fin a la mayoría de las dictaduras militares de «seguridad nacional» implantadas desde 1964 y el auge de la lucha popular en países como Brasil, Uruguay y México– y hay procesos que marchan a la zaga –como la firma en 1996 de los Acuerdos de Nueva York que dieron por terminada la insurgencia en Guatemala y la persistencia del conflicto armado en Colombia, cuya solución negociada es cada día más imperiosa–, el momento del cambio de etapa –o cambio de época, como algunos prefieren llamarlo–, se ubica entre 1989 y 1992.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los acontecimientos internacionales que inciden en lo que podemos definir como una transformación radical de las condiciones en las que se desarrollan las luchas populares en América Latina, son la caída del Muro de Berlín, en diciembre de 1989, símbolo de la restauración del capitalismo en Europa oriental, y el desmoronamiento de la URSS, en diciembre de 1991, que marca el fin de la bipolaridad mundial. En nuestra región, el inicio de la unipolaridad se manifiesta mediante la invasión a Panamá (1989), la derrota de la Revolución Popular Sandinista en Nicaragua (1990), la desmovilización de una parte de los movimientos guerrilleros en Colombia (1990 1991)1 y, como colofón, en la firma de los Acuerdos de Chapultepec (1992), que concluyen doce años de insurgencia en El Salvador, país latinoamericano donde esa forma de lucha alcanzaba por entonces el mayor desarrollo e intensidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esencia, entre 1989 y 1992 se cierra la etapa histórica abierta por el triunfo de la Revolución Cubana, el 1ro. de enero de 1959, caracterizada por el flujo y reflujo de la lucha armada revolucionaria, y por la implantación de las dictaduras militares de «seguridad nacional» que actuaron como punta de lanza de la violencia represiva del imperialismo norteamericano, y se inicia la actual, en la que predominan la combatividad de los movimientos sociales en la lucha contra el neoliberalismo y los avances electorales obtenidos por la izquierda, a los que se dedican estas líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se toma como punto de partida la elección mexicana del 6 de julio de 1988, la primera de la historia reciente en la que un candidato presidencial de izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, tuvo a su alcance el triunfo –del cual fue despojado mediante el fraude–, se aprecia que durante los primeros diez años, entre 1988 y 1998, los avances electorales se circunscribieron a los gobiernos municipales y provinciales, y las legislaturas nacionales. Por solo mencionar los casos más conocidos: en México, Cárdenas fue derrotado en las elecciones presidenciales de 1988, 1994 y 2000; en Brasil, le ocurrió lo mismo a Luiz Inácio Lula da Silva en 1989, 1994 y 1998; y, en Uruguay, a Líber Seregni en 1989 y a Tabaré Vázquez en 1994 y 2000. Entre otros factores, ello obedece a que los poderes fácticos tenían entonces la capacidad de neutralizar el creciente rechazo al neoliberalismo, con campañas de miedo basadas en el supuesto de que la elección de un gobierno de izquierda provocaría intolerables represalias del capital financiero transnacional. No es casual que el primer triunfo de un candidato presidencial de izquierda ocurrido en esta etapa, el de Hugo Chávez en la elección venezolana del 6 de diciembre de 1998, se produjese en medio de un colapso institucional que impidió a la oligarquía apelar al miedo o a cualquier otro recurso para evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veinte años de la elección mexicana de 1988 y a diez de la elección venezolana de diciembre de 1998, cualquiera que sea el criterio para definir qué es un gobierno de izquierda o progresista, sea el más estrecho o el más amplio, el resultado no tiene precedente en la historia. Debido a que la problemática aquí abordada se manifiesta en todo gobierno que se considere incluido en una de esas dos clasificaciones, en este texto se emplea un criterio muy flexible, que si bien no refleja la opinión del autor, ello no afecta, sino por el contrario, ayuda a desarrollar su hipótesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, es preciso mencionar a Cuba. Al aproximarse a su 50 cumpleaños, la Revolución Cubana es el acontecimiento más trascendente de ese medio siglo latinoamericano. Su triunfo abrió una etapa de luchas de la izquierda que abarcó tres décadas. Su resistencia a partir de 1991 demostró que era posible construir y defender un proyecto de país a contracorriente de la avalancha neoliberal. Con un balance de aciertos y errores sin duda alguna muy favorable, Cuba se encamina al relevo de la generación fundadora de la revolución, con la meta pendiente de alcanzar el desarrollo económico, con el reto de satisfacer las siempre crecientes necesidades y expectativas que crea el desarrollo social y, sobre todo, con plena confianza en el socialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de Cuba, de acuerdo con una definición muy amplia de izquierda y progresismo, los triunfos de candidatos presidenciales ubicados dentro de ese espectro son los de Hugo Chávez en Venezuela (1998, 2000 y 2006), Ricardo Lagos en Chile (2000), Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil (2002 y 2006), Néstor Kirchner en Argentina (2003), Martín Torrijos en Panamá (2004), Tabaré Vázquez en Uruguay (2004), Evo Morales en Bolivia (2005), Michelle Bachelet en Chile (2006), Daniel Ortega en Nicaragua (2006), Rafael Correa en Ecuador (2006), Cristina Fernández en Argentina (2007), Álvaro Colom en Guatemala (2007) y Fernando Lugo en Paraguay (2008). Aunque este análisis no incluye al Caribe anglófono, es preciso mencionar que tres gobiernos de esa región encajan en los parámetros señalados: los de Dominica, Guyana, y San Vicente y las Granadinas. También es necesario destacar los resultados electorales obtenidos en 2006 por los candidatos presidenciales Carlos Gaviria en Colombia, Ollanta Humala en Perú y Andrés Manuel López Obrador en México. Pese a que los dos primeros no fueron electos, y a que el tercero fue despojado de la victoria, los tres tuvieron desempeños extraordinarios en sus respectivos países. Finalmente, esperamos confiados que a la lista de presidentes de izquierda se sume en 2009 Mauricio Funes, el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional de El Salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de las condiciones existentes en Venezuela, Bolivia y Ecuador, y de los fines que se proponen sus actuales mandatarios, cabe señalar que en estos tres países se desarrollan transformaciones radicales del statu quo mediante procesos constituyentes, lo cual no ocurre en el resto de los casos. El rasero más común para cuestionar las credenciales de izquierda de unos u otros de los gobiernos mencionados en el párrafo anterior es que, en mayor o menor medida, mantienen la política neoliberal heredada y priorizan las relaciones con el capital financiero transnacional. Algunos, incluso, están sujetos a tratados de libre comercio con los Estados Unidos. Si asumimos que el neoliberalismo es el capitalismo real de nuestros días, que dispone de mecanismos transnacionales de dominación para impedir la ejecución de reformas nacionales de izquierda o progresistas, y que ninguno de esos gobiernos ha roto con este sistema social –al margen de si existen o no condiciones para ello, y de si esa es o no su meta–, concluiremos que esa crítica tiene una base objetiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los espacios institucionales que ocupan los nuevos gobiernos de izquierda y progresistas se abrieron con los condicionamientos derivados de la interacción entre cuatro elementos, tres de ellos positivos y uno negativo. Los elementos positivos son: 1) el acumulado de las luchas populares libradas durante toda su historia y, en particular, durante la etapa 1959 1989, en la cual, si bien no se alcanzaron todos los objetivos que esas fuerzas se habían planteado, ellas demostraron una voluntad y una capacidad de combate que obligó a las clases dominantes a reconocerle los derechos políticos que les estaban negados;2 2) la lucha en defensa de los derechos humanos, en especial contra los crímenes de las dictaduras militares de «seguridad nacional», que forzó la suspensión del uso de la violencia abierta y grosera como mecanismo de dominación; y 3) el aumento de la conciencia, la organización y la movilización, social y política, registrado en la lucha contra el neoliberalismo, que establece las bases para un incremento sin parangón de la participación electoral de sectores populares antes marginados de ese ejercicio político. Como contraparte, el factor negativo es la imposición del Nuevo Orden Mundial, que restringe aún más la independencia, la soberanía y la autodeterminación de las naciones del Sur. Fue, precisamente, la apuesta a que podría someter a los Estados nacionales latinoamericanos a los nuevos mecanismos supranacionales de dominación, la que, en primera y última instancia, movió al imperialismo norteamericano a dejar de oponerse de oficio a todo triunfo electoral de la izquierda, como había hecho históricamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, los triunfos electorales de la izquierda latinoamericana no son resultado exclusivo de factores positivos o negativos, sino de la interrelación de unos y otros. Interpretarlos solo como un producto del acumulado de las luchas populares, o solo como un reajuste en los medios y métodos de dominación capitalista, sería igualmente unilateral. Lo primero conduce a un triunfalismo injustificado: a pensar que la izquierda llegó «al poder» o que su inclusión en la alternancia democrático burguesa es «la meta final». Lo segundo conduce a una negación igualmente injustificada: a pensar que la dominación imperialista es infalible o a exigir a los actuales gobiernos de izquierda o progresistas que actúen como si fuesen producto de una revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación latinoamericana se comprende mejor si apelamos al concepto de hegemonía. América Latina transita por un proceso análogo al ocurrido en los países capitalistas más desarrollados a partir del último cuarto del siglo xix. Ese proceso es la sustitución de la dominación violenta por la hegemonía burguesa. El nacimiento de la democracia burguesa, entendido como el establecimiento de la hegemonía burguesa, fue el resultado de la interacción entre las conquistas arrancadas a la burguesía por los movimientos obreros, socialistas y feministas, y las reformas políticas que la propia burguesía necesitaba realizar en función de los cambios en el proceso de acumulación derivados del surgimiento de la gran industria. De forma análoga, hoy asistimos en América Latina a un proceso de sustitución de los medios y métodos más brutales de dominación por una nueva modalidad de hegemonía burguesa, en el que también interactúan las conquistas arrancadas a la clase dominante y las reformas que esta última necesita hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las características de la implantación de la hegemonía burguesa en América Latina son: 1) se produce en una región subdesarrollada y dependiente, como parte de un proceso de concentración transnacional de la riqueza y el poder político, y no como en la Europa de fines del siglo xix y las primeras seis décadas del xx, en países beneficiados por un desarrollo económico, político y social capitalista basado en la explotación colonial y neocolonial, que les permitió acumular excedentes y redistribuir una parte de ellos entre los grupos sociales subordinados; y 2) la ideología hegemónica es el neoliberalismo, no como en el Viejo Continente, donde ese proceso estuvo influenciado por el liberalismo político emanado de la Revolución Francesa. Estas características marcan una diferencia fundamental con el concepto gramsciano de hegemonía. En las condiciones estudiadas por Gramsci, la hegemonía abría espacios de confrontación dentro de la democracia burguesa que los sectores populares podían aprovechar para arrancarle concesiones a la clase dominante, pero la hegemonía neoliberal abre espacios formales de gobierno con el objetivo de que no puedan ser utilizados para hacer una reforma progresista del capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más lejos del propósito de este texto que demeritar los triunfos electorales de la izquierda latinoamericana o hacer pronósticos fatalistas. Por el contrario, tal como Gramsci estudió la hegemonía burguesa de su época y llamó a construir una contrahegemonía popular, de lo que se trata es de hacer hoy lo propio. Conscientes de que es imposible e indeseable «volver atrás la rueda de la historia»,3 hay que definir dónde estamos para empujarla hacia adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema planteado es complejo, entre otras razones, porque no encaja en los patrones conocidos de revolución y reforma. Los gobiernos de esta «nueva hornada» de izquierda nacen y actúan en condiciones diferentes a las que lo hicieron los gobiernos surgidos de las vertientes históricas del movimiento obrero y socialista mundial: la que optó por la revolución socialista y la que optó por la reforma socialdemócrata del capitalismo. La izquierda que hoy llega al gobierno en América Latina no destruye al Estado burgués, ni elimina la propiedad privada sobre los medios de producción, ni funda un nuevo poder, ejercido manera exclusiva por las clases desposeídas. En sentido contrario, tampoco puede construir una réplica del «Estado de Bienestar», del que hace años abjuró la socialdemocracia europea, que lo había asumido como propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La izquierda latinoamericana accede al gobierno acorde con las reglas de la democracia burguesa, incluido el respeto a la alternabilidad, en este caso con la ultraderecha neoliberal que, desde la oposición obstaculiza, y si regresa al gobierno revertirá, las políticas que ella ejecuta, por «benignas» que sean. Sin embargo, en ciertas circunstancias, el asunto no es solo la alternabilidad con la ultraderecha neoliberal, sino que para llegar al gobierno –y para gobernar– la izquierda se siente obligada a establecer alianzas con fuerzas ubicadas a su derecha. Y, además, en ocasiones, la cuestión tampoco radica únicamente en la alternabilidad y las alianzas externas, sino en que dentro de los propios partidos, movimientos, frentes y coaliciones de izquierda hay corrientes socialistas, socialdemócratas y de otras identidades, que tienen discrepancias sobre cuánto respetar y cuánto forzar los límites del sistema de dominación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tendría sentido que este texto concluyese con un juicio del autor sobre en qué medida uno u otro de los actuales gobiernos de izquierda está sujeto a la hegemonía neoliberal y en qué medida está construyendo una contrahegemonía popular. En ningún caso habría una respuesta químicamente pura. Por cuanto se adentran en un terreno inexplorado, lo esencial es que cada partido, movimiento, frente y coalición que participa en esos gobiernos, se plantee esta interrogante de manera permanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mayor información sobre este tema, consúltese:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roberto Regalado: América Latina entre siglos: dominación, crisis, lucha social y alternativas políticas de la izquierda (edición actualizada), Ocean Sur, Melbourne, 2006 (276 pp.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;______________: «La izquierda latinoamericana en el gobierno», Contexto Latinoamericano no. 3, México D. F., 2007, pp. 7 24.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;______________: Encuentros y desencuentros de la izquierda latinoamericana: una mirada desde el Foro de São Paulo, Ocean Sur, México D. F., 2008 (301 pp.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;______________: Los gobiernos de izquierda en América Latina, Ocean Sur, México, 2008 (52 pp.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En: www.oceansur.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.oceanbooks.com.au&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Se refiere a la desmovilización del Movimiento 19 de Abril (M 19), en marzo de 1990, y del Movimiento Guerrillero Quintín Lame, del Partido Revolucionario de los Trabajadores y de parte del Ejército Popular de Liberación, estos tres últimos en febrero de 1991.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 Por solo citar un ejemplo, sería impensable que la izquierda fuese la segunda fuerza política en El Salvador, y que su candidato a la elección presidencial de 2009 tenga posibilidades reales de triunfar, si la Revolución Popular Sandinista no hubiese estremecido a todos los regímenes dictatoriales de Centroamérica, y si el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional no hubiese desarrollado la fuerza político militar que, mediante los Acuerdos de Chapultepec, de enero de 1992, convirtió en fuerza político electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 Carlos Marx y Federico Engels: «El Manifiesto del Partido Comunista». Obras Escogidas en tres tomos. Editorial Progreso, Moscú, 1972, t. 1, p. 120.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-2326906905713821945?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/2326906905713821945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/01/la-izquierda-latinoamericana-en-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2326906905713821945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2326906905713821945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/01/la-izquierda-latinoamericana-en-el.html' title='La izquierda latinoamericana en el gobierno: ¿sujeta a la hegemonía neoliberal o construyendo una contrahegemonía popular?'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S1EfNNqSA8I/AAAAAAAAANs/7T_ClBACjO8/s72-c/CheLatinoamerica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-5038755066893174809</id><published>2010-01-08T09:27:00.000-08:00</published><updated>2010-01-08T09:30:29.802-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Marx Vive'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Debate entre revolucionarios'/><title type='text'>Para leer el Manifiesto Comunista</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S0drjiYrwZI/AAAAAAAAANY/Z4lrb38TeoM/s1600-h/marx-engels-forum01.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S0drjiYrwZI/AAAAAAAAANY/Z4lrb38TeoM/s320/marx-engels-forum01.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424422534460981650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Salvador López Arnal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Rebelión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacristán impartió dos cursos de postgrado en la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UNAM mexicana a lo largo del curso académico 1982-1983. “Inducción y dialéctica” y “Karl Marx como sociólogo de la ciencia” fueron las temáticas en ellos desarrolladas. En un artículo escrito en ese período (“¿Qué Marx se leerá en el siglo XXI?”,  Pacifismo, ecologismo y política alternativa, Barcelona, Icaria, 1987 [1], pp. 123-124), destacaba Sacristán la excelencia literaria del Manifiesto Comunista en los términos siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     (...) no es nada fácil prever qué Marx se leerá en el siglo XXI. Hermann Grimm lo tuvo más llano al preguntarse que Goethe leeríamos con más gusto en el siglo XX, predijo que no sería el del Werther, ni, menos el de la Teoría de los colores, que ni siquiera consideró, sino el del Fausto, y acertó. La cuestión no se puede plantear así para Marx, aunque los dos casos tienen parecidos. También en la obra de Marx hay ciencia y hay otras cosas, como en la de Goethe, pero las otras cosas son diferentes y, además, están organizadas de otro modo: no es la misma para los dos la relación entre poesía y verdad [2]. Las páginas de Marx que pueden sobrevivir como clásicas ofrecen textos de varias clases: científicos sistemáticos, históricos, de análisis sociológico y político, de programa. Por otra parte, ninguno de esos textos -tal vez con la excepción del Manifiesto Comunista y de algunos trozos de El Capital- es tan bueno literariamente como para perdurar por su sola perfección…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se conserva ninguna cinta ni se han encontrado apuntes de la conferencia que, según testimonio de Jaume Botey [3], impartió Sacristán en la Escuela de Adultos de Can Serra de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) sobre el Manifiesto a mediados de los años setenta. Existe, en cambio, copias de un texto titulado “Para leer el Manifiesto del Partido Comunista. Plan de estudios elemental. Curso primero” (PLMC) atribuido a Sacristán y datado en 1956 o 1957, escrito muy poco después de su vuelta de la Universidad de Münster y de su adhesión al PSUC-PCE en la primavera de 1956, que ahora puede leerse en la red en la dirección indicada al inicio de esta nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando aparte octavillas clandestinas o informes partidistas, PLMC fue probablemente el primer material marxista elaborado por Sacristán. Fue discutido con la hispanista Giulia Adinolfi, con la que se casó en el verano de 1957, y con Pilar Fibla, discípula, compañera de lucha en las filas del PSUC y amiga recientemente fallecida [4]. Fue editado posteriormente –sin firma, obviamente- por el comité ejecutivo del PSUC en febrero de 1972. Por las referencias bibliográficas, es casi seguro que Sacristán -o algún miembro del comité ejecutivo del PSUC- corrigiera las erratas y actualizara la bibliografía para esta edición. Se trata de un material pensado, básicamente, para ser discutido entre militantes y simpatizantes del PSUC y entre de círculos próximos al partido, al perseguido y castigado partido de la resistencia antifranquista no silenciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escrito se inicia con una breve reflexión sobre la necesidad que sienten grupos de trabajadores organizados de mejorar su formación teórica con el estudio del pensamiento marxista. En opinión de Sacristán:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Satisfacer esta necesidad exige en primer lugar la práctica, aprender de la lucha. Pero también exige siempre trabajo de estudio. El trabajo de estudio ha de ser primero individual, intentar “ponerse de codos” sobre los libros. El trabajo colectivo en círculos de estudio, que lleva aparejado el estudio individual, puede resultar muy útil al menos por dos razones: 1ª, porque da la costumbre de estudiar a quienes no la tienen, 2ª porque con las opiniones de muchos se precisa y enriquece el pensamiento de cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El material elaborado está dividido en tres apartados. En el primero de estos, Sacristán da cuenta de las razones por las que no le parecen recomendables manuales de introducción escritos por marxistas para “basar un plan de estudios elemental”. En primer lugar, porque todo manual resulta de “una interpretación, que prescinde de cosas, recoge otras y pone a éstas en un determinado orden”. Los manuales en castellano con que se contaba en aquellos años estaban “concebidos como si no existiera nunca ningún problema de interpretación de los clásicos, ni necesidad de atender a nuevas realidades”. En segundo lugar, en esos mismos manuales se introducían divisiones o clasificaciones que no estaban en los clásicos propiamente y que habían hecho fortuna en la tradición. Por ejemplo, la usual división del marxismo en materialismo dialéctico y materialismo histórico. Esas clasificaciones, en su opinión, convertían “el marxismo en una escolástica catequística”. Por último, Sacristán señalaba que tanto Marx como Engels consideran muerta la filosofía en el sentido de sistema, es decir, como sistema conceptual poseedor de la totalidad de los conocimientos, como teoría que tuviera como objetivo la misma explicación del Todo. Sin embargo, “los manuales existentes son precisamente filosofía en ese sentido escolástico extraño al marxismo...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El traductor de El Capital señalaba a continuación que entre los escritos de los clásicos, sin adulteraciones, existían dos manuales que “tienen las características que hacen del manual un instrumento útil para aprender a hacer o pensar algo: son breves repasos de muchos temas”. Los textos a los que se refiere Sacristán son el Anti-Dühring  [6] y el Manifiesto Comunista. No eran la solución perfecta -el Manifiesto tenía entonces más de un siglo de antigüedad y al primero poco le faltaba- pero éste era, en su opinión, un mal menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo apartado del escrito está centrado en el contenido del Manifiesto del Partido Comunista, a cuyo estudio debería dedicarse la primera parte de un curso elemental. Señala Sacristán que, en el prólogo de 1872, Marx y Engels ya sostenían el carácter caduco de algunas de las partes de este manual. Si eso era así en 1872, mucho más lo sería noventa años después, en el momento en el que él escribía este material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El MC había sido escrito por encargo de la Liga de Comunistas, “una organización clandestina formada sobre todo por emigrados alemanes en Francia”. Dada la influencia que entre los obreros franceses tenía el socialismo utópico, Marx y Engels dedicaron varias páginas a la crítica de diversas tendencias del socialismo. Señala Sacristán a continuación que, por aquel entonces, las ideas de la misma Liga de los Comunistas eran poco precisas, que el propio Marx aún no había elaborado su teoría de la plusvalía y que muchos miembros de la Liga eran, propiamente, de tendencia anarquista [7]. De ahí que en el MC faltaran ideas centrales de Marx y que, por otra parte, contuviera pasajes ambiguos, “tal vez con objeto de que los miembros de tendencias anarquistas aprobaran el escrito”. Además de ello, no es Sacristán quien habla ahora, el MC es un texto de juventud, un texto que Marx escribió cuando apenas tenía 30 años, aproximadamente la misma edad que tenía Sacristán cuando escribió su material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, la persona interesada por el marxismo no debía pensar éste como “un dogma que se le presente hecho, concluso, perfecto y detallado”, dado que, en primer lugar, el marxismo no es en absoluto un sistema filosófico que lo explique todo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     […] el marxismo es, visto como teoría, la toma de conciencia de la actitud científica, no la suma de todos los conocimientos científicos. La conciencia científica es la clave de la ciencia, pero no es la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, esta toma de conciencia ante la realidad era histórica, dependía de nuestro grado de conocimiento alcanzado. De ahí que no fuera inmutable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalizaba Sacristán este segundo apartado con indicaciones pedagógicas. De este modo, la lectura del texto debía ser individual. En la primera fase de estudio colectivo, un miembro del grupo resumiría una parte o la totalidad de un capítulo; los restantes miembros criticarían, completarían o aprobarían la lectura anterior. La finalidad de esta fase era “asegurarse de que se ha llegado a una interpretación textual en la que esté de acuerdo todo el grupo de estudio”. En la última fase se discutirán las cuestiones de fondo; es decir, no “¿qué es lo que dice el texto?”, sino “¿es verdad lo que dice el texto?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sección III de PLMC señala algunos puntos de discusión. Está dividido en tres apartados: 1. Cuestiones teóricas generales; 2. Análisis de la sociedad capitalista y su evolución, y 3. Toma y ejercicio del poder por la clase obrera; sociedad comunista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     En el primero, se discuten temas como los siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  1. El papel de los factores sobrestructurales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacristán señala que en este punto la cuestión es precisar qué se quiere decir cuando se afirma que ”la vida política y cultural se construye sobre la base económico-social”. Si lo afirmado fuera que todo elemento político-cultural viniera, directa o indirectamente, de la base económico-social, entonces ningún elemento sobreestructural tendría influencia en la base económica. La tesis estaría refutada en el mismo MC. Dos son los hechos citados en el clásico de Marx y Engels de carácter sobreestructural que han influido en la marcha de la economía burguesa: el descubrimiento de América y la circunnavegación de África.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. El comunismo primitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tesis de la historia entendida como lucha de clases había sido modificada en uno de los prólogos del Manifiesto: se exceptuaba de esa tesis metahistórica el llamado “comunismo primitivo”. Las cuestiones que sobre este punto valía la pena discutir eran: a) ¿qué validez tenía entonces [1956] la hipótesis del comunismo primitivo en la ciencia prehistórica, la antropología y la etnología?; y b) la introducción de esa nueva hipótesis sólo les había hecho modificar a Marx y Engels su concepción de la prehistoria humana, no, en cambio, su visión global de la historia propiamente dicha. ¿Era correcta esta observación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.La falta del concepto de plusvalía en el Manifiesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señala Sacristán que la teoría de la plusvalía, a diferencia de la hipótesis del comunismo primitivo, “acarrea una ampliación esencial y una corrección al marxismo del Manifiesto”: por una parte, permite la comprensión del mecanismo de beneficio capitalista y de la acumulación del capital industrial, y por otra, la rectificación de la tesis de que el obrero vende su trabajo. Vende, como se sabe, su potencial productivo, su fuerza de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. La alienación[8].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el capítulo III del Manifiesto se rechaza “la consideración filosófica de los problemas sociales o básicos”. De este modo se margina el delicado asunto de la alienación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema había sido ampliamente discutido entre marxistas. Para unos, era un simple resto idealista-hegeliano; para otros, era, es un punto esencial del marxismo. Para Sacristán, la situación del tema en los textos clásicos de la tradición era la siguiente: 1. Antes del MPC: Marx ha hablado de alienación en el siguiente sentido: “el hombre ha estado siempre sometido, como si fueran fuerzas autónomas, a cosas que él mismo crea” De este modo, ideas religiosas, ideales morales, concepciones jurídicas, son producto suyo pero las considera poderes externos a él. 2. En el MPC, Marx se desentiende de este tipo de consideraciones filosóficas generales. 3. Después del MPC, Marx habla de un fenómeno, por él descubierto, “el fetichismo de la mercancía”. Cuando un producto producido por el ser humano pasa al mercado, cobra en él un valor de cambio, que es un valor abstracto. El valor de cambio, llamado mercancía, no es idéntico a su valor de uso. La mercancía a pesar de ser un producto de seres humanos “está regida por leyes que son independientes de la voluntad de sus productores y de sus consumidores, y a menudo contrarias a dicha voluntad”. En la sociedad capitalista, donde todo se mercantiliza, el producto humano, convertido en mercancía, se hace “fetiche”: “como el fetiche, la mercancía está producida por el hombre, pero el hombre se somete a ella como el primitivo al fetiche”. 4. En sus últimos años, Marx y Engels sostuvieron que la sociedad comunista no causará la fetichización de los productos, ni el fetichismo generalizado causado por la economía y la sociedad capitalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La posición de Sacristán en este tema contradice, pues, la opinión de otros marxistas de la época que sostenían que el tema de la alienación era un resto hegeliano-idealista en la obra de Marx, una cuestión no propiamente marxista o, cuanto menos, inexistente en el Marx maduro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el apartado B de su escrito,  titulado “Análisis de la sociedad capitalista y de su evolución”, Sacristán señala las insuficiencias del MPC respecto a la situación y evolución de la sociedad capitalista a mediados del siglo breve. Discute aquí los siguientes temas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. ¿Dos clases únicas? ¿Existe una tercera clase entre la burguesía y el proletariado? Su propia posición la resume del modo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     […] una cosa es que con la gran industria capitalista y su evolución sea naturalmente compatible una industria artesana -cuyos miembros forman efectivamente una clase media entre el proletariado y la clase capitalista-; y otra cosa es que con la gran industria capitalista y su evolución sean compatibles industrias pequeñas o menores, pero también capitalistas- en cuyo caso no hay tercera clase...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. El estado burgués como administrador de los intereses de la burguesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plantea aquí Sacristán cuestiones del siguiente tenor: la lucha de la clase obrera, ¿ha perturbado esa función del estado burgués? ¿Es impedida esa función por la división misma de la burguesía en capas y grupos de interés?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  3. El cambio en la sociedad burguesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clarifica en este punto la tesis del MPC según la cual es característico de la sociedad burguesa un rápido cambio en la producción misma. ¿Es contradictoria esa afirmación con la tesis básica del  MPC que supone que un cambio en las relaciones de producción es un cambio de toda la base social? La respuesta de Sacristán es negativa: “cada clase sigue en la misma relación en que estaba con los medios de producción”. Lo característico del capitalismo [9] es que se producen en él muchas más innovaciones técnicas que en otros anteriores modos de producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     4. La pauperización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había que distinguir aquí dos aspectos en opinión de Sacristán:  la pauperización absoluta y la relativa, en la que aun ganando cada vez más, el obrero “vea aumentar su salario real menos de lo que aumenta la productividad de su trabajo”. Señala Sacristán que en el MPC  hay una interesante presentación de este problema que, apunta, “no parece haber sido estudiado como merece”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finaliza este apartado Sacristán con preguntas abiertas del siguiente tenor que fueron atendidas por él mismo en conferencias e intervenciones de años posteriores: “¿podrá el capitalismo cubrir con gastos políticos la probable existencia de grandes masas de fuerza de trabajo liberada por la automatización, convirtiendo a los parados en pobres parásitos?” o “¿no será demasiado antieconómico para ser compatible con el principio del beneficio?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de la sección, Sacristán da cuenta de algunas tesis del MPC que han quedado superadas por la propia evolución de la sociedad burguesa. Entre ellas, que la economía capitalista ponga la explotación al descubierto o que el obrero industrial no necesite aprender nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última parte del escrito está dedicada a la cuestión del poder político. Señala aquí Sacristán que en el MPC Marx y Engels no indican nada sobre “la toma del poder por la clase obrera y muy poco acerca del ejercicio del mismo”. Hablarán de un cambio total de la organización del Estado a partir de 1871, en base a la experiencia de la Comuna de París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a la familia, la moral y la cultura, Sacristán sostiene que la sociedad comunista debe desfetichizar completamente esas relaciones, liberarlas de todo carácter no-personal y hacerlas libres y puramente humanas. El MPC, advierte, es muy oscuro en este punto. Por dos razones probablemente: para ser aceptado por los miembros anarquistas de la Liga de Comunistas y por falta de elaboración. Así, apunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     […] el Manifiesto presenta al proletariado desligado del pasado cultural, como si el proletariado no tuviera nada que ver con las conquistas conseguidas por la humanidad bajo el dominio de otras clases (piénsese, por ejemplo, en la ciencia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PLMC finaliza con una “bibliografía marxista de la España actual” en la que Sacristán relacionaba las obras de Marx y Engels entonces traducidas al catalán o al castellano, así como antologías sobre economía, filosofía, sociología o arte (indicando, además, el precio exacto o aproximado de todas ellas). Sacristán presenta la bibliografía con las siguientes palabras, que enseñan también sobre sus preocupaciones didácticas y sobre las personas que tuvo en mente al escribir el material&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Se ha tratado de reunir la lista de los principales textos de Marx y Engels que pueden adquirirse hoy en las librerías españolas. Resulta conveniente dirigirse a las grandes librerías donde es probable que haya existencias de los mismos o bien encargarlos si no es así, para ello basta indicar al librero el título y la editorial de referencia y acaso para mayor seguridad el lugar de la publicación. En la lista que sigue se indican los precios de las obras (que pueden haber variado levemente), precio que en algunos casos va seguido de la indicación apr. (aproximadamente) cuando no se tiene la absoluta certeza de los mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente Sacristán no hubiera tenido divergencias con este comentario de Eric Hobsbawm [10] escrito con ocasión del 150 aniversario de la edición del Manifiesto, unos cuarenta años después de que Sacristán escribiera su material de estudio (obsérvese su coincidencia con Hobsbawm en su juicio sobre a la fuera estilística del Manifiesto):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     ¿Qué efecto tendrá el Manifiesto en el lector que acceda a él por primera vez en 1998? El nuevo lector difícilmente se podrá resistir a ser arrastrado por la convicción apasionada, la brevedad sintética, la fuerza intelectual y estilística, de este sorprendente panfleto... No obstante, lo que también llamará sin duda la atención del lector contemporáneo es el notable diagnóstico del Manifiesto acerca del carácter revolucionario y el impacto de la “sociedad burguesa”... Hoy vivimos en un mundo en el que esta transformación se ha realizado en su mayor parte, aunque los lectores del Manifiesto en el tercer milenio del calendario occidental sin duda observarán que ha avanzado incluso más allá desde 1998. En algunos sentidos, hoy podemos incluso ver de forma más clara la fuerza de las predicciones del Manifiesto que las generaciones situadas entre nosotros y su publicación...P ara acabar, lo que en 1848 pudo sorprender a un lector no comprometido como retórica revolucionaria o, como mucho, como predicción verosímil, hoy se puede leer como una caracterización concisa del capitalismo a finales del siglo XX. ¿De qué otro documento de la década de 1840 se puede decir lo mismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue esta la última vez en que Sacristán se aproximó a “este sorprendente panfleto” [11]. Lo haría repetidas veces. Dar cuenta de ello exige una nueva aproximación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://manuelsacristan.blogspot.com/2009/11/msl-per-llegir-el-manifest-comunista.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] Este libro de Sacristán fue reeditado por Público, a finales de noviembre de 2009, en su colección “Pensamiento crítico”. El artículo -“¿Qué Marx se leerá en el siglo XXI?”- se editó con cortes en El País de 16 de marzo de 1983 y posteriormente, en versión completa, la que es recogida en el volumen, en mientras tanto, nº 16-17, octubre de 1983, pp. 127-132, el magnífico monográfico que la revista dedicó a Marx en el primer centenario de su fallecimiento. El número incluyó también el artículo “Karl Marx como sociólogo de la ciencia”, publicado como opúsculo en México, y su conversación con Gabriel Vargas y otros amigos para Dialéctica, una revista de filosofía y ciencias sociales que sigue publicándose en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] Sobre el clásico alemán, véase “La veracidad de Goethe”, Lecturas, Barcelona, Icaria, 1985, pp. 94-95. En un paso de esta presentación la edición castellana de las obras en prosa del autor de Fausto traducidas por José Mª Valverde, señalaba Sacristán: “[…] A ese nivel de la metodología general, a propósito de la intrincada conjunción de la teoría con la experiencia, Goethe es mucho más moderno y veraz que sus contemporáneos y hasta que el propio Newton. Goethe sabe que el científico está constantemente “fingiendo hipótesis”: “Curiosísima exigencia ésta, presentada sin duda alguna vez, pero incumplida siempre incluso por los que la esgrimen: que hay que exponer las experiencias sin conexión teorética alguna, dejando que el lector, el discípulo, se formen a su arbitrio la convicción que les plazca. Pero el mudo mirar una cosa no puede hacernos adelantar. Todo mirar se convierte, naturalmente, en un considerar; todo considerar, en un meditar; todo meditar, en un entrelazar; y así puede decirse que ya en la simple mirada atenta que lanzamos al mundo estamos teoretizando.” Y ese principio, básico en la ciencia moderna después de la primera ofuscación empirista-induccionista a lo Bacon, se convierte en motivo central del pensamiento de Goethe: “pues, ¿qué es intuición sin pensamiento?” se pregunta en Poesía y verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] Véanse las declaraciones de Jaume Botey en los documentales “Integral Sacristán” de Xavier Juncosa (El Viejo Topo, Barcelona, 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4] Tomo la información del imprescindible trabajo de Juan-Ramón Capella, “Aproximación a la bibliografía de Manuel Sacristán”, mientras tanto, nº 30-31, 1987, pp. 193-224.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] La expresión “materialismo dialéctico” apenas fue usada por Sacristán en sus escritos. Sobre su aproximación a la noción, véase M. Sacristán, Sobre dialéctica, El Viejo Topo, Barcelona, 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[6] Sacristán tradujo el Anti-Dühring engelsiano en 1964. De su prólogo para la edición, uno de sus escritos más influyentes, se dará cuenta en posteriores aportaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[7] En una entrevista con el diario barcelonés La Vanguardia de 5 de abril de 1983 -“Manuel Sacristán, un marxista que se acerca al anarquismo”- señalaba Sacristán: “Antes de entrar en el PSUC, me consideraba un marxista anarquista, un poco al estilo de Rubel (...) Creo que los términos “marxismo”, “comunismo”, “socialismo”, “anarquismo” abarcan ya cada uno de ellos formulaciones con tantos matices diferentes que, en mi opinión, aluden más a tradiciones de pensamiento que a cuerpos doctrinales fijos. Y, además, me parece que eso es un bien, no sólo por lo que tiene de rectificación de posibles esquematismos injustificables, sino porque en esta época de reflujo de las expectativas de cambio social revolucionario esa situación de crisis de estructuras teóricas supuestamente rígidas puede ayudar a remontarse a la fuente común de la que ha salido todas esas tradiciones: socialismo, anarcosindicalismo, marxismo, etcétera (...) En mi concepción, el anarquismo podría identificarse con el principio del placer, del pensamiento revolucionario: el marxismo representaría el principio de realidad. Aunque eso no sea más que una broma didáctica. En cualquier caso, en estos momentos la necesidad de emplear una nueva época del pensamiento revolucionario es tan visible, que lo mejor sería que las disputas de escuela pasaran a último lugar. Y, por otra parte, siempre es bueno hablar sin palabras terminadas en “ismo” enfrentándose directamente con los problemas (...) Ni siquiera se puede olvidar que antes de la revolución rusa a muchas instituciones conservadoras europeas les era sumamente difícil distinguir entre un anarquista y el Lenin de  El Estado y la Revolución. Pero no se trata de volver atrás en el tiempo, cosa a la vez ilusoria y poco consistente. Se trata mas bien de proyectar hacia adelante: lo que pasa es que las motivaciones que hay que proyectar tienen esos nombres históricos de socialismo, anarquismo, comunismo...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[8] Sacristán escribió en 1969 la voz “Alienación” para un diccionario de lógica y filosofía cuya traducción él mismo coordinó. Puede verse ahora en Manuel Sacristán, Papeles de filosofía, Icaria, Barcelona, 1984, pp. 411-413.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[9] En una nota a pie de página de su traducción del primer libro de El Capital -OME-41, p. 262, n. 148- daba Sacristán la siguiente definición “aristotélica” del capitalismo por género y diferencia: “Según la doctrina tradicional desde Aristóteles, la definición de una especie se forma mediante el producto del género más reducido a que pertenece esa cosa y la diferencia que la separa de los demás grupos de cosas que pertenecen al mismo género. En ese caso, la especie capitalismo se define por el producto del género próximo “producción mercantil” y la diferencia específica “llevada a cabo para valorar capital”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[10] “Introducción al Manifiesto Comunista” (edición de la editorial Crítica, 1998, con ocasión de 150 aniversario de la publicación del MC).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[11] En la nota previa que escribiera Sacristán para el primer volumen de sus Panfletos y Materiales –Sobre Marx y marxismo, Icaria, Barcelona, 1983, p. 7- definía así este denostado género: “(…) aparte de materiales no he hecho más que trabajo académicos, cuando he estado en la universidad, y panfletos. No es difícil distinguir entre un material y un panfleto, aunque traten de lo mismo. El panfleto no se escribe para la gente de uno, a diferencia del material, sino para llamar la atención de otros círculos que se considera interesantes.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-5038755066893174809?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/5038755066893174809/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/01/para-leer-el-manifiesto-comunista.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5038755066893174809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5038755066893174809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/01/para-leer-el-manifiesto-comunista.html' title='Para leer el Manifiesto Comunista'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S0drjiYrwZI/AAAAAAAAANY/Z4lrb38TeoM/s72-c/marx-engels-forum01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-2640501612362614133</id><published>2010-01-08T09:19:00.000-08:00</published><updated>2010-01-08T09:26:22.832-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución Bolivariana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte al imperialismo'/><title type='text'>Cercando a Venezuela</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S0dqOIpJlVI/AAAAAAAAANQ/PrtCA7Ofxzo/s1600-h/bases-militares-31.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px; height: 205px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S0dqOIpJlVI/AAAAAAAAANQ/PrtCA7Ofxzo/s320/bases-militares-31.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424421067261842770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ignacio Ramonet&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Le Monde Diplomatique&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La llegada al poder, en Venezuela, del Presidente Hugo Chávez el 2 de febrero de 1999 coincidió con un acontecimiento militar traumático para Estados Unidos: la clausura de su principal instalación militar en la región, la base Howard, situada en Panamá, cerrada en virtud de los Tratados Torrijos-Carter (1977).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sustitución, el Pentágono eligió cuatro localidades para controlar la región: Manta en Ecuador, Comalapa en El Salvador y las islas de Aruba y Curazao (de soberanía holandesa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sus -por decirlo así- ‘tradicionales' misiones de espionaje, añadió nuevos cometidos oficiales a estas bases (vigilar el narcotráfico y combatir la inmigración clandestina hacia Estados Unidos), y otras tareas encubiertas: luchar contra los insurgentes colombianos; controlar los flujos de petróleo y minerales, los recursos en agua dulce y la biodiversidad. Pero desde el principio sus principales objetivos fueron: vigilar Venezuela y desestabilizar la Revolución Bolivariana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, definió una nueva doctrina militar para enfrentar al "terrorismo internacional". Modificó la estrategia de despliegue exterior, fundada en la existencia de enormes bases dotadas de numeroso personal. Y decidió reemplazar esas megabases por un número mucho más elevado de Foreign Operating Location (FOL, Sitio Operacional Preposicionado) y de Cooperative Security Locations (CSL, Sitio Compartido de Seguridad) con poco personal militar pero equipado con tecnologías ultramodernas de detección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultado: en poco tiempo, la cantidad de instalaciones militares estadounidenses en el extranjero se multiplicó, alcanzando la insólita suma de 865 bases de tipo FOL o CSL desplegadas en 46 países. Jamás en la historia, una potencia multiplicó de tal modo sus puestos militares de control para implantarse a través del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En América Latina, el redespliegue de bases ya permitió que la de Manta (Ecuador) colaborase en el fallido golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el Presidente Chávez. A partir de entonces, una campaña mediática dirigida por Washington empieza a difundir falsas informaciones sobre la pretendida presencia en ese país de células de organizaciones como Hamás, Hezbolá y hasta Al Qaeda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el pretexto de vigilar tales movimientos, y en represalia contra el gobierno de Caracas que puso fin, en mayo de 2004, a medio siglo de presencia militar estadounidense en Venezuela, el Pentágono amplia el uso de sus bases militares en las islas de Aruba y Curazao, situadas muy cerca de las costas venezolanas, donde últimamente se han incrementado las visitas de buques de guerra estadounidenses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cual ha sido recientemente denunciado por el Presidente Chávez: "Es bueno que Europa sepa que el imperio norteamericano está armando hasta los dientes, llenando de aviones de guerra y de barcos de guerra las islas de Aruba y Curazao. (...). Estoy acusando al Reino de los Países Bajos de estar preparando, junto al imperio yanqui, una agresión contra Venezuela" (1).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2006, se empieza a hablar en Caracas de "socialismo del siglo XXI", nace la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y Hugo Chávez es reelegido presidente. Washington reacciona imponiendo un embargo sobre la venta de armas a Venezuela, bajo el pretexto de que Caracas "no colabora suficientemente en la guerra contra el terrorismo". Los aviones F-16 de las fuerzas aéreas venezolanas se quedan sin piezas de recambio. Ante esa situación, las autoridades venezolanas establecen un acuerdo con Rusia para dotar a su fuerza aerea de aviones Sukhoi. Washington denuncia un presunto "rearmamento masivo" de Venezuela, omitiendo recordar que los principales presupuestos militares de América Latina son los de Brasil, Colombia y Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que, cada año, Colombia recibe una ayuda militar estadounidense de 630 millones de dólares (unos 420 millones de euros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ahí, las cosas se aceleran. El 1 de marzo de 2008, ayudadas por la base de Manta, las fuerzas colombianas atacan un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) situado en el interior del territorio de Ecuador. Quito, en represalia, decide no renovar el acuerdo sobre la base de Manta que vence en noviembre de 2009. Washington responde, el mes siguiente, con la reactivación de la IV Flota (desactivada en 1948, hace sesenta años...) cuya misión es vigilar la costa atlántica de América del Sur. Un mes más tarde, los Estados sudamericanos, reunidos en Brasilia, replican creando la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y, en marzo de 2009, el Consejo de Defensa Suramericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas semanas después, el embajador de Estados Unidos en Bogotá anuncia que la base de Manta será relocalizada en Palanquero, Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En junio, con el apoyo de la base estadounidense de Soto Cano, se produce el golpe de Estado en Honduras contra el Presidente Manuel Zelaya quien había conseguido integrar a su país en el ALBA. En agosto, el Pentágono anuncia que dispondrá de siete nuevas bases militares en Colombia. Y en octubre, el presidente conservador de Panamá, Ricardo Martinelli, admite que ha cedido a Estados Unidos el uso de cuatro nuevas bases militares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ese modo, Venezuela y la Revolución Bolivariana se ven rodeadas por nada menos que trece bases estadounidenses, situadas en Colombia, Panamá, Aruba y Curazao, así como por los portaaviones y navíos de guerra de la IV Flota. El Presidente Obama parece haber dejado manos libres al Pentágono. Todo anuncia una agresión inminente. ¿Consentirán los pueblos que un nuevo crimen contra la democracia se cometa en América Latina?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuente: http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=6236&amp;amp;Itemid=1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-2640501612362614133?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/2640501612362614133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/01/cercando-venezuela.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2640501612362614133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2640501612362614133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2010/01/cercando-venezuela.html' title='Cercando a Venezuela'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/S0dqOIpJlVI/AAAAAAAAANQ/PrtCA7Ofxzo/s72-c/bases-militares-31.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-5814552533734908023</id><published>2009-12-29T09:50:00.000-08:00</published><updated>2009-12-29T09:54:59.877-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Trotsky'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Control Obrero'/><title type='text'>EL CONTROL OBRERO DE LA PRODUCCIÓN</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SzpCXJSsWJI/AAAAAAAAAL8/1ZFgq5eohFg/s1600-h/pers_trotsky1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px; height: 289px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SzpCXJSsWJI/AAAAAAAAAL8/1ZFgq5eohFg/s320/pers_trotsky1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420718066892560530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;León Trotsky&lt;/span&gt; Marxists.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto es el de una carta de Trotsky dirigida aun grupo de opositores alemanes el 20 de agosto de 1931. Se publicó por primera vez en el nº 24 del BIULLETEN OPPOZITSII de septiembre de 1931.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contestar a su pregunta debo esforzarme por apuntar aquí, como preludio a un intercambio de opiniones, algunas consideraciones generales con respecto a la consigna del control obrero de la producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera pregunta que surge en relación con esto es la siguiente: ¿podemos presentar el control obrero de la producción como un régimen estable, por supuesto que no eterno, pero de una duración bastante larga? Para contestar a esta pregunta es preciso determinar más claramente la naturaleza de clase de este régimen. El control se encuentra en manos de los trabajadores. Esto significa que la propiedad y el derecho a enajenarla continúan en manos de los capitalistas. Por lo tanto, el régimen tiene un carácter contradictorio, constituyéndose una especie de interregno económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los obreros no necesitan el control para fines platónicos, sino para ejercer una influencia práctica sobre la producción y sobre las operaciones comerciales de los patronos. Sin embargo, esto no se podrá alcanzar a menos que el control, de una forma u otra, dentro de ciertos límites, se transforme en gestión directa. En forma desarrollada, el control implica, por consiguiente, una especie de poder económico dual en las fábricas, la banca, las empresas comerciales, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la participación de los trabajadores en la gestión de la producción ha de ser duradera, estable, "normal", deberá apoyarse en la colaboración y no en la lucha de clases. Tal colaboración de clases solamente puede llevarse a cabo a través de los estratos superiores de los sindicatos y las asociaciones capitalistas. No han faltado los experimentos de este tipo en Alemania (la "democracia económica"), en Inglaterra (el "mondismo"), etcétera. No obstante, en todos estos casos, no se trataba del control de los obreros sobre el capital, sino de la subordinación de la burocracia del trabajo al capital. Esta subordinación, como lo muestra la experiencia, puede durar mucho tiempo: depende de la paciencia del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando más se aproxima a la producción, a la fábrica, al taller, menos viable resulta un régimen de este tipo, porque aquí se trata ya de los intereses inmediatos y vitales de los trabajadores y todo el proceso se despliega ante sus mismos ojos. El control obrero a través de los consejos de fábrica sólo es concebible sobre la base de una aguda lucha de clases, no sobre la base de la colaboración. Pero esto significa en realidad la dualidad de poder en las empresas, en los trusts, en todas las ramas de la industria, en la totalidad de la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué régimen estatal corresponde al control obrero de la producción? Es obvio que el poder no está todavía en manos de los trabajadores, pues de otro modo no tendríamos el control obrero de la producción, sino el control de la producción por el estado obrero como introducción a un régimen de producción estatal basado en la nacionalización. De lo que estamos hablando es del control obrero bajo el régimen capitalista, bajo el poder de la burguesía. En cualquier caso, una burguesía que se sienta firmemente asentada en el poder nunca tolerará la dualidad de poder en sus empresas. El control obrero, en consecuencia, solamente puede ser logrado en las condiciones de un cambio brusco en la correlación de fuerzas desfavorable a la burguesía por la fuerza, por un proletariado que va camino de arrancarle el poder, y por tanto también la propiedad de los medios de producción. Así pues, el régimen de control obrero, un régimen provisional y transitorio por su misma esencia, sólo puede corresponder al período de las convulsiones del Estado burgués, de la ofensiva proletaria y el retroceso de la burguesía, es decir, al período de la revolución proletaria en el sentido más completo del término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la burguesía no es ya la dueña de la situación en su fábrica, si no es ya enteramente la dueña, de ahí se desprende que tampoco es ya enteramente dueña de su Estado. Esto significa que el régimen de dualidad de poder en las fábricas corresponde al régimen de dualidad de poder en el Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta correspondencia, de todos modos, no debería ser entendida mecánicamente, esto es, no en el sentido de que la dualidad de poder en las empresas y la dualidad de poder en el Estado nazcan en un mismo y solo día. Un régimen avanzado de dualidad de poder, como una de las etapas altamente probables de la revolución proletaria en todos los países, puede desarrollarse de forma distinta en distintos países, a partir de elementos diversos. Así, por ejemplo, en ciertas circunstancias (una crisis económica profunda y persistente, un fuerte grado de organización de los trabajadores en las empresas, un partido revolucionario relativamente débil, un Estado relativamente fuerte manteniendo un fascismo vigoroso en reserva, etcétera) el control obrero sobre la producción puede ir considerablemente por delante del poder político dual desarrollado en un país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las condiciones señaladas a grandes rasgos más arriba, especialmente características de Alemania en estos momentos, la dualidad de poder en el país puede desarrollarse precisamente a partir del control obrero como fuente principal. Hay que detenerse en este hecho, aunque sólo sea para rechazar ese fetichismo de la forma soviética que han puesto en circulación los epígonos de la Comintern.&lt;br /&gt;De acuerdo con el punto de vista oficial que prevalece en la actualidad, la revolución proletaria solamente puede llevarse a cabo por medio de los soviets; éstos, por su parte, deben ser creados específicamente para el propósito del levantamiento armado. Este cliché no sirve para nada. Los soviets son únicamente una forma organizativa; el problema se decide por el contenido de clase de la política, en modo alguno por su forma. En Alemania hubo unos soviets de Ebert y Scheidemann.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Rusia los soviets conciliadores atacaron a los obreros y soldados en julio de 1917. Después de esto, Lenin pensó durante un tiempo que habríamos de llegar al levantamiento armado apoyándonos no en los soviets sino en los comités de fábrica. Este cálculo fue rechazado por el curso de los acontecimientos, ya que fuimos capaces, en las seis u ocho semanas anteriores al levantamiento, de ganarnos a los soviets más importantes. Pero este mismo ejemplo muestra qué poco inclinados nos sentíamos a considerar los soviets como una panacea. En otoño de 1923, defendiendo contra Stalin y otros la necesidad de pasar a una ofensiva revolucionaria, luché al mismo tiempo contra la creación por encargo de soviets en Alemania, pegados a los consejos de fábrica que estaban comenzando ya de hecho a cubrir el papel de los soviets.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podrían decir muchas cosas en favor de la idea de que, en el actual ascenso revolucionario, igualmente, los consejos de fábrica alemanes, al llegar a un cierto estadio, serán capaces de jugar el papel de los soviets y remplazarlos. ¿En qué baso esta suposición? En el análisis de las condiciones en que surgieron los soviets en Rusia en febrero-marzo de 1917, y en Alemania y Austria en noviembre de 1918. En los tres sitios, los principales organizadores de los soviets fueron los mencheviques y socialdemócratas, que se vieron forzados a ello por las condiciones de la revolución "democrática" en tiempo de guerra. En Rusia, los bolcheviques tuvieron éxito en ganar los soviets a los conciliadores. En Alemania no lo lograron, y es por esto que los soviets desaparecieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, en 1931, la palabra "soviet" suena bastante diferente de como sonaba en 1917-1918. Hoy es sinónimo de la dictadura de los bolcheviques, y por lo tanto una pesadilla en los labios de la socialdemocracia. Los socialdemócratas alemanes no sólo no tomarán la iniciativa en la creación de los soviets por segunda vez, ni se unirán voluntariamente a esta iniciativa, sino que lucharán contra ella hasta el fin. A los ojos del estado burgués, en especial de su guardia fascista, el que los comunistas pongan manos a la obra en la creación de soviets será equivalente a una declaración directa de guerra civil por parte del proletariado, y en consecuencia podría provocar un choque decisivo antes de que el partido comunista lo juzgue conveniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas consideraciones nos empujan fuertemente a dudar que se pueda llegar a tener éxito, antes del levantamiento y la toma de poder en Alemania, en la creación de soviets que agrupen realmente a la mayoría de los trabajadores. En mi opinión, es más probable que los soviets nazcan al día siguiente de la victoria, pero entonces ya como órganos directos de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de los consejos de fábrica es enteramente otro asunto. Éstos existen ya hoy. Los están construyendo comunistas y socialdemócratas. En cierto sentido, los consejos de fábrica son la realización del frente único de la clase obrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ampliarán y profundizarán esta función con el ascenso de la ola revolucionaria. Su papel crecerá, como lo harán sus incursiones en la vida de la fábrica, de la ciudad, de las ramas de la industria, de las regiones y, finalmente, de todo el Estado. Los congresos provinciales, regionales y nacionales de los consejos de fábrica pueden servir como base para los órganos que desempeñarán de hecho el papel de los soviets, esto es, para los órganos de doble poder. Arrastrar a los trabajadores socialdemócratas a este régimen por medio de los consejos de fábrica será mucho más fácil que llamar a los obreros directamente a construir los soviets un día determinado y a una hora dada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo central de los consejos de fábrica de una ciudad puede cumplir ampliamente el papel del soviet de la ciudad. Esto pudo observarse en Alemania en 1923. Extendiendo sus funciones, abordando por sí mismos tareas cada vez más audaces y creando sus propios órganos federales, los consejos de fábrica pueden convertirse en soviets, uniendo estrechamente a los trabajadores socialdemócratas y comunistas; y pueden servir como base organizativa de la insurrección. Después de la victoria del proletariado, estos consejos de fábrica/soviets tendrán naturalmente que separarse en consejos de fábrica propiamente dichos y soviets, éstos como órganos de la dictadura del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo esto no queremos decir que la creación de soviets antes del levantamiento proletario en Alemania esté completamente excluida de antemano. No es posible prever todas las variantes concebibles del desarrollo. Si la desmembración del estado burgués viniese mucho antes de la revolución proletaria, si el fascismo llegase a ser aplastado y hecho añicos o se quemase antes del alzamiento del proletariado, entonces se podrían crear las condiciones para la construcción de los soviets como órganos de la lucha por el poder. Desde luego, en ese caso los comunistas tendrían que percibir la situación a tiempo y lanzar la consigna de los soviets. Ésta sería la situación más favorable que se pueda imaginar para la insurrección proletaria. Si cobra cuerpo, tiene que ser utilizada hasta el final. Pero contar con ella por adelantado es casi imposible. Mientras los comunistas tengan que entendérselas con un Estado burgués todavía lo bastante fuerte, con el ejército de reserva del fascismo a sus espaldas, el camino que pasa por los consejos de fábrica, en vez de por los soviets, se presentará como mucho más probable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los epígonos han adoptado de una forma puramente mecánica la noción de que el&lt;br /&gt;control obrero de la producción, así como los soviets, solamente puede ser realizado en condiciones revolucionarias. Si los stalinistas intentasen plasmar sus prejuicios en un sistema definido, argumentarían probablemente así: el control obrero, como forma de poder económico dual, es inconcebible sin el poder político dual en el país, que a su vez es inconcebible sin la oposición de los soviets al poder de la burguesía: en consecuencia -se sentirán inclinados a concluir los stalinistas- avanzar la consigna del control obrero de la producción es admisible solo simultáneamente con la consigna de los soviets.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo lo que se ha dicho arriba se desprende claramente cuán falsa, esquemática y falta de vida es semejante construcción. En la práctica, se ha transformado en el ultimátum único que le partido plantea a los trabajadores: yo, el partido, os permitiré luchar por el control obrero sólo en el caso de que estéis de acuerdo en construir simultáneamente los soviets. Pero esto es precisamente lo que está en cuestión: que estos dos procesos no tienen necesariamente que desarrollarse paralela y simultáneamente. Bajo la influencia de la crisis, el desempleo y las manipulaciones rapaces de los capitalistas, la clase obrera puede llegar a estar preparada en su mayoría para luchar por la abolición del secreto comercial y por el control sobre la banca, el comercio y la producción antes de haber llegado a entender la necesidad de la conquista revolucionaria del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de tomar el camino del control de la producción, el proletariado presionará inevitablemente en el sentido de la toma del poder y de los medios de producción. Los problemas de crédito, materiales de guerra, mercados, extenderán inmediatamente el control más allá de lo límites de las empresas individuales. En un país tan altamente industrializado como Alemania, los problemas de las exportaciones importantes deberían elevar directamente el control obrero a los órganos oficiales del estado burgués. Las contradicciones del régimen de control obrero, irreconciliables en su esencia, se verán inevitablemente agudizadas en la medida en que se amplíen su esfera y sus tareas, y se volverán pronto intolerables. Se puede encontrar una salida a estas contradicciones o bien en la toma del poder por el proletariado (Rusia) o bien en la contrarrevolución fascista, que establece la dictadura abierta del capital (Italia). Es precisamente en Alemania, con su poderosa socialdemocracia, donde la lucha por el control obrero de la producción será con toda probabilidad la primera etapa del frente único revolucionario de los trabajadores, que precede a su lucha abierta por el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es posible avanzar precisamente ahora, de todos modos , la consigna del control obrero? ¿Ha madurado la situación revolucionaria lo bastante para ello? La pregunta es difícil de contestar desde la barrera. No existe ningún termómetro que permita determinar de forma inmediata y precisa, la temperatura de la situación revolucionaria. Es obligatorio determinarla en la acción, en la lucha, con la ayuda de los más variados instrumentos de medida. Uno de estos instrumentos, quizás uno de los más importantes en las condiciones existente, es precisamente la consigna del control obrero de la producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La significación de esta consigna se basa principalmente en el hecho de que sobre su base puede ser preparado el frente único de los trabajadores comunistas con los socialdemócratas, los sin partido y los cristianos. La actitud de los obreros socialdemócratas es decisiva. El frente único revolucionario de los comunistas y los socialdemócratas, esa es la condición política fundamental que falta en Alemania para una situación directamente revolucionaria. La presencia de un fascismo fuerte es sin duda un obstáculo serio en el camino hacia la victoria. Pero el fascismo solamente puede conservar su capacidad de atracción gracias a que el proletariado está dividido y es débil, y porque le falta la posibilidad de conducir al pueblo alemán por el camino de la revolución victoriosa. El frente único revolucionario de la clase obrera significa ya, en sí mismo, un golpe político fatal para el fascismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, dicho sea de paso, la política de la dirección del partido comunista alemán sobre la cuestión del referéndum tiene un carácter especialmente criminal. A su peor enemigo no se le habría ocurrido una forma más segura de incitar a los obreros socialdemócratas contra el partido comunista y detener el desarrollo de la política de frente único revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este error debe ser corregido ahora. La consigna del control obrero puede ser extraordinariamente útil en este aspecto. De todos modos, debe ser abordada correctamente. Avanzada sin la preparación necesaria, como una orden burocrática, la consigna del control obrero puede no solamente mostrarse como un disparo de fogueo sino que, más aún, puede comprometer al partido a los ojos de las masas obreras socavando la confianza en él, incluso entre los trabajadores que hoy le votan. Antes de lanzar oficialmente esta consigna fundamental, se debe medir bien la situación y prepararle el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos empezar desde abajo, desde la fábrica, desde el taller. Los problemas del control obrero deben ser puestos a prueba y adaptados al funcionamiento de ciertas empresas industriales, bancarias y comerciales típicas. Debemos tomar como punto de partida casos especialmente claros de especulación, lock-out encubierto, ocultación pérfida de beneficios destinada a reducir los salarios o exageración mendaz de los costes de producción con el mismo propósito, etc. En una empresa que haya caído víctima de tales maquinaciones, debe ser a través de los trabajadores comunistas como se sienta el estado de ánimo del resto de las masas obreras, sobre todo de los obreros socialdemócratas: en qué medida estarían dispuestos a responder a la exigencia de abolir el secreto comercial y establecer el control obrero de la producción. Utilizando la ocasión proporcionada por casos individuales particularmente claros, debemos comenzar estableciendo directamente el problema y continuar con una propaganda persistente, y medir de este modo la fuerza de resistencia del conservadurismo socialdemócrata. Ésta sería una de las mejores formas de establecer en qué medida ha madurado la situación revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tanteo preliminar del terreno supone una elaboración simultánea, teórica y propagandística, de la cuestión del partido, una instrucción seria y objetiva de los trabajadores avanzados, en primer lugar de los miembros del consejo de fábrica, de los obreros sindicalistas prominentes, etc. Solamente el desarrollo de este trabajo preparatorio, esto es, el grado en que tenga éxito, puede sugerir en qué momento puede pasar el partido de la propaganda a la agitación abierta y a la acción práctica directa bajo la consigna del control obrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política de la Oposición de Izquierda sobre este problema se desprende con suficiente claridad de lo que se ha planteado, al menos en sus rasgos esenciales. En el primer período, es cuestión de propaganda sobre el modo correcto en los principios de plantear la cuestión y, al mismo tiempo, de estudio de las condiciones concretas de la lucha por el control obrero. La oposición, en pequeña escala y al modesto nivel que corresponde a sus fuerzas, debe abordar el trabajo preparatorio que fue caracterizado antes como la próxima tarea del partido. Sobre la base de esta tarea, la oposición debe buscar el contacto con los comunistas que están trabajando en los consejos de fábrica y en los sindicatos, explicarles nuestra caracterización de la situación en su conjunto y aprender de ellos cómo debe ser adaptada nuestra correcta visión del desarrollo de la revolución a las condiciones concretas de la fábrica y el taller.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Postscriptum&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.S.: Quería terminar con esto, pero se me ocurre que los stalinistas podrían presentar la siguiente objeción: vosotros estáis dispuestos s "minimizar" la consigna de los soviets para Alemania, pero nos criticasteis duramente y nos estigmatizasteis porque en otro tiempo nos negamos a lanzar la consigna de los soviets en China. En realidad, semejante "objeción" pertenece a la más baja sofística, basada en el mismo fetichismo organizativo, es decir, en la identificación de la esencia de clase con la forma organizativa. Si los stalinistas hubiesen declarado entonces que había razones en China que dificultaban la aplicación de la forma soviética, si hubiesen recomendado otra forma organizativa del frente único revolucionario de las masas, habríamos prestado, naturalmente, la mayor atención a esa propuesta. Pero se nos recomendaba sustituir los soviets por el Kuomintang, esto es, por el encadenamiento de los obreros a los capitalistas. La polémica era sobre el contenido de clase de una organización, y en absoluto sobre su "técnica" organizativa. Pero debemos añadir a esto que, precisamente en China, no había obstáculos subjetivos en absoluto para la construcción de soviets, si es que tomamos en consideración la conciencia de las masas y no la de los aliados de Stalin por aquel entonces, Chiang Kai-chek y Wang Tin-wei. Los trabajadores chinos no tienen tradiciones socialdemócratas y conservadoras. El entusiasmo por la Unión Soviética era realmente universal. Incluso en la actualidad, el movimiento campesino en China se esfuerza por adoptar formas soviéticas. Todavía más general era el esfuerzo de las masas en favor de los soviets en los años 1925-27.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-5814552533734908023?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/5814552533734908023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/el-control-obrero-de-la-produccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5814552533734908023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5814552533734908023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/el-control-obrero-de-la-produccion.html' title='EL CONTROL OBRERO DE LA PRODUCCIÓN'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SzpCXJSsWJI/AAAAAAAAAL8/1ZFgq5eohFg/s72-c/pers_trotsky1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-5213692115247859848</id><published>2009-12-26T11:19:00.000-08:00</published><updated>2009-12-26T11:22:08.473-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Partido y Socialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Internacionalismo de los trabajadores y los pueblos'/><title type='text'>Entrevista en Venezuela al revolucionario e intelectual vasco Iñaki Gil de San Vicente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SzZiQi-ktwI/AAAAAAAAALw/-DmXGyuiZR0/s1600-h/115331_Inaki_Gil.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 265px; height: 354px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SzZiQi-ktwI/AAAAAAAAALw/-DmXGyuiZR0/s320/115331_Inaki_Gil.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419627237993658114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ABP&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ABP: Iñaki, el pueblo vasco enfrenta una arremetida represiva muy violenta en estos momentos. ¿Puedes hablarnos sobre el tema?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iñaki: Bueno, la realidad del pueblo vasco es una realidad tremendamente dura. Por ponerte un ejemplo, el pueblo vasco no llega a tres millones de habitantes y tiene ochocientos prisioneros políticos, por lo tanto tiene proporcionalmente más prisioneros políticos que Colombia. Y eso se produce en dos Estados que se dicen democráticos, que están en el centro de la Europa que se dice democrática: el Estado francés y el español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi pueblo, en estos momentos, hay cuatro desaparecidos por razones políticas; atrapados por la policía española y francesa, desaparecidos. Tal y como ocurre frecuentemente en Latinoamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te estoy dando datos espeluznantes sobre la represión contra mi pueblo, e insisto, eso sucede en el corazón mismo del imperialismo europeo, donde se supone que surgieron históricamente la democracia, los derechos humanos, el respeto al individuo, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sucede en mi pueblo actualmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ABP: ¿Y cuáles son las estrategias que han utilizado para resistir a esa represión?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iñaki: En estos momentos no hay estrategias de resistencia… Me explico, nosotros tuvimos una fase de resistencia frente a la invasión y  la opresión, pero decidimos que la mejor forma de resistir era el seguir luchando; hacer una especie de ofensiva, una especie de construcción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para nosotros la resistencia es una cosa pasiva: “A mí me golpean, yo me acorazo como un erizo, como un nudo, y que me den todos los golpes. No me moverán”, como se decía en los setentas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A comienzos de los noventa hicimos una reflexión, y nos dimos cuenta que estar pasivos recibiendo golpes no era correcto estratégicamente. Era más correcto construir la nación, construir el socialismo –incluso dentro de la opresión nacional y del capitalismo— mediante el contrapoder obrero y popular, mediante la  autorganización, la creación de movimientos populares, la integración de sistemas asamblearios, de sistemas de democracia directa del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dimos cuenta que era más correcto construir la nación y el socialismo  mediante la creación, en fin, de otra sociedad, de otro pueblo vasco. Y a eso notros lo denominamos construcción nacional. O sea, es una política, si se quiere, de resistencia, pero mucho más compleja, porque no se está a la espera, sino que es más activa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de ir construyendo, en la medida de lo posible, el futuro que deseamos. Se trata de construir intentando y, de hecho, no dependiendo de las instituciones oficiales, no dependiendo de los aparatos de poder ni del aparato parlamentario en la medida de lo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que nosotros llamamos construcción nacional.  Entonces, estamos luchando por construir el socialismo, por construir la independencia nacional. Sabemos que es imposible conseguir esto totalmente dentro del capitalismo y dentro de la ocupación y la dominación española, pero en esa medida –como decía un marxista—iremos construyendo islotes de libertad, para luego hacer un archipiélago de libertad y, finalmente, una gran península de libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ABP: ¿Cuál es el papel del Movimiento Continental Bolivariano en el contexto que nos describe?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iñaki: El MCB cala dentro de este contexto por varias razones: Primero, porque el MCB reivindica una cosa que nosotros reivindicamos: el derecho absoluto a que los pueblos se autorganicen y sean independientes si quieren serlo. Ese es el primer criterio.  Nadie puede imponer a un pueblo una voluntad ajena a la suya. Nosotros llevamos 200 años luchando por eso. Entonces coincidimos con el MCB que reivindica esto mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, el MCB es un movimiento incluyente que integra, que suma, que absorbe luchas y acciones. Es un movimiento de movimientos, con una capacidad que en Física se llamaría atractora, es decir, el MCB tiene una fuerza de atracción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lógica de la fuerza atractora en el movimiento de liberación es capaz de crear redes populares, organizaciones populares, asumir las reivindicaciones y las luchas, así como darles una orientación respetando sus particularidades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer lugar, el MCB respeta las formas de acción y defensa de los pueblos. No les dice lo que tienen que hacer y lo que no. Aunque el MCB integra a una enorme mayoría de organizaciones y movimientos que luchan dentro del sistema parlamentario, no por ello excluye a quienes deciden recurrir a otras formas de lucha. Por el contrario,  defiende esas formas de lucha, o más precisamente, defiende el derecho de los pueblos a recurrir, cuando es necesario, a las formas de lucha que decidan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El MCB es respetuoso del prólogo y la introducción a la Carta de Derechos Humanos y Universales  presentada por la ONU en 1948, pues ahí se habla del respeto al supremo derecho de los pueblos a recurrir a la rebelión contra la opresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Euskal Herria nosotros mantenemos el mismo criterio. Respetamos el derecho de los pueblos, de los colectivos, de las clases sociales oprimidas, de las mujeres explotadas, etc., a asumir el sistema de defensa que crean conveniente y aplicarlo en consecuencia. Y no somos quiénes para negar que apliquen el mecanismo de defensa que más les convenga, como quieran y como puedan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ABP: Iñaki, ¿Cual sería su llamado al mundo frente a la crisis mundial del capitalismo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iñaki: A un nivel táctico inmediato, haría un llamado a la autoorganización. A la creación de organizaciones potentes,  a la concienciación, al desarrollo de una mentalidad socialista, a la ampliación del internacionalismo solidario a nivel mundial, a ser conscientes que el enemigo son el imperialismo y el capitalismo; a dirigir todas las luchas hacia la toma del Poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay Poder Popular si no hay Poder obrero. Los ejemplos los estamos viendo: en Honduras el Poder Popular era débil. Vino la oligarquìa, vino Estados Unidos y dieron un golpe militar dictatorial. En Venezuela, en cambio, el Poder Popular es fuerte, por ello Estados Unidos no se ha atrevido –después de intentarlo en abril del 2002— a lanzar un nuevo golpe de Estado. Si existe Poder Popular se puede avanzar de una manera más rápida hacia el socialismo en una situación de crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este criterio es también válido para cualquier lucha particular. Nosotros reivindicamos que la mujer tenga Poder para denunciar y abofetear al marido que la maltrata y la viola en casa. Otro ejemplo: que el obrero tenga Poder para tomar una fábrica; que los parados (desempleados) tengan Poder para socializar los grandes almacenes y repartir la comida, etc. Los Poderes Populares deben existir en los espacios donde el pueblo sufre, donde están las personas luchando cotidianamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo criterio es mayor y más decisivo, estratégico: se trata de que estas propuestas concretas deben tener una visión estratégica para salir de la crisis. Y la única forma de salir de esa crisis es acabar con el capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La forma de salir de la crisis es construyendo el Poder Popular, un Estado obrero: salir del capitalismo, no hay de otra. Sólo así avanzaremos hacia una sociedad comunista donde desaparezcan la explotación y el trabajo asalariado. Si no se tiene en cuenta este objetivo estratégico, el objetivo táctico pierde mucho de su potencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ABP: Muchas gracias Iñaki.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iñaki: Gracias a ustedes, compañeros.    Modificado el ( ABP/21/12/2009 )  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-5213692115247859848?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/5213692115247859848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/entrevista-en-venezuela-al.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5213692115247859848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5213692115247859848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/entrevista-en-venezuela-al.html' title='Entrevista en Venezuela al revolucionario e intelectual vasco Iñaki Gil de San Vicente'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SzZiQi-ktwI/AAAAAAAAALw/-DmXGyuiZR0/s72-c/115331_Inaki_Gil.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-7814601035502005948</id><published>2009-12-21T09:31:00.000-08:00</published><updated>2009-12-21T09:39:13.694-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crisis del Capitalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='América Latina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución es la Solución'/><title type='text'>"Sólo nos queda pensar en la construcción de una verdadera economía postcapitalista"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-yjPs6QlI/AAAAAAAAALo/bMeH9Hj2fnA/s1600-h/boron-fidel.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 256px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-yjPs6QlI/AAAAAAAAALo/bMeH9Hj2fnA/s320/boron-fidel.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417745195330060882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;x Joseba Macías &lt;/span&gt; La Haine&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Entrevista a Atilio Boron&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Atilio Boron es uno de los grandes nombres de la sociología latinoamericana contemporánea. Nacido en Buenos Aires en 1943, sus obras se agotan rápidamente. Quizá porque no sea un profesor al uso y sus ensayos y reflexiones siguen incidiendo en la necesidad de transformar la realidad trabajando por un mundo mejor. Un mundo en el que este “continente de la esperanza”, como lo definiera Salvador Allende, sea un ejemplo de que realmente es posible vivir sin que la sinrazón del mercado regule nuestras vida y nuestros sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que Fidel Castro le busca periódicamente para conocer sus impresiones sobre la marcha de América Latina y del mundo. No es el único. Sus libros se difunden a millares habiéndole convertido en uno de los sociólogos más divulgados y conocidos. Atilio Borón nos recibe entre el mate y la sonrisa cómplice a la espera de un diálogo sin condiciones previas sobre esa América Latina que recorre física e intelectualmente desde hace ya muchas décadas. Una tierra que ahora respira aires de cambio y renovación entre crisis, esperanzas colectivas y algún que otro sobresalto no previsto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;P: Usted es de las pocas personas que ha tenido la oportunidad de ver y conversar con Fidel desde su abandono de los cargos públicos, precisamente a instancias del propio Comandante. ¿Cuál es la impresión que le ha producido?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fidel sigue siendo una presencia insoslayable en la vida cubana. Sobre todo entre los sectores más politizados aunque el pueblo en general, hoy en día, continúa leyendo sus reflexiones con gran atención. Es además una de las pocas personas, en mi opinión, que es capaz de superar la brecha generacional. Estuve con él por última vez el 7 de marzo de este año, Y le vi realmente muy bien. Cuando nos despedimos me dio un abrazo muy fuerte, no precisamente el de un viejito enclenque. Incluso le hice una broma: “Sinceramente, Comandante, le he visto mucho mejor que a Ingrid Betancourt cuando la liberaron las FARC”. Y él soltó una fuerte carcajada. Realmente está muy lúcido y siempre en estado de alerta. Allí, encima de su mesa de trabajo estaban las libretitas donde va sistematizando los temas: Medio Ambiente, Estados Unidos, América Latina, Oriente Próximo… Un hombre con una lucidez impresionante. Te cuento otra anécdota: él, incluso, recordaba de memoria el diagrama de vuelos de Cubana de Aviación que sus colaboradores no tenían claro para saber que yo debía viajar a Buenos Aires el domingo porque no hay vuelos los lunes… Realmente es un hombre con una capacidad extrema y es muy feliz con lo que está haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Además su visita coincidió con un momento muy complicado en Cuba como fue la destitución de Carlos Lage, Felipe Pérez Roque o Carlos Valenciaga, secretario personal del propio Fidel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, es verdad. Por una cuestión de respeto yo no le iba a sacar el tema pero fue él el que me empezó a hablar sin reparos de la noticia. Fidel me comentó que era un asunto que lo manejaban ya Raúl y el Consejo de Estado. A mí me consultaron, me señaló, y lo único que les pedí fue una evidencia manifiesta. Cuando la tuve, me dijo Fidel, me cuadré. En sus palabras me di cuenta que no estábamos ante un episodio de corrupción, de fraude o de nada de eso. Y me lo remarcó varias veces. Ninguna de esas personas está sometida a proceso legal y actualmente desarrollan distintas tareas laborales de acuerdo a su perfil profesional. Para Fidel, cometieron una ingenuidad increíble producto de una ambición desmedida que les llevó a pasar información interna al exterior. En definitiva, te puedo contar que Fidel está realmente bien, que no está apartado para nada del seguimiento de la actualidad de su país y del mundo y que, además, sigue al pie de la letra el consejo de sus médicos, cosa que antes no hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Y considera que Fidel Castro estaría dispuesto a asumir las transformaciones que muchos consideran necesarias e inminentes en la Revolución cubana?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que la prioridad actual de Fidel es escribir y dejar una herencia sobre los principales temas que afectan a la humanidad. El además es consciente, sí, de que hay que llevar a Cuba una serie de cambios y que éstos deben ser muy profundos, de acuerdo a un desafío histórico tan fundamental para la Revolución como el actual: desarrollar dentro del socialismo una reforma que no implique volver al capitalismo. Aunque muchos lo piensen, no estamos hablando de un “modelo chino”, claro está. Ellos saben que tienen que inventar de nuevo un camino propio y están trabajando muy a fondo en eso. Pero no podemos olvidar que han tenido la malísima suerte de sufrir tres huracanes tremendos y seguidos en el tiempo, que han acabado prácticamente con el 20% de su PIB. Que han sufrido la caída del precio del níquel en el mercado internacional, aunque ahora comienza a recuperarse. Y, además, la crisis mundial... Fidel y la actual dirigencia son muy conscientes de todo esto y de la necesidad de impulsar urgentes medidas económicas y sociales de acuerdo a la nueva realidad de esta Cuba de 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una novedad significativa en la América Latina que usted tan bien conoce, es que buena parte de los países del continente han pasado a ser gobernados por organizaciones que provienen de lo que podríamos denominar una “reflexión socialista”. Ritmos, tradiciones y matices diversos, sin duda, pero algo impensable hace tan sólo unos pocos años atrás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de socialismo en toda su extensión, realmente sólo tenemos como país socialista en este momento a Cuba. Luego hay tres gobiernos, Venezuela, Ecuador y Bolivia, que desarrollan procesos de construcción de la alternativa socialista, procesos muy diferentes entre sí. Y además, por suerte, en un momento en el que ya no hay más modelos que copiar. El caso boliviano, por ejemplo, se sustenta sobre su extraordinaria capacidad de organización que viene de la época precolombina y que dejó mal parado a todos estos sociólogos posmodernos que entendieron el ascenso al poder de Evo Morales como una manifestación precisamente posmoderna... En Venezuela, sin embargo, no hay una tradición organizativa ni precolombina ni postcolombina, lo que explicaría la importancia del papel del liderazgo de Hugo Chávez. Y luego está Rafael Correa en Ecuador, formado en el cristianismo progresista de la Universidad de Lovaina y más tarde doctorado en Economía en Illinois...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi opinión, el resto va en otra dirección. Los gobiernos de Brasil, Argentina, Chile o Uruguay consideran que la solución a los problemas del capitalismo se encuentra en el propio capitalismo. En Argentina, por ejemplo, no queda ninguna duda cuando uno escucha hablar a los Kirchner. En Brasil, en dos siglos de historia del sistema bancario, nunca ese sistema fue tan rentable para el gran capital como en los años de Lula en el poder. Representan mecanismos adaptativos dentro del propio capitalismo. Ahora bien: también es cierto que estos gobiernos son un soporte fundamental para aquellos otros que te citaba al principio y que están trabajando por una alternativa verdaderamente socialista. Eso es un hecho real y objetivo y a ello no es ajena la fuerte presión popular que, desde la base, se desarrolla en países como Argentina o Brasil. Sin olvidar que todos estos gobiernos de la llamada “centro-izquierda” que han sido timoratos, procapitalistas y amigos de los norteamericanos, corren en los próximos meses serios riesgos de ser desalojados del poder. Mientras tanto, los gobiernos que han planteado más audacia en los procesos de cambio reformando la constitución, la economía, las instituciones o convocando plebiscitos de forma permanente, están todos muy fuertes. Alguna lección habría que sacar de todo esto. Por ejemplo, que cuando no eres valiente, el pueblo te da la espalda. Como me decía mi profesor Fernando Enrique Cardoso, “los pueblos siempre van a preferir el original a la copia”. Y es verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un caso particular que siempre me ha llamado la atención es precisamente y si me lo permite el de su país, Argentina. Una larga tradición teórica para una izquierda siempre atomizada, sin constituirse en una verdadera alternativa de poder. Los datos hablan de la existencia de más de ochocientos partidos políticos lo que, sin duda, haría reflexionar al propio Freud, tan de moda siempre en Argentina como referente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que pensar en Freud absolutamente, sí, lo reconozco. Porque hay una verdadera psicopatología política en Argentina. Yo, por ejemplo, no conozco un sólo país en donde hoy en día el debate entre Lenin y Trotski sobre la revolución de 1905, ni siquiera la de 1917, origine una fractura del movimiento estudiantil y que terminen liándose a golpes, como pasó en la Universidad de Cuyo, en Mendoza, hace cuatro o cinco años. Es una cosa que no tiene ni pies ni cabeza y ante la que yo ya renuncio. A Argentina sólo la entiende Jorge Luis Borges y punto. Fíjate que diversos estudios y encuestas te demuestran que hay una izquierda social en nuestro país que por lo menos abarca al 30-35% de la población. Al año siguiente del derrumbe de la economía en diciembre de 2001, se estrenaron más obras de teatro en Buenos Aires que en Londres o en Nueva York. Un ejemplo de la vitalidad cultural y crítica del país...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El propio Fidel, extrañado, me decía en 2001 que no entendía cómo no éramos capaces de hacer una gran alianza de todas las fuerzas que se oponen al neoliberalismo. Yo le dije: “Mire, Comandante, no depende de mí. Yo estoy de acuerdo con eso”... El narcisismo, en fin, de las pequeñas diferencias como señalaba el maestro Freud. Sólo así puedes entender que el problema fundamental en la coyuntura actual sea ver cómo habría que caracterizar a los soviets en 1905... Por eso estamos como estamos. La única buena noticia, en medio de este desierto, es que también la derecha está muy fraccionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Me gustaría conocer también su opinión respecto al papel jugado en América Latina por la socialdemocracia española. En la distancia, al menos, da la impresión de que su influencia es realmente importante a la hora de salvaguardar los intereses económicos de las empresas españolas en la región o de exportar “recetas políticas”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda alguna. La socialdemocracia española básicamente es una pantalla que encubre la protección de las políticas de saqueo que están llevando a cabo muchas de las empresas españolas allí ubicadas. Ahí está el caso de Repsol, por ejemplo. O el de Iberia cuando compró los aviones de Aerolíneas Argentinas y sus oficinas por todo el mundo. Esta socialdemocracia nos ha vendido también el modelo del Pacto de la Moncloa como ejemplo de la “exitosa” Transición española adueñándose paralelamente de muchos medios de comunicación en nombre del grupo Prisa que han quedado sujetos a los grandes dictados de Estados Unidos: radios, televisiones, diarios, revistas, libros escolares... Igual que en el Estado español. Sólo que, en América Latina, el hecho se agrava por las condiciones de pobreza, de atraso cultural, etc. Te cuento una anécdota no muy conocida que resume perfectamente de qué estamos hablando: el 20 de diciembre de 2001, la última visita oficial que recibió el presidente De la Rúa en pleno derrumbe de la economía y a pocas horas de su dimisión, fue la de Felipe González. El llegó para pedir el respeto a las empresas españolas. En un momento en el que había más de veinticinco muertos, el ex presidente español aparece para mostrar la preocupación de su país por sus inversiones y sus negocios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En la larga lista de países en los que están presentes estos intereses no podemos olvidar a Colombia...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es. Sustentando la presencia de las empresas españolas con la ayuda de ese delincuente común llamado Álvaro Uribe. Yo he publicado diversas reflexiones y ensayos sobre Uribe, algunas basadas en documentos desclasificados por los propios Estados Unidos. Queda claro que ya desde 1991, en informes de la DEA, es el hombre que articula las relaciones entre el cartel de Medellín y el Gobierno colombiano para facilitar los negocios de la droga. Y eso lo dice la propia DEA. El dossier desde entonces para acá es increíble. Y ahí está la socialdemocracia española apoyando todo eso... Y sin que podamos llegar a explicarlo directamente al propio pueblo español porque el control de los medios es absolutamente feroz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mirando hacia el Norte, ¿Cuál es su opinión sobre el primer año del Gobierno de Barack Obama?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obama, como dijo Noam Chomsky, es un blanco que tomó demasiado sol. Yo he hablado mucho sobre él con Fidel. Él tiene una buena opinión de Obama como persona. Pero creo que con Honduras ha quedado bien definido el juego interno de la política de Estados Unidos hacia nuestro continente, tristemente a favor de los “halcones”. Cuando se produce el golpe, Obama sale de inmediato a repudiarlo. Pero al día siguiente habla Hillary Clinton corrigiendo lo dicho por el presidente. Una cuestión realmente insólita en la tradición protocolaria norteamericana. Ella instala la idea de que el nuevo gobierno no es golpista sino “interino”. Una tesis que difunde en toda América Latina el aparato ideológico estadounidense, vía CNN. A partir de ese momento se desarrolla un juego de fuerzas interno en el que Obama, finalmente, es arrinconado. Creo que la crisis de Honduras representa un episodio fundamental para comprender su deslegitimación a nivel internacional. Y más en un momento en el que él estaba manteniendo conversaciones muy complicadas con Medeyev y con Putin en torno al fin de los acuerdos Salt 1 y Salt 2 y a un replanteamiento del control del arsenal nuclear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo parece indicar que los rusos le han pedido que demuestre que, realmente, controla su propio país. En definitiva, Obama es un personaje que tiene muy escasa gravitación en las grandes decisiones en materia política y económica en Estados Unidos. El “caso Honduras” es un excelente ejemplo. Si Obama hubiera estado al frente de la situación, podría haber desalojado al golpista Micheletti del poder en menos que canta un gallo. La misma medicina que George Bush amenazó con aplicar en El Salvador en 2004 para evitar la victoria del entonces candidato del FMLN, Schafik Handal: primero mandó mensajes, mediante funcionarios, amenazando con el bloqueo de las remesas de los emigrantes salvadoreños en Estados Unidos y tres semanas después Schafik, que ganaba de calle las elecciones en los sondeos, perdía estrepitosamente. Obama no lo ha hecho ahora en Honduras. ¿La razón? El sector que sí puede hacerlo, el mismo sector que firmó el acuerdo con Uribe sobre la ubicación de las bases en suelo colombiano o el mismo sector que no quiere levantar el bloqueo contra Cuba, es una vez más el que ha prevalecido. Y Obama, queda claro, no decide. Con casi toda probabilidad, Hillary Clinton será la nueva candidata a las próximas elecciones y el establishment volverá a tener el control directo sobre la Casa Blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Y terminamos, si le parece bien, hablando de esta crisis planetaria que, paradójicamente, parece fortalecer una vez más las opciones electorales de los partidos conservadores en todo el mundo. ¿Cómo se explica este fenómeno?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la clave de todo eso es reflejo de la gran victoria ideológica que el neoliberalismo ha conseguido en los últimos cuarenta años. Ha quedado establecido que cualquier alternativa que no sea capitalista representa un delirio, una aventura, un salto al vacío. Yo creo que esta crisis no va a tener la forma de una “V”, como dicen algunos, si no de una “L” como ya ocurriera en Japón a partir de la década de los 90. Estamos ante una crisis profunda y de muy larga duración. ¿Tú crees, por ejemplo, que la crisis la pueden resolver los integrantes del G-20? Es absolutamente patético. Le encargas a los médicos que nos envenenaron que nos den la medicina para curarnos... En definitiva, creo que estamos ante una crisis mucho más grave que las dos crisis anteriores, la de 1929 y la de 1973. En primer lugar porque ninguna de estas crisis coincidió con una crisis energética. Y además en paralelo se desarrolla una crisis alimentaria que no tiene proporciones. En Europa, en Africa, en Asia, en América latina hemos visto motines derivados por el hambre... Y mientras, se dedica un número cada vez mayor de hectáreas de tierra a la producción de combustibles. Ahí está por ejemplo el pacto Bush-Lula firmado en Sao Paulo en el año 2007... Y añadámosle finalmente el tema del cambio climático para entender que esta crisis no ha tenido parangón en la Historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante este estado de cosas, sólo nos queda pensar en la construcción de una verdadera economía postcapitalista. Llamémosle como queramos, se trata en definitiva de avanzar en un proceso de desmercantilización de manera muy acelerada. No podemos seguir teniendo criterios mercantiles para regular la relación de nuestras sociedades con la naturaleza. Y ese debe ser un principio básico del mundo a construir: desmercantilizar la naturaleza, la salud, la educación, la seguridad social...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gara&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-7814601035502005948?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/7814601035502005948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/solo-nos-queda-pensar-en-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/7814601035502005948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/7814601035502005948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/solo-nos-queda-pensar-en-la.html' title='&quot;Sólo nos queda pensar en la construcción de una verdadera economía postcapitalista&quot;'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-yjPs6QlI/AAAAAAAAALo/bMeH9Hj2fnA/s72-c/boron-fidel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-2945307304892110695</id><published>2009-12-21T09:13:00.000-08:00</published><updated>2009-12-21T09:15:18.154-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía de la Praxis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Marx Vive'/><title type='text'>Tesis sobre Feuerbach</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-tAwe0qgI/AAAAAAAAALg/BHyxZje1Bh8/s1600-h/Marx.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 265px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-tAwe0qgI/AAAAAAAAALg/BHyxZje1Bh8/s320/Marx.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417739105275783682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Karl Marx&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Escrito en alemán por Karl Marx en la primavera de 1845. Fue publicado por primera vez por Friedrich Engels en 1888 como apéndice a la edición aparte de su Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[I] El defecto fundamental de todo el materialismo anterior -incluido el de Feuerbach- es que sólo concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad, bajo la forma de objeto o de contemplación, pero no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo. De aquí que el lado activo fuese desarrollado por el idealismo, por oposición al materialismo, pero sólo de un modo abstracto, ya que el idealismo, naturalmente, no conoce la actividad real, sensorial, como tal. Feuerbach quiere objetos sensoriales, realmente distintos de los objetos conceptuales; pero tampoco él concibe la propia actividad humana como una actividad objetiva. Por eso, en La esencia del cristianismo sólo considera la actitud teórica como la auténticamente humana, mientras que concibe y fija la práctica sólo en su forma suciamente judaica de manifestarse. Por tanto, no comprende la importancia de la actuación "revolucionaria", "práctico-crítica".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[II] El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[III] La teoría materialista de que los hombres son producto de las circunstancias y de la educación, y de que por tanto, los hombres modificados son producto de circunstancias distintas y de una educación modificada, olvida que son los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado. Conduce, pues, forzosamente, a la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la sociedad (así, por ej., en Robert Owen).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La coincidencia de la modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[IV] Feuerbach arranca de la autoenajenación religiosa, del desdoblamiento del mundo en un mundo religioso, imaginario, y otro real. Su cometido consiste en disolver el mundo religioso, reduciéndolo a su base terrenal. No advierte que, después de realizada esta labor, queda por hacer lo principal. En efecto, el que la base terrenal se separe de sí misma y se plasme en las nubes como reino independiente, sólo puede explicarse por el propio desgarramiento y la contradicción de esta base terrenal consigo misma. Por tanto, lo primero que hay que hacer es comprender ésta en su contradicción y luego revolucionarla prácticamente eliminando la contradicción. Por consiguiente, después de descubrir, v. gr., en la familia terrenal el secreto de la sagrada familia, hay que criticar teóricamente y revolucionar prácticamente aquélla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[V] Feuerbach, no contento con el pensamiento abstracto, apela a la contemplación sensorial; pero no concibe la sensoriedad como una actividad sensorial humana práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[VI] Feuerbach diluye la esencia religiosa en la esencia humana. Pero la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de las relaciones sociales. Feuerbach, que no se ocupa de la crítica de esta esencia real, se ve, por tanto, obligado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   A hacer abstracción de la trayectoria histórica, enfocando para sí el sentimiento religioso (Gemüt) y presuponiendo un individuo humano abstracto, aislado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   En él, la esencia humana sólo puede concebirse como "género", como una generalidad interna, muda, que se limita a unir naturalmente los muchos individuos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[VII] Feuerbach no ve, por tanto, que el "sentimiento religioso" es también un producto social y que el individuo abstracto que él analiza pertenece, en realidad, a una determinada forma de sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[VIII] La vida social es, en esencia, práctica. Todos los misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esa práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[IX] A lo que mas llega el materialismo contemplativo, es decir, el materialismo que no concibe la sensoriedad como actividad práctica, es a contemplar a los distintos individuos dentro de la "sociedad civil".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[X] El punto de vista del antiguo materialismo es la sociedad "civil; el del nuevo materialismo, la sociedad humana o la humanidad socializada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[XI] Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-2945307304892110695?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/2945307304892110695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/tesis-sobre-feuerbach.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2945307304892110695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2945307304892110695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/tesis-sobre-feuerbach.html' title='Tesis sobre Feuerbach'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-tAwe0qgI/AAAAAAAAALg/BHyxZje1Bh8/s72-c/Marx.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-8410007909489626214</id><published>2009-12-21T09:07:00.000-08:00</published><updated>2009-12-21T09:10:57.587-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PSUV para la revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución es la Solución'/><title type='text'>Alcaldes y el Congreso del PSUV</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-r5HW16rI/AAAAAAAAALY/QiqCeoLvkV8/s1600-h/psuv_logo-471x212.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 366px; height: 178px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-r5HW16rI/AAAAAAAAALY/QiqCeoLvkV8/s320/psuv_logo-471x212.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417737874465745586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por: Jhon Ortíz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El partido socialista unido de Venezuela (PSUV) sin duda ha venido dando saltos dialécticos hacia lo que debe ser un partido donde impere la democracia interna, la crítica y la autocrítica, el respeto a la decison de las mayorías, sin embargo hemos visto como a lo interno del partido se reproducen algunos vicios e ideas erróneas no proletarias que obstaculizan en gran medida la aplicación de la línea correcta del partido. Si estas ideas no se corrigen definitivamente, será imposible convertir nuestro programa de lucha en fuerza material, las distintas ideas incorrectas que existen en esta organización del partido tiene su origen como es lógico, en que dicha organización esta compuesta en su gran mayoría por la clase trabajadora proletaria, y otros procedentes de la pequeña burguesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este congreso extraordinario del PSUV debe no solo identificar esas ideas erróneas que reproducen una lógica capital, sino buscar los métodos para rectificarlas, y debe llamar a todos los militantes y camaradas a luchar para eliminarlas completamente, en este momento donde se están discutiendo algunas líneas estratégicas, programa de lucha, principios, y estructura del partido, los delegados y delegadas deben ser solo la expresión y voz de la celula primaria y mas importante del psuv, como lo son las patrullas socialistas, hemos visto con preocupación el llamado que el presidente Chávez ha realizado a los alcaldes que fueron electos como delegados para el congreso del psuv, donde exhorta a los alcaldes y gobernadores a que renuncien, y se dediquen en la trinchera de lucha de sus municipios a gobernar y gobernar bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su mayoría los alcaldes y gobernadores han hecho caso omiso al llamado del máximo líder de la revolución y el partido comandante Hugo Chávez fría, en días pasados el viejo general Muller Rojas declaro lo siguiente, y compartimos la propuesta del camarada Muller Rojas, cuando indica lo siguiente “Yo creo que se cometió un error cuando se colocó paralelamente a los individuos que estaban en la burocracia pública como líderes del partido.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que la compañera Marta Harnecker "Coincido con la preocupación de (Alberto) Müller de que es muy complicado el tener los mismos dirigentes en el partido y en el Estado, porque el partido debiera ser el contralor, el espíritu crítico que alerta sobre los errores y ¿cómo tú te vas a controlar a ti mismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta preocupación no es solo de estos dos camaradas, sino de una gran parte de la militancia a nivel nacional” como se controla un alcalde o gobernador si es juez y parte del mismo proceso, en este caso el partido unido de la revolución socialista (PSUV)” reconocemos el liderazgo y compromiso de los alcaldes y gobernadores de nuestro partido a nivel nacional, pero creemos que el partido además de reflejar las grandes decisiones de la militancia, debe estar dirigido por camaradas que no tengan vinculación alguna con la institucionalidad y que junto a la militancia se conviertan en contralores críticos y autocríticos de las instituciones, estamos claros que el psuv y el gobierno son brazos de un mismo cuerpo, pero en este caso debe el partido convertirse en el brazo izquierdo que ayude a profundizar el proceso día a día, que ayude a la organización de la sociedad en su conjunto, trabajadores, estudiantes, amas de casa, campesinos etc.. Y que ayude a derrumbar el estado burgués representativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creemos que el presidente Chávez como máximo líder tiene dote de tener la responsabilidad del partido y al mismo tiempo del estado, gracias a su fortaleza moral, compromiso histórico de clases, crítica y autocrítica, amor por el pueblo, desinterés en lo personal. Por eso es nuestro máximo líder necesario, que esta por encima de cualquier corriente o interés personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PATRIA SOCIALISTA O MUERTE, ESTAMOS VENCIENDO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-8410007909489626214?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/8410007909489626214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/alcaldes-y-el-congreso-del-psuv.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/8410007909489626214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/8410007909489626214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/alcaldes-y-el-congreso-del-psuv.html' title='Alcaldes y el Congreso del PSUV'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sy-r5HW16rI/AAAAAAAAALY/QiqCeoLvkV8/s72-c/psuv_logo-471x212.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-5352513594972540286</id><published>2009-12-10T08:08:00.000-08:00</published><updated>2009-12-10T08:11:12.016-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PSUV para la revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Partido y Socialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Organización Leninista'/><title type='text'>Método y política</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SyEdfKGqJtI/AAAAAAAAALQ/3InsbxhzMkU/s1600-h/santucho_merlo_molina.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px; height: 217px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SyEdfKGqJtI/AAAAAAAAALQ/3InsbxhzMkU/s320/santucho_merlo_molina.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413640648201479890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mario Roberto Santucho&lt;/span&gt; marxists.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Redactado: 1975.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Publicación primera: El Combatiente, Argentina, mayo de 1975.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Digitalización: Diego Burd, 2002.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Esta edición: Marxists Internet Archive, ,marzo de 2002.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro Partido está volcado decididamente a una enérgica campaña par, mejorar la calidad de su actuación revolucionaria. Esa preocupación de nuestro Partido, producto de la conciencia de su responsabilidad ante nuestro pueblo, se ha multiplicado a la luz de las resoluciones del Comité Central de setiembre que marcan nítidamente el histórico rol del PRT en la vida de la Argentina actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los aspectos que es necesario mejorar en ese fundamental esfuerzo superador queremos tocar aquí una cuestión básica: los métodos de análisis político y de acción revolucionaria. Encarar esta cuestión tiene gran importancia porque la formación de toda persona bajo la educación capitalista conlleva a la opción de un método de análisis y de acción teñido de formalismo que impide una comprensión científica, correcta, de los hechos e incapacita para la formulación y ejecución de políticas justas ante los diferentes problemas de la lucha de clases que dificulta considerablemente la aplicación creadora de la línea del Partido. Todo compañero que ingresa al Partido trae una tendencia natural" al formalismo, producto de años de educación en la escuela, la prensa. la radio y tv la universidad, etc., tendencia que es necesario combatir y anular mediante la asimilación del marxismo-leninismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía Lenin refiriéndose al análisis de clase de la sociedad rusa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El análisis concreto de la situación y de los intereses de las diversas clases debe servir para determinar el significado exacto de esta tesis al ser aplicada a tal o cual cuestión. mientras que el método inverso de razonar, que observamos no pocas veces entre los socialdemócratas del ala derecha encabezados por Plejánov, es decir, la aspiración de hallar respuestas a las cuestiones concretas en el simple desarrollo lógico de la máxima general sobre el carácter fundamental de nuestra revolución, es un envilecimiento del marxismo y una mera burla del materialismo dialéctico" (Lenin, Prólogo al Desarrollo del capitalismo en Rusia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FORMALISMO VS. MARXISMO-LENINISMO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El formalismo de la metodología burguesa presiona al militante a tomar superficialmente los problemas, a aplicar la línea del Partido como receta ante situaciones aparentemente similares. Es un caso repetido el del militante que encara una tarea esquemáticamente, que por ejemplo en conocimiento de la resolución partidaria de formar agrupaciones legales o semilegales y tendencias clandestinas en lo sindical, acude a un frente fabril a plantear de entrada esa línea sin conocer la situación real del frente, o el compañero que ante la resolución de los Comité Fabriles resuelve la situación cambiando el nombre de la célula existente. Porque el formalismo consiste en dejarse llevar por lo aparente, sin profundizar en el conocimiento concreto de la situación y responder a los problemas con fórmulas preestablecidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más ajeno al método marxista-leninista. La filosofía del proletariado es de acuerdo a definiciones de Lenin, "el análisis concreto de situaciones concretas", el desdoblamiento de lo uno y el estudio de sus partes contradictorias, una guía para la acción revolucionaria. Consiste en servirse de ese rico arsenal teórico y político plasmado en la línea del Partido que constituye una herramienta de primera calidad para profundizar el análisis de la realidad concreta del frente de masas o actividad revolucionaria de que se trate y dar solución a los problemas y situaciones que se planteen, con planes de actividad creadores y medidas prácticas de organización ajustadas a la situación concreta de que se trate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ESTUDIO Y ACTIVIDAD DE PARTIDO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo evitar el formalismo? ¿Cómo aplicar correctamente el método marxista-leninista? La única forma indudablemente es a través de la experiencia práctica y el estudio sistemático que permitirá lograr con el tiempo un amplio dominio del marxismo-leninismo, capacitarse verdaderamente en la aplicación de la filosofía proletaria. Dominar el marxismo-leninismo no es una cuestión académica de citar de memoria textos de Marx o de Lenin. El grado de dominio de la ideología proletaria se comprueba en la práctica, se observa en la forma de solucionar los problemas de la lucha de clases y se adquiere progresivamente armonizando la actividad revolucionaria de Partido con el estudio sistemático de los clásicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, algunas reglas prácticas es posible proporcionar para ayuda de los militantes en su actividad cotidiana:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   * 1. Informarse en profundidad de cada problema interiorizándose de los detalles. Sin información exhaustiva y exacta es muy difícil dar con la solución correcta. Y esa información debe provenir principalmente de las masas, gracias al estrecho contacto de nuestros militantes de base con las masas.&lt;br /&gt;   * 2. Determinado el problema de que se trata, estudiar, es decir repasar la línea del Partido sobre ese tema, repasar los artículos de El combatiente, Boletines Internos o folletos partidarios referidos a situaciones similares, estudiar y repasar textos de los clásicos principalmente de Lenin relacionados con ese tipo de problemas.&lt;br /&gt;   * 3. Analizar la situación estudiando por partes los elementos contradictorios, siempre a partir de un punto de vista de masas, es decir, dando primacía entre todos los elementos al estado de ánimo de las masas. Si se trata de una huelga por ejemplo hay que estudiar los distintos elementos, la posición de la burocracia' la situación de la empresa, la situación nacional y principalmente el estado de ánimo de las masas.&lt;br /&gt;   * 4. Profundizar el análisis colectivo de la situación concreta en la célula del Partido mediante la discusión de las propuestas tácticas y orgánicas.&lt;br /&gt;   * 5. Aplicar con tenacidad el plan de acción votado profundizándolo, ampliándolo y verificando su corrección en el curso de la actividad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El marxismo-leninismo es una filosofía científica todopoderosa porque su método dio solución al viejo problema de la separación entre las ideas y la realidad. Gracias al método marxista-leninista el proletariado revolucionario está en condiciones de comprender exactamente la marcha de la realidad social, de la lucha de clases y actuar eficazmente en ella en dirección a la revolución social, a la justa liberación de los explotados y oprimidos. Porque al basarse en el "análisis concreto de las situaciones concretas" el marxismo-leninismo se ajusta como un guante a la vida real. Los militantes M PRT en lucha contra el formalismo y otras presiones ideológicas provenientes de la educación capitalista levantando en alto las banderas del estudio y la actividad de Partido, avanzarán sin estruendo con sencillez, en el dominio de la ideología proletaria y elevarán consecuentemente la calidad de su trabajo revolucionario en el camino de la victoria. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-5352513594972540286?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/5352513594972540286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/metodo-y-politica.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5352513594972540286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5352513594972540286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/metodo-y-politica.html' title='Método y política'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SyEdfKGqJtI/AAAAAAAAALQ/3InsbxhzMkU/s72-c/santucho_merlo_molina.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-2665403014536197384</id><published>2009-12-10T08:00:00.000-08:00</published><updated>2009-12-10T08:04:45.091-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PSUV para la revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Antonio Gramsci'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Partido y Socialismo'/><title type='text'>El Partido y la masa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SyEb3JH8C2I/AAAAAAAAALI/cOlpE0gq9cI/s1600-h/gramsci.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 240px; height: 307px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SyEb3JH8C2I/AAAAAAAAALI/cOlpE0gq9cI/s320/gramsci.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413638861232016226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Antonio Gramsci&lt;/span&gt; marxists.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Primera Edición: En "L'Ordine Nuovo" el 25 de noviembre de 1921.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Digitalización: Aritz, setiembre de 2000.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Edición Digital: Marxists Internet Archive, 2000.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis constitucional en que se debate el Partido Socialista Italiano interesa a los comunistas en cuanto es reflejo de la más profunda crisis constitucional en que se debaten las grandes masas del pueblo italiano. Desde este punto de vista, la crisis del Partido Socialista no puede ni debe considerarse aisladamente: forma parte de un cuadro más amplio, que abarca también al Partido Popular y al fascismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Políticamente, las grandes masas no existen sino encuadradas en los partidos políticos. Los cambios de opinión que se producen en las masas por el empuje de las fuerzas económicas determinantes son interpretadas por los partidos, que se escinden primero en tendenecias, para poder escindirse en una multiplicidad de nuevos partidos orgánicos; a través de este proceso de desarticulación, de neoasociación, de fusión entre los homogéneos se revela un más profundo e íntimo proceso de descomposición de la sociedad democrática por el definitivo ordenamiento de las clases en lucha para la conservación o la conquista del poder del Estado y del poder sobre el aparato de producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el período desde el armisticio a la ocupación de las fábricas, el Partido Socialista ha representado la mayoría del pueblo trabajador italiano, la pequeña burguesía y los campesinos pobres. De estas tres clases, solamente el proletariado era esencial y permanentemente revolucionario; las otras dos clases eran "ocasionalmente" revolucionaras, eran "socialistas de guerra", aceptaban la idea de la revolución en general por los sentimientos de rebelión, por los sentimientos antigubernamentales germinados durante la guerra. Puesto que el Partido Socialista estaba constituido en su mayoría por elementos pequeño-burgueses y campesinos, habría podido hacer la revolución solamente en los primeros tiempos después del armisticio, cuando los sentimientos de revuelta antigubernativa eran aún vivaces y activos; por otra parte, al estar el Partido Socialista constituido en su mayoría por pequeños burgueses y campesinos (cuya mentalidad no es muy distinta de aquella de la pequeña burguesía urbana), tenía que ser oscilante, vacilante, sin un programa neto y preciso, sin dirección y, especialmente, sin una conciencia internacionalista. La ocupación de las fábricas, esencialmente proletaria, halló impreparado al Partido Socialista, que era sólo parcialmente proletario, que estaba ya, por los primeros golpes del fascismo, en crisis de conciencia en sus otras partes constitutivas. El fin de la ocupación de las fábricas descompuso completamente al Partido Socialista; las creencias revolucionarias infantiles y sentimentales cedieron completamente; los dolores de la guerra se habían mitigado en parte (¡no se hace una revolución por los recuerdos del pasado!); el gobierno burgués aparece aún fuerte en la persona de Giolitti y en la actividad fascista; los jefes reformistas afirmaron que pensar en la revolución comunista en general era de locos; Serrati afirmó que era locura pensar en la revolución comunista en Italia en aquel período. Solamente la minoría del Partido, formada por la parte más avanzada y culta del proletariado industrial, no cambió su punto de vista comunista e internacionalista, no se desmoralizó por los acontecimientos diarios, no se dejó ilusionar por la apariencia de solidez y energía del Estado burgués. De esta manera nació el Partido Comunista, primera organización autónoma e independiente del proletariado industrial, de la única clase popular esencial y permanentemente revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Comunista no se hizo súbitamente partido de las más amplias masas. Esto prueba una sola cosa: las condiciones de gran desmoralización y de gran abatimiento en que habían caido las masas a continuación del fallo político de la ocupación de las fábricas. La fe se había extinguido en gran número de dirigentes; lo que primeramente se había exaltado, ahora era escarnecido; los sentimientos más íntimos y delicados de la conciencia proletaria era torpemente pateada, pisoteada por esta burocracia subalterna dirigente, vuelta escéptica, corrompida en el arrepentimiento y en el remordimiento de su pasado de demagogia maximalista. La masa popular que inmediatamente después del armisticio se había agrupado en torno al Partido Socialista se desmembró, se licuó, se dispersó. La pequeña burguesía, que había simpatizado con el socialismo, simpatizó con el fascismo; los campesinos, sin apoyo ya en el Partido Socialista, dirigieron más bien su simpatía al Partido Popular. Pero esta confusión de los antiguos efectivos del Partido Socialista con los fascistas, de una parte y con los populares, de otra, no dejó de tener consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Popular se acercó al Partido Socialista: en las elecciones parlamentarias, las listas abiertas populares, en todas las circunscripciones, aceptaron por centenares y miles los hombres de los candidatos socialistas; en las elecciones municipales realizadas en algunas comunas rurales, desde las elecciones políticas hasta hoy, a menudo los socialistas no presentaron lista de la minoría y aconsejaron a sus adheridos votar por la lista popular; en Bérgamo, el fenómeno tuvo una manifestación clamorosa: los extremistas populares se separaron de la organización blanca y se fundieron con los socialistas, fundando una Cámara de trabajo y un semanario dirigido y escrito por socialistas y populares conjuntamente. Objetivamente, este proceso de reagrupamiento popular-socialista representa un progreso. La clase campesina se unifica, adquiere la conciencia y la noción de la solidaridad amplia, rompiendo la envoltura religiosa en el campo popular, rompiendo la envoltura de la cultura anticlerical pequeño-burguesa en el campo socialista. Por esta tendencia de sus efectivos rurales, el Partido Socialista se separa cada vez más del proletariado industrial y, por consiguiente, parece que viene a romperse el fuerte vínculo unitario que el Partido Socialista parecía que había creado entre la ciudad y el campo; sin embargo, puesto que este vínculo no existía en realidad, la nueva situación no da lugar a ningún daño efectivo. En cambio, se hace evidente una ventaja real: el Partido Popular sufre una fuerte oscilación a la izquierda y se hace cada vez más laico; esto terminará con la separación de su derecha, constituida por grandes y medios propietarios agrarios, es decir, que entrará decididamente en el campo de la lucha de clases, con un formidable debilitamiento del gobierno burgués.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo fenómeno se perfila en el campo socialista. La pequeña burguesía urbana, reforzada políticamente por todos los tránsfugas del Partido Socialista, había tratado después del armisticio de aprovechar la capacidad de organización y de acción militar adquirida durante la guerra. La guerra italiana ha estado dirigida, en ausencia de un Estado Mayor eficiente, por la oficialidad subalterna, es decir, por la pequeña burguesía. Las desilusiones padecidas en la guerra habían despertado fuertes sentimientos de rebelión antigubernativa en esta clase, la que, perdida después del armisticio la unidad militar de sus cuadros, se desparramó en los diversos partidos de masa, llevando consigo los fermentos de rebelión, pero también inseguridad, vacilación y demagogia. Caída la fuerza del Partido Socialista después de las ocupaciones de las fábricas, con rapidez fulminante esta clase, con el empuje del mismo Estado Mayor que la había explotado en al guerra, reconstruyó sus cuadros militarmente, se organizó nacionalmente. Maduración rapidísima, crisis constitucional rapidísima. La pequeña burguesía urbana juguete en manos del Estado Mayor y de las fuerzas más retrógradas del gobierno, se alió a los agrarios y rompió, por cuenta de los agrarios, la organización de los campesinos. El pacto de Roma entre fascistas y socialistas marca el punto de inflexión de esta política ciega y políticamente desastrosa para la pequeña burguesía urbana, que comprendió que vendía su "primogenitura" por un plato de lentejas. Si el fascismo continuaba con las expediciones punitivas tipo Treviso, Sarzana, Roccastrada, la población se habría sublevado en masa y, en la hipótesis de una derrota popular, ciertamente los pequeños burgueses no habrían tomado el poder, sino el Estado Mayor y los latifundistas. El fascismo se acerca nuevamente al socialismo, la pequeña burguesía trata de romper los lazos con la gran propiedad agraria, trata de tener un programa político que termine pareciéndose mucho al de Turati y D'Aragona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la situación actual de la masa popular italiana: una gran confusión, sucediendo a la unidad artificial creada por la guerra y personificada en el Partido Socialista, una gran confusión que encuentra los puntos de polarización de los campesinos; en el fascismo, organización de la pequeña burguesía. El Partido Socialista, que desde el armisticio hasta la ocupación de las fábricas ha representado la confusión demagógica de estas tres clases del pueblo trabajador, es hoy el máximo exponente y al víctima más conspicua del proceso de desarticulación (por un nuevo, definitivo equilibrio) que las masas populares italianas sufren como consecuencia de la descomposición de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-2665403014536197384?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/2665403014536197384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/el-partido-y-la-masa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2665403014536197384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/2665403014536197384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/el-partido-y-la-masa.html' title='El Partido y la masa'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SyEb3JH8C2I/AAAAAAAAALI/cOlpE0gq9cI/s72-c/gramsci.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-5715836653012744343</id><published>2009-12-01T16:27:00.000-08:00</published><updated>2009-12-01T16:31:58.530-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ecosocialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crisis del Capitalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución es la Solución'/><title type='text'>Ecosocialismo: hacia una nueva civilización</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SxW1OMmitFI/AAAAAAAAALA/WJNld4A6ejQ/s1600/arbolito.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 286px; height: 412px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SxW1OMmitFI/AAAAAAAAALA/WJNld4A6ejQ/s320/arbolito.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410429782861198418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Michael Löwy&lt;/span&gt; Herramienta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las presentes crisis económica y ecológica son parte de una coyuntura histórica más general: estamos enfrentados con una crisis del presente modelo de civilización, la civilización Occidental moderna capitalista/industrial, basada en la ilimitada expansión y acumulación de capital, en la “mercantilización de todo” (Immanuel Wallerstein), en la despiadada explotación del trabajo y la naturaleza, en el individualismo y la competencia brutales, y en la destrucción masiva del medio ambiente. La creciente amenaza de ruptura del equilibrio ecológico apunta a un escenario catastrófico –el calentamiento global– que pone en peligro la supervivencia misma de la especie humana. Enfrentamos una crisis de civilización que demanda un cambio radical.[1]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ecosocialismo es un intento de ofrecer una alternativa civilizatoria radical, fundada en los argumentos básicos del movimiento ecológico, y en la crítica marxista de la economía política. Opone al progreso destructivo capitalista (Marx) una política económica basada en criterios no monetarios y extraeconómicos: las necesidades sociales y el equilibrio ecológico. Esta síntesis dialéctica, intentada por un amplio espectro de autores, desde James O’Connor a Joel Kovel y John Bellamy Foster, y desde André Gorz (en sus escritos juveniles) a Elmar Altvater, es al mismo tiempo una crítica de la “ecología de mercado”, que no desafía el sistema capitalista, y del “socialismo productivista”, que ignora la cuestión de los limites naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según James O’Connor, el objetivo del socialismo ecológico es una nueva sociedad basada en la racionalidad ecológica, en el control democrático, en la equidad social, y el predominio del valor de uso sobre el valor de cambio. Agregaría que este objetivo requiere: a) propiedad colectiva de los medios de producción –“colectiva” quiere decir propiedad pública, cooperativa o comunitaria–; b) planificación democrática que permita a la sociedad definir metas de inversión y producción; y c) una nueva estructura tecnológica de las fuerzas productivas. En otros términos: una transformación social y económica revolucionaria.[2]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema con las tendencias dominantes de la izquierda durante el siglo XX –la socialdemocracia y el movimiento comunista de inspiración soviética– fue la aceptación del modelo de fuerzas productivas realmente existente. Mientras la primera se limita a una versión reformada –a lo sumo keynesiana– del sistema capitalista, el segundo desarrolló una forma colectivista – o capitalista de Estado– de productivismo. En ambos casos, la cuestión del medio ambiente quedó descartada, o fue marginada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los propios Marx y Engels no ignoraban las consecuencias ambientales destructivas del modo de producción capitalista: hay varios pasajes en El capital y otros escritos que muestran esta comprensión.[3] Creían además que el objetivo del socialismo no era producir cada vez más mercancías,sino dar a los seres humanos tiempo libre para el pleno desarrollo de sus potencialidades. De modo que ellos tienen poco en común con el “productivismo”, esto es, con la idea de que la ilimitada expansión de la producción es un objetivo en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay algunos pasajes en sus escritos que parecen sugerir que el socialismo permitiría el desarrollo de las fuerzas productivas más allá de los límites impuestos a estas por el sistema capitalista. Según este enfoque, la transformación socialista solo tendría que ver con las relaciones de producción capitalistas, convertidas en un obstáculo para el libre desarrollo de las fuerzas productivas existentes (se suele decir que las “encadena”); el socialismo significaría sobre todo la apropiación social de estas capacidades productivas, que las pondría al servicio de los trabajadores. Para citar un pasaje del Anti-Dühring, un trabajo canónico para varias generaciones de marxistas: el socialismo permitiría “que la sociedad, abiertamente y sin rodeos, tome posesión de esas fuerzas productivas que ya no admiten más dirección que la suya”.[4]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia de la Unión Soviética ilustra los problemas que se derivan de una apropiación colectivista del aparato de producción capitalista: desde el comienzo, predominó la tesis de la socialización de las fuerzas de producción existentes. Es cierto que, durante los primeros años tras la Revolución de Octubre, pudo desarrollarse una corriente ecológica y algunas (limitadas) medidas proteccionistas fueron tomadas por las autoridades soviéticas. Sin embargo, con el proceso de burocratización stalinista, las tendencias productivas, en la industria y la agricultura, fueron impuestas con métodos totalitarios, en tanto los ecologistas fueron marginados o eliminados. La catástrofe de Chernobil es un ejemplo extremo de las desastrosas consecuencias que tuvo la imitación de las tecnologías productivas de Occidente. Un cambio en las formas de propiedad que no sea seguido por la gestión democrática y la reorganización del sistema productivo solo puede llevar a un final terrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los marxistas pueden inspirarse en lo que destacaba Marx en relación con la Comuna de Paris: los trabajadores no pueden tomar posesión del aparato del Estado capitalista y ponerlo a funcionar a su servicio. Deben “demolerlo” y reemplazarlo por una forma de poder político radicalmente diferente, democrático y no estatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo es aplicable, mutatis mutandis, al aparato productivo: por su naturaleza, su estructura, no es neutral, sino que está al servicio de la acumulación de capital y de la ilimitada expansión del mercado. Está en contradicción con las necesidades de protección del ambiente y de la salud de la población. Es preciso, por lo tanto, “revolucionarlo”, en un proceso de transformación radical. Esto puede significar cancelar ciertas ramas de la producción: por ejemplo, las plantas nucleares, algunos métodos masivos/industriales de pesca (responsables por el exterminio de varias especies en los mares), la tala destructiva de selvas tropicales, etcétera (¡la lista es muy larga!). En cualquier caso, las fuerzas productivas, y no solo las relaciones de producción, deben ser transformadas profundamente, comenzando por una revolución del sistema energético, reemplazando los actuales recursos –esencialmente fósiles– responsables de la contaminación y envenenamiento del ambiente, por otros renovables, como el agua, el viento y el sol. Por supuesto, muchos logros científicos y tecnológicos modernos son valiosos, pero el sistema de producción debe ser transformado en su conjunto, y esto solo puede hacerse a través de métodos ecosocialistas, esto es, a través de una planificación democrática de la economía que tenga en cuenta la preservación del equilibrio ecológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema de la energía es decisivo para este proceso de cambio civilizatorio. Las energías fósiles (petróleo, carbón) son grandes responsables de la contaminación del planeta, como ocurre con el desastroso cambio climático; la energía nuclear es una falsa alternativa, no solo por el peligro de nuevos Chernobils, sino también porque nadie sabe qué hacer con las miles de toneladas de desperdicio radioactivo –tóxicos durante cientos, miles y en algunos casos millones de años– y las masas gigantescas de plantas obsoletas contaminadas. La energía solar, que nunca despertó mucho interés en las sociedades capitalistas, por no ser “rentable” ni “competitiva”, se convertiría en un objeto de investigación y desarrollo intensivo, y jugaría un papel central en la construcción de un sistema de energía alternativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sectores enteros del sistema productivo deberían ser suprimidos o reestructurados, y otros nuevos deben desarrollarse, bajo la necesaria condición de pleno empleo para toda la fuerza laboral, en iguales condiciones de trabajo y salario. Esta condición es esencial, no solo porque es un requerimiento de la justicia social, sino para asegurar el apoyo de los trabajadores al proceso de transformación estructural de las fuerzas productivas. Proceso que es imposible sin el control público sobre los medios de producción y planificación, es decir, sin decisiones públicas sobre inversión y cambio tecnológico, que deben tomarse de los bancos y empresas capitalistaspara ponerlos al servicio del bien común de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad misma, y no un pequeño grupo de propietarios oligárquicos –ni una élite de tecno-burócratas– deben poder elegir, democráticamente, qué líneas productivas han de privilegiarse, y cuántos recursos deben invertirse en educación, salud o cultura. Los precios de los propios bienes no deben quedar librados a las “leyes de oferta y demanda” sino, hasta cierto punto, determinados de acuerdo con opciones políticas y sociales, así como  con criterio ecológico, imponiendo impuestos a ciertos productos y precios subsidiados para otros. En términos ideales, a medida que avance la transición hacia el socialismo, cada vez más productos y servicios se distribuirían libres de cargo, de acuerdo con el deseo de los ciudadanos. Lejos de ser algo “despótico” en sí misma, la planificación es el ejercicio, por la sociedad toda, de sus libertades: libertad de decisión, y liberación de las alienantes y cosificadas “leyes económicas” del sistema capitalista, que determina la vida y muerte de los individuos, y los encierra en una “jaula de hierro” económica(Max Weber).La planificacióny la reducción de las horas de trabajo son los dos pasos decisivos de la humanidad hacia lo que Marx llamó “el reino de la libertad”. Un incremento significativo del tiempo libre es una condición para la participación democrática del pueblo trabajador en la discusión democrática y el manejo de la economía y la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concepción socialista de planificación no es más que la radical democratización de la economía: si las decisiones políticas no deben ser dejadas en manos de una pequeña élite de gobernantes, ¿por qué no aplicar el mismo principio a las decisiones económicas? Estoy dejando de lado el tema de la proporción específica entre planificación y mecanismos de mercado: durante los primeros pasos de una nueva sociedad, los mercados mantendrían ciertamente un lugar importante, pero al avanzar la transición hacia el socialismo, la planificación se volvería cada vez más predominante, a expensas de la ley del valor de cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tanto en el capitalismo el valor de uso es solo un medio, a veces un engaño, al servicio del valor de cambio y la ganancia –lo que explica, dicho sea de paso, por qué tantos productos en la sociedad son sustancialmente innecesarios–, en una economía socialista planificada el valor de uso es el único criterio para la producción de bienes y servicios, con consecuencias económicas, sociales y ecológicas de largo alcance. Como observó Joel Kovel: “El acrecentamiento de los valores de usoy la correspondiente reestructuración de las necesidades se convierten ahora en los reguladores sociales de la tecnología, en lugar de ser esta, como bajo el capital, conversión de tiempo en plusvalía y dinero”.[5]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una producción racionalmente organizada, el plan concierne a las principales opciones económicas, no a la administración de restaurantes, verdulerías y panaderías, negocios pequeños, empresas de artesanos o servicios. Es importante enfatizar que la planificación no es contradictoria con la autogestión por los trabajadores de sus unidades de producción: mientras que la decisión de transformar una planta automotrizen una que produce colectivos y tranvías es tomada por la sociedad como un todo mediante el plan, la organización interna y el funcionamiento de la planta estarán democráticamente manejados por sus propios trabajadores. Mucho se ha discutido sobre el carácter “centralizado” o “descentralizado” de la planificación, pero puede decirse que la cuestión es realmente el control democrático del plan a todos los niveles, local, regional, nacional, continental y, esperemos, internacional: temas ecológicos como el calentamiento global son planetarios y solo pueden ser tratados a escala global. Se podría llamar esta propuesta “planeamiento democrático global”; y es bastante opuesta a lo que usualmente se describe como “planificación central”, dado que las decisiones económicas y sociales no son tomadas por algún “centro”, sino democráticamente decididas por la población en cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una planificación ecosocialista está basada entonces en un debate pluralista y democrático, en todos los niveles donde las decisiones deben ser tomadas: las diferentes propuestas son sometidas a la gente en cuestión, bajo la forma de partidos, plataformas, o cualquier otro movimiento político, y de acuerdo con esto se eligen delegados. Sin embargo, la democracia representativa debe ser completada –y corregida– por una democracia directa, donde la gente directamente elige –nivel local, nacional y, por último, global– ntre grandes opciones sociales y ecológicas: ¿el transporte público debe ser gratis? ¿Deben impuestos especiales los dueños de autos privados pagar para subsidiar el transporte público? ¿Debe la energía solar ser subsidiada para que compita con la energía fósil? ¿Deben reducirse las horas de trabajo semanal a 30, 25 o menos horas, aunque esto signifique la reducción de la producción? La naturaleza democrática de planificación no es contradictoria con la existencia de expertos, pero el papel de estos no es decidir, sino presentar sus puntos de vista –a veces distintos, si no contradictorios– a la población y dejar que esta elija la mejor solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué garantía hay de que la gente vaya a tomar decisiones ecológicas correctas, al precio de dejar de lado algunos hábitos de consumo? No existe una “garantía” que no sea apostar a la racionalidad de las decisiones democráticas, una vez que el poder del fetichismo de la mercancía esté roto. Por supuesto, existirán errores en las opciones populares, pero ¿quién cree que los expertos mismos no cometen errores? Uno no puede imaginar el establecimiento de dicha nueva sociedad sin que la mayoría de la población haya logrado, por sus luchas, su propia educación, y experiencia social, un alto nivel de conciencia socialista/ecológica; y esto hace razonable suponer que los errores, incluyendo decisiones que son inconsistentes con las necesidades del medio ambiente, van a corregirse. De cualquier modo, ¿no son acaso las alternativas propuestas –el mercado ciego, o una ecológica dictadura de “expertos”. mucho más peligrosas que el proceso democrático, con todas sus contradicciones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasaje del “progreso destructivo” capitalista al ecosocialismo es un proceso histórico, una transformación permanentemente revolucionaria de la sociedad, de la cultura y de las mentalidades. Esta transición debe llevar, no solo a un nuevo modo de producción y a una sociedad igualitaria y democrática, sino también a un modo de vida alternativo, a una nueva civilización ecosocialista, mas allá del reino del dinero, mas allá de los hábitos de consumo artificialmente producidos por la publicidad, y mas allá de la producción sin límites de mercancías innecesarias y/o nocivas para el medio ambiente. Es importante enfatizar que semejante proceso no puede comenzar sin una transformación revolucionaria en las estructuras sociales y políticas, y el apoyo activo, por una vasta mayoría de la población, a un programa ecologista. El desarrollo de la conciencia socialista y la preocupación ecológica es un proceso, donde el factor decisivo es la propia experiencia de lucha popular, desde confrontaciones locales y parciales al cambio radical de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hay que promover el desarrollo, o se debe elegir el “decrecimiento”? Me parece que ambas opciones comparten una concepción meramente cuantitativa del “crecimiento” –positivo o negativo– o de desarrollo de las fuerzas productivas. Hay una tercera postura, que me parece más apropiada: una transformación cualitativa del desarrollo. Esto significa poner fin al monstruoso despilfarro de recursos del capitalismo basado en la producción a gran escala de productos innecesarios y/o nocivos: las industrias de armamentos de son un buen ejemplo de esto, pero una gran parte de los “bienes” producidos en el capitalismo –con sus inherentes obsolescencias– no tienen mas utilidad que generar ganancias para las grandes corporaciones. La cuestión central no es el “consumo excesivo” en abstracto, sino el prevaleciente tipo de consumo, basado como está en la apropiación ostentosa, el desperdicio masivo, la alienación mercantilista, la obsesiva acumulación de bienes, y la compulsiva adquisición de seudonovedades impuestas por la “moda”. Una nueva sociedad orientaría la producción hacia la satisfacción de bienes auténticos, comenzando con aquellos que podrían describirse como “bíblicos” –agua, comida, ropa, hogar– pero incluyendo también servicios básicos: salud, educación, transporte, cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, los países del Sur, donde estas necesidades están lejos de ser satisfechas, van a necesitar de un nivel de “desarrollo” mucho mayor que los países avanzados industrialmente: construcción de rutas, hospitales, sistemas de cloacas, y otras infraestructuras. Pero no hay razón por la cual esto no pueda llevarse a cabo con un sistema productivo que sea amigable con el ambiente y que esté basado en energías renovables. Estos países necesitarán cultivar grandes cantidades de comida para nutrir su población hambrienta, pero esto puede ser mucho mejor alcanzado –como los movimientos campesinos organizados en el mundo en la red Via Campesina han estado reclamando por años– por una agricultura campesina biológica basada en unidades familiares, granjas cooperativas o colectivistas, mas que por los métodos destructivos y antisociales de empresas industriales/ganaderas, basadas en el uso intensivo de pesticidas, químicos y OGMs (Organismos Genéticamente Modificados). En vez del monstruoso sistema actual de endeudamiento y de explotación imperialistas de los recursos del Sur por parte de los países capitalistas/industriales, debería haber una corriente de ayuda tecnológica y económica desde el Norte hacia el Sur, sin que sea necesario –como algunos puritanos y ascéticos ecologistas parecen creer– que la población en Europa o Norteamérica “reduzca su calidad de vida”: solo deberán privarse del consumo obsesivo, inducido por el sistema capitalista, de mercancías inútiles que no corresponden a ninguna necesidad real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo distinguir las necesidades autenticas de las artificiales, falsas y provisionales? Las últimas son introducidas por la manipulación mental, esto es, la publicidad. El sistema publicitario ha invadido todas las esferas de la vida humana en las sociedades capitalistas modernas: no solo en cuanto al alimento y la ropa, sino también a los deportes, la cultura, la religión y la política que son moldeadas de acuerdo con sus reglas. Ha invadido nuestras calles, casillas de correo electrónico, pantallas de televisión, periódicos, paisajes, de un modo permanente, agresivo e insidioso que definitivamente contribuye a hábitos de consumo indudables y compulsivos. Además, desperdicia una cantidad astronómica de petróleo, electricidad, tiempo de trabajo, papel, químicos, y otras materias primas -todas pagadas por los consumidores- en una rama de producción que no es solo innecesaria desde el punto de vista humano, sino directamente contrapuesta a las necesidades reales de la sociedad. Mientras la publicidad es una dimensión indispensable de la economía de mercado capitalista, no tendría lugar en una sociedad en transición al socialismo, donde sería reemplazada por información sobre bienes y servicios facilitados por asociaciones de consumo. El criterio para distinguir una necesidad autentica de una artificial, es su persistencia después de la supresión de la publicidad (¡Coca-Cola!). Por supuesto, durante algunos años, los hábitos de consumo persistir inútiles persistirán; y nadie tiene el derecho de decirle a la gente cuáles son sus necesidades. El cambio en los patrones de consumo es un proceso histórico, así como un desafío educativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas mercancías, como el auto individual, implican problemas más complejos. Los autos particulares son un problema público: matan y lesionan anualmente a miles de personas a escala mundial, contamina el aire en las grandes ciudades –con directas consecuencias para la salud de los niños y ancianos– y contribuyen de manera significativa al cambio climático. Sin embargo, responden a necesidades reales, al transportar a la gente a sus trabajos, casas o actividades de ocio. Experiencias locales en algunas ciudades europeas con administraciones con cuidados ecológicos muestran que es posible –con aprobación de la mayoría de la población– limitar progresivamente el porcentaje de automóviles individuales en circulación a favor de colectivos y tranvías. En un proceso de transición al ecosocialismo, donde el transporte público –subterráneo o no– estaría ampliamente extendido y sería gratuito para los usuarios, y donde los peatones y ciclistas tendrían sendas protegidas, el auto privado tendría un papel mucho menor que en la sociedad burguesa, donde se ha convertido en un una mercancía fetiche –promovida con una incisiva y agresiva publicidad–, un símbolo de prestigio, un signo de identidad (en los Estados Unidos, la licencia de conducir es un documento de identidad reconocido) central en la vida personal, social y erótica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ecosocialismo está basado en una apuesta que ya había promovido Marx: el predominio, en una sociedad sin clases y liberada de la alienación capitalista, del “ser” por encima del “tener”; vale decir, de tiempo libre para la realización personal mediante actividades culturales, deportivas, lúdicas, científicas, eróticas, artísticas y políticas, en lugar del deseo de poseer una infinidad de productos. La adquisición compulsiva es inducida por el fetichismo de la mercancíainherente al sistema capitalista, por la ideología dominante y por la propaganda: no existe ninguna prueba de que esto sea parte de la “eterna naturaleza humana”, como el discurso reaccionario quiere hacernos creer. Como Ernest Mandel enfatizó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La continua acumulación de cada vez más mercancías (con una “utilidad marginal” decreciente) no es de ninguna manera una característica universal o incluso predominante de la naturaleza humana. El desarrollo de talentos e inclinaciones por su propio bien; la protección de la salud y la vida; el cuidado de los niños; el desarrollo de ricas relaciones sociales [...]; todos estos factores se convierten en motivaciones fundamentales una vez que las necesidades materiales básicas han sido satisfechas.[6]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no significa que no surgirán conflictos, particularmente durante el proceso de transición, entre los requerimientos de la protección del ambiente y las necesidades sociales, entre los imperativos ecológicos y la necesidad de desarrollar infraestructuras básicas, particularmente en los países pobres, entre los hábitos de consumo populares y la escasez de recursos. ¡Una sociedad sin clases no es una sociedad sin contradicciones ni conflictos! Estos son inevitables: resolverlos será la tarea de una planificación democrática, en una perspectiva ecosocialista, liberada de los imperativos del capital y la obtención de ganancias, mediante una discusión abierta y pluralista, que desemboque en la toma de decisiones por la misma sociedad. Esta democracia arraigada y participativa es el único camino, no de prevenir errores, sino de permitir la autocorrección, por parte de la colectividad social, de sus propios errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es esta una utopía? En su sentido etimológico –“algo que existe en ningún lado”–, ciertamente lo es. ¿Pero no son las utopías visiones de un futuro alternativo, imágenes deseadas de una sociedad diferente, un aspecto necesario de cualquier movimiento que quiere desafiar el orden establecido? Como explicó Daniel Singer en su testamente literario y político, Whose Millenium?, en un intenso capitulo titulado “Utopía realista”:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si el establishment ahora se ve tan sólido, a pesar de las circunstancias, y si el movimiento obrero o la izquierda en general están tan incapacitados, tan paralizados, es por la inaptitud para ofrecer una alternativa radical. [...] La regla básica del juego es que no se cuestione ni lo fundamental del argumento ni los fundamentos de la sociedad. Solo una alternativa global, que rompa con esas reglas de resignación y abdicación, puede dar al movimiento emancipatorio un impulso genuina.[7]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La utopía socialista y ecológica es solo una posibilidad objetiva, no el inevitable resultado de las contradicciones del capitalismo, o de las “leyes de hierro de la historia”. No es posible predecir el futuro sino en términos condicionales: ante la ausencia de una transformación ecosocialista, de un cambio radical en el paradigma civilizatorio, la lógica del capitalismo llevará al planeta a desastres ecológicos dramáticos, amenazando la salud y la vida de billones de seres humanos, y tal vez hasta la supervivencia de nuestra especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * * * &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñar y luchar por una nueva civilización no significa que no se pelee por concretas y urgentes reformas. Sin ninguna ilusión en un “capitalismo limpio”, uno debe tratar de ganar tiempo, y de imponer, a los poderes existen, algunos cambios elementales: la prohibición de HCFCs que están destruyendo la capa de ozono, una moratoria general en organismos genéticamente modificados, una drástica reducción en la emisión de gases con efecto invernadero, el desarrollo del transporte público, los impuestos para autos contaminantes, el reemplazo progresivo de camiones por trenes, una regulación severa de la industria pesquera, así como  del uso de pesticidas y químicos en la producción agroindustrial. Estos y otros temas similares están en el corazón de la agenda del Global Justice Movement y el Foro Social Mundial, que han permitido, desde Seattle en 1999, la convergencia de movimientos sociales y ambientales en una lucha común en contra del sistema.&lt;br /&gt;Estas urgentes demandas ecosociales pueden llevar a procesos de radicalización, a condición de no aceptar que se limiten sus objetivos conforme a los requerimientos del “mercado (capitalista)” o de la “competitividad”. De acuerdo a la lógica de lo que los marxistas llaman “un programa transicional”, cada pequeña victoria, cada avance parcial puede llevar inmediatamente a una demanda mayor, a un objetivo más radical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dichas luchas alrededor de temas concretos son importantes, no solo porque las victorias parciales son bienvenidas en sí mismas, sino también porque contribuyen a aumentar la conciencia social y ecológica, y porque promueven la actividad y autoorganización desde abajo: ambos son precondiciones decisivas y necesarias para una transformación radical del mundo, es decir, revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay razón para el optimismo: las entrelazadas élites gobernantes del sistema son increíblemente poderosas y las fuerzas radicales de oposición aún son chicas. Pero constituyen la única esperanza de que el catastrófico curso del “crecimiento” capitalista sea detenido. Walter Benjamin no definió la revolución como la locomotora de la historia, sino como el acto por el cual la humanidad acciona los frenos de emergencia del tren antes de caer al precipicio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Artículo enviado por el autor, traducido del inglés para Herramienta por María Luján Veiga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] Un notable análisis de la lógica destructiva del capital puede encontrarse en Joel Kovel, The Enemy of Nature. The End of Capitalism or the End of the World ?, N.York,; Zed Books, 2002. [Edición en castellano: El enemigo de la naturaleza. ¿El fin del capitalismo o el fin del mundo?, Buenos Aires, Asociación Civil Tesis 11, 2005.]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] John Bellamy Foster usa el concepto de “revolución ecológica”, pero argumenta que “una revolución ecológica global merecedora del nombre solo puede ocurrir como parte de una más amplia revolución social; y, yo insistiría, socialista. Dicha revolución [...] demandaría, como insistía Marx, que los productores asociados regulen racionalmente la relación metabólica del hombre con la naturaleza. [...] Debe inspirarse en William Morris, uno de los mas originales y ecologistas seguidores de Karl Marx, de Gandhi, y de otras figuras radicales, revolucionarias y materialistas, incluyendo a Marx mismo, llegando tan lejos como a Epicuro”. (“Organizing Ecological Revolution”, Monthly Review 57.5 (octubre de 2005), pp. 9-10).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] Ver John Bellamy Foster, Marx’s Ecology. Materialism and Nature, Nueva York, Monthly Review Press, 2000.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4] F.Engels, Anti-Dühring, París, Ed. Sociales, 1950, p. 318. [Hay muchas ed. en castellano; cf.: México, Ediciones Fuente Cultural, 1945, p. 284.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] Joel Kovel, Enemy of Nature, p. 215 [ed. en castellano: p. 222]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[6] Ernest Mandel, Power and Money. A Marxist Theory o Bureaucracy, Londres, Verso, 1992, p. 206. [Hay edición en castellano: El Poder y el Dinero. Contribución a la teoría de la posible extinción del estado, México, Siglo Veintiuno, 1994, p. 294.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[7] D. Singer, Whose Millenium? Theirs or Ours?,Nueva York, Monthly Review Press, 1999, pp. 259-260.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-5715836653012744343?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/5715836653012744343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/ecosocialismo-hacia-una-nueva.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5715836653012744343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5715836653012744343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/12/ecosocialismo-hacia-una-nueva.html' title='Ecosocialismo: hacia una nueva civilización'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SxW1OMmitFI/AAAAAAAAALA/WJNld4A6ejQ/s72-c/arbolito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-353140304882225505</id><published>2009-11-26T18:50:00.001-08:00</published><updated>2009-11-26T18:58:28.454-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='URSS'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Partido Bolchevique'/><title type='text'>El Partido</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw9AHW4RGJI/AAAAAAAAAKo/JTmLRg1C_Mc/s1600/stalin.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 299px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw9AHW4RGJI/AAAAAAAAAKo/JTmLRg1C_Mc/s320/stalin.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408612172640098450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;José Stalin&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el período prerrevolucionario, en el período de desarrollo más o menos pacífico, cuando los partidos de la II Internacional eran la fuerza predominante en el movimiento obrero y las formas parlamentarias de lucha se consideraban las fundamentales, en esas condiciones, el Partido no tenía ni podía tener una importancia tan grande y tan decisiva como la que adquirió más tarde, en las condiciones de choques revolucionarios abiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kautsky, defendiendo a la II Internacional contra los que la atacan, dice que los partidos de la II Internacional son instrumentos de paz, y no de guerra, y que precisamente por eso se mostraron impotentes para hacer nada serio durante la guerra, en el período de las acciones revolucionarias del proletariado. Y así es, en efecto. Pero ¿qué significa esto? Significa que los partidos de la II Internacional son inservibles para la lucha revolucionaria del proletariado, que no son partidos combativos del proletariado y que conduzcan a los obreros al Poder, sino máquinas electorales, apropiadas para las elecciones al parlamento y para la lucha parlamentaria. Ello, precisamente, explica que, durante el período de predominio de los oportunistas de la II Internacional, la organización política fundamental del proletariado no fuese el Partido, sino la minoría parlamentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sabido que en ese período el Partido era, en realidad, un apéndice de la minoría parlamentaria y un elemento puesto a su servicio. No creo que sea necesario demostrar que, en tales condiciones y con semejante partido al frente, no se podía ni hablar de preparar al proletariado para la revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las cosas cambiaron radicalmente al llegar el nuevo período. El nuevo período es el de los choques abiertos entre las clases, el período de las acciones revolucionarias del proletariado, el período de la revolución proletaria, el período de la preparación directa de las fuerzas para el derrocamiento del imperialismo y la conquista del Poder por el proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este período plantea ante el proletariado nuevas tareas: la reorganización de toda la labor del Partido en un sentido nuevo, revolucionario; la educación de los obreros en el espíritu de la lucha revolucionaria por el Poder; la preparación y la concentración de reservas; la alianza con los proletarios de los países vecinos; el establecimiento de sólidos vínculos con el movimiento de liberación de las colonias y de los países dependientes, etc., etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creer que estas tareas nuevas pueden resolverse con las fuerzas de los viejos partidos socialdemócratas, educados bajo las condiciones pacíficas del parlamentarismo, equivale a condenarse a una desesperación sin remedio, a una derrota inevitable. Hacer frente a estas tareas con los viejos partidos a la cabeza, significa verse completamente desarmado. Huelga demostrar que el proletariado no podía resignarse a semejante situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí la necesidad de un nuevo partido, de un partido combativo, de un partido revolucionario, lo bastante intrépido para conducir a los proletarios a la lucha por el Poder, lo bastante experto para orientarse en las condiciones complejas de la situación revolucionaria y lo bastante flexible para sortear todos y cada uno de los escollos, que se interponen en el camino hacia sus fines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin un partido así, no se puede ni pensar en el derrocamiento del imperialismo, en&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la conquista de la dictadura del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este nuevo partido es el Partido del leninismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Cuáles son las particularidades de este nuevo partido?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) El Partido como destacamento de vanguardia de la clase obrera. El Partido tiene que ser, ante todo, el destacamento de vanguardia de la clase obrera. El Partido tiene que incorporar a sus filas a todos los mejores elementos de la clase obrera, asimilar su experiencia, su espíritu revolucionario, su devoción infinita a la causa del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, para ser un verdadero destacamento de vanguardia, el Partido tiene que estar pertrechado con una teoría revolucionaria, con el conocimiento de las leyes del movimiento, con el conocimiento de las leyes de la revolución. De otra manera, no puede dirigir la lucha del proletariado, no puede llevar al proletariado tras de sí. El Partido no puede ser un verdadero partido si se limita simplemente a registrar lo que siente y piensa la masa de la clase obrera, si se arrastra a la zaga del movimiento espontáneo de ésta, si no sabe vencer la inercia y la indiferencia política del movimiento espontáneo, si no sabe situarse por encima de los intereses momentáneos del proletariado, si no sabe elevar a las masas hasta la comprensión de los intereses de clase del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido tiene que marchar al frente de la clase obrera, tiene que ver más lejos que la clase obrera, tiene que conducir tras de sí al proletariado y no arrastrarse a la zaga del movimiento espontáneo. Esos partidos de la II Internacional, que predican el “seguidismo”, son vehículos de la política burguesa, que condena al proletariado al papel de instrumento de la burguesía. Sólo un partido que se sitúe en el punto de vista del destacamento de vanguardia del proletariado y sea capaz de elevar a las masas hasta la comprensión de los intereses de clase del proletariado, sólo un partido así es capaz de apartar a la clase obrera de la senda del tradeunionismo y hacer de ella una fuerza política independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Partido es el jefe político de la clase obrera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He hablado más arriba de las dificultades de la lucha, de la complejidad de las condiciones de la lucha, de la estrategia y de la táctica, de las reservas y de las maniobras, de la ofensiva y de la retirada. Estas condiciones son tan complejas, si no más, que las de la guerra. ¿Quién puede orientarse en estas condiciones?, ¿quién puede dar una orientación acertada a las masas de millones y millones de proletarios? Ningún ejército en guerra puede prescindir de un Estado Mayor experto, si no quiere verse condenado a la derrota. ¿Acaso no está claro que el proletariado tampoco puede, con mayor razón, prescindir de este Estado Mayor, si no quiere entregarse a merced de sus enemigos jurados? Pero ¿dónde encontrar ese Estado Mayor? Sólo el Partido revolucionario del proletariado puede ser ese Estado Mayor. Sin un partido revolucionario, la clase obrera es como un ejército sin Estado Mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Partido es el Estado Mayor de combate del proletariado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el Partido no puede ser tan sólo un destacamento de vanguardia, sino que tiene que ser, al mismo tiempo, un destacamento de la clase, una parte de la clase, íntimamente vinculada a ésta con todas las raíces de su existencia. La diferencia entre el destacamento de vanguardia y el resto de la masa de la clase obrera, entre los afiliados al Partido y los sin-partido, no puede desaparecer mientras no desaparezcan las clases, mientras el proletariado vea engrosar sus filas con elementos procedentes de otras clases, mientras la clase obrera, en su conjunto, no pueda elevarse hasta el nivel del destacamento de vanguardia. Pero el Partido dejaría de ser el Partido si esta diferencia se convirtiera en divorcio, si el Partido se encerrara en sí mismo y se apartase de las masas sin-partido. El Partido no puede dirigir a la clase si no está ligado a las masas sin-partido, si no hay vínculos entre el Partido y las masas sin-partido, si estas masas no aceptan su dirección, si el Partido no goza de crédito moral y político entre las masas.&lt;br /&gt;Hace poco se dio ingreso en nuestro Partido a doscientos mil obreros. Lo notable aquí es la circunstancia de que estos obreros, más bien que venir ellos mismos al Partido, han sido enviados a él por toda la masa de los sin-partido, que ha intervenido activamente en la admisión de los nuevos afiliados, que no eran admitidos sin su aprobación. Este hecho demuestra que las grandes masas de obreros sin-partido ven en nuestro Partido su partido, un partido entrañable y querido, en cuyo desarrollo y fortalecimiento se hallan profundamente interesados y a cuya dirección confían de buen grado su suerte. No creo que sea necesario demostrar que sin estos hilos morales imperceptibles que lo unen con las masas sin-partido, el Partido no habría podido llegar a ser la fuerza decisiva de su clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Partido es parte inseparable de la clase obrera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros -dice Lenin- somos el Partido de la clase, y, por ello, casi toda la clase (y en tiempo de guerra, en época de guerra civil, la clase entera) debe actuar bajo la dirección de nuestro Partido, debe tener con nuestro Partido la ligazón más estrecha posible; pero sería manilovismo y “seguidismo” creer que casi toda la clase o la clase entera pueda algún día, bajo el capitalismo, elevarse hasta el punto de alcanzar el grado de conciencia y de actividad de su destacamento de vanguardia, de su partido socialdemócrata. Ningún socialdemócrata juicioso ha puesto nunca en duda que, bajo el capitalismo, ni aun la organización sindical (más rudimentaria, más asequible al grado de conciencia de las capas menos desarrolladas) está en condiciones de englobar a toda o a casi toda la clase obrera. Olvidar la diferencia que existe entre el destacamento de vanguardia y toda la masa que gravita hacia él, olvidar el deber constante que tiene el destacamento de vanguardia de elevar a capas cada vez más amplias a su avanzado nivel, sería únicamente engañarse a sí mismo, cerrar los ojos ante la inmensidad de nuestras tareas, restringir nuestras tareas(v. t. VI, págs. 205-206).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) El Partido como destacamento organizado de la clase obrera. El Partido no es sólo el destacamento de vanguardia de la clase obrera. Si quiere dirigir realmente la lucha de su clase, tiene que ser, al mismo tiempo, un destacamento organizado de la misma. Las tareas del Partido en el capitalismo son extraordinariamente grandes y diversas. El Partido debe dirigir la lucha del proletariado en condiciones extraordinariamente difíciles de desarrollo interior y exterior; debe llevar al proletariado a la ofensiva cuando la situación exija la ofensiva; debe sustraer al proletariado de los golpes de un enemigo fuerte cuando la situación exija la retirada; debe inculcar en las masas de millones y millones de obreros sin-partido y desorganizados el espíritu de disciplina y el método en la lucha, el espíritu de organización y la firmeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el Partido no puede cumplir estas tareas si él mismo no es la personificación de la disciplina y de la organización, si él mismo no es un destacamento organizado del proletariado. Sin estas condiciones, ni hablar se puede de que el Partido dirija verdaderamente a masas de millones y millones de proletarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Partido es el destacamento organizado de la clase obrera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea del Partido como un todo organizado está expresada en la conocida fórmula, expuesta por Lenin en el artículo primero de los Estatutos de nuestro Partido, donde se considera al Partido una suma de sus organizaciones, y a sus miembros, afiliados a una de las organizaciones del Partido. Los mencheviques, que ya en 1903 rechazaban esta fórmula, proponían, en su lugar, el “sistema” de autoadhesión al Partido, el “sistema” de extender el “título” de afiliado al Partido a cualquier “profesor” y a cualquier “estudiante”, a cualquier “simpatizante” y a cualquier “huelguista” que apoyara al Partido de un modo u otro, aunque no formara ni desease formar parte de ninguna de sus organizaciones. No creo que sea necesario demostrar que este original “sistema”, de haber arraigado en nuestro Partido, habría llevado inevitablemente a inundarlo de profesores y estudiantes y a su degeneración en una “entidad” vaga, amorfa, desorganizada, que se hubiera perdido en el mar de los “simpatizantes”, habría borrado los límites entre el Partido y la clase y malogrado la tarea del Partido de elevar a las masas desorganizadas al nivel del destacamento de vanguardia. Huelga decir que, con un “sistema” oportunista como ése, nuestro Partido no habría podido desempeñar el papel de núcleo organizador de la clase obrera en el curso de nuestra revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el punto de vista del camarada Mártov --dice Lenin-- las fronteras del Partido quedan absolutamente indeterminadas, porque “cualquier huelguista” puede “declararse miembro del Partido”. ¿Cuál es el provecho de semejante vaguedad? La gran difusión del “título”. Lo que tiene de nocivo consiste en que origina la idea desorganizadora de la confusión de la clase con el Partido(v. t. VI, pág. 211).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el Partido no es sólo la suma de sus organizaciones. El Partido es, al mismo tiempo, el sistema único de estas organizaciones, su fusión formal en un todo único, con organismos superiores e inferiores de dirección, con la subordinación de la minoría a la mayoría, con resoluciones prácticas, obligatorias para todos los miembros del Partido. Sin estas condiciones, el Partido no podría formar un todo único y organizado, capaz de ejercer la dirección sistemática y organizada de la lucha de la clase obrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes --dice Lenin--, nuestro Partido no era un todo formalmente organizado, sino, simplemente, una suma de diversos grupos, razón por la cual no podía de ningún modo existir entre ellos más relación que la de la influencia ideológica. Ahora somos ya un partido organizado, y esto entraña la creación de una autoridad, la transformación del prestigio de las ideas en el prestigio de la autoridad, la sumisión de las instancias inferiores a las instancias superiores del Partido(v. t. VI. pág. 291)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El principio de la subordinación de la minoría a la mayoría, el principio de la dirección de la labor del Partido por un organismo central suscita con frecuencia ataques de los elementos inestables, acusaciones de “burocratismo”, de “formalismo”, etc. No creo que sea necesario demostrar que la labor sistemática del Partido como un todo y la dirección de la lucha de la clase obrera no serían posibles sin la aplicación de estos principios. El leninismo en materia de organización es la aplicación indefectible de estos principios. Lenin califica la lucha contra estos principios de “nihilismo ruso” y de “anarquismo señorial”, digno de ser puesto en ridículo y repudiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí lo que dice Lenin, en su libro “Un paso adelante” a propósito de estos elementos inestables:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este anarquismo señorial es algo muy peculiar del nihilista ruso. La organización del Partido se le antoja una “fábrica” monstruosa; la sumisión de la parte al todo y de la minoría a la mayoría le parece un “avasallamiento”; la división del trabajo bajo la dirección de un organismo central le hace proferir alaridos tragicómicos contra la transformación de los hombres en “ruedas y tornillos”; la sola mención de los estatutos de organización del Partido suscita en él un gesto de desprecio y la desdeñosa observación de que se podría vivir sin estatutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro, me parece, que los clamores contra el famoso burocratismo no son más que un medio de encubrir el descontento por la composición de los organismos centrales, no son más que una hoja de parra. ¡Eres un burócrata, porque has sido designado por el Congreso sin mi voluntad y contra ella! Eres un formalista, porque te apoyas en los acuerdos formales del Congreso, y no en mi consentimiento. Obras de un modo brutalmente mecánico, porque te remites a la mayoría “mecánica” del Congreso del Partido y no prestas atención a mi deseo de ser cooptado. ¡Eres un autócrata, porque no quieres poner el poder en manos de la vieja tertulia de buenos compadres!&lt;br /&gt;(4) (v. t. VI. págs. 310 y 2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) El Partido como forma superior de organización de clase del proletariado. El Partido es el destacamento organizado de la clase obrera. Pero el Partido no es la única organización de la clase obrera. El proletariado cuenta con muchas otras organizaciones, sin las cuales no podría luchar con éxito contra el capital:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sindicatos, cooperativas, organizaciones fabriles, minorías parlamentarias, organizaciones femeninas sin-partido, prensa, organizaciones culturales y educativas, uniones de la juventud, organizaciones revolucionarias de combate (durante las acciones revolucionarias abiertas), Soviets de Diputados como forma de organización del Estado (si el proletariado se halla en el Poder), etc. La inmensa mayoría de estas organizaciones son organizaciones sin-partido, y sólo unas cuantas están directamente vinculadas al Partido o son ramificaciones suyas. En determinadas circunstancias, todas estas organizaciones son absolutamente necesarias para la clase obrera, pues sin ellas no sería posible consolidar las posiciones de clase del proletariado en los diversos terrenos de la lucha, ni sería posible templar al proletariado como la fuerza llamada a sustituir el orden de cosas burgués por el orden de cosas socialista. Pero ¿cómo llevar a cabo la dirección única, con tal abundancia de organizaciones? ¿Qué garantía hay de que esta multiplicidad de organizaciones no lleve a incoherencias en la dirección? Cada una de estas organizaciones, pueden decirnos, actúa en su propia órbita y por ello no pueden entorpecerse las unas a las otras. Esto, naturalmente, es cierto. Pero también lo es que todas estas organizaciones tienen que desplegar su actividad en una misma dirección, pues sirven a una sola clase, a la clase de los proletarios. ¿Quién --cabe preguntarse-- determina la línea, la orientación general que todas estas organizaciones deben seguir en su trabajo? ¿Dónde está la organización central que no sólo sea capaz, por tener la experiencia necesaria, de trazar dicha línea general, sino que, además, pueda, por tener el prestigio necesario para ello, mover a todas estas organizaciones a aplicar esa línea, con el fin de lograr la unidad en la dirección y excluir toda posibilidad de intermitencias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Esta organización es el Partido del proletariado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido posee todas las condiciones necesarias para lo primero, porque el Partido es el punto de concentración de los mejores elementos de la clase obrera, directamente vinculados a las organizaciones sin-partido del proletariado y que con frecuencia las dirigen; segundo, porque el Partido, como punto de concentración de los mejores elementos de la clase obrera, es la mejor escuela de formación de jefes de la clase obrera, capaces de dirigir todas las formas de organización de su clase; tercero, porque el Partido, como la mejor escuela para la formación de jefes de la clase obrera, es, por su experiencia y su prestigio, la única organización capaz de centralizar la dirección de la lucha del proletariado, haciendo así de todas y cada una de las organizaciones sin-partido de la clase obrera organismos auxiliares y correas de transmisión que unen al Partido con la clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido es la forma superior de organización de clase del proletariado.&lt;br /&gt;Esto no quiere decir, naturalmente, que las organizaciones sin-partido, los sindicatos, las cooperativas, etc., deban estar formalmente subordinadas a la dirección del Partido. Lo que hace falta es, simplemente, que los miembros del Partido que integran estas organizaciones, en las que gozan de indudable influencia, empleen todos los medios de persuasión para que las organizaciones sin-partido se acerquen en el curso de su trabajo al Partido del proletariado y acepten voluntariamente la dirección política de éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, Lenin dice que el Partido es “la forma superior de unión de clase de los proletarios”, cuya dirección política debe extenderse a todas las demás formas de organización del proletariado (v. t. XXV. pág. 194).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, la teoría oportunista de la “independencia” y de la “neutralidad” de las organizaciones sin-partido, que produce parlamentarios independientes y publicistas desligados del Partido, funcionarios sindicales de mentalidad estrecha y cooperativistas imbuidos de espíritu pequeñoburgués, es completamente incompatible con la teoría y la práctica del leninismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) El Partido como instrumento de la dictadura del proletariado. El Partido es la forma superior de organización del proletariado. El Partido es el factor esencial de dirección en el seno de la clase de los proletarios y entre las organizaciones de esta clase. Pero de aquí no se desprende, ni mucho menos, que el Partido pueda ser considerado como un fin en sí, como una fuerza que se baste a sí misma. El Partido no sólo es la forma superior de unión de clase de los proletarios, sino que es, al mismo tiempo, un instrumento del proletariado para la conquista de su dictadura, cuando ésta no ha sido todavía conquistada, y para la consolidación y ampliación de la dictadura, cuando ya está conquistada. El Partido no podría elevar a tal altura su importancia, ni ser la fuerza rectora de todas las demás formas de organización del proletariado, si éste no tuviera planteado el problema del Poder, si las condiciones creadas por el imperialismo, la inevitabilidad de las guerras y la existencia de las crisis no exigieran la concentración de todas las fuerzas del proletariado en un solo lugar, la convergencia de todos los hilos del movimiento revolucionario en un solo punto, a fin de derrocar a la burguesía y conquistar la dictadura del proletariado. El proletariado necesita del Partido, ante todo, como Estado Mayor de combate, indispensable para la conquista victoriosa del Poder. No creo que sea necesario demostrar que, sin un partido capaz de reunir en torno suyo a las organizaciones de masas del proletariado y de centralizar, en el curso de la lucha, la dirección de todo el movimiento, el proletariado de Rusia no hubiera podido implantar su dictadura revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el proletariado no necesita del Partido solamente para conquistar la dictadura; aún le es más necesario para mantenerla, consolidarla y extenderla, para asegurar la victoria completa del socialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente --dice Lenin--, hoy casi todo el mundo ve ya que los bolcheviques no se hubieran mantenido en el Poder, no digo dos años y medio, sino ni siquiera dos meses y medio, sin la disciplina rigurosísima, verdaderamente férrea, de nuestro Partido, sin el apoyo total e indefectible prestado a él por toda la masa de la clase obrera, es decir, por todo lo que ella tiene de consciente, honrado, abnegado, influyente y capaz de conducir tras de sí o de arrastrar a las capas atrasadas(v. t. xxv, pág. 173).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿qué significa “mantener” y “extender” la dictadura? Significa inculcar a las masas de millones y millones de proletarios el espíritu de disciplina y de organización; significa dar a las masas proletarias cohesión y proporcionarles un baluarte contra la influencia corrosiva del elemento pequeñoburgués y de los hábitos pequeñoburgueses; reforzar la labor de organización de los proletarios para reeducar y transformar a las capas pequeñoburguesas; ayudar a las masas proletarias a forjarse como fuerza capaz de destruir las clases y de preparar las condiciones para organizar la producción socialista. Pero todo esto sería imposible hacerlo sin un partido fuerte por su cohesión y su disciplina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dictadura del proletariado --dice Lenin-- es una lucha tenaz, cruenta e incruenta, violenta y pacífica, militar y económica, pedagógica y administrativa, contra las fuerzas y las tradiciones de la vieja sociedad. La fuerza de la costumbre de millones y decenas de millones de hombres es la fuerza más terrible. Sin un partido férreo y templado en la lucha, sin un partido que goce de la confianza de todo lo que haya de honrado dentro de la clase, sin un partido que sepa pulsar el estado de espíritu de las masas e influir sobre él, es imposible llevar a cabo con éxito esta lucha(v. t. XXV, pág. 190).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proletariado necesita del Partido para conquistar y mantener la dictadura. El Partido es un instrumento de la dictadura del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de esto se deduce que, con la desaparición de las clases, con la extinción de la dictadura del proletariado, deberá desaparecer también el Partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) El Partido como unidad de voluntad incompatible con la existencia de fracciones. La conquista y el mantenimiento de la dictadura del proletariado son imposibles sin un partido fuerte por su cohesión y su disciplina férrea. Pero la disciplina férrea del Partido es inconcebible sin la unidad de voluntad, sin la unidad de acción, completa y absoluta, de todos los miembros del Partido. Esto no significa, naturalmente, que por ello quede excluida la posibilidad de una lucha de opiniones dentro del Partido. Al revés: la disciplina férrea no excluye, sino que presupone la crítica y la lucha de opiniones dentro del Partido. Tampoco significa esto, con mayor razón, que la disciplina debe ser “ciega”. Al contrario, la disciplina férrea no excluye, sino que presupone la subordinación consciente y voluntaria, pues sólo una disciplina consciente puede ser una disciplina verdaderamente férrea. Pero, una vez terminada la lucha de opiniones, agotada la crítica y adoptado un acuerdo, la unidad de voluntad y la unidad de acción de todos los miembros del Partido es condición indispensable sin la cual no se concibe ni un Partido unido ni una disciplina férrea dentro del Partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actual época de cruenta guerra civil -dice Lenin-, el Partido Comunista sólo podrá cumplir con su deber si se halla organizado del modo más centralizado, si reina dentro de él una disciplina férrea, rayana en la disciplina militar; y si su organismo central es un organismo que goza de gran prestigio y autoridad, está investido de amplios poderes y cuenta con la confianza general de los afiliados al Partido(v. t. XXV, págs. 282-283).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así está planteada la cuestión de la disciplina del Partido en las condiciones de la lucha precedente a la conquista de la dictadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro tanto hay que decir, pero en grado todavía mayor, respecto a la disciplina del Partido después de la conquista de la dictadura:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que debilita, por poco que sea -dice Lenin-, la disciplina férrea del Partido del proletariado (sobre todo en la época de su dictadura), ayuda de hecho a la burguesía contra el proletariado&lt;br /&gt;(v. t. XXV, pág. 190).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de aquí se desprende que la existencia de fracciones es incompatible con la unidad del Partido y con su férrea disciplina. No creo que sea necesario demostrar que la existencia de fracciones lleva a la existencia de diversos organismos centrales y que la existencia de diversas organismos centrales significa la ausencia de un organismo central común en el Partido, el quebrantamiento de la unidad de voluntad, el debilitamiento y la descomposición de la disciplina, el debilitamiento y la descomposición de la dictadura. Naturalmente, los partidos de la II Internacional, que combaten la dictadura del proletariado y no quieren llevar a los proletarios a la conquista del Poder, pueden permitirse un liberalismo como la libertad de fracciones, porque no necesitan, en absoluto, una disciplina de hierro. Pero los partidos de la Internacional Comunista, que organizan su labor partiendo de las tareas de conquistar y fortalecer la dictadura del proletariado, no pueden admitir ni el “liberalismo” ni la libertad de fracciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Partido es la unidad de voluntad, que excluye todo fraccionalismo y toda división del poder dentro del Partido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De aquí, que Lenin hablara del “peligro del fraccionalismo para la unidad del Partido y para la realización de la unidad de voluntad de la vanguardia del proletariado, condición fundamental del éxito de la dictadura del proletariado”. Esta idea fue fijada en la resolución especial del X Congreso de nuestro Partido “Sobre la unidad del Partido”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De aquí, que Lenin exigiera “la supresión completa de todo fraccionalismo” y “la disolución inmediata de todos los grupos, sin excepción, formados sobre tal o cual plataforma”, so pena de “expulsión incondicional e inmediata del Partido” (v. la resolución “Sobre la unidad del Partido”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) El Partido se fortalece depurándose de los elementos oportunistas. El fraccionalismo dentro del Partido nace de sus elementos oportunistas. El proletariado no es una clase cerrada. A él afluyen continuamente elementos de origen campesino, pequeñoburgués e intelectual, proletarizados por el desarrollo del capitalismo. Al mismo tiempo, en la cúspide del proletariado compuesta principalmente de funcionarios sindicales y parlamentarios cebados por la burguesía a expensas de los superbeneficios coloniales, se opera un proceso de descomposición. “Esa capa -dice Lenin- de obreros aburguesados o de «aristocracia obrera», enteramente pequeñoburgueses por su género de vida, por sus emolumentos y por toda su concepción del mundo, es el principal apoyo de la II Internacional, y, hoy día, el principal apoyo social (no militar) de la burguesía. Porque son verdaderos agentes de la burguesía en el seno del movimiento obrero, lugartenientes obreros de la clase de los capitalistas , verdaderos vehículos del reformismo y del chovinismo” (v. t. XIX, pág. 77).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos grupos pequeñoburgueses penetran de un modo o de otro en el Partido, llevando a éste el espíritu de vacilación y de oportunismo, el espíritu de desmoralización y de incertidumbre. Son ellos, principalmente, quienes constituyen la fuente del fraccionalismo y de la disgregación, la fuente de la desorganización y de la labor de destrucción del Partido desde dentro. Hacer la guerra al imperialismo teniendo en la retaguardia tales “aliados”, es verse en la situación de gente que se halla entre dos fuegos, tiroteada por el frente y por la retaguardia. Por eso, la lucha implacable contra estos elementos, su expulsión del Partido es la condición previa para luchar con éxito contra el imperialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría de “vencer” a los elementos oportunistas mediante la lucha ideológica dentro del Partido, la teoría de “acabar” con estos elementos dentro del marco de un partido único es una teoría podrida y peligrosa, que amenaza con condenar al Partido a la parálisis y a una dolencia crónica, que amenaza con entregar el Partido a merced del oportunismo, que amenaza con dejar al proletariado sin Partido revolucionario, que amenaza con despojar al proletariado de su arma principal en la lucha contra el imperialismo. Nuestro Partido no hubiera podido salir a su anchuroso camino, no hubiera podido tomar el Poder y organizar la dictadura del proletariado, no hubiera podido salir victorioso de la guerra civil, si hubiese tenido en sus filas a los Mártov y a los Dan, a los Potrésov y a los Axelrod. Si nuestro Partido ha conseguido forjar dentro de sus filas una unidad interior y una cohesión nunca vistas, se debe, ante todo, a que supo librarse a tiempo de la escoria del oportunismo y arrojar del Partido a los liquidadores y a los mencheviques. Para desarrollar y fortalecer los partidos proletarios, hay que depurar sus filas de oportunistas y reformistas, de social-imperialistas y social-chovinistas, de social-patriotas y social-pacifistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Partido se fortalece depurándose de los elementos oportunistas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teniendo en las propias filas a los reformistas, a los mencheviques -dice Lenin-, no es posible triunfar en la revolución proletaria, no es posible defenderla. Esto es evidente desde el punto de vista de los principios. Esto lo confirman con toda claridad la experiencia de Rusia y la de Hungría En Rusia, hemos atravesado muchas veces por situaciones difíciles, en que el régimen soviético habría sido irremediablemente derrotado si hubiesen quedado mencheviques, reformistas, demócratas pequeñoburgueses dentro de nuestro Partido. En Italia, donde, según la opinión general, las cosas marchan hacia batallas decisivas entre el proletariado y la burguesía por la conquista del Poder del Estado. En tales momentos, no sólo es absolutamente necesario expulsar del Partido a los mencheviques, a los reformistas, a los turatistas, sino que puede incluso resultar útil apartar de todos los puestos de responsabilidad a quienes, siendo excelentes comunistas, sean susceptibles de vacilaciones y manifiesten inclinación hacia la “unidad” con los reformistas. En vísperas de la revolución y en los momentos de la lucha más encarnizada por su triunfo, la más leve vacilación dentro del Partido puede echarlo todo a perder, hacer fracasar la revolución, arrancar el Poder de manos del proletariado, porque este Poder no está todavía consolidado, porque las arremetidas contra él son todavía demasiado fuertes. Si en tal momento, los dirigentes vacilantes se apartan, eso no debilita al Partido, sino que fortalece al Partido, al movimiento obrero, a la revolución&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(v. t. XXV, págs. 462, 463 y 464).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-353140304882225505?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/353140304882225505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/el-partido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/353140304882225505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/353140304882225505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/el-partido.html' title='El Partido'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw9AHW4RGJI/AAAAAAAAAKo/JTmLRg1C_Mc/s72-c/stalin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-754337975523478573</id><published>2009-11-26T18:44:00.000-08:00</published><updated>2009-11-26T18:50:28.195-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PSUV para la revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Partido y Socialismo'/><title type='text'>Acerca del Partido Único, y el Socialismo del o para el Siglo XXI</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw8-M2R7YtI/AAAAAAAAAKg/KGBv-ZwxI9M/s1600/logo-psuv-fidel-ernesto-vasquez.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw8-M2R7YtI/AAAAAAAAAKg/KGBv-ZwxI9M/s320/logo-psuv-fidel-ernesto-vasquez.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408610067945317074" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Malime Rebelión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La caída del llamado Socialismo Real, sobre todo el soviético, agudizó la confusión existente sobre aspectos básicos de la ideología marxista y leninista, como son el papel del partido, el de las masas trabajadoras protagonistas del proceso revolucionario con su forma de organización alternativa de lucha y poder, confusión sobre la forma de organización que dispone la burguesía organizada como clase dominante con su Estado ya sea sobre la formulación republicana, monárquica y su falsa democracia donde los trabajadores explotados y alienados delegan su responsabilidad política en la llamada clase política, con los partidos que se encargan de administrar su orden capitalista, se llamen conservadores, liberales, socialistas obreros, etc., que ejercen la alternancia de gobierno cuando en su ejercicio estos se queman al no resolver los problemas reales del pueblo como son los aspectos básicos de existencia: el derecho al trabajo permanente, a la vivienda, a la sanidad gratuita, a la educación gratuita. Sin ninguna posibilidad de control e incluso de revocación por parte del pueblo cuando defraudan la confianza depositada en ellos, a la espera de que pasen los años para elegir al otro partido de la alternancia en la confianza de que lo haga mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchos revolucionarios los que culpabilizan a Stalin o a sus seguidores por mala actuación personal y burocrática que dio lugar a la caída de la URSS, no entran en el fondo de por qué cayó, alguno se atreve en esa confusión a decir que los trabajadores no salieron en su defensa, sin darse cuenta del desvío que se produjo a la muerte de Lenin, al cercenarse el desarrollo de la democracia directa desde abajo hacia arriba que era el poder soviético, y de hecho consolidarse una forma de democracia burguesa que se llamaba soviética, pero que no lo era, con todos los elementos de su falsa división de poderes y su falso juego electoral, donde el pueblo no controlaba ni podía revocar a los burócratas instalados en el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos revolucionarios coincidiendo con los epítetos burgueses sobre aquella revolución, consideran que era una dictadura, aunque no se atrevan a adjetivarla como hacen los burgueses, de comunista. Estos si, de alguna forma parten del análisis materialista al definirla, tienen muy claro que para ellos, como clase social es una dictadura porque acaba con sus privilegios, no solo por la nacionalización de los medios de producción, sino porque al ser una clase minoritaria, la democracia directa desde abajo que era en su origen la revolución soviética, les impedía engañar a la clase mayoritaria que eran los trabajadores y los campesinos pobres, que estos como sucede en la democracia burguesa aceptasen las engañosas propuestas de gobierno que perpetúan su orden burgués y sus intereses de clase. Se confunden cuando a las “democracias” burguesas por su forma de democracia delegada en la clase política, las admiten como modelo democrático, llegando a decir que es propio de los “Estados de derecho”, será porque la explotación del hombre por el hombre, se hace “democráticamente”. No se comprende el carácter material y clasista en que se asientan las formas de poder, de que la democracia en abstracto no existe, o es democracia de los trabajadores, o es democracia burguesa, dictadura de los obreros sobre los burgueses o dictadura de los burgueses sobre los explotados, ya sea en su formulación “democrática” o física dictatorial al estilo de los hitleres, pinochets de turno cuando incluso en ese juego institucional burgués ven sus intereses de clase amenazados recurriendo al último eslabón represivo del Estado burgués que es el ejercito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa confusión hace decir a revolucionarios soñadores del socialismo, que el socialismo del siglo XX fue un rotundo fracaso, en general renegar de la experiencia soviética sin comprender lo positivo y lo negativo de aquel acontecimiento, el fondo de lo que supuso la organización alternativa de lucha y de poder a través de los soviets obreros, campesinos y soldados organizados como clase dominante desde abajo hacia arriba. No comprender el fondo y forma de experiencias históricas que si supieron ver Marx tras el ejemplo espontáneo de lucha y poder que fue la Comuna de Paris en 1871, o la de 1905 que también apreció y valoró Lenin con el surgimiento del Soviet en Rusia. Sin comprender que aquella experiencia con el apoyo de las organizaciones revolucionarias, en su desarrollo, doce años después acabó con el zarismo y el capitalismo. Considerar que aquellos acontecimientos históricos son formas del pasado sin fondo alternativo de organización popular que no merecen interpretarlas al día de hoy como alternativa de organización revolucionaria. No comprender que aquella forma de organización soviética llegó a un grado de desarrollo y organización suficiente para poder acabar con el zarismo y el capitalismo, aunque insuficiente, dadas las condiciones materiales, culturales, científicas en aquel atrasado país, para que al día siguiente del triunfo de la revolución, funcionase en todo el país aquel nuevo aparato administrativo gubernativo y productivo basado en la democracia directa permanente de abajo hacia arriba que era la organización soviética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que no han surgido cabezas con la capacidad de desarrollo de la filosofía marxista que tuvo Lenin, de sintetizar aspectos básicos, ya en la fase imperialista del capitalismo, de cómo supo valorar las contradicciones inter-imperialistas y aprovecharlas para el desarrollo de una política y organización revolucionaria. Supo anteponer el carácter de la lucha de clases internacionalista a la nacional sobre la defensa de la patria en la I Guerra Mundial, que defendían los pretendidos marxistas de la época, se negó a que el poder soviético, a pesar de su limitado desarrollo, fuera abandonado y se cediera el poder a la Duma, al falso parlamentarismo burgués. Lo que sucedió después tras la enfermedad y muerte de Lenin, requiere un debate que desborda el tema de este artículo dedicado a la experiencia venezolana. Stalin, que no tenía la capacidad intelectual marxista de Lenin, con su autoritarismo, con su concepción vulgar del desarrollo material, consiguió que aquel atrasado país diera un paso gigantesco en lo productivo, en lo militar que incluso fue determinante para la derrota de la forma imperialista y fascista de poder burgués durante la II Guerra Mundial, todo ello a costa de cercenar el poder soviético. Conviene tener en cuenta, las semejanzas del poder imperialista protagonizado tras la figura de Hitler, con el actual que protagoniza el moderno Hitler que se llama Bush y sus adláteres de segunda fila. No podemos olvidar tampoco que la constitución soviética leninista a propuesta de Stalin fue derogada el 11 de junio de 1936 y suplantada por otra constitución que siguió llamándose soviética, pero que no lo era. Era la práctica que se había desarrollado tras la muerte de Lenin. Los comisarios políticos impuestos por el partido, a semejanza de los comisarios que con otro nombre, "clase política", la burguesía en el poder impone con su falso juego democrático, a los mejores administradores de su orden burgués organizados en diversos partidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palmiro Togliatti en el simposio organizado por el Instituto Gramsci en enero de 1958 dijo: “Hay en Lenin, por lo menos, tres capítulos principales, que determinan todo el desarrollo de la acción y el pensamiento: una doctrina del Imperialismo como fase superior del capitalismo; una doctrina de la Revolución, y por ende, el Estado y el poder, y una doctrina del Partido. Son tres capítulos estrechamente unidos, fundidos casi el uno con el otro. Cada uno de ellos contiene una teoría y una práctica, es el momento de una realidad efectiva en desarrollo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta síntesis del pensamiento revolucionario de Lenin, desarrollado al presente para la lucha contra el imperialismo a nivel nacional e internacional, podemos apreciarlo en estas obras: “¿Qué hacer?1”, “El imperialismo fase superior del capitalismo”, “El Estado y la revolución”2, “La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el comunismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se dice en el Manifiesto Comunista, los comunistas no son algo al margen de los trabajadores, sino parte, la única diferencia que les separa es el conocimiento de la filosofía marxista que se asienta en una base científica que permite con su método materialista y dialéctico analizar de forma objetiva la realidad material y espiritual, sin cuya objetividad sería imposible contribuir a transformarla. Los trabajadores por nacer trabajador no nacen con conciencia comunista, de ahí la responsabilidad de los comunistas de llevarles al conocimiento de la ciencia social que es el marxismo, para poder ayudarles a que toman conciencia de clase y poder ejercer el papel protagonista revolucionario directo que le corresponde. El partido ayuda pero no suplanta el protagonista en el proceso revolucionario que corresponde ejercerlo a los trabajadores. De ahí que el partido unido ideológicamente pueda generar una organización interna verdaderamente democrática, que sea ejemplo moral y práctico ante el conjunto de los trabajadores, una democracia participativa y militante permanente de abajo hacia arriba que posibilita fusionarse con el conjunto de los trabajadores en los centros de producción, servicios sociales, educacionales, etc., para ejercer su influencia y educación ideológica que permita desterrar la impuesta desde la ideología dominante burguesa, con su falso Estado y su falsa democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo no comprende el carácter clasista del mundo en que viven, la tremenda capacidad del aparato mediático y confusionista en manos de la burguesía que hace que olviden las actuaciones anteriores de esos partidos que ya fueron gobernantes y administradores del orden capitalista. El poder alienante que la burguesía realiza gracias a la nueva tecnología de la información, sobre todo la TV, los anuncios publicitarios con sus aberrantes mensajes consumistas y estúpidos que generan falsas necesidades, mantiene a los explotados en el individualismo y en la insolidaridad, sobre todo en los países "más desarrollados", del primer mundo, que viven en una tremenda angustia y miedo que nadie les explica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actual fase de dominio del imperialismo con sus poderosos medios de destrucción y alienación, consigue confundir no solo al pueblo sino que nos confunde a todos, incluidos los que nos consideramos defensores del marxismo y el leninismo, y demás “ismos” anticapitalistas, prueba evidente es la existencia y dispersión ideológica que se manifiesta con tantos grupos a nivel nacional e internacional incapacitados de dar la gran batalla contra el verdadero enemigo imperialista organizado internacionalmente con sus organizaciones represivas militares, económicas e ideológicas desde las interpretaciones más o menos liberales o conservadoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Venezuela al plantearse el término Socialismo del Siglo XXI puede inducirse a ciertas interpretaciones idealistas sobre el fondo del poder de los trabajadores organizados como clase dominante, despreciar los aspectos positivos históricos, donde surgieron formas alternativas de democracia directa y participativa de abajo hacia arriba, que no terminaron de desarrollarse por los condicionantes materiales de aquellos momentos históricos, pero que siguen siendo válidas por el carácter alternativo que tenían. Cuando las definiciones terminológicas no se corresponden con la realidad objetiva del término, se introducen elementos de confusión, tal es el caso de los inducidos sobre la Comuna o el Soviet, cuyo fondo interpretativo según la definición de los grandes clásicos si correspondía al Estado alternativo de los proletarios y los campesinos explotados organizados como clase dominante desde abajo hacia arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El término acuñado desde el ejemplo moral que representa el presidente Chávez sobre el Socialismo del Siglo XXI, debemos entender que no reniega de aquellas experiencias históricas positivas, sino que con otros nombres, dada la manipulación y el desprestigio que la ideología dominante burguesa ha impuesto sobre ellas, incluso entre pretendidos marxistas, Chávez con sus propuestas sobre los consejos comunales, las misiones, las parroquias, los barrios adentro, las cooperativas, el ejemplo de elección de los gerentes en ALCASA y otras terminologías, está posibilitando la educación y la participación popular de abajo hacia arriba, sentando las bases de lo que tiene que ser la nueva constitución alternativa del pueblo trabajador organizado como clase dominante en su nuevo Estado alternativo que es el socialismo, donde la democracia de abajo hacia arriba ya no se delega en la clase política, sino que se sientan las bases para el que el trabajo enajenado deje de serlo, para que deje de dividirse al ser humano en seres solo con capacidad productiva y en seres con capacidad política, al eliminarse la terminología burguesa sobre sociedad civil y clase política. En el socialismo todos los trabajadores son clase política porque existen los mecanismos organizativos participativos de forma directa y permanente que lo posibilitan. Los trabajadores controlando directamente desde sus lugares de labor productiva, social o cultural esos aspectos productivos y sociales, pueden elegir y controlar en todo momento, incluso revocar a los cargos electos que han sido elegidos para representarles en las labores productivas, sociales y gubernamentales. Esas formas de organización de lucha y de poder alternativo son las que tuvieron lugar en el Siglo XIX y XX, el problema es que Marx y Lenin si supieron apreciar aquellas formas espontáneas de los trabajadores, que ellos no se inventaron sino que fueron iniciativas de los propios trabajadores. Iniciativa que como ya dijimos, Lenin supo apoyar e impulsarlas hasta que doce años después en 1917 llegaron a tal grado de organización que permitió derrocar al zarismo y el capitalismo. Hoy día la burguesía si sabe cuando sus privilegios pueden peligrar y por eso con sus poderosos medios de alienación, confusión y represión impide que las manifestaciones espontáneas de los trabajadores que siempre tienen lugar, no se desarrollen, sean acusadas de acciones terroristas, (ahora ya menos de comunistas), acusándolas de que son elementos antidemocráticos que no respetan “el Estado de derecho”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los intentos habidos sobre el socialismo tuvieron lugar en el Siglo XIX, XX, XXI y se tendrán en el XXII, en el supuesto de que no lo consigamos en este siglo, y la barbarie imperialista no acabe con todo signo de vida en el planeta. No es cuestión de idealizar a este o aquel siglo, sino de aplicar y desarrollar consecuentemente la filosofía marxista para poder aplicarla al actual momento histórico, comprender las contradicciones materiales y espirituales de las fuerzas sociales en pugna en este momento a nivel nacional e internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una pena que al hablar pretendidos marxistas del “Estado de derecho”, lo cuelguen del cielo, como si los estados no respondiesen en cada momento histórico, desde el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo, a las necesidades de la clase social en el poder. A este respecto debemos decir, que sin una comprensión con base material y científica de la función histórica del Estado y la democracia, no hay marxismo que valga, ni sabremos en que mundo nos desenvolvemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta preocupante que personas identificadas con el proceso revolucionario digan que “aquel socialismo del siglo XX fue un rotundo fracaso” 3 , lo que evidencia la incomprensión sobre la base material en que se asientan los procesos revolucionarios, no comprender o renegar del materialismo histórico, para inventarse nuevos conceptos, hacer del término siglo motor modernizador de la revolución socialista, olvidando además que a pesar del bloqueo y los intentos del imperialismo, en aquel siglo sigue existiendo la Cuba socialista. Decir: “ Si se plantea la idea del socialismo del siglo XXI como una experiencia histórica nueva, radicalmente democrática, que incorpore y celebre la diversidad de la experiencia cultural humana y tenga capacidad de armonía con el conjunto de las formas de vida existentes en el planeta, se requiere una crítica profunda de esa experiencia histórica. Sin un diagnóstico crudo de las razones por las cuales el modelo de partido-Estado soviético condujo al establecimiento del orden autoritario que tuvo su máxima expresión en el estalinismo, se carece de herramientas para prevenirse en contra de la amenaza de su repetición. Sin un cuestionamiento radical de la filosofía de la historia eurocéntrica que predominó en el socialismo-marxismo de los siglos XIX y XX, no es posible incorporar una de las conquistas más formidables de las luchas de los pueblos de todo el planeta en las últimas décadas, la reivindicación de la inmensa pluralidad de la experiencia histórico cultural humana y el derecho de los pueblos a la preservación de sus identidades, sus modos de pensar, de conocer, de sentir, de vivir”4. Se confunde al marxismo y el leninismo cuando se interpreta que esa filosofía del socialismo-marxismo puede ser eurocéntrica, propia de siglos pasados como fueron el XIX y XX, que nada positivo pueden aportar y lo más preocupante olvidar lo ya analizado anteriormente sobre la base organizativa y alternativa en que se asienta el Estado comunal, soviético o como queramos denominarlo con su democracia muy concreta, que en nada se asemeja a la burguesa, una democracia comunal basada en el poder desde abajo, con posibilidad de control y revocación en todo momento de los cargos electos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comprensión de la diversidad es una necesidad, pero en la diversidad hay aspectos positivos y negativos, no todas las experiencias han sido positivas. Solo el método de análisis materialista y dialéctico nos permite una comprensión objetiva con base científica, que permita la armonía material del complejo mundo material, el ecológico y el humano. La unidad dialéctica de lo humano y lo ecológico, la comprensión finita de las formas en que se manifiesta la materia, que nos permita comprender que la materia petróleo es finita, lo mismo que lo son otras materias que han dado lugar al falso desarrollo consumista que está destruyendo el medio ambiente. Es necesario superar la mentalidad impuesta, nos queda poco tiempo histórico para poder abordar el futuro que se nos presentará cuando en menos de 40 años desaparezca el petróleo, sin que hasta el momento a pesar del optimismo burgués, no existen materias energéticas que lo sustituya. Si las hubiese ya se habrían puesto en marcha, se reservaría el petróleo por si acaso fallan, en vez de que cada vez más aumente el consumo de esa materia, que posiblemente se agote antes de las predicciones que se han hecho sobre los 40 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la interpretación idealista que se pueda hacer del término autoritario, que puede inducir al antiautoritarismo anarquista, conviene resaltar que cuando asumimos la necesidad de la organización estamos asumiendo cierto autoritarismo al establecer diferentes cargos de responsabilidad, lo que es necesario para poder desarrollar complejos procesos productivos y políticos, no basta con creer que con ser obrero es suficiente para que un proyecto político o una empresa funcione, se necesitan también los mejores especialistas políticos, los técnicos especialistas e ingenieros, que ejercen una autoridad profesional, lo cual no quiere decir que un obrero en una estructura de poder verdaderamente popular pueda llegar a ser el mejor político o el director de la empresa, lo mismo que sucede, poniendo un ejemplo, en las cooperativas de viviendas, donde trabajadores pueden constituirla, plantearse incluso en el sistema capitalista construir determinado número de viviendas para los asociados, donde de entre ellos eligen a la Junta Rectora, al presidente de la cooperativa, que perfectamente lo puede ejercer uno de los socios trabajadores. Esta junta rectora, su presidente pueden contratar y controlar a los técnicos necesarios: arquitectos, aparejadores, constructores, etc. Imaginemos ese ejemplo cooperativista en un socialismo, donde los medios de producción, sociales, culturales, etc., no son propiedad de un grupo cooperativista, sino de todo el pueblo trabajador organizado como clase dominante en su Estado proletario, verdaderamente soviético, comunal, o como queramos denominarlo pero que se ajuste a ese proyecto organizativo estatal desde abajo hacia arriba, que nada tiene que ver con la democracia burguesa donde el pueblo delega su responsabilidad política en la llamada clase política constituida en diversos partidos "democráticos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El centralismo democrático es el de la democracia proletaria, el centralismo burocrático solo es de la democracia burguesa. Sus formas por el fondo y organización son totalmente opuestas. Democracia desde abajo, o democracia desde arriba. Control directo permanente, o falso control cada equis número de años con las nuevas elecciones cuando el partido de turno se quema ante el pueblo. NO nos asustemos por la autoridad de Chávez, asustémonos de que solo sea la confianza en Chávez la que lleve a fin el gran proyecto bolivariano socialista en su caminar hacia el comunismo pleno y solidario. Chávez no es dios, es parte material del complejo mundo material, que como todo ser humano algún día será llamado al paraíso celestial (quiera “dios" que sea dentro de doscientos años), dios es todo el pueblo ejerciendo el poder directamente, como con otras palabras dijo Raúl Castro ante el congreso de las juventudes, al referirse al reemplazo de Fidel por cada uno de aquellos jóvenes. El partido único, unido ideológicamente en torno al marxismo y el leninismo es el que puede ejercer el papel educador que permita al pueblo organizarse como clase dominante y ejercer todo el poder. Es la verdadera autoridad material y moral. Es de confiar que triunfe la cohesión ideológica que de lugar a la organización del partido único, que permita sobre todo ejercer el poder de llevar a todo el pueblo el mensaje ideológico para que pueda comprender el protagonismo revolucionario que le corresponde, y que el pueblo trabajador deje de ser dividido en ser productivo, y solo político para elegir a este o aquel partido de la alternancia burguesa o a los partidos únicos en los socialismos burocráticos como fueron los de aquel Socialismo Real. El pueblo organizado, siguiendo las iniciativas venezolanas, desde los centros de producción eligiendo a los gerentes de las ramas de producción a los directores, desde y entre los propios trabajadores, empezará a actuar como ser productivo y político, controlando la producción implicándose en la propiedad colectiva que va más allá de la concepción cooperativista burguesa, eligiendo desde los centros de producción, estudio, cultura, educación, etc., a sus delegados a los gobiernos locales y de rama de producción. Construir la gran pirámide de poder proletario que se asienta en una amplia base participativa permanente, una base que por su forma de organización elige a sus representantes por el mandato dado, que les puede controlar y destituir en cualquier momento porque no ha cumplido con el mandato recibido, porque no merece la confianza depositada, o por la simple razón de que en ese ejercicio democrático participativo permanente ha surgido un nuevo compañero con mayores cualidades para ejercer mejor la función representativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos infiltrados en el chavismo aceptan los consejos comunales, pero limitado su ejercicio a actuaciones locales, no como base que de lugar a la gran pirámide en que se asienta el poder popular hasta la cúspide gubernativa que posibilite la planificación general y el centralismo democrático, que permita desarrollar y consolidar el socialismo en los aspectos productivos y gubernativos. Les asusta que se imponga una constitución con esa forma de democracia popular que permita el control y la revocación de forma permanente, por eso consideran que no es necesario cambiar la actual constitución, pretendiendo que los cambios de gobierno se realicen cada equis años en vez de cuando el pueblo lo considere necesario, en cualquier momento, harán todo lo posible porque los cambios no se realicen por la organización comunal, a semejanza del intento que supuso la Comuna de París o el soviet leninista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se equivocan los que consideran que el partido único se puede constituir por una especie de decreto impositivo, sería tanto como negar la realidad material que ha dado lugar a la existencia de tantos grupos organizados en tendencias como pueden ser la anarquista, trotskista, marxista-leninista, del socialismo reformista con sus particulares nombres, la de los grupos católicos críticos con la iglesia oficial y defensores de la causa solidaria socialista, etc. Solo el debate ideológico sustentado en el método materialista y dialéctico que tenga en cuenta la base científica en que se asienta la filosofía marxista, desarrollada al actual momento material y espiritual, puede dar lugar al surgimiento de la coherencia ideológica que posibilite un grupo suficiente con una estructura organizativa revolucionaria que permita influir para que avance la revolución socialista y mandar al basurero de la historia al viejo Estado burgués. No se puede confundir la necesidad de la Unidad de la Izquierda en torno a un programa común a corto o medio plazo, con un partido que tiene que tener un programa a largo plazo que permita contribuir a la consolidación del socialismo, de avanzar hacia el comunismo, sin que de lugar a vueltas atrás como sucedió con el falso Socialismo Real. Las gentes no cambian de mentalidad e ideología por el simple hecho de cambiar el nombre de las siglas partidarias. Si no se asienta en esa base de profundización de debate ideológico que posibilite una estructura de poder y democracia directa y participativa de abajo hacia arriba, el PSUV impuesto y sin debate será el mejor vehículo donde los “cogollos” incrustados en el chavismo, apoyándose en las tendencias ideológicas dentro de él menos asentadas en la filosofía materialista y dialéctica, podrán seguir realizando con mayores garantías su trabajo confusionista y antipopular en favor de sus privilegios personales, defender las formas de constitución burguesas e impedir la aprobación de una constitución que responda a la necesidad del poder socialista, basada en los consejos comunales desde abajo hasta la cúspide del poder gubernativo. Los defensores “de la inmensa pluralidad, de sus modos de pensar, de conocer, de sentir, de vivir” desde el pensamiento idealista que engloba a la inmensa pluralidad individualista, negadores del materialismo dialéctico, defensores del falso sufragio universal de la democracia burguesa, que niegan la realidad del ser humano como parte material del complejo mundo material necesitado de vivir en armonía y solidaridad entre todos los humanos y el conjunto de la naturaleza, serán los mejores aliados de los “cogollos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Enlace con dicha obra. Requiere un esfuerzo mental de situarnos en aquel momento histórico de dispersión de los grupos que se consideraban marxistas divididos localmente, así como desde la situación de clandestinidad a la que se veían obligados a actuar: http://www.analitica.com/bitblio/lenin/que_hacer.asp&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-754337975523478573?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/754337975523478573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/acerca-del-partido-unico-y-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/754337975523478573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/754337975523478573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/acerca-del-partido-unico-y-el.html' title='Acerca del Partido Único, y el Socialismo del o para el Siglo XXI'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw8-M2R7YtI/AAAAAAAAAKg/KGBv-ZwxI9M/s72-c/logo-psuv-fidel-ernesto-vasquez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-3137317766949091341</id><published>2009-11-26T18:27:00.000-08:00</published><updated>2009-11-26T18:44:17.085-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PSUV para la revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PODER POPULAR'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución es la Solución'/><title type='text'>¡SOCIALISTAS UNIDOS! EL PODER POPULAR SE ABRE CAMINO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw885c2GfWI/AAAAAAAAAKY/x3GAr6vxnVQ/s1600/_38197791_020815vene300.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 343px; height: 196px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw885c2GfWI/AAAAAAAAAKY/x3GAr6vxnVQ/s320/_38197791_020815vene300.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408608635188575586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La situación revolucionaria &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia del proceso bolivariano es la del establecimiento y desarrollo de una Situación Revolucionaria, una situación que es cocinada y preparada por más de una década de empeoramiento profundo de las condiciones de vida del pueblo trabajador venezolano, del caracazo, la rebelión del 4-F y la perdida progresiva de la hegemonía de los sectores de la oligarquía tradicional aliada al imperio y sus socios social-demócratas; tal situación va formando en consecuencia unas nuevas fuerzas sociales que negando a estos sectores gobernantes (IV república) saltan electoralmente al gobierno bajo la propuesta de la revolución nacional, democrática y  bajo el liderazgo del presidente Chávez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas nuevas fuerzas sociales que denominaremos bolivarianas, estaban constituidas en principio por una amplia unidad entre sectores revolucionarios, socialdemócratas nacionalistas, la “clase media” liberal, el pueblo trabajador excluido y sectores de la burguesía; esta composición se va quebrando con la radicalización de los sectores populares, proceso que se expresó a través de las leyes habilitantes y la amenaza del control nacionalista de PDVSA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas medidas conllevan a un enfrentamiento frontal entre el pueblo trabajador y la burguesía, se miden en un golpe de estado, un sabotaje del aparato económico del país, enfrentamientos de calle etc. Conflictos estos que culminan con el desalojo de la oligarquía tradicional del control y beneficio de la renta petrolera y buena parte del estado, dándole vida al fenómeno: Situación Revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lenin en su libro “Estado y Revolución” definía una situación revolucionaria como un período excepcional “en que las clases en pugna se equilibran hasta tal punto, que el Poder del Estado adquiere momentáneamente, como aparente mediador, una cierta independencia respecto a ambas", es decir se trata de una situación en que la burguesía es despojada de la dirección del estado pero el pueblo trabajador no tiene conciencia de cambio suficiente y por ende no cuenta con la organización necesaria para ejercer el poder, entonces esta paridad engendra un “orden” transitorio en los esquemas burgueses heredados (constitución de 1.999 y las leyes), esta “aparente mediación” (discursos revolucionarios para el pueblo y reformas en el marco del orden burgués), es encarnada por la poderosa unión ALTOS FUNCIONARIOS reformistas y RENTA PETROLERA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Crisis Revolucionaria partera de la nueva situación: Socialismo o Barbarie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contraria a la visión evolucionista, electoral y de progresos mediados por el tiempo y la prudencia de los sectores reformistas, los SOCIALISTAS sabemos que el desenlace de una situación revolucionaria ya sea para el retorno de la dominación imperialista o para la construcción del socialismo en todo momento será La crisis, es decir, el enfrentamiento frontal entre las clases y sus proyectos irreconciliables. La Burguesía es tal cuando puede expropiar las riquezas producidas por los trabajadores, en Venezuela la mayor fuente de riquezas es la producción petrolera administrada por el estado, he allí su reto; Los trabajadores en cambio cuando adquieren conciencia se dan cuenta de que su situación de pobreza no puede mejorar sino a través de una revolución, es decir expropiando a los expropiadores, poniéndose al frente de la economía y del estado; los capitalistas nunca renunciaran al capital pacíficamente y los revolucionarios nunca renunciarán a concretar la obra emancipadora, entonces, esta situación llega a un punto de definiciones; donde el objetivo de los socialistas es contribuir a la organización consciente de las masas trabajadoras en partido de la revolución y en poder popular; esta organización crecerá abriéndose caminos hasta sustituir desde abajo las funciones del viejo aparato de estado por un nuevo control popular revolucionario que se asociará nacionalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como planteó Michael Lebowits en su obra “el socialismo no cae del cielo”, la nueva estructura social debe formarse y hacerse hegemónica de la misma manera en que se desarrolló el capitalismo, es decir, en el seno de la vieja sociedad produciendo su crisis. Por eso la asociación revolucionaria que apunte al Poder Popular irá creando progresivamente una nueva cultura de poder y de democracia diferente a la representativa- burguesa, es la vía de los consejos y sus células fundamentales ubicadas en las fábricas, en el campo, en los centros de estudio-trabajo las cuales irán subordinando a las instituciones del capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los reformistas y los socialistas en el PSUV&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los reformistas hasta ahora han sido los realizadores del equilibrio social antes mencionado, son el resultado de una correlación de fuerzas en que los moderados tienen aún mucha importancia, han llegado a las instituciones burguesas, las administran, hacen flexibles negocios con la burguesía parasitaria, alimentándola a cambio de meneos de colas; los SOCIALISTAS en cambio son la continuidad de la revolución, encarnan la idea limite del socialismo, son inconformes pues quieren todo el socialismo y ponen junto al presidente Chávez el ritmo de la revolución. Los reformistas viven en la convicción de que existen momentos para detenerse, para mirar hacia atrás y celebrar lo hecho, para consolidarse en lo hecho; sin embargo los Socialistas saben que el momento definitivo que hay que alcanzar está más allá, está todavía lejano, por ello propagan el incendio de las ideas revolucionarias, avanzan porque siempre hay un grupo en la masa que quiere seguir adelante, que suscita nuevas energías proletarias y organizan nuevas fuerzas sociales que amenazan a los cansados que están en “la dirección”, se demuestran capaces de sustituirlos, de eliminarlos si no se renuevan, los socialistas están persuadidos con la idea de que es posible construir el socialismo, están nutridos con el pensamiento marxista, creen en los poderes creadores del pueblo. Luchan porque el PSUV se convierta en el autentico partido de la revolución que enfrente escenarios electorales, que enfrente las luchas sindicales, pero que también se prepare en lo militar, en la lucha social, en la formación de un nuevo orden, el de los consejos. Para los socialistas todavía está muy lejos el reposo, en todo caso la vida es siempre revolución; “SOCIALISTAS UNIDOS, EL PODER POPULAR SE ABRE CAMINO”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-3137317766949091341?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/3137317766949091341/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/socialistas-unidos-el-poder-popular-se.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/3137317766949091341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/3137317766949091341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/socialistas-unidos-el-poder-popular-se.html' title='¡SOCIALISTAS UNIDOS! EL PODER POPULAR SE ABRE CAMINO'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/Sw885c2GfWI/AAAAAAAAAKY/x3GAr6vxnVQ/s72-c/_38197791_020815vene300.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-6963415603877309096</id><published>2009-11-18T06:37:00.000-08:00</published><updated>2009-11-18T06:40:11.417-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terrorismo Mediático'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte al imperialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución es la Solución'/><title type='text'>Medios de Comunicación Privados, la otra cara del Imperialismo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwQHOjRRCJI/AAAAAAAAAKQ/FHk6g3QiRRU/s1600/97599_zviewer.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 201px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwQHOjRRCJI/AAAAAAAAAKQ/FHk6g3QiRRU/s320/97599_zviewer.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405453399318661266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Luis R Delgado J&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En varias ocasiones uno ha leído o escuchado que los medios de comunicación privados son instrumentos o responden a los intereses del imperialismo, pero lo cierto es que esta parte fundamental de la industria cultural capitalista, no es títere ni instrumento, es parte misma del actual orden capitalista mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si entendemos al imperialismo como un sistema mundial caracterizado por la monopolización transnacionalizada de capitales, nos damos cuenta que la industria mediática mundial no escapa de esta realidad. CNN o FOX son monopolios capitalistas de las mismas proporciones que una Nestlé, General Motors o Microsoft.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es bueno tenerlo presente para no caer en el error de considerar la industria mediática como un conglomerado empresarial de segunda, ubicado por detrás de los complejos industriales, bancarios, energéticos, alimentarios, tecnológicos, armamentistas o farmacéuticos. No es así, la burguesía dueña de los medios de comunicación es tan poderosa como las otras fracciones burguesas transnacionales (comerciales, bancarias, financieras, industriales, etc.), y comparten con ellas la mayoría de los intereses globales burgueses, por lo cual está muy bien alineada en el campo de la lucha de clases mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios de comunicación privados son las armas ideológicas más importantes con que cuentan las fuerzas de la reacción. Crear al esclavo feliz, inocular en todo el planeta el Pensamiento Único (Ramonet 2003), uniformar a escala planetaria los patrones de consumo de la sociedad gringa, participar en las guerras de IV generación u operaciones bélicas psicológicas son algunas de sus grandes tareas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los grandes medios de comunicación privados son sin lugar a dudas expresiones del poder del imperialismo, utilizando el concepto de Althusser son los principales aparatos ideológicos del sistema, imprescindibles para su reproducción ampliada, para imponer la cosmovisión, el marco axiológico de las clases dominantes en el seno de las subjetividades de los explotados y las explotadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto la lucha contra el terrorismo mediático, es una lucha antiimperialista y anticapitalista de primer orden. Es una total fantasía e ingenuidad pretender controlar el funcionamiento de los grandes monopolios privados mediáticos, así como controlar la lógica de la economía capitalista en general, la reproducción del capital como bien nos ha enseñado Meszaros es un sistema metabólico social que no se controla, se rompe y se transforma revolucionariamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lógica fetichista y embrutecedora de los grandes monopolios privados mediáticos, es decir, toda forma de terrorismo mediático, se erradicará cuando los pueblos, los trabajadores y las trabajadoras se adueñen de la propiedad de los medios de comunicación, solo así estos responderán a los intereses colectivos y pasarán de ser herramientas para la opresión ha constituirse en instrumentos para la liberación, la emancipación plena de la Humanidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-6963415603877309096?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/6963415603877309096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/medios-de-comunicacion-privados-la-otra.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/6963415603877309096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/6963415603877309096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/medios-de-comunicacion-privados-la-otra.html' title='Medios de Comunicación Privados, la otra cara del Imperialismo'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwQHOjRRCJI/AAAAAAAAAKQ/FHk6g3QiRRU/s72-c/97599_zviewer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-5490327259792325311</id><published>2009-11-16T13:48:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T13:55:22.589-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='capitalismo es oscuridad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte al capitalismo'/><title type='text'>¡Es Hora de vencer la oscuridad!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwHKH43NmOI/AAAAAAAAAKI/ir35PhHu3uM/s1600/electricidad_venezuela.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 230px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwHKH43NmOI/AAAAAAAAAKI/ir35PhHu3uM/s320/electricidad_venezuela.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404823264693164258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ricardo Adrián&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡El Capitalismo condena a los pueblos a la oscuridad!; esta precisa y exacta afirmación que al parecer se refiere solo al plano educativo- cultural también es un hecho que abarca el tema concreto de la electricidad como elemento indispensable y fundamental para la vida y desarrollo de la economía en cualquier país en el siglo XXI. Los apagones que se han suscitado en las últimas semanas han afectado a buena parte de la población, algunos venezolanos confundidos ante un criterio político superficial e inmediatista se apresuran a reforzar la agenda desestabilizadora de la derecha: señalar a Chávez como único culpable. Sin embargo cada día es más vigente en la población el hecho de que a los problemas del capitalismo no se le puede oponer a un gobierno eficiente, sino con una fuerza revolucionaria- popular capaz de llegar a la verdad y de transformarla revolucionariamente, he aquí algunos aportes para ahondar el problema de la electricidad en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La represa del Guri: Un problema estructural.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una gran proporción los venezolanos dependemos de la denominada central hidroeléctrica “Raúl Leoni” para abastecernos de energía eléctrica, la misma está integrada al afluente de agua que proviene del río Caroní y suministra un potencial de mas de 10 mil megawats constituyendo la segunda  fuente mas potente del mundo&lt;br /&gt;Para funcionar, esta central hidroeléctrica requiere de un inmenso caudal de agua para mover las turbinas, caudal que debe preservarse desde la época de invierno hasta los periodos de sequía, ¿pero que pasaría si ese caudal de agua se redujera considerablemente? El país entraría en una profunda crisis eléctrica, tal y como sucedió en Colombia en 1.992 cuando en condiciones similares se vio obligada a racionar el servicio eléctrico por 18 horas en Bogotá producto de que un conjunto de sus represas que aportaban la mitad de la energía eléctrica del país, registraron un descenso de 80% de sus niveles de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Venezuela ha ocurrido desde hace muchos años el fenómeno de la explotación de los recursos minerales como el oro a costa de la destrucción de bosques tropicales húmedos en la cercanía del río Caroní, causando un daño estructural al ecosistema. Luego de años de muchas advertencias de sectores ecologistas las actividades mineras no se han detenido y esta acción ha provocado progresivamente una reducción del caudal de agua del rio Caroní que drena el área de la cuenca formando la crisis que atravesamos. Frente a esto ya el gobierno del presidente Chávez ha venido progresivamente instalando fuentes alternativas de generación de electricidad como la eólica y la térmica sin embargo hasta hoy las mismas son insuficientes para satisfacer las necesidades de la estructura eléctrica nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en nuestro país está lejos de lo ocurrido en Colombia, los apagones nacionales son una señal de que debemos atender este problema: construir una nueva estructura de generación de energía eléctrica en el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Emmanuel Rodríguez vocero del Frente de Trabajadores eléctricos en el estado Carabobo, el sector eléctrico ha estado manejado por años por sectores oligárquicos, que han logrado camuflarse teniendo representantes hoy cuando se ha fusionado la corporación eléctrica nacional; “esta oligarquía se fortalece a través de los procesos burocráticos que traban las posibles soluciones operativas para el problema de la electricidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“recientemente se dio el caso en que el estado compró ELEVAL y sus activos físicos fueron transferidos a una compañía privada” expresó Rodríguez advirtiendo que el desafío de la nueva administración es transformar la estructura vigente en la administración del servicio eléctrico, de modo que estas oligarquías queden definitivamente desalojadas del sector eléctrico, estratégico para la nación.&lt;br /&gt;El plan de las mismas era sabotear el servicio con el interés de privatizarlo, en opinión de Rodríguez, frente a esto el gobierno bolivariana navega en otro sentido y por eso ha intervenido en este asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Respuesta del Presidente Chávez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esta crisis el presidente Chávez ha optado por una solución de 3 pasos; el primero de ellos ha sido hacer un incesante llamado al pueblo venezolano al ahorro de energía, Venezuela hoy consume más energía per cápita que Brasil, esta alerta nacional deberá concretarse en propuestas de control del estado sobre la administración de la electricidad utilizada por centros comerciales y de entretenimiento; la segunda es llamar a una reestructuración profunda del sistema eléctrico nacional, conformando un nuevo ministerio de energía eléctrica que coordine todas las partes integrantes del problema incluyendo la direccionalidad de CORPOELEC y tercero permitir a los trabajadores la participación en la gestión nacional de la empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Revolución es poder popular + electricidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1.920 Lenin líder bolchevique planteó que una revolución estaba compuesta por una formula integrada por el poder popular (soviets) + ELECTRICIDAD, refiriéndose esto ultimo a las nuevas posibilidades que abría para aquella época la incorporación de la electricidad para el desarrollo del país: “Sólo con electricidad, en efecto, las clases trabajadoras y socialmente rezagadas acceden a estadios superiores de educación y cultura que, de no alcanzarlos, le significarían una insalvable brecha política”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta combinación de la que escribió Lenin es hoy a 89 años una formula concreta para el avance revolucionario en Venezuela; Chávez hoy le ha abierto espacio a los trabajadores de la electricidad para que con su experiencia aporten a la gestión y al desarrollo de la empresa eléctrica y que las orienten junto al gobierno nacional para profundizar los aspectos socialistas de la economía en un área tan importante; así también, esta formula podría desarrollar aceleradamente la nueva estructura eléctrica donde se combinen nuevas formas de generación y transmisión de electricidad; para así poder vencer la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-5490327259792325311?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/5490327259792325311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/es-hora-de-vencer-la-oscuridad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5490327259792325311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/5490327259792325311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/es-hora-de-vencer-la-oscuridad.html' title='¡Es Hora de vencer la oscuridad!'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwHKH43NmOI/AAAAAAAAAKI/ir35PhHu3uM/s72-c/electricidad_venezuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-6791391737025417525</id><published>2009-11-16T13:38:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T13:48:27.370-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución dentro de la Revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución Bolivariana'/><title type='text'>Alan Woods: "Hay que hacer una revolución dentro de la revolución"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwHIfUFDC0I/AAAAAAAAAKA/Bk6cvNdGUs0/s1600/alan_woods1611.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 206px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwHIfUFDC0I/AAAAAAAAAKA/Bk6cvNdGUs0/s320/alan_woods1611.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404821468112685890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ultimas Noticias&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;16 Nov. 2009&lt;/span&gt; - Alan Woods, representa el ala dura de la revolución. Nada de montar un nuevo estamento sobre viejas bases como lo proponen los ideólogos reformistas. Para Woods, la revolución requiere de un piso nuevo que rompa del todo con antiguos dominios de la oligarquía. Asiduo visitante de Venezuela desde que llegó Hugo Chávez al poder, Woods conversó con Últimas Noticias sobre el momento que atraviesa el proceso bolivariano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Cómo podría explicar usted, un proceso revolucionario que no ha tocado al sector financiero que es la médula espinal del capitalismo? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es el problema central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí hemos empezado una revolución, se han hecho grandes logros, pero no tenemos derecho de decir que esta revolución esté terminada. Y creo que no está terminada hasta que no llevemos a cabo la expropiación, no de todo, pero sí de la tierra, del sector financiero y de las industrias claves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí se habla mucho de socialismo, pero si el poder económico sigue en manos de la misma oligarquía nacional, la revolución no es posible. De allí el título de mi libro: Reforma o Revolución, Marxismo y socialismo del siglo XXI. Respuesta a Heinz Dieterich.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Estamos en una reforma o en una revolución?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos en una revolución, pero no se ha llevado hasta las últimas consecuencias y eso es peligroso, porque toda la historia demuestra que no es posible hacer una revolución a medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Cuáles son los peligros que enfrentaríamos? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han llevado a cabo una serie de nacionalizaciones, pero aún no hemos tocado el centro del poder: el sector financiero. Entonces, por un lado no tenemos una economía socialista planificada, pero por otra parte no permitimos al sistema capitalista funcionar según las leyes normales y al fin de cuentas va a ser el caos, va a ser todo lo peor de una cosa y de otra. Si las inversiones están en manos privadas, los empresarios tan sólo invierten para su beneficio. No puedes planificar lo que no controlas. Esas decisiones, tan importantes para Venezuela, no están en manos de los venezolanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Están en manos de quién? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los de siempre, de un puñado de gente rica que sigue controlando los puntos claves y básicos de la economía y muy especialmente al sector financiero. Hasta que este problema central no se resuelva, aquí hay un peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esa perspectiva habría que nacionalizar la banca...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuestísimo, ese es el punto número uno. Sin nacionalizar la banca es imposible tomar las decisiones necesarias para controlar las inversiones y el sector productivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 11 años, el pueblo venezolano ha dado sobradas muestras de gran lealtad al presidente Chávez. Ha salvado la revolución en 2002, durante el golpe de Estado y luego en el proceso revocatorio. Pero hay un límite de la paciencia del pueblo. Cuando un campesino, un obrero ve que sus problemas básicos no se resuelven, podemos ver un proceso de desencanto, de cansancio y yo tengo miedo, una gran preocupación. La amenaza de la contrarrevolución no ha cesado, sigue allí. Hasta ahora, las masas siempre han votado a favor de Chávez, pero hay graves problemas de un cierto deterioro, las reformas están siendo afectadas por la crisis económica, además hay problemas de corrupción, de burocracia, de arribismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, el peligro es que la derecha va a pasar realmente a la ofensiva. Me parece un peligro más grave que Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peligro más grave que veo no es exterior, sino interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿No cree que en este momento el gobierno se ha convertido en contrarrevolucionario? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. No diría eso, sino que es un gobierno que no hace lo que debería hacer. Hay vacilaciones, indecisiones casi permanentes, confusión. También hay un grave problema de burocracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que el presidente Chávez es un hombre muy valiente y sincero, pero un solo hombre no hace la revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Chávez está solo? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que sí, debajo de él hay una capa muy gruesa de burocracia que no comparte sus ideas. La burocracia sí es contrarrevolucionaria, refleja las ideas de la burguesía dentro del movimiento bolivariano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin control de las bases, entonces el problema de la burocracia nunca tiene solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacrificios sí, pero tiene que ser sacrificios para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahorita pareciera que los sacrificios sólo los hace el pueblo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí, has dicho los dos primeros problemas centrales de esta revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hace falta hacer una crítica, la crítica es muy necesaria, No estoy criticando a la revolución bolivariana, ni al presidente Chávez, sino estas deformaciones de la revolución, que sí existen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿no cree que tan importante como hacer las críticas es la disposición del gobierno a escuchar esas críticas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hay quien escucha, pero hay un sector al cual no le interesa esas críticas para nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Entre los que no le interesa, está el presidente Chávez? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que el presidente Chávez sí es consciente. Pero, ¿cómo un hombre solo puede lucha contra esto (...) ? Hay que hacer una revolución dentro de la revolución.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-6791391737025417525?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/6791391737025417525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/alan-woods-hay-que-hacer-una-revolucion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/6791391737025417525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/6791391737025417525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/11/alan-woods-hay-que-hacer-una-revolucion.html' title='Alan Woods: &quot;Hay que hacer una revolución dentro de la revolución&quot;'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SwHIfUFDC0I/AAAAAAAAAKA/Bk6cvNdGUs0/s72-c/alan_woods1611.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-7724011348976073875</id><published>2009-10-29T10:46:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T10:53:48.765-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crisis del Capitalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte al imperialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución es la Solución'/><title type='text'>La metástasis de la crisis capitalista mundial</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SunWeJROd2I/AAAAAAAAAJ4/JLqquheyURs/s1600-h/108717_crisis_mundial_capitalista.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 295px; height: 268px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SunWeJROd2I/AAAAAAAAAJ4/JLqquheyURs/s320/108717_crisis_mundial_capitalista.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398081441752840034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jorge Altamira | prensa obrera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa financiera viene anunciando desde hace un tiempo “el fin de la crisis”. Las cifras que se anunciarán esta semana sobre el Producto Bruto de Estados Unidos deberán reconfortarla: un aumento de más del 3% en el trimestre de junio a septiembre. Mayor algarabía deberá producirle la noticia de que el alza viene acompañada de una disminución de los inventarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este dato, que en principio es un síntoma de desconfianza en la sustentabilidad de la reactivación, significa que no fue necesario un aumento de la demanda de stocks. Sea como fuere, una golondrina no hace verano: una salida de la crisis requiere más de un trimestre de recuperación y un retorno a los niveles de actividad anteriores de la crisis. Para eso hay por delante un camino largo y por sobre todo incierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los analistas coinciden en que el incremento de los últimos tres meses no es el resultado de un incremento de la demanda de consumo ni de inversión (“La medición núcleo –el gasto en bienes de capital no aplicados a la defensa ni a aviones– declinó entre julio y agosto, y está un 20% abajo respecto al año pasado” (FT, 25/10). La ‘recuperación’ es el producto del aumento enorme de los gastos del Estado y de las exenciones impositivas otorgadas al consumo por un período limitado, o de las facilidades concedidas, igualmente circunscriptas en el tiempo, para refinanciar deudas hipotecarias. Cuando hace dos meses venció la facilidad para canjear autos usados por nuevos, las ventas de la industria automotriz cayeron en picada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo podría volver a ocurrir. La dependencia de los gastos del Estado le ha hecho decir a un analista que se trata de una recuperación “con muletas”. Entre ellas, la más destacada es la tasa de interés: es de cero cuando se trata de adelantos a los bancos por parte de la Reserva Federal y del 2% en los préstamos a corto plazo. Para hablar de una salida efectiva de la recesión será necesario que la producción aumente en un mercado monetario y crediticio normalizado. Los gastos y subsidios del Estado han llevado el déficit fiscal norteamericano a cerca de dos billones de dólares y la deuda pública a catorce billones (equivalente al ciento por ciento del PBI). Por su lado, el balance de la Reserva Federal (emisión monetaria) subió de 0,3 billones a 2,1 billones desde el inicio de la bancarrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ciclo económico es un movimiento general que no se limita a los indicadores de la producción. Dos elementos fundamentales, el crédito y el empleo, continúan en amplia tendencia recesiva. A pesar de que la mayoría de los Estados ha incrementado sus balances monetarios, el crédito cae en todos ellos. Una analista norteamericana ha calculado esa caída en dos billones de dólares para Estados Unidos, en tanto que esa caída fue, en Gran Bretaña, muy superior aún en términos relativos... Gran Bretaña, precisamente, se apartó de la ‘recuperación’ que abarca a varios países, con una nueva caída del PBI; también en agosto se produjo una recaída en el volumen del comercio internacional. La mayor parte de la emisión monetaria está guardada en los bancos o ha sido desviada hacia la Bolsa, sea porque los bancos no quieren prestar o porque la industria no desea endeudarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como las reservas de los bancos son remuneradas por la Reserva Federal, la emisión les ofrece un beneficio directo y a la banca central una pérdida. En lugar de ‘recuperación’, algunos analistas se refieren, con mayor propiedad, a una “contención” del derrumbe. Después de todo, el otro dato fundamental, el empleo, sigue cayendo, mientras los desalojos de viviendas aumentan y la crisis hipotecaria se ha extendido a la propiedad comercial. En definitiva, la crisis capitalista se encuentra en pleno desarrollo. La recuperación de beneficios que ha anunciado un conjunto de corporaciones obedece fundamentalmente a una reducción de costos, especialmente laborales, de ningún modo a un incremento de ventas e ingresos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto significa también que se está produciendo una concentración de la producción. Aunque tanto el aumento de la tasa de ganancia como la concentración son premisas para una recuperación económica, por sí solas afectan todavía más negativamente al consumo y a la inversión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna crisis capitalista puede desenvolverse en línea recta, pues es antes que nada un fenómeno regido por todas las contradicciones propias de la acumulación capitalista. Por eso, los datos del último trimestre no pueden ser considerados siquiera como un piso. De otro lado, la crisis presente se caracteriza, por sobre todo, por una bancarrota financiera generalizada. Pues bien, los balances de los bancos siguen sin sanearse y, por sobre todo, el derrumbe en el valor de sus activos (inversiones financieras y préstamos) no ha sido realizado en el mercado; las pérdidas que se han reconocido se limitan a un asiento contable. Por eso se sigue hablando de un sistema financiero ‘zombie’ –que sigue en pie pero no funciona. Los activos desvalorizados siguen contabilizados a los precios de adquisición original, no a los del mercado. Sin embargo, los bancos siguen pagando dividendos con la plata que recogen del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los planes para que el Estado comprara los llamados ‘activos tóxicos’ y les fijara un precio de mercado han fracasado sin atenuantes; los banqueros no han querido rematar sus tenencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para remediar a esta situación, los Estados les han provisto fondos para aumentar sus capitales o garantías para que emitan nuevas acciones y deudas. Esta política supone que una ‘recuperación’ podría revalorizar las tenencias de los bancos y reanudar, en forma indolora, sin la quiebra de bancos grandes, el proceso financiero que condujo a la bancarrota (aunque ya han quebrado más cien bancos en Estados Unidos, además de Bear and Sterns y Lehman Brothers, más otro numeroso grupo de bancos europeos y en el sudeste de Asia). Pero esto ha producido un nuevo ciclo especulativo en medio de la bancarrota (por ejemplo en las Bolsas), con el Estado bancando la especulación con emisiones de dinero y endeudamiento público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para morigerar este proceso inevitable se habla de introducir nuevas regulaciones, pero ha sido la industria la que más se ha opuesto a ellas. Una parte no menor, como Boeing o Caterpillar, ha advertido que mayores regulaciones a las operaciones financieras perjudicarían sus negocios, que necesitan protegerse de los vaivenes de largo plazo. Es que, en definitiva, la desregulación financiera no es, en sí misma, una causal de la crisis, sino un derivado de la quiebra de los patrones monetarios internacionales, con su secuela de devaluaciones de las monedas y volatilidad de las tasas de interés y de los precios. Si los Estados y sus bancos centrales le sacaran a los bancos la alfombra de sus pies, se desplomarían como el Perito Moreno en verano o como las torres gemelas. Pero, precisamente, la crisis fiscal y su impacto sobre las divisas de los países más importantes deberán llevar a un desfallecimiento en la capacidad de salvataje del Estado y a la creación de una nueva crisis financiera en el marco de la bancarrota actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede apreciar, el desarrollo de la crisis y la intervención rescatista del Estado no es más que una metástasis progresiva que se desplaza por todo el cuerpo de la sociedad capitalista en la forma de una espiral, o sea desarrollando todas las contradicciones potenciales de la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;China&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya desde antes de la crisis asiática de 1997/98, China ha jugado un rol fundamental en la crisis capitalista. En realidad, históricamente hablando, la presente crisis está relacionada con el período abierto con la restauración capitalista en Rusia y en China. Las tendencias propias del capital financiero no se hubieran desarrollado como lo hicieron sin el reaseguro político de la ‘derrota del comunismo’ y sin la perspectiva económica de esos mercados gigantescos. Los que gastan sus pestañas escudriñando la evolución de la tasa de beneficio en Estados Unidos para descifrar la clave de esta crisis, debieran partir del mercado mundial y de las alteraciones históricas que ha sufrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La restauración capitalista ha abierto perspectivas de explotación y ganancias en gran escala, mediante el remate generalizado de la propiedad estatal y la confiscación del patrimonio colectivo de obreros y campesinos. El propio Alan Greenspan explicó el boom de las Bolsas en la década 1987-97 por la disolución de la URSS (ver biografía de Bob Woodward). Pero por la misma razón ha acentuado la lucha capitalista por la supremacía económica entre los monopolios capitalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;China ha enfrentado la crisis con un ‘plan estímulo’ gigantesco: 600 mil millones de dólares, una suma similar a la de Estados Unidos, pero que equivale a casi el 20% del PBI chino (un 4.5% del PBI norteamericano). Además ha abierto la canilla de la emisión y del crédito, que ha crecido un 30% anual. Como ocurre en Estados Unidos, la mayor parte del subsidio financiero ha ido a la especulación inmobiliaria y bursátil, y la destinada a la industria o a la infraestructura ha aumentado la sobrecapacidad de producción prevaleciente. China también enfrenta las peripecias de un estallido financiero, solamente atenuado por su peso relativo menor en la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión central, sin embargo, es que esta política acentúa el desequilibrio que ha llevado a la presente crisis, pues pretende mantener la maquinaria exportadora a todo precio, con la contrapartida de una acumulación impresionante de reservas monetarias. Pero ahora Estados Unidos no puede absorber la exportación china ni garantizar la intangibilidad de las reservas. Por eso existe una presión mundial para que China reequilibre el negocio mediante la revalorización de su moneda y el aumento de las importaciones. China, en cambio, ha pegado su divisa al dólar. Pero tampoco tiene alternativa, porque una revalorización llevaría a la quiebra a los exportadores, que en su mayoría ensamblan material importado, y haría crecer la deuda interna medida en dólares, con la consiguiente posibilidad de una cadena de incumplimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que Japón y China han firmado acuerdos de apoyo recíproco frente a la crisis, el comercio ha sido duramente golpeado como consecuencia de la devaluación de China y de la revalorización de la moneda japonesa. En una palabra, para reequilibrar a la economía mundial y ofrecer una salida a la crisis norteamericana, China debería abrir su mercado interno a la producción extranjera, y en primer lugar su sistema financiero. China intenta avanzar por este camino, en especial mediante la aceleración de los procedimientos capitalistas en el campo, donde se está creando un mercado de tierras. Pero por esta misma razón, China necesita contar con un activo desarrollo industrial que capture la fuerza de trabajo que libera el campo. En definitiva, la bancarrota mundial confronta a China con todas las contradicciones desatadas por la restauración capitalista. La metástasis de la crisis amenaza con llevar a la restauración china a una crisis revolucionaria (o contrarrevolucionaria).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Europa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La devaluación conjunta de Estados Unidos y de China deja como el pato de la boda a Europa y a Japón, cuyas maquinarias exportadoras empiezan a crujir como consecuencia de la revalorización del euro y del yen. Japón ya ha tenido su crisis política con el hundimiento del partido democrático liberal y un giro de orientación. En Europa, la cosa es más grave debido al desarrollo desigual de sus integrantes. Es así que el impacto de la crisis en España e Italia es enorme; la famosa solidez de los bancos españoles ha demostrado ser un mito fabricado por una campaña de información mentirosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sistema bancario se encuentra descapitalizado y con un elevado padrón de incobrables. La situación en Europa oriental y el Báltico es mucho peor: Letonia, Rumania y Ucrania se encuentran al borde del abismo; los analistas más reputados insisten en que los planes del FMI en la región no resisten la crisis política y la desesperación popular que han creado, y que sería inminente la devaluación de diferentes monedas, con un fuerte impacto sobre el euro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El país que se encuentra relativamente peor es, sin embargo, Gran Bretaña, y esto por una razón muy simple: su principal industria es la ‘industria’ financiera. Su economía se ha contraído por un sexto trimestre consecutivo. “No se puede subestimar la gravedad de la crisis en Gran Bretaña –escribe el principal analista del Daily Telegraph. Estamos peor que en 1992 ó 1931”, con referencia a la fecha en que la economía británica tocó fondo en la Gran Depresión. “La caída de la libra puede desbocarse tan mal esta vez que acabe gatillando una corrida contra los títulos públicos. Pero hay riesgos hagamos lo que hagamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi impresión –prosigue el columnista– es que el Banco de Inglaterra salvó al país de la depresión imprimiendo moneda sin medida e invitando a los mercados a vender la libra”. Aconseja, dado el nivel alcanzado por el deterioro monetario, dejar caer la libra todo lo que sea necesario, porque una contención de la caída llevaría a una enorme depresión. Para un ex director de la supervisión financiera inglesa, “los próximos seis meses van a ser muy delicados para el Reino Unido. Es claro que algo dramático tiene que ocurrir para controlar el gasto: ¿pero es la economía lo suficientemente robusta para sobrevivir a un apriete fiscal?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el contexto de la economía mundial, la descalificación de la libra pone en apuros al dólar, de un lado, y al euro, del otro. Gran Bretaña deberá decidir si se acopla a uno u otro, lo que pone fin a su soberanía monetaria, artificialmente mantenida por la especulación financiera internacional. Cualquiera sea el rumbo que adopte, llevará a la crisis mundial a una nueva etapa, sea dislocando a la Unión Europea, sea ayudando al hundimiento del dólar. La situación de Gran Bretaña es una descripción perfecta de la metástasis de la bancarrota capitalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;“Quién ha visto un dólar”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta dialéctica de la crisis mundial, una recuperación norteamericana deberá operar como un factor de presión sobre Europa, Japón y, en especial, China. La devaluación del dólar es un arma del capital norteamericano para reafirmar su supremacía mundial haciendo uso de la crisis. Todas las maniobras o propuestas para desplazar la supremacía monetaria del dólar son funcionales a la política devaluatoria de Estados Unidos. Mediante la devaluación, Estados Unidos licua su deuda con el exterior. Al mismo tiempo, cuando sus acreedores insinúan un cambio en sus tenencias de reservas, le basta impulsar una suba de la tasa de interés para provocar un reflujo de capitales a su territorio y poner en jaque a las monedas rivales. La crisis mundial ha fortalecido la capacidad del capital norteamericano frente a sus rivales, aún más afectados por esta crisis y con menores recursos para hacerle frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las últimas semanas, la reducida tasa de interés en Estados Unidos ha impulsado un repetido casino internacional, que consiste en sacar prestado en dólares para especular en países con rendimientos superiores. Es así que se ha producido una ola de revalorizaciones de las monedas de los países emergentes. Brasil, por ejemplo, ha recibido cinco veces más dinero en la Bolsa que en inversiones directas; en Argentina, la suba de la deuda pública ha sido escandalosa. Esto significa que estos países han quedado sometidos a los vaivenes del dólar, pues una revalorización de éste provocaría un retorno de capitales a Estados Unidos. La crisis mundial no ha atenuado las tendencias especulativas, como aseguran los partidarios de la intervención del Estado en los rescates, sino que la ha acentuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión fundamental de la crisis es, sin embargo, el destino de la restauración capitalista en China y Rusia (General Motors ya produce más autos en China que en Estados Unidos). La crisis presiona por el desmantelamiento de las estructuras estatales en estos países, para convertir a la restauración en curso en una colonización capitalista de escala superior. Japón y Europa van a recibir todos los golpes derivados de esta confrontación. El equilibrio interno de Estados Unidos solamente puede ser restablecido a costa de sus rivales y, en especial, de los nuevos mercados, gigantescos, abiertos por la restauración. En cualquier caso, Estados Unidos se convertirá con el tiempo en un centro de tormentas políticas: porque una cruzada de colonización de aquellos territorios irá acompañada por un reforzamiento del régimen de excepción y totalitarismo en Estado Unidos; y una crisis de esa cruzada deberá provocar la aparición de situaciones revolucionarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comprensión de las leyes que sigue la bancarrota capitalista será una gran ayuda para la clase obrera, que ya se encuentra en lucha en diferentes países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://amr-bolivia.blogspot.com &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-7724011348976073875?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/7724011348976073875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/10/la-metastasis-de-la-crisis-capitalista.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/7724011348976073875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/7724011348976073875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/10/la-metastasis-de-la-crisis-capitalista.html' title='La metástasis de la crisis capitalista mundial'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SunWeJROd2I/AAAAAAAAAJ4/JLqquheyURs/s72-c/108717_crisis_mundial_capitalista.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-3092200535063811823</id><published>2009-10-29T10:28:00.000-07:00</published><updated>2009-10-29T11:09:05.748-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crisis del Capitalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Wim Dierckxsens'/><title type='text'>Capital/Trabajo en épocas de crisis: La supremacía del trabajo improductivo sobre el productivo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SunUZb3UIdI/AAAAAAAAAJw/AMOeeYKgfR8/s1600-h/108671_wim_dierckxsens_aug_2009.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 209px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SunUZb3UIdI/AAAAAAAAAJw/AMOeeYKgfR8/s320/108671_wim_dierckxsens_aug_2009.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398079161821831634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Wim Dierckxsens | Observador juvenil&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la depresión, los tres momentos: las relaciones sociales de producción, las fuerzas productivas y la conciencia de estas pueden bien entrar en fuerte contradicción al interior de sí mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la Gran Depresión del Siglo XXI se revelará en otras palabras otro momento crítico del capitalismo. Esta contradicción se manifiesta a través del carácter crecientemente improductivo del capital y la enorme dificultad de un retorno al trabajo productivo en el mundo en general y en primer lugar en los centros del poder. El capital especulativo basado en trabajo improductivo se sobrepone hoy más que nunca al trabajo productivo y aparentemente busca llegar a los límites más extremos. Tarde o temprano, sin embargo, estalla la última burbuja especulativa. La pregunta central es si al estallarse la crisis que provoca el capital podrá o no invertir una vez más esta relación y retornar con ganancia al ámbito productivo. Este retorno, lo vemos muy difícil. Al no poder regresar al ámbito productivo, nos encontramos no ante una crisis de modelo, sino ante una crisis del mismo sistema capitalista. En otras palabras, a partir de un sobre-posición de la inversión improductiva y especulativa sobre la productiva sin clara salida, la racionalidad misma del capitalismo se encuentra en crisis. La continuidad del capitalismo como sistema dependerá del retorno o no de la inversión hacía el ámbito productivo. Es más podamos estar ante la inversión de esta misma racionalidad basada en el crecimiento perpetuo hacia otra civilización donde se reafirma tanto la vida humana como la natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ascenso y la caída de las grandes culturas en la historia se encuentran estrechamente vinculados con el tema del trabajo productivo e improductivo, y así también en el capitalismo. El enunciado de que las relaciones existentes de producción se tornan a la larga una traba para el propio desarrollo de las fuerzas productivas, se manifiesta precisamente por el carácter improductivo del trabajo que predomina en cada fase final de un modo de producción. Los conceptos de trabajo productivo y trabajo improductivo trascienden entonces al propio capitalismo. Se presenta en todas las culturas de la humanidad, pero solo en el capitalismo adquiere una modalidad específica. El hecho que en el capitalismo podrá definirse el trabajo productivo específicamente para el capital, puede entrar en contradicción con lo que es productivo a nivel más general, es decir, más allá de las vigentes relaciones sociales de producción. En otras palabras, aunque exista el concepto de trabajo productivo para el capital, lo anterior no quita que en el capitalismo continúa existiendo trabajo productivo en general. Estas dos concepciones son fundamentales para entender la brecha creciente entre el capital ficticio y el capital productivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de toda la historia, el trabajo productivo se asocia con el ascenso de las culturas, y el improductivo con el descenso. El ascenso y el descenso de las élites en el poder, en otras palabras, están en función de su propio carácter productivo. En cada crisis de un modo de producción, la élite se vuelve superflua por el carácter improductivo que adquiere en esa fase. Hagamos a vuelo de pájaro un recorrido por la historia para mejor entender el concepto de trabajo productivo e improductivo más allá de las relaciones sociales existentes. Esta visión nos prepara mejor para analizar la Gran Depresión del Siglo XXI y sus posibles consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Crisis y transición en la historia vistas a partir de trabajo productivo e improductivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las grandes civilizaciones de Mesopotamia, Egipto, China antigua así como las culturas precolombinas, todas ellas ven surgir y resurgir una dinastía tras otra a partir de la aparición de grandes obras de culto, que encuentran su base económica en las grandes obras productivas que las anteceden. Cada expansión de las obras hidráulicas significa un gran trabajo productivo con un fuerte ascenso en las fuerzas productivas sociales. Esta base productiva da pie a una nueva expansión de obras de tipo ‘cultural’. Las últimas al perder la dimensión con la base productiva suelen a contraer la última. Las obras (re)productivas reafirman el Bien Común y legitiman la división del trabajo entre comunidades de base y la comunidad directiva. Las hambrunas como resultado de una desproporcional inversión en suntuarias obras de culto, deslegitiman esa división de trabajo, evidencian choques de intereses y por ende suele dar rebeliones de las comunidades de base con la élite en el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuanto más suntuarias sean las obras de culto, más tienden a desarrollarse a costa de la base productiva y hace manifiesto el carácter improductivo de la élite dominante. En semejante coyuntura la permanencia de la comunidad superior pone en peligro la base productiva de las comunidades. Sin embargo, la ausencia de la comunidad superior implica una ausencia también de la clase directiva de las obras de infraestructura productiva. La desaparición de una dinastía improductiva es sucedida por otra más productiva. La misma crisis de un centro de poder demanda otro nuevo para restaurar las obras productivas ya existentes o iniciar otras nuevas. La consecuencia es una crisis cíclica del sistema imperante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo improductivo es inherente a, e imprescindible en el modo de producción esclavista. En el régimen esclavista no existe ningún mecanismo natural para la reproducción de la fuerza de trabajo. Aunque haya existido la esclavitud por deudas, esta misma tiene sus límites casi inmediatos. La esclavitud por deudas, que sufran históricamente los propios civiles, tiene su límite objetivo: la amenaza para la reproducción futura de la mano de obra esclava. Para garantizarle a los amos la reproducción de los esclavos, existe la necesidad de una tercera clase social: los ciudadanos libres. Tanto en la Grecia como en la Roma antiguas se pusieron pronto límites a la esclavitud por deuda. La demanda de esclavos solamente se puede satisfacer si también hay una oferta, y en el mercado nadie se ofrece de forma voluntaria como esclavo. La reducción a la esclavitud de pueblos conquistados es la única modalidad efectiva para mantener tal ‘oferta’. La guerra permanente constituye el mecanismo por excelencia para reclutar mano de obra esclava. Al no reproducirse biológicamente los esclavos, la demanda adquiere carácter permanente y con ello la guerra. La guerra en sí constituye un trabajo improductivo. Aunque para los conquistadores aparece como productivo, el botín de guerra con la inclusión de los esclavizados es pérdida de riqueza para los conquistados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra resulta productiva a los ojos de los conquistadores, mientras sus costos son compensados con holgura por el botín de guerra y el reclutamiento de mano de obra esclava. Cuando se invierte la relación, el gasto de defensa se hace improductivo para el imperio. Para los conquistados, el panorama se revela exactamente al revés. En esencia, la captura de esclavos y el botín de guerra no representan sino una redistribución forzosa de riqueza ya existente y de ningún modo constituye creación de riqueza nueva. Conforme el imperio esclavista se expande, la demanda de esclavos se da a escala ampliada. El costo de la guerra aumenta, entonces, sin cesar. Una esclavitud a escala ampliada aumenta la base productiva y la prosperidad pero a la vez exige una conquista en escala igualmente ampliada. Al acortarse la vida media de los esclavos por efectos de trato brutal, el retorno al campo de batalla se acelera. En medio de ello surge la necesidad objetiva de ampliar la tercera clase, que suele morir en los campos de batalla. En Roma, la ciudadanía se reproducía de manera artificial al otorgársele a los pueblos conquistados que brindaron escasa o ninguna resistencia. La reproducción ampliada de la ciudadanía es vital para recaudar los impuestos y guerreros necesarios para la perpetuación de la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los costos de la guerra y de la defensa tienden a subir con cada ampliación del imperio. En efecto, conforme este se amplía el costo de la guerra crece con más rapidez que su beneficio, la generación de mano de obra esclava. Conforme las derrotas en el campo de batalla suelen ser más frecuentes, la afluencia de esclavos disminuye de cara a la demanda existente y su precio va en alza. Cuando el costo de la guerra supera crónicamente su beneficio, se manifiesta una crisis de reproducción de la relación esclavista. La única salida es promover la propia reproducción biológica de los esclavos. Para ello, sin embargo, se requiere que el propio esclavo tenga acceso a condiciones objetivas de reproducción de su vida: por lo general la tierra. Para eso hay que concederles libertad como personas. Aparecen así el liberto y el colono, y el esclavo desaparece. De esa forma cambia en su esencia la racionalidad económica, lo mismo que la relación de explotación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el feudalismo la mayoría de los siervos disponen de una parcela. Se paga al señor una renta en trabajo. Con el crecimiento de la fuerza productiva más elemental, la propia población, hay necesidad de crear pueblos nuevos. Bajo la conducción de los señores se realizan esas obras productivas en lugares más lejanos y menos accesibles. El paso de la renta en trabajo a la renta en especie está vinculado al desarrollo de estos pueblos nuevos más lejanos del señor. La renta en especie se da entonces a partir de la ampliación de la base productiva. Los señores cobran la renta en productos de fácil ingreso en un comercio creciente. Los siervos más especializados en tareas de transporte obtienen mayor libertad del señor para moverse. Estos nuevos comerciantes se instalan fuera de los grandes burgos medievales, transformados en ciudades. Los siervos de la gleba que elaboran artesanía elemental para las primitivas cortes feudales, adquieren mayor libertad como personas de los señores para especializarse en gremios. Los señores de las cortes tienden a comprar los artefactos en el mercado, acentuándose la división regional del trabajo artesanal y ampliando la base productiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la economía de mercado, los habitantes de las nuevas ciudades alcanzan derechos económicos, sociales y políticos. Nace la burguesía con su propio gobierno político. Con el desarrollo del comercio, los siervos se ven obligados de entregar cada vez más el tributo en forma de dinero, dejando el riesgo de una mala venta o cosecha en manos de los mismos. A partir de entonces son campesinos libres como persona para vender su producto al mejor postor. Al pasar de la renta en especie a la renta en dinero, el rol de los señores feudales se torna cada vez más improductivo. La pequeña nobleza que vive de rentas más o menos fijas sufre las consecuencias de alzas inflacionarias a partir de la entrada masiva de oro latinoamericano en la economía de mercado. La venta masiva de tierras por parte de la pequeña nobleza se convierte en fenómeno común. Puede surgir así la gran explotación agrícola destinada al mercado y cuya producción se basa en la fuerza de trabajo asalariado. La nobleza que vive de rentas improductivas se encuentra cada vez más reducida y más alejada de la economía de mercado. Como clase, en esencia, ya pasaron a la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La crisis del socialismo real vista a partir de trabajo improductivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un tanto contradictorio que la crisis del socialismo real se dio antes de una crisis sistémica del capitalismo. Aunque parece una aseveración algo tajante, también la crisis del socialismo real tenía mucho que ver con la superposición del trabajo improductivo sobre el productivo. No podemos entrar en los diferentes aspectos del tema. La centralidad del poder y la corrupción correspondiente, sin lugar a dudas habrán influido en la crisis. Es asimismo un aspecto de la crisis que puede abordarse desde el ángulo del trabajo productivo e improductivo. Queremos enfocar nuestro análisis a otro factor crucial en la crisis soviética de fines de los años ochenta. Mañana el mismo factor podrá explicar parte de la crisis sistémica del capitalismo y la caída del imperio norteamericano. Tratase del carácter improductivo del gasto de defensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El complejo industrial y militar y la producción de armas constituyen una rama de la economía. En su momento de producción, el complejo industrial militar genera riqueza material y empleo. En este sentido parece no haber diferencia alguna con otros sectores de la producción. La diferencia, sin embargo, es que en un siguiente ciclo económico, los productos bélicos no entran al proceso de re-producción de la base económica, no son consumidos productivamente, es decir, no amplían la base re-productiva. La producción de armas pesadas y sofisticadas, como los misiles, podrá tomar varios ciclos de producción. El carácter improductivo de su trabajo no se revela inmediatamente, aunque tarde o temprano significan una contracción económica. Lo anterior se da siempre y cuando este gasto no sea transferido a terceras naciones ya sea a través de exportaciones de armamentos o mediante la guerra. La guerra es el garante por excelencia de una demanda efectiva de productos bélicos. El desarrollo de un complejo industrial militar en épocas de crisis suele levantar la producción y el empleo durante un tiempo. Si no se logre transferir el costo del mismo a terceras naciones, la contracción económica a mediano plazo es inevitable. Un keynesianismo militar en el contexto de una economía de mercado, conlleva en otras palabras a la guerra permanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Guerra Fría fue un escenario por excelencia para sostener una demanda efectiva de productos bélicos de alto valor. Cuanto más invierte una nación en armamentismo, menos se dinamiza la economía y más se revela el carácter improductivo de su economía basada en un complejo industrial militar. De hecho así se entiende que Japón y Alemania como derrotados de la Segunda Guerra Mundial más avanzaron en su economía civil al tener serias restricciones en el desarrollo militar de sus economías. Francia, Gran Bretaña y sobre todo EEUU muestran una economía civil mucho menos dinámica. La inversión relativa en el gasto de defensa restaba fuerza a la economía civil. Cuanto más pesa el gasto de defensa sobre el PIB, más difícil que se desarrolle la economía civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho es que la URSS tenía una economía tres veces más reducida que el PIB de EEUU. A partir de la carrera armamentista, sin embargo, la URSS tenía un desarrollo de su complejo industrial y militar y correspondiente gasto de defensa bastante parecido al de EEUU. El peso del gasto improductivo de defensa sobre la economía soviética pesaba tres veces más que en EEUU. Con ello se ahogó la economía civil soviética y sobre todo cuando en los años ochenta ambas grandes potencias aceleraron el armamentismo. La economía soviética entraba en un espiral negativo. La URSS intentó en tiempos de Gorbachov reanimar la economía productiva. Para ello se optó por la descentralización de la economía. La lógica del complejo industrial militar había sido una mayor centralización del poder económico. Con la perestroika, las diferentes repúblicas soviéticas obtuvieron mayor autonomía. El resultado, sin embargo, fue la desintegración de la Unión Soviética que se simboliza con la caída del Muro de Berlín. A partir de entonces, pareciera que la primera potencia del mundo podía construir un mundo unipolar. Menos de dos décadas después de la caída del Muro de Berlín y la desintegración del bloque socialista, otro muro cayó, el de Wall Street. Por lo pronto podamos esperar otra ´perestroika´ pero esta vez en Occidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La crisis capitalista vista a partir de trabajo improductivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ciclos económicos prolongados, los ascensos del capitalismo se caracterizan por tasas de ganancia ascendentes en el ámbito productivo y los descensos por la caída de estas. Un realce con fase expansiva del capital productivo por lo general se deriva de una nueva revo-lución tecnológica. Cada período de descenso implica la redistribución del ingreso y mercado existente y la economía especulativa e improductiva que a partir de ello se desarrolla. Los ciclos económicos parecen continuos e inherentes al capitalismo. Visto así, el capitalismo se muestra capaz de salir de cada crisis gracias a nuevas innovaciones tecnológicas. De este modo se mantiene la expectativa de que la tecnología salva la tasa de ganancia una que otra vez en la historia del capitalismo. Con ello, el capitalismo aparentemente saldría a flote de cada depresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí se deriva que únicamente un factor externo podría frenar la racionalidad capitalista: la lucha de clases, convicción que comparte la izquierda tradicional a capa y espada. Otro factor externo muy abordado por los ecologistas en torno al capitalismo actual es que la crisis ecológica y climatológica pondrán un alto a la racionalidad capitalista. La misma naturaleza, cuya reproducción se encuentra en peligro, pondría un freno al desarrollo del capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos plenamente de acuerdo con las dos tesis, pero falta mencionar el propio agotamiento de la racionalidad capitalista. Esta contradicción interna pueda ser en sí misma no una condición suficiente para la transición hacia otra civilización más igualitaria, pero sí constituye el escenario apropiado para la lucha de clases por dicha transición. Con la Gran Depresión del Siglo XXI a la vista, en primer lugar cayó el triunfante pensamiento único. Es más, bien podamos hacernos la pregunta si no está en riesgo también la propia e imperante racionalidad capitalista. No es la primera vez que la economía mundial entra en una depresión profunda. A fines del siglo XIX apareció la primera recesión internacional, que afectó de manera simultánea a un tercio de los países centrales de entonces. La recesión económica de la Primera Guerra Mundial perjudicó al 50% de tales países, y la Gran Depresión de los años treinta involucró al 75% de los países centrales, sin hablar aún de los países periféricos. Al sincronizarse las recesiones en el espacio y el tiempo, estas suelen ser más amplias y profundas. La recesión actual, en una economía global, no dejará prácticamente escapatoria a nadie y promete ser más honda que jamás en la historia del capitalismo. Podremos estar, en otras palabras, ante una crisis sistémica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una política económica keynesiana enfocada hacia la acumulación de capital basado en el crecimiento de la economía real, es decir en el trabajo productivo, el neoliberalismo se orientó a acrecentar el capital transnacional y financiero a partir de la concentración del ingreso y de los mercados en cada vez menos manos. Este modelo de acumulación es mejor conocido bajo el término de globalización, una guerra económica por los mercados ya existentes a favor de las grandes empresas transnacionales y un creciente predominio del capital financiero y especulativo sobre el productivo. Las apuestas a las empresas ganadoras y multinacionales conlleva a una especulación bursátil ascendente. El proceso de concentración de la riqueza no es sostenible y tampoco lo es la especulación bursátil. Cuando el mercado mundial se encuentra repartido, las ganancias en la economía real tienden a la baja. Al bajar los beneficios en la economía real, caen también las expectativas de ganancia en la bolsa de valores. Con el anuncio concreto de un colapso bursátil y una recesión simultánea en los EE. UU., Europa y Japón entre 2000 y 2001, se reveló que la repartición del mercado y del ingreso mundial llegaron a su límite. Con ello, sin embargo, no se acabó todavía la economía especulativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Capital ficticio, ganancia ficticia vistas a partir del trabajo improductivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la crisis bursátil, podría esperarse una crisis en la economía real, es decir en el ámbito productivo. Esta, sin embargo, se hizo esperar. La economía especulativa a escala mundial pudo sostenerse creando nuevas burbujas. Con ello el capital ficticio pareciera no tener límites. La formación sostenida de capital ficticio pospuso, en otras palabras, la crisis del capital. Para continuar la acumulación financiera, improductiva y especulativa, a partir del año 2001 se empezó a comprometer el ingreso futuro al estimular la economía con crédito, es decir, mediante pagarés de consumidores, empresas y Estados. Con todo, la esperada masa de ganancia acrecentada en la economía real, no se generó ya que la inversión en Occidente se dirigió sobre todo hacia nuevos ámbitos especulativos. Al desconectarse el capital financiero del productivo, tal ganancia jamás es producida como plusvalía y por lo tanto es ficticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis inmobiliaria cuyo epicentro se dio en los propios Estados Unidos es la gran manifestación de una nueva contradicción estructural del sistema capitalista con consecuencias mucho más profundas de lo que se divulga por los medios hoy en día, señala Reinaldo Carcanholo. Frente a la falta de rentabilidad en el ámbito productivo y real de la economía, el capital se mantiene aparentemente sin fin en el ámbito improductivo y especulativo, en particular en los países centrales. Toda la valorización especulativa de activos durante las últimas décadas, sean acciones, títulos o bienes inmuebles, implicó un crecimiento del patrimonio de sus poseedores sin que se generara ganancia en la economía real. Es decir, el detentor de un activo de ese tipo, al final de cada año percibe una ganancia y aumento de su patrimonio siempre y cuando la especulación mantenga el precio de esos activos sobre-valorizados. Por detrás de esas ganancias, sin embargo, no hay nada real y eso año tras año. Tratase por lo tanto de una economía especulativa de larga trayectoria que no se resuelve en un dos por tres como insinúan los medios (Reinaldo Carcanholo, “Especulación con el dinero es la causa de la crisis”, Semanario Universidad, Costa Rica, julio 2009, pp 6-7).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho de realizar ganancias ficticias en un año determinado a partir del capital especulativo, implica que al año siguiente ese capital especulativo será mayor y va a aspirar una remuneración igualmente mayor. Al mismo tiempo la brecha entre inversiones productivas e improductivas aumentará. Hay cada vez más capital ficticio con aspiraciones a crecientes ganancias comparando con el capital que genera ganancias en la economía real. Es más, resulta cada vez más des-estimulante invertir en el último sector. Es decir, hay una creciente contradicción entre el desacelerado incremento de producción de riqueza y la necesidad de un ascendente capital especulativo que busca apropiarse de la misma. Tal apropiación básicamente se soluciona temporalmente con la realización de nuevas ganancias ficticias ya que el aumento en el grado de explotación de la fuerza de trabajo (propio al neoliberalismo) no da abasto para ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado es que con el aumento del espiral especulativo sin precedente en la historia del capitalismo, aumenta sin cesar el espiral del capital ficticio. Eso significa que año tras año, como en el 'juego de pirámide', se tiene necesidad de un monto absoluto de remuneración mayor, buscando nuevas y nuevas formas de capital especulativo como los derivados. Esta 'realidad' se mantiene mientras las ganancias especulativas y ficticias puedan seguir siendo intercambiadas por riqueza real. Vale decir que esto solo es posible a nivel individual, no así a nivel global. Por ello, tarde o temprano, tiene que venir la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace años amenazaba la crisis. Las apariencias, sin embargo, decían lo contrario, pero en esencia se estaba agrandando todos los días la economía especulativa. La explicación es que en la era de la globalización, el espiral especulativo se pudo sostener durante mucho tiempo al involucrar al mundo entero. Esto diferencia esta crisis de la Gran Depresión del siglo XX. Después de haber afectado muchos países periféricos, finalmente el sistema se reventó en el imperio mismo. Cuando la crisis crediticia estalló en EEUU fue inmediatamente una crisis a nivel internacional. La especulación inmobiliaria fue también un fenómeno común en todo Occidente y más allá. La crisis en EEUU solo activó la crisis especulativa en el mundo entero y por ello constituye el epicentro de la misma (Reinaldo Carcanholo, op.cit., Semanario Universidad, Costa Rica, julio 2009, pp 6-7).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La crisis en la economía real, una contracción del trabajo productivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis real no son los millones de millones (trillions) de dólares en valores que se hicieron humo. Esas eran cifras ficticias: cotizaciones en bolsa, trampas contables o pirámides financieras, que son las ganancias ficticias que se hicieron humo. Se compra acciones sobre la base de ganancias esperadas a futuro de las compañías que operan en la economía real. Esas ganancias hoy en día son aún más reducidas de las que fueron en los años treinta durante la Gran Depresión. EEUU ya estaba en recesión en 2008 y las ganancias en el segundo cuatrimestre de 2009 están 31% por debajo de ese nivel. Hoy, en apariencia, la crisis inmobiliaria pareciera estar detrás de nosotros pero en verdad lo que dejó fue una verdadera crisis en la economía real. No solo colapsó la construcción de viviendas nuevas, también vemos como los iconos de la economía estadounidense, como General Motors, Chrysler y Ford, puedan entrar en quiebra. Es cierto que en parte sus pérdidas se deben a inversiones especulativas fuera del ámbito productivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis verdadera es la contracción en la economía real con el creciente desempleo, la contracción en los ingresos, el empleo cada vez más precario y la creciente inseguridad económica y social en general. En la actualidad, los estafadores de Wall Street y Londres se recuperan y todo el mundo político y mediático se ocupa de su prosperidad. Sin embargo el salvamiento de los ricos no apuntó realmente a salvar la economía real. Al salvarse hoy el capital especulativo, no hay una recuperación de la economía real. A principios de 2009, los inmensos despidos en los propios EEUU hicieron que la cantidad de nuevos desocupados aumentara entre 600.000 y 700.000 por mes, o sea, unos ocho millones al año. La tasa de desempleo oficial en EEUU así llega al 10%. Lo anterior refleja solo a aquellas personas que tienen derecho a un seguro de desempleo. El 50% de la población, y en primer lugar los inmigrantes ilegales, no tiene derecho a este seguro ni los desempleados crónicos (con más de 13 meses sin trabajo). Si incluyéramos toda esa gente a la tasa global de desempleo, tendríamos en EE.UU. una tasa superior al 18% y posiblemente cercano al 20% (Dave Lindorff, “Vuelta a la realidad: La recesión no ha terminado, ni por asomo”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas cifras de desempleo no solo se observan en EEUU. Las tasas de desempleo en Europa y particularmente en España son igualmente elevadas. El desempleo afecta a la población en todos los continentes. Así se observa un desempleo abierto del 20% en África del Sur. No hablamos todavía de los efectos económicos y sociales que conlleva una nueva depresión. Aunque aparecen más bajas las tasas de desempleo en América Latina sabemos que el desempleo equivalente por subempleo a menudo eleva las tasas por encima del 50% y solo ha aumentado en los últimos años. La situación se agrava conforme la crisis se acentúa y el hambre amenaza a cada vez más gente en el Sur. La FAO señaló una cifra de mil millones de personas que padecen hambre para 2009 sin hablar de los miles de millones de pobres en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La depresión como único freno al capital ficticio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis en la economía real repercute no solo en los niveles de ingreso y de desempleo de la población, sino al caer los ingresos y con ello la demanda, también impacta en el mercado de propiedades comerciales. Este constituye otro espiral especulativo de capital ficticio que opera desde hace años y probablemente encontrará su límite antes de fines de este año. El mercado de propiedades comerciales se encuentra en la actualidad en serias dificultades y esto en la mayor parte del mundo. Las propiedades comerciales en EEUU alcanzan una tasa de desocupación de más del 11%. En Europa (Londres y París) la cifra ya alcanza el 20% y en China (Beijing) incluso un 22%. Debido a sus crecientes tasas de desocupación, los precios de las propiedades comerciales están cayendo de manera dramática. Desde su pico en octubre de 2007, los precios de las propiedades comerciales estadounidenses cayeron en un 35%. En Europa la situación no es mucho más alentadora. (The Economist August 1st., 2009, pp 61 y 62).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso suena a un “déjà vu” de la crisis inmobiliaria. Hacia fines de 2009 se estima que en EEUU la tasa de incapacidad de pago en este sector podría alcanzar el 12%. Una crisis en los préstamos de riesgo en el ámbito de la construcción comercial se suma a ello. Esta situación conjunta podría generar otra crisis bancaria y financiera en EEUU durante los últimos meses de 2009 que afectará sobre todo a bancos más pequeños (The Economist, August 1st. 2009, pp 62). La siguiente pregunta que se puede hacer es, si habrá capacidad de otro rescate bancario o será la crisis que anunciará a la vez la crisis de los bonos del tesoro. Los dirigentes políticos y la ciudadanía del planeta nuevamente se verán sorprendidos, después del verano boreal, al descubrir que todos los problemas del último año resurgen de manera intensificada, pues no han sido tratados sino que solamente «se ocultaron» a costa de inmensas cantidades de dinero público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después que este dinero haya sido dilapidado por los bancos insolventes, en una nueva ronda especulativa, los problemas resurgirán agravados. Para cientos de millones de habitantes de América, Europa, de Asia y África, el otoño boreal de 2009 será una terrible transición hacia un empobrecimiento duradero debido a elevadas tasas de desempleo sin perspectiva de encontrar salida antes de dos, tres o cuatro años. Es la época que muchos ciudadanos verán la evaporación de sus ahorros en la banca al haber sido colocados en el mercado bursátil; el colapso de los fondos de jubilación y del seguro social en general. Con altas tasas de desempleo, pérdidas de patrimonio familiar no se vislumbrará ninguna salida pronta. La Gran Depresión del Siglo XXI está instalándose con toda su fuerza en los próximos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta es si los Estados puedan intervenir una vez más para apalear la crisis. Los Estados se han endeudado sin cesar y los EEUU más que ninguna otra nación. Es de esperar la cesación de pago de Estados Unidos y del Reino Unido, ambos núcleo del sistema global en crisis. Lo anterior implicaría la crisis terminal del dólar norteamericano y de la Libra Esterlina. Con la Gran Depresión del Siglo XXI pude esperarse una ola de quiebras en serie: empresas, bancos, inmobiliarias, ciudades, regiones y hasta Estados con otro gran impacto económico, social y político. Con ello la ola de desempleo será masiva, la caída de ingresos fatal, las hambrunas asunto cotidiano, etc. Estas tres olas además no serán sucesivas sino simultáneas, asincrónicas y no paralelas y por lo tanto muy destructivas. Ante la falta de perspectivas de una salida para el gran capital, la Gran Depresión del Siglo XXI pueda desembocar en otra gran guerra a escala mundial. (Véase GEAB 36, ob. Cit.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una guerra a gran escala en el mundo corre el riesgo de desembocar en una tragedia para la toda la humanidad y no brindará ninguna salida real. Una guerra internacional de gran escala solo acentuará la crisis económica, social, ecológica y política existente a nivel mundial y probablemente desembocará en una profunda lucha de clases a escala mundial. La misma tragedia humana que implique obligaría poner un límite a la irracionalidad misma del capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cambio civilizatorio: un reencuentro con el trabajo productivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con guerra ampliada o sin ella, la gran depresión del siglo XXI pondrá a prueba el paradigma vigente. Así como durante la Gran Depresión del Siglo XX a partir del crónico crecimiento negativo Keynes previó la “economía de démurrage” [encarecimiento por retraso] basada en un crecimiento negativo sostenido sin pérdida de bienestar, con más razón se debatirá mañana ya no solo a nivel académico, la urgencia de instaurar una economía con crecimiento negativo que promueva el 'buen vivir' de las grandes mayorías. La crisis, en otras palabras no solo es una amenaza, es a la vez una oportunidad histórica para la humanidad. La fe de los actuales defensores del sistema es que el capitalismo se salga una vez más con la suya a partir de otra fase expansiva de la producción eventualmente bajo un esquema de keynesianismo de guerra. Según estos partidarios, con la guerra se podrá estimular un nuevo ciclo económico expansivo para el capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tesis se basa en la simple convicción de que el capital siempre ha logrado retornar al ámbito productivo con un realce en la tasa de beneficios y, por lo tanto, lo con¬seguirá otra vez. Estas tesis son subjetivas, no se apoyan en argumentos objetivos. Nada objetivo permite garantizar tal resurgimiento del capital productivo y menos en Occidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El retorno únicamente será posible acumular si el capital logra elevar otra vez la tasa de ganancia en esta esfera productiva. Al acortar la vida media de la tecnología a los límites históricos posibles, el capital se ve imposibilitado, como capital, estimular el ámbito productivo una vez más. Los costos de innovación suben más de prisa de lo que puede reducirse el costo de la fuerza de trabajo. Para colmo, el costo de las materias primas también tiende a subir. En otras palabras, un retorno del capital a dicho ámbito casi es imposible sin alargar la vida media de la tecnología, y por ende de los productos en general. Al hacerlo se aborta la propia racionalidad capitalista. Aunque un régimen neo-fascista a escala planetaria impondría la reducción del costo de mano de obra a nivel mundial, la misma medida conllevaría a una concentración del ingreso aún mayor y difícilmente estimularía la demanda global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al incrementar, en cambio, la vida media de los productos en general y de la tecnología en particular, se recuperaría de inmediato la productividad del trabajo. La reproducción económica adquiriría carácter más pausado y permitiría ponerse en armonía con la reproducción de las fuerzas naturales, es decir, se tornaría más sostenible en el real sentido de la palabra. Al disminuir la rotación de capital gracias a esa prolongación de la vida de los productos y de la tecnología, sin embargo, ocurriría a la vez una contracción en la producción de valor y primero que nada en el Norte. Estaríamos ante una 'economía de démurrage' en el Norte. En el Sur hay capacidad de competencia basada en los bajos salarios y hay más biocapacidad, es decir, oferta natural que su demanda actual de recursos naturales. En el Norte se da precisamente una situación al revés. No es extraño observar que durante la era neoliberal el trabajo productivo se haya trasladado paulatinamente de Norte a Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La capacidad de re-conexión con el ámbito productivo es mayor en los países emergentes que en los centros del poder. Con ello tendrán más capacidad de sobreponerse a la crisis que los países del Norte. Lo anterior implicará que el Sur demandará cada vez más recursos naturales de por sí ya relativamente escasos. Los procesos de desconexión en América Latina del proceso de globalización como se han dado en la última década (Venezuela, Bolivia, Ecuador, etc.) y su re-conexión entre ellos (ALBA, Banco del Sur, etc.) revelan una lucha por un rumbo más endógeno. Esta des-conexión y re-conexión tienden a tener viento en popa con la crisis. Conforme se profundice la desconexión (nacionalización de empresas, tierras, etc.), el Sur reivindicaría como nunca antes mayor acceso a los recursos naturales para su propio proyecto endógeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta creciente desconexión y re-conexión no implicará automáticamente la re-conexión con los intereses populares. Para esto es preciso la lucha de clases. La integración de China y Rusia y otras naciones petroleras apunta a una integración y re-conexión económica para salir triunfante en la economía mundial. Por ello no necesariamente es un proyecto con carácter popular todavía. Cuando Brasil ve en el Mercosur la oportunidad para sus empresas transnacionales apunta a emerger como una potencia. No reina aquí el criterio de cooperación y solidaridad entre los pueblos. Sin embargo, ante la amenaza creciente de una guerra ampliada, esta solidaridad entre los pueblos del Sur se tornará la única forma de sobrevivencia. El cerco militar que la OTAN está desarrollando alrededor de Rusia y China, tratando de romper su integración económica y política con una creciente amenaza de guerra demanda estrategias de sobrevivencia que podrán ser militares. La presencia de la cuarta flota estadounidense en aguas latinoamericanas, la creación de las bases militares en Colombia y el casi simultáneo golpe de Estado en Honduras demandan más que nunca la solidaridad entre los pueblos latinoamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que estemos encarando el mayor conflicto que haya conocido la humanidad, donde la vida de todos los seres humanos así como la propia naturaleza estén en riesgo. También es cierto que ante esta amenaza podamos podrá estallarse una era de lucha de clases sin precedentes por una civilización radicalmente distinta donde reina la paz y con una economía que esté en función de la vida humana y natural misma en beneficio de las mayorías. Podrá ser que las actuales élites en el poder creen que lo pueden controlarlo todo la realidad es que la actual clase dominante en el mundo prácticamente no tiene salida dentro de la racionalidad misma del capital, lo que hace aumentar las probabilidades de un cambio muy profundo en las relaciones sociales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4574061980899551518-3092200535063811823?l=construccion-socialista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/feeds/3092200535063811823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/10/wim-dierckxsens-observador-juvenil.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/3092200535063811823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4574061980899551518/posts/default/3092200535063811823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://construccion-socialista.blogspot.com/2009/10/wim-dierckxsens-observador-juvenil.html' title='Capital/Trabajo en épocas de crisis: La supremacía del trabajo improductivo sobre el productivo'/><author><name>Construcción Socialista</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14756479385848407173</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SgJahC_WfII/AAAAAAAAABI/P_2W-N5xHbE/S220/135861140_56461e8572.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/SunUZb3UIdI/AAAAAAAAAJw/AMOeeYKgfR8/s72-c/108671_wim_dierckxsens_aug_2009.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4574061980899551518.post-3983068573951266035</id><published>2009-10-12T09:11:00.000-07:00</published><updated>2009-10-12T11:07:27.079-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolucion Bolivariana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PODER POPULAR'/><title type='text'>Luces y sombras en la Venezuela bolivariana...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/StNex8ISCrI/AAAAAAAAAJo/pxdyM-7Q4Co/s1600-h/venezuela.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 275px; height: 363px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PgNnIXzYEXA/StNex8ISCrI/AAAAAAAAAJo/pxdyM-7Q4Co/s320/venezuela.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391757390940080818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Éric Toussaint &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;/Rebelión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La situación política, social y económica en Venezuela sufre una gran transformación desde el fracaso de la reforma constitucional de diciembre de 2007, que constituyó una advertencia para el gobierno de Hugo Chávez (1).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El domingo 15 de febrero de 2009, el 54,36 % de los ciudadanos dijeron «sí» a la enmienda constitucional que autoriza a los mandatarios políticos a presentarse a sucesivas consultas electorales de manera ilimitada. Hasta ese momento, la Constitución limitaba a dos los mandatos consecutivos: era necesaria una interrupción del mandato antes de poder presentarse de nuevo (2) Chávez podrá presentarse en el 2013, al término de su segundo mandato en curso, y ser de nuevo candidato a presidente. Si es elegido otra vez, su mandato terminará en el año 2019. Por ello, los militantes chavistas discuten actualmente la naturaleza de todos los cambios que pueden ser efectuados de aquí a dicho año.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Evidentemente, muchas cosas pueden suceder durante todos esos años, entre las que hay que tener en cuenta las iniciativas y maniobras tanto de Washington como de sus aliados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nacionalizaciones y control obrero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En abril de 2008, como consecuencia de una huelga de casi dos meses de 15.000 obreros de la siderúrgica SIDOR (Siderurgia del Orinoco), que pertenecía al grupo argentino Techint, Hugo Chávez anunció la nacionalización de la empresa. Los obreros luchaban por la conversión de 9.000 subcontratos a contratos indefinidos. Visto el rechazo patronal, la nacionalización constituía la mejor vía para permitir al Estado garantizar la reivindicación de los trabajadores, que apreciaron esta decisión como una gran victoria. SIDOR había sido creada como empresa pública durante la década de 1960 —era la concreción de un proyecto concebido en 1953 bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez—. SIDOR fue privatizada y vendida al capital extranjero en 1997, durante la presidencia de Rafael Caldera, por el ministro de Planificación Teodoro Petkoff (antiguo líder de la izquierda convertido al neoliberalismo en los años noventa y actualmente una de las principales figuras de la oposición antichavista). La renacionalización efectuada en abril de 2008 es particularmente importante, ya que esta empresa, moderna y con buenos resultados, constituye una herramienta de producción que el gran capital argentino, y en particular Techint, desean conservar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro elemento importante a tener en cuenta, es que el gobierno chavista del estado donde se encuentra SIDOR, había ordenado al comienzo de la huelga a las fuerzas del orden la represión de los huelguistas. Así mismo, el ministerio de Trabajo no hacía nada para sostener las reivindicaciones de los trabajadores. En consecuencia, la decisión de Hugo Chávez de nacionalizar la empresa y de revocar al ministro fue vista como un giro a favor de los trabajadores. Tanto más cuando, en el mismo período, Chávez anunció un aumento del salario mínimo interprofesional y el de los funcionarios públicos, así como la nacionalización del sector del cemento, que hasta ese momento estaba en manos de tres transnacionales (Lafarge de Francia, Holcim de Suiza y Cemex de México).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los meses siguientes y en el curso del año 2009, el gobierno procedió a otras nacionalizaciones en el sector de la industria alimentaria (3) (lo que afectó tanto al capital nacional —Lácteos Los Andes— como al transnacional —la cerealera Cargill—). El gobierno justificó estas nacionalizaciones por la necesidad de mejorar la provisión de alimentos a la población. Finalmente, el Banco de Venezuela, uno de los principales bancos privados, perteneciente al Banco de Santander, uno de los dos principales grupos bancarios españoles, pasó también al control del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas nacionalizaciones, como las precedentes (los sectores de la electricidad, las telecomunicaciones, los campos petrolíferos del Orinoco, etc.), fueron objeto de una indemnización más bien generosa a sus propietarios privados: Venezuela utiliza una parte de la renta petrolera para retomar el control de ciertos sectores estratégicos de la economía. El recurso a la indemnización tiene el objetivo de evitar condenas por no respetar los tratados bilaterales sobre inversiones firmados por Venezuela. El derecho internacional permite, en efecto, a los Estados proceder a nacionalizaciones si indemnizan en forma adecuada a los propietarios. Venezuela podría tomar un camino más radical, retirando su firma de los tratados bilaterales sobre inversiones, retirándose del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones: el tribunal del Banco Mundial en materia de inversiones) y poner a resguardo la liquidez y otros tipos de haberes que Venezuela dispone en el exterior, para evitar embargos. Evidentemente, optar por ese camino implicaría aumentar todavía más la hostilidad de las autoridades de los países más industrializados y de las grandes transnacionales presentes en el país (todas las principales transnacionales petroleras están presentes en Venezuela y también General Motors, Mitsubishi, Daimler-Chrysler, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino, bastante prudente, que tomó el gobierno venezolano no impidió que una empresa como ExxonMobil intentara en el 2008 el embargo de 12.000 millones de dólares que pertenecían a PDVSA por tribunales británicos y holandeses. Y esto justifica el pedido de que Venezuela se una a otros países del Sur con el fin de repudiar los tratados bilaterales de inversiones que incluyen cláusulas perjudiciales para los intereses de la nación, que se retire del CIADI y de la OMC y constituya un órgano multilateral del Sur para solucionar conflictos, o sea, en otros términos, crear un CIADI del Sur alternativo al CIADI del Banco Mundial, que está al servicio de los intereses de las grandes transnacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En julio de 2009, Rafael Ramírez, ministro del petróleo, que hasta ese momento había sido muy prudente con respecto al CIADI, comenzó a alzar el tono de su discurso y denunció el unilateralismo de los mecanismos de la resolución de conflictos dominados por los países del Norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La profundización de las nacionalizaciones relanzó en el año 2009 el debate sobre el control obrero. Efectivamente, las organizaciones sindicales de izquierda y los colectivos de trabajadores exigen la puesta en marcha de los mecanismos de control por los trabajadores de los órganos de gestión de las empresas nacionalizadas. Los sindicatos quieren que los objetivos perseguidos por las nacionalizaciones sean realmente respetados; quieren también evitar la mala gestión, el despilfarro, las malversaciones, la corrupción, el abuso de los bienes sociales, en particular accediendo a los libros de cuenta, consiguiendo la transparencia en la estrategia comercial e industrial de las empresas y la presentación regular de los balances de gestión. Las organizaciones obreras sienten, con toda justicia, desconfianza con respecto a una gran parte de los ejecutivos privados de la empresa, que conservaron sus cargos después de las nacionalizaciones, pero también en relación con los nuevos ejecutivos, quienes, en ciertos casos, privilegian sus intereses personales frente a los de la colectividad. El control obrero aumentaría también la confianza de los propios trabajadores y de sus organizaciones al permitir la intervención colectiva para asegurar un contenido socialista a la gestión y a las relaciones de trabajo en las empresas, tanto de las nacionalizadas como de las que están todavía en manos del capital privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, asistimos a ocupaciones de empresas privadas por los trabajadores, que exigen su nacionalización. Inevitablemente, será necesario reavivar el debate sobre el control obrero en el sector de la producción petrolera. Esta reivindicación se había expandido durante el lock-out petrolero (diciembre de 2002-enero de 2003), cuando los trabajadores que luchaban por relanzar la producción convocaron un Congreso del sector. Pero luego el presidente Chávez descartó la perspectiva del control obrero en ese sector por considerarlo estratégico, cuando, al contrario, esto sería una razón suplementaria para organizarlo en esas empresas. Pasa lo mismo en el sector de la producción y de la distribución eléctrica, que también fue nacionalizado. Los trabajadores de este sector profundizaron la lucha por el control obrero en el mes de septiembre de 2009. El suministro eléctrico en el país se encuentra en una situación muy difícil, pues más del 50 % de la producción (4) se «pierde» o es desviada (robada) en la distribución. Las pérdidas se deben principalmente a la decrepitud de las instalaciones, debido a que, antes de su nacionalización por el gobierno de Chávez, algunas empresas como Electricidad de Caracas (propiedad de la multinacional estadounidense AES) fueron víctimas de una falta generalizada de inversiones y de renovación de las instalaciones. Por otra parte, grandes empresas industriales privadas consumidoras de grandes cantidades de energía son responsables de un desvío de electricidad, que despilfarran y que no la pagan. Están también las conexiones piratas en los barrios residenciales y también en los hogares populares que no siendo grandes consumidores sólo ocasionan pérdidas limitadas. Los trabajadores de este sector son los que se encuentran en mejor situación para resolver los problemas de la distribución de electricidad, luchar contra el despilfarro y la mala gestión de los directivos a fin de evitar los cortes de electricidad. Esto es lo que argumentan los dirigentes sindicales que exigen la implantación del control obrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ángel Navas, presidente de la Federación de Trabajadores del Sector Eléctrico (FETRAELEC), declaró a la prensa local, con ocasión de una manifestación de 3.000 trabajadores del sector, en Caracas el 25 de septiembre de 2009: «Los trabajadores somos los que estamos dando la cara a las comunidades. Sabemos cómo podemos resolver esta crisis... hay que modificar las estructuras burocráticas y cambiar las estructuras de administración capitalista por una estructura con visión socialista. Tenemos que cambiar las relaciones de producción y eliminar toda esa burocracia que está matando a la empresa.» (5) Aymar Plaza, trabajadora del sector eléctrico, agrega: «Cuando nuestro presidente dice que tenemos que darle poder al pueblo, nosotros, los trabajadores, somos el pueblo. Nosotros tenemos que tener el control de la empresa y ser parte de la transformación de esta política capitalista hacia una política socialista.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta batalla por el control obrero sobre la gestión de las empresas es absolutamente fundamental. Su solución es decisiva para la profundización del proceso en curso en Venezuela.(6) Durante el primer semestre de 2009, Hugo Chávez declaró, con ocasión de una reunión pública con los dirigentes obreros, que era favorable a la adopción de una ley sobre la elección de los dirigentes de las empresas nacionalizadas. (7)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un encuentro de intelectuales revolucionarios que ha hecho mucho ruido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A comienzos del mes de junio de 2009, el Centro Internacional Miranda (CIM), institución oficial creada por la presidencia de Venezuela y financiada por el ministerio de Educación Superior, organizó unas jornadas de reflexión que causaron mucho ruido en el país. (8) Una treintena de los más importantes intelectuales de izquierda venezolanos debatieron sobre los avances y los bloqueos del proceso revolucionario en curso. He aquí unos extractos de la síntesis publicada por el CIM que muestran la profundidad de los debates realizados en estas jornadas, tituladas «Intelectuales, democracia y socialismo: callejones sin salida y caminos de apertura». (9)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Una de las discusiones centrales del debate giró en torno a lo que es el PSUV, dando así origen a una serie de interrogantes: ¿En qué se diferencia el PSUV de los partidos políticos tradicionales o de viejo cuño? ¿Los partidos siguen teniendo sentido o no lo tienen en una sociedad compleja? En el caso de que el partido sea la solución ¿debe tener una dirección única o una dirección colegiada? ¿Es conveniente que una persona pueda tomar decisiones al margen de las bases o contra la voluntad de las mismas? ¿Qué futuro tiene un partido donde las bases raramente tienen la oportunidad de expresarse? ¿Deben las bases elegir a los miembros de la dirección o se trata de una decisión no participada en aras de otras razones? ¿No debilita al propio partido que la dirección sea elegida al margen de las bases? ¿Cómo participan las bases en la elaboración de las grandes líneas programáticas, de las directrices del gobierno y del contenido del socialismo del siglo XXI? ¿No es un problema para el partido que algunos de los funcionarios que están al frente de áreas fundamentales del gobierno sean al mismo tiempo dirigentes del partido? ¿No conduce a la ineficiencia la acumulación de responsabilidades? ¿Y no es repetir un problema del socialismo del siglo XX el confundir el partido con el Estado? ¿Nació el PSUV cupularmente, de arriba hacia abajo, más como una necesidad política entendida como tal desde el gobierno que como una necesidad sentida como tal por las bases?»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Otro elemento relevante reiterado es la necesidad de que el instrumento cuente con una dirección colectiva. Que se articule efectivamente con los movimientos sociales de base (no que los utilice en tareas electorales o como correa de transmisión del gobierno), que derrote el mal del clientelismo partidista y que instituya las bases de un verdadero partido revolucionario, reconociendo la libertad de crítica y profundice la democracia dentro del partido; estos son elementos que formaron parte central de la discusión.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El nuevo Estado revolucionario&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Si el Estado ha sido el instrumento que utilizó el neoliberalismo para imponer sus propuestas ¿Tiene que ser también el instrumento para liberarnos del neoliberalismo? […] ¿Este Estado puede conducirnos rumbo al socialismo o por el contrario es un freno para ello? ¿Se trata de debilitar el Estado actual o de fortalecerlo? ¿Se trata de inventar un nuevo Estado que puede llamarse comunal o socialista? ¿Cuáles son los rasgos del Estado comunal?»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papel de los medios de comunicación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Otra de las grandes discusiones tuvo que ver con los medios de comunicación, los ajenos y los propios. El debate se centró en qué hacemos con nuestros medios, cuando pese a disponerse de seis televisoras públicas, en total no se alcanza, se dijo, el 8 % de la audiencia. ¿A qué se deber este evidente fracaso? ¿Están malbaratando acaso esos recursos públicos quienes no consiguen incrementar los índices de audiencia? […] Aun siendo evidente el gran crecimiento de los medios comunitarios y alternativos durante el proceso revolucionario, la solución aún no se ha articulado. […] ¿No es hora, igualmente, de que CONATEL (10) haga cumplir las leyes de telecomunicaciones? ¿A qué se espera para frenar el abuso de los medios de comunicación privados? […]»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El carácter de la Revolución&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Otro gran rasgo del debate tuvo que ver con el signo de esta Revolución. Se planteó que en esta Revolución se sumaban varias revoluciones: la estudiantil, la campesina, la obrera, la socialista, la de mujeres, la militar y la popular. […] Es importante abrir un debate fuerte, aún pendiente, con estudiantes, con intelectuales, con trabajadores, con campesinos. Hay que volver a sentar en un dialogo permanente a todos estos sectores. Otro aspecto pendiente no menor es la definición del socialismo del siglo XXI. No obstante, por un lado es una ventaja no definirlo, porque implica que no estamos repitiendo modelos; por otro lado muestra una falta de concreción que quizás lo deja demasiado abierto. El socialismo del siglo XXI, se defendió, tiene que ser del siglo XXI pero también tiene que ser socialismo. No puede fracasar en el elemento emancipador. […]”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La participación popular&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Otro de los elementos que parece caracterizar al socialismo del siglo XXI es la idea de la participación, que ha aparecido como un elemento central en lo que ha sido este proceso. Se planteó si los consejos comunales (véase el recuadro «Los consejos comunales») aunque son el ejemplo por excelencia de participación, no estarían respondiendo a una lógica muy poco participativa. Esto se explicaría porque o bien no funcionan o bien responden directamente al poder ejecutivo. Además está presente el problema de que corren el riesgo de ser cooptados por el partido, lo que de alguna manera genera problemas entre la lógica institucional del partido y la lógica social de los consejos comunales. […] Existe un profundo riesgo de que la lógica institucional limite a la lógica social, que ha tardado 30 años en construirse en este país, y que fue la que hizo posible la revolución y la que la defendió el 13 de abril (11)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«El último elemento apuntó a los modos y formas en que se debe articular la critica. Incluso entre los intelectuales comprometidos con el proceso, la crítica ha perdido parte del espacio que le corresponde, especialmente entre aquellos con alguna responsabilidad institucional. No es difícil encontrar en los medios del proceso comportamientos del socialismo del siglo XX, en los que se acusa de “contrarrevolucionario” o de “agente de la CIA” a cualquier persona, incluidas personas con una incuestionable semblanza revolucionaria, que formula críticas en voz alta. Esto debilita fuertemente al proceso, pues el gobierno deja de recibir insumos para su ajuste.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Esta pregunta se repitió con frecuencia: ¿Es posible que avance una revolución que no hace de la crítica el principal de sus motores? Se planteó que con esta reunión de los intelectuales afectos al proceso, la revolución se revisaba, a la vez que se fortalecía. Los asistentes se felicitaron por el hecho de que el Ejecutivo pusiera a disposición de la intelectualidad del proceso un ámbito para la crítica que en diez años no había tenido lugar. Igualmente insistieron en que con este evento quedaba demostrado que no es cierto el discurso del miedo a las críticas. Es igualmente falsa la denuncia de la oposición de que no hay libertad de expresión en Venezuela. Esta revolución es capaz de reinventarse constantemente gracias a los espacios de libertad existentes. […]»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Los intelectuales —concepto que fue ampliamente criticado por los presentes como elitista— militan con el compromiso de que es necesario aunar teoría y práctica, no olvidando que la praxis hace a la teoría útil.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas jornadas fueron transmitidas íntegramente por una cadena pública (TVES) en directo y retransmitidas después en diferido durante unos diez días. Algunos sectores del gobierno, y no de los menos importantes, criticaron con dureza tanto la iniciativa del CIM como los resultados de las jornadas. Entre ellos, en particular, Rafael Ramírez, ministro del petróleo, y Nicolás Maduro, ministro de relaciones exteriores, ambos altos responsables del PSUV. VEA, uno de los diarios chavistas, publicó varios artículos críticos con la iniciativa del CIM, afirmando que: «Fabrican encuentros de intelectuales cuyos pronunciamientos son confusos, dejan traslucir su resquemor por el liderazgo de Chávez, que ellos denominan “hiperliderazgo” o “cesarismo progresista”; sin duda, son chavistas sin Chávez, pero avergonzados de salir a la luz del día, de saltar definitivamente la talanquera.» (Publicado el 6 de junio de 2009 con la firma colectiva «Grano de maíz»)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de diez días de polémica en la prensa, tanto chavista como opositora, Hugo Chávez en su programa de televisión «Aló presidente» del 14 de junio, parecía dar la razón a quienes critican al Centro Internacional Miranda. Esto no hizo más que aumentar el interés del público en el evento: diferentes dirigentes sindicales obreros así como el Partido Comunista de Venezuela y el Patria Para Todos (partidos que apoyan al gobierno pero rechazan integrarse en el PSUV) salieron en defensa del CIM, afirmando que el aporte crítico de los intelectuales revolucionarios constituye una fuerza, un evento positivo. Por un momento se temió que el CIM fuera relegado o incluso cerrado pero, por el momento, esto no ocurrió. Lo que refleja una vez más complejidad de la evolución en curso en Venezuela, y que su gobierno no puede ser considerado totalitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los consejos comunales&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley titulada «Ley de los consejos comunales» LCC (12) fue sancionada sin un verdadero debate el 7 de abril de 2006. En su artículo 3 precisa: «La organización, funcionamiento y acción de los consejos comunales se rige conforme a los principios de corresponsabilidad, cooperación, solidaridad, transparencia, […] honestidad, eficacia, eficiencia, responsabilidad social, control social, equidad, justicia e igualdad social y de género.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La asamblea de ciudadanos y ciudadanas, «la máxima instancia de decisión del consejo comunal» (art. 6), está integrada por los habitantes de la comunidad mayores de 15 años (Consejos comunales, Expresión del poder popular). El propio consejo comunal delimita su territorio y sus miembros son ad honorem (art. 12). Los diferentes ámbitos de intervención están definidos de la siguiente manera: «salud, educación, tierra urbana o rural, vivienda y hábitat, protección e igualdad social, economía popular, cultura, seguridad integral, medios de comunicación e información, recreación y deportes, alimentación, mesa técnica de agua, mesa técnica de energía y gas, servicios, y cualquier otro que considere la comunidad de acuerdo a sus necesidades.» (art. 9)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La institución de los consejos comunales en el 2006, bajo el impulso del presidente Hugo Chávez, está fuertemente marcada por la voluntad de instaurar la participación en la concepción y la realización de la política local. El gobierno puso grandes esperanzas en estos consejos, que concibe como «unidades territoriales de base de la participación popular y de autogobierno». El poder atribuido a los consejos comunales no es despreciable, puesto que da derecho a una «comunidad» a proponer y ejecutar proyectos que pueden, desde el primer año, llegar a los 30 millones de bolívares. Según las palabras del presidente, esta «explosión revolucionaria del poder popular» debe constituir la base realista y duradera de un nuevo tipo de Estado, de «un socialismo del siglo XXI».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Leonel M. (FONDEMI, Fondo de desarrollo microfinanciero), evocando, en junio de 2007, los 15.000 Consejos ya formados, no oculta que las relaciones con las municipalidades son delicadas: «De hecho, los alcaldes, en fin, muchos de ellos, se oponen a este nuevo modo de elección y de organización de las comunidades. Ven a los consejos comunales como una organización que compite con su municipio. Pero actualmente la idea es que el poder constituido, que son los alcaldes, debe avanzar tomados de la mano, con el poder constituyente que son los consejos comunales. El Estado está en vías de llevar a cabo una revolución dentro del sistema estatal. El poder constituyente del pueblo debe ser el motor de este cambio. Los consejos comunales son la piedra angular del autogobierno comunal, donde el pueblo ejerce directamente el poder.» (Fragmentos de: Anne Florence Lopuzé, «Les conseils communaux au Venezuela: un outil d’émancipation politique?» in Olivier Compagnon, Julien Rebotier et Sandrine Revet (sous la direction de), Le Venezuela au-delà du mythe. Chavez, la démocratie, le changement social, Editions de l’Atelier/Editions Ouvrières, París, 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley del 2006 sobre los consejos comunales está en vías de modificación, y es probable que próximamente sea reemplazada por una nueva ley, cuya elaboración está en curso. Para saber más sobre esta experiencia, recomendamos leer los trabajos de Martha Harnecker, residente en Venezuela, que ha dedicado estos últimos años a la experiencia de los consejos comunales. (13)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) en vísperas de un congreso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El partido, fundado por Chávez en el año 2006, dio la impresión de que había abortado con el referéndum constitucional del 2007, dado que el número de venezolanos que votaron «Sí» era inferior al número de inscriptos oficialmente en el partido (14). Pero este juicio fue parcialmente desmentido en los meses siguientes, pues las reuniones en la base se multiplicaron, lo que llevó a la designación de candidatos a las elecciones municipales y los cargos de gobernador de los 23 estados que constituyen Venezuela. Aquí también el proceso es contradictorio, pues si bien la base ha tenido una participación dinámica, y ha designado los candidatos a las elecciones, lo cierto es que cuando, en otro registro, se trataba de la composición de la dirección del partido, la base no pudo elegir la totalidad de los dirigentes y fue Chávez quien puso en los cargos principales del partido (los 8 vicepresidentes del PSUV) a los ministros de su gobierno, lo cual creó una confusión perniciosa entre el Estado, el gobierno y el partido. Sobre esta cuestión crecen las críticas en el seno del PSUV sobre el hecho de que la animación y la dirección del partido, en el más alto nivel, sean responsabilidad de los ministros, que ya están recargados por su trabajo gubernamental. Además, su posición de ministros otorga a estos dirigentes el poder de influenciar desproporcionadamente las decisiones que toma el partido. Así mismo, pueden influir con más facilidad que otros sobre una fracción de los miembros del partido cuando son llamados a votar. Martha Harnecker expresa así una crítica que comparte un número importante de militantes: «Una de las cosas que a nosotros nos extraña y a los extranjeros supongo que les chocará muchísimo, especialmente en Europa, es que el Estado sea el instrumento con el cual se construye el partido. Eso es algo absolutamente contradictorio con nuestra visión de partido (15)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gonzalo Gómez, militante del PSUV y cofundador de Aporrea, se inquieta: «Carecemos de estatutos, porque no se aprobaron, y el partido anda a capricho de las correlaciones de fuerzas eventuales, porque no hay reglas, las reglas aparecen en el transcurso del juego mismo. Eso debe ser cambiado garantizando la democratización plena de la organización y, por otro lado, está la relación con el Estado, con el poder popular y los movimientos sociales.» En lo concerniente a la relación entre el partido y el poder popular, al que llama también el «actor constituyente», agrega: «El partido puede aspirar a proponer y orientar, desde el acompañamiento a los movimientos sociales en la construcción del poder popular, pero no puede someter al poder popular: someter a ese actor constituyente por lo constituido.» (16)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El próximo congreso del PSUV (inicialmente convocado para el 10 de octubre de 2009 y luego postergado hasta fines de noviembre de 2009) plantea numerosos interrogantes. Los 7.253.691 militantes inscriptos en el PSUV son convocados a reunirse en estructuras de base, denominadas «patrullas», compuestas cada una por entre 20 y 30 miembros. Para que sea válida, cada reunión de una patrulla debe contar con la asistencia de más de la mitad de sus miembros. Cierto número de militantes expresan su inquietud: se preguntan cómo se puede organizar democráticamente un congreso que debe tratar tanto un programa como los estatutos y el balance de tres años de existencia, sin olvidar las perspectivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las paradojas de la economía venezolana: el sector capitalista se desarrolla con más rapidez que el sector público y controla aún muy ampliamente la economía, a pesar de las nacionalizaciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso del sector privado (ampliamente dominado por el sector capitalista) (17) en el producto interior de Venezuela pasó del 64,7 % en 1998 (en vísperas de la elección de Chávez como presidente) al 70,9 % en el tercer trimestre del 2008. (18)Aunque el gobierno ha nacionalizado un número significativo de empresas de gran tamaño en los sectores de la electricidad, de las telecomunicaciones, de la siderurgia, de la agroalimentación, del cemento y de la banca, el sector capitalista tuvo un crecimiento mayor que el público, lo cual explica que su peso relativo en el PIB haya aumentado (véase más arriba), mientras que el del sector público bajaba (del 34,8 % en 1998 al 29,1 % en el 2008). (19)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se explica, en particular, por el tipo de utilización de la renta petrolera. Una aplastante mayoría de los recursos del Estado venezolano provienen de la exportación de petróleo. El gobierno emplea masivamente estos recursos para mejorar las condiciones de vida de la mayoría pobre de la población (así como de otros sectores de ingresos medios) en los ámbitos de la salud (con resultados impresionantes), de la educación (idem), de la provisión de productos básicos a precios comprimidos a través de los canales de distribución y de comercialización Mercal(20) y Pdval (21) (alimentos y otros bienes de primera necesidad para las familias), de la construcción de viviendas, de la construcción de infraestructuras y de medios de comunicación colectiva (metro, tren), del aumento de los salarios en la función pública, del aumento del número de becas y rentas sociales, sin olvidar los gastos en los sectores de la cultura y los deportes, y la distribución de subvenciones importantes a las cooperativas y los consejos comunales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado es indiscutiblemente positivo: la proporción de venezolanos que viven por debajo del umbral de la pobreza se ha reducido a la mitad entre el 2003 y el 2008, pasando del 62,1 % al 31,5 % de la población. En cuanto a las personas en situación de pobreza extrema, la proporción se redujo dos tercios, pasando del 29 % en el 2003 al 9,1 % en el 2008 (22) El analfabetismo tuvo una fuerte disminución, el nivel de formación aumentó, el acceso a la atención sanitaria gratuita tuvo un alto aumento, el consumo de masa aumentó...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el sector capitalista se beneficia también largamente de estos gastos gubernamentales, pues es quien domina, de lejos, la banca, el comercio y la industria alimentaria. El dinero suplementario que llega al pueblo proveniente de los gastos gubernamentales acaba concentrándose en los bolsillos de los capitalistas, pues es en los bancos capitalistas donde los particulares (y también las cooperativas, los consejos comunales, las municipalidades y otros numerosos entes públicos) depositan su dinero. Son bancos capitalistas los que emiten la moneda de crédito al consumo bajo la forma de tarjetas de crédito y que mantienen una parte creciente del consumo (cobrando unas elevadas tasas de interés). Son las empresas capitalistas de la industria alimentaria las que producen o comercializan la mayor parte de los productos alimentarios consumidos por las masas. Son las empresas capitalistas importadoras las que hacen llegar del exterior —a un tipo de cambio oficial muy favorable— los variadísimos productos importados que consumen los venezolanos (por otra parte, estas firmas organizan un comercio import-export fraudulento masivo entre Venezuela y Colombia que hace perder ingresos al Estado aumentando los beneficios capitalistas). Son las cadenas privadas de grandes superficies que aún dominan el comercio, aun si Mercal y Pdval tienen un papel no despreciable en la distribución de productos de base. Cuando el Estado nacionaliza empresas privadas pertenecientes al capital nacional, es a capitalistas locales a los que paga indemnizaciones de recompra.(22)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En síntesis, el sector capitalista sigue absorbiendo la mayor parte de los gastos que hace el Estado a favor de la población pobre o de ingresos medios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según un estudio de Mark Weisbrot y Luis Sandoval (23)cuyo contenido es, por otra parte, muy favorable al gobierno de Chávez, el sector financiero privado ha tenido un crecimiento del 37,9 % en el 2004, del 34,6 % en el 2005 y del 39,2 % en el 2006, mientras que el sector público (todos los sectores juntos) no creció más que el 12,5 % en el 2004, el 4,1 % en el 2005 y el 2,9 % en el 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ha escrito Víctor Álvarez: «En el anterior período gubernamental del presidente Chávez (2000-2006), la mayoría de los incentivos financieros, fiscales, cambiarios, compras públicas, asistencia técnica, etc. fueron dirigidos al aparato productivo existente, conformado fundamentalmente por empresas mercantiles, las cuales reproducen el modo de producción capitalista que, paradójicamente, es el que se quiere superar y trascender.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos muy lejos de las afirmaciones de la prensa dominante, que ve en la gestión de Hugo Chávez una estatización galopante de la economía venezolana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un problema adicional, antes mencionado, se debe a una política de sobrevaloración de la moneda venezolana con respecto al dólar. Esto requiere una explicación. Desde el año 2003, las empresas que quieren importar mercaderías y servicios deben comprar los dólares a una administración del Estado llamada CADIVI. Esta medida, tomada para luchar contra la fuga de capitales, es útil. El problema es que el tipo de cambio entre el bolívar y el dólar sobrevalora el primero. En efecto, esto agrava un comportamiento perverso: para un capitalista que dispone de una suma importante de bolívares, es más rentable cambiarlos por dólares, que compra al Estado a bajo precio, y comprar bienes en Estados Unidos o en otra parte, que producirlos en el país. Por lo tanto, la política del bolívar sobrevaluado inhibe la inversión productiva y favorece la actividad comercial volcada a la importación frenética de mercancías (24) ny su venta en las grandes redes privadas de distribución. De hecho, esta importación masiva está subvencionada por el Estado, dado que éste vende al sector privado a bajo precio unos dólares acumulados gracias a la exportación de petróleo. Así mismo, habría que analizar el papel de esta política del bolívar sobrevaluado y del alto nivel de importaciones sobre la tasa de inflación, particularmente alta en estos últimos años. Una inflación que se come los aumentos salariales dispuestos por el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ejemplo de la naturaleza viciosa de esta política cambiaria y de los regalos que el gobierno hace a los bancos privados. El Estado venezolano compró títulos de la deuda emitidos por Argentina en 2004-2005. El problema es que vendió una parte de estos títulos, denominados en dólares, a los bancos privados. Éstos los pagaron en bolívares al tipo de cambio oficial sobrevaluado. ¿Qué hicieron con ellos algunos (o muchos) compradores? Los vendieron en Estados Unidos o en otra parte en dólares. Esto les permitió eludir el control sobre los movimientos de salida de capitales que ejerce el Estado venezolano. Es decir, oficialmente no exportaron capitales, no hicieron más que sacar del país títulos de la deuda argentina. Otras maniobras astutas de los bancos han podido brindarles jugosos beneficios, sería largo de detallar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, aunque el Estado trata de poner en marcha una política de desarrollo endógeno (esto es, volcado a la satisfacción de la demanda interna mediante la producción cada vez mayor dentro del país), la manera de operar la redistribución de la renta petrolera tiende a reforzar el sector capitalista y su comportamiento importador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su intervención en el encuentro de intelectuales organizado por el CIM, el escritor y jurista Luis Britto resumió así la situación: «Vivimos en una sociedad dual y yo digo en una fábula que hice que cuando uno intenta hacer un sistema mixto con gallinas y con zorros en un mismo gallinero, a la semana sólo quedarán zorros y además se comerán al granjero.» (25)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Algunas pistas para avanzar hacia una transición al socialismo del siglo XXI en Venezuela&lt;/span&gt; (26)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las soluciones que se pueden poner en marcha a fin de que el Estado pueda recuperar (en lugar del actual sistema bancario privado) una parte sustancial de lo que distribuye (o destina) consiste en transferir al sector público (nacionalizar) la mayor parte o la totalidad del sector bancario capitalista venezolano (27) Recuperando de este modo una parte de lo que distribuye (a partir de la renta petrolera), podrá reinvertirla en la economía en forma de gastos sociales o de inversiones productivas, a fin de crear un círculo virtuoso de acumulación y de desarrollo de un sector público de la economía, así como de otras formas de propiedad que se ha de apoyar y reforzar (pequeña propiedad privada, propiedad cooperativa, formas tradicionales de propiedad de las comunidades indígenas, etc.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una segunda medida podría consistir en la estatización del comercio exterior, a fin de evitar que una gran parte de los beneficios del mismo sea desviada hacia la acumulación capitalista o hacia el exterior vía la fuga de capitales. Habría que establecer así mismo una serie de estímulos de diferentes tipos (impuestos, subvenciones, prioridades en las compras del Estado, etc.) a favor del sector no capitalista de la economía (naturalmente, incluida la pequeña propiedad privada). (28)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que es absolutamente esencial es establecer unos mecanismos para evitar dos grandes escollos: 1) El monopolio de las decisiones por la burocracia del Estado, y 2) la emergencia de una nueva burguesía desde las entrañas del chavismo, lo que ya se denomina popularmente la «boliburguesía» (de burguesía bolivariana, la parte de los dirigentes chavistas que se benefician de sus funciones acumulando un capital). (29) Entre estos mecanismos citemos: fijación de un límite al abanico de salarios (por ejemplo, entre 1 y 6) reduciendo los más altos y aumentando el mínimo, así como los salarios medios; la obligación de los mandatarios y altos funcionarios de presentar una declaración anual de los ingresos globales (salarios, remuneraciones y otros ingresos) y del patrimonio (pues la acumulación de capital por los burócratas pasa a menudo por cobros bajo mano que aparecen en el patrimonio); la obligación de los ciudadanos de declarar las diferentes cuentas bancarias que tengan en el país y en el exterior (levantamiento del secreto bancario); un fuerte aumento de la progresividad del impuesto sobre los ingresos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un remedio indispensable, y ciertamente el más eficaz, es la aplicación de una política de control obrero y de control ciudadano de la contabilidad y la gestión de las empresas y de las instituciones públicas. Esto permite imponer la transparencia de la gestión (a fin de evitar los desvíos, el derroche, e empleo de los recursos de las empresas e instituciones en proyectos que no se justifiquen desde un punto de vista social, ambiental, etc.) mediante una política de auditoría integral, en la cual deben participar activamente los trabajadores y los usuarios de los servicios. Esto implica también la dotación de los organismos de control, y de las personas que forman parte de éstos, de la formación necesaria para pasar del control a la autogestión de las empresas (manteniendo siempre un control externo). Toda esta batalla por el control obrero, por el control ciudadano (control de usuario), por la autogestión forma parte de la construcción de órganos de poder popular. Habría que encontrar la forma adecuada para que el desarrollo de estos órganos no se limite a una visión fragmentada, lo cual plantea el problema de la construcción de una federación nacional de órganos de control y de poder popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, es también vital mejorar la formación de los gestores de las empresas públicas. Pues las nacionalizaciones requieren la creación de una reserva de reclutamiento de cuadros de alto nivel técnico y de una sólida formación política y social, que también tengan una formación ética. En efecto, para acelerar el ritmo de las nacionalizaciones, es necesario crear al mismo tiempo una reserva de cuadros y desarrollar, como se ha dicho más arriba, una política de control obrero y ciudadano. En caso contrario, se corre el riesgo de crear empresas públicas ineficaces, cuando no corruptas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Algunas observaciones suplementarias concernientes a Venezuela&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Reducir la dependencia de los hidrocarburos y de Estados Unidos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los desafíos a los que se enfrentaron varios gobiernos anteriores, así como el de Hugo Chávez, es la diversificación del aparato productivo a fin de salir de una extrema dependencia de los hidrocarburos (demás está decir que esto vale para la mayoría de los grandes exportadores de petróleo). Es por esto por lo que, en los años 60, se creó una empresa como SIDOR. Más tarde, en el curso de los años 80 y 90, los gobiernos neoliberales (30) privatizaron muchas empresas públicas, como SIDOR, y recurrieron a las inversiones extranjeras para diversificar la economía. Fue un fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos últimos años, el gobierno de Hugo Chávez trató a su manera de diversificar el aparato productivo con las siguientes medidas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Desarrollo y refuerzo de un polo siderúrgico y metalúrgico aplicando una política de sustitución de importaciones (por ejemplo, Venezuela producirá los tubos necesarios para sus oleoductos, que hasta ahora son importados; con ayuda de China, ampliará la red y fabricará material rodante);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Apoyo a la producción agrícola local para acercarse tanto como se pueda a una situación de soberanía alimentaria, cuando cerca del 90 % de los alimentos consumidos en el país son importados (herencia de décadas de empleo de los recursos petroleros para importar todo lo que Venezuela necesitaba);&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Desarrollo de la industria petroquímica;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Mejora de la producción y de la distribución de electricidad, obtenida en su mayor parte a partir de la energía hidráulica (felizmente, no a partir del petróleo). En este aspecto, al contrario de las intenciones oficiales, hay que evitar lanzarse a la producción de electricidad por centrales nucleares;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Nacionalización de la industria cementera a fin de desarrollar la política de construcción de viviendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la voluntad de reducir la dependencia del petróleo, Venezuela trata también de disminuir la parte de sus exportaciones destinadas a Estados Unidos, (31) su principal comprador de hidrocarburos, intentando reforzar las ventas a China (según fuentes gubernamentales, se espera que este país compre tanto como Estados Unidos de aquí al 2014, una meta que parece difícil alcanzar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Política agraria&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha llevado a cabo una reforma agraria, (32)las cooperativas y las pequeñas explotaciones agrícolas reciben importantes subvenciones, pero se parte de una situación muy difícil. El peso de la agricultura en el PIB es muy débil (33) y, aparte de excepciones muy importantes (como, por ejemplo, las regiones de grandes huertas de los Andes), (34) Venezuela es uno de los países en los que el campesinado está considerablemente debilitado debido a la aplicación durante décadas del modelo importador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo reconstituir un campesinado que asegure la soberanía alimentaria de una población que llegará a los 30 millones en los próximos años? Hay que reconocer que es muy difícil resolver el problema. Para ello, es necesario que el Estado ponga en marcha una amplia batería de medidas de estímulo, entre las cuales: una mejora sustancial de la calidad de los servicios públicos en zonas rurales para reducir el éxodo rural; el aporte de una ayuda a diferentes niveles a la agricultura familiar y otras formas tradicionales de producción agrícola, sin ejercer una presión exagerada a favor de las cooperativas (35) el desarrollo de una red pública para la comercialización de los productos de los campesinos, que asegure la estabilidad de la salida y precios suficientemente altos para estimularlos y ponerlos fuera del alcance de las garras de las redes privadas, que imponen su precio a los productores, y asegurarles unos márgenes de beneficio mucho más altos. (36)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michael Lebowitz ha hecho unas propuesta concernientes a la política agrícola en Venezuela que se tendría que poner en práctica para mejorar la situación: «Teniendo en cuenta el contrabando existente debido a un bolívar sobrevaluado y el desvío de mercancía vía mercado negro, no es apropiado subsidiar a través del suministro gratis de insumos, tales como medios de producción o subsidios monetarios directos, a la producción agrícola (excepto en la caso de que se establezcan nuevas instalaciones productivas). ¿Por qué? Porque dadas las circunstancias, no hay ningún control que asegure que los productos se dirijan al lugar apropiado —sobre todo con la falta de mecanismos de seguimiento y vigilancia que involucran costos de transacción muy importantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Por lo tanto, para asegurar que los subsidios resulten en un verdadero incremento de alimentos en el mercado nacional y a precios apropiados, la mejor forma de subsidio es a través de una agencia del Estado que compre los productos a un precio determinado. Esta agencia estatal puede otorgar un precio a los productores que estimule la producción y luego puede hacer que estos artículos sean vendidos a la población en general través de la red de Mercal a precios más bajos que lo que pagó a los productores.» (37)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Política del gobierno venezolano en materia de endeudamiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso de la deuda pública con respecto al PIB ha bajado en el curso de los últimos años, pero hay que señalar que el gobierno de Hugo Chávez sigue sin ordenar la realización de una auditoria integral de la deuda pública a pesar de que se comprometió a hacerlo en varias ocasiones. (38) Una parte de la deuda, que Venezuela sigue pagando, fue heredada del régimen anterior (la IV República) y está muy tachada de fraude. Pero no es necesario atenerse a las deudas contraídas por los gobiernos anteriores a la V República, instituida en 1999. En efecto, es muy importante para el gobierno que demuestre a la ciudadanía que está dispuesto a auditar su propia política de endeudamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, no se puede dejar interrogarse sobre la oportunidad de contraer nuevas deudas en un momento en el que el precio del barril de petróleo era elevado y en el que no faltaba liquidez. Sin embargo, PDVSA se endeudó por un monto de 12.000 millones de dólares en el 2006 emitiendo títulos en los mercados financieros internacionales. ¿Cómo justificar esta medida que no fue discutida en la Asamblea nacional? Con un precio del barril en baja desde julio de 2008 (aun si su nivel actual —entre 50 y 70 dólares el barril en el verano del 2009— pone a Venezuela fuera de peligro inmediato), los desembolsos que debe efectuar PDVSA ¿no recargan su presupuesto? ¿No reducen exageradamente su liquidez? ¿Por qué endeudarse y transferir intereses a los mercados financieros privados internacionales (o nacionales), si se dispone de suficiente liquidez para no tener que recurrir al empréstito? Lamentablemente, estas preguntas siguen sin respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que destacar que Hugo Chávez pone el acento en el desarrollo endógeno del país, que define como «autocentrado, basado en los recursos propios y consubstancial del retorno con fuerza a la escala nacional». Reducir el endeudamiento exterior de PDVSA tendría que constituir una aplicación de esta definición tan interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La defensa de Venezuela frente al peligro de agresión exterior y a la amenaza de los paramilitares colombianos en territorio venezolano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la agresividad de Estados Unidos y de Colombia (las fuerzas armadas colombianas son muy superiores a la venezolanas y es público y notorio que paramilitares colombianos ya están presentes en territorio venezolano, por ejemplo, en el estado de Tachira, al suroeste del país) la población es cada vez más consciente de la necesidad de prepararse para afrontar posibles ataques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que recordar que, para hacer frente al putsch del 11 de abril de 2002, el pueblo no disponía de armas. Fueron centenares de miles de personas desarmadas las que rodearon los cuarteles, el palacio presidencial, las radios y la TV cómplices del golpe. Muchos militantes no quieren que esta situación se repita, tanto más cuando los enemigos del proceso han aprendido la lección del fracaso del golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El general Alberto Müller Rojas, miembro de la dirección del PSUV, dice en un editorial de A la Izquierda, revista del partido, que hay que imaginar «una agresión armada [...] en la cual nuestro pueblo tendría que enfrentar fuerzas no sólo cuantitativamente mayores, sino cualitativamente superiores. Y habría un agravante. Las hostilidades contarían con el apoyo de factores de poder internos...». Más adelante agrega: «Y la respuesta de nuestra organización no puede ser otra que la promoción de un debate sobre el problema en el marco de las organizaciones populares.» (39). Por su parte, Stalin Pérez Borge, dirigente de Marea Socialista y responsable sindical, escribe: «... la única respuesta es el pueblo en armas. Es necesario que nosotros, los trabajadores, nos incorporemos de inmediato a la Milicia Bolivariana para formar lo más pronto posible los batallones obreros.» (40)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traducido por Raúl Quiroz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) El «no» en el referéndum constitucional promovido por Chávez el 2 de diciembre de 2007 recogió el 51 % de los votos contra el 49 % del «sí». Fue el único fracaso «electoral» de Chávez entre 1998 y 2009. Véase Eric Toussaint, «Transformar el fracaso del 2 de diciembre de 2007 en una potente palanca para impulsar el proceso en curso en la Venezuela de Hugo Chávez», http://www.cadtm.org/Transformar-el-fracaso-del-2-de&lt;br /&gt;(2) Hay que destacar que en Francia no había, hasta julio de 2008, límite para el número de mandatos consecutivos; actualmente este límite es de dos mandatos consecutivos. En España no existe ninguna limitación.&lt;br /&gt;(3) http://voixdusud.blogspot.com/2009/03/lindustrie-alimentaire-dans-la.html&lt;br /&gt;(4) De todos modos, hay que destacar un elemento estructural muy positivo en Venezuela: la electricidad proviene en su casi totalidad de la energía hidráulica. El uso de combustibles fósiles es absolutamente marginal y no hay ninguna central nuclear.&lt;br /&gt;(5) Véase un video muy interesante de la manifestación, con entrevistas a varios dirigentes sindicales en el sitio de Marea Socialista: http://mareasocialista.com/trabajadores-372.html&lt;br /&gt;(6) Para saber más sobre las iniciativas o las tomas de posición en materia de control obrero en Venezuela, léase, en especial, los números 19, 20 y 21 de la revista Marea Socialista, julio-agosto de 2009, que presenta la situación en SIDOR, Corpoelec, Cadafe, las cementeras, Cafeaca, Alcasa, Carbonorca, etc. http://mareasocialista.com/&lt;br /&gt;(7) Este ha sido, en particular, el caso el 21 de mayo de 2009, durante una reunión de Hugo Chávez con los 400 delegados de la industria del acero y del aluminio realizada en el estado de Guayana. Otra reunión para concretar los compromisos asumidos en el curso de esta importante asamblea tuvo lugar el 21 de agosto en el marco del «Plan Guayana socialista 2019». Véase Marea Socialista, nº 22, p. 3.&lt;br /&gt;(8) Todas las intervenciones, que en total llenan más de 300 páginas, son accesibles en español en el sitio www.aporrea.org y han sido publicadas en el número cero de la revista La Comuna, con fecha julio-agosto-septiembre de 2009. Hay que señalar que el sitio www.aporrea.org, creado justo después del fracaso del golpe de Estado de abril del 2002 por un grupo militante en torno a Gonzalo Gómez (por otra parte, fundador del CADTM Venezuela), desempeña un papel muy importante en el plano de la información y de los debates sobre el proceso en curso. Supera el millón de visitas mensuales. Así mismo, varias intervenciones pueden verse en el sitio www.cadtm.org y en www.rebelión.org&lt;br /&gt;(9) Véase la síntesis completa en http://www.cadtm.org/Venezuela-premiere-synthese-de-la&lt;br /&gt;(10) Comisión nacional de telecomunicaciones, instancia independiente de regulación.&lt;br /&gt;(11) Fecha del retorno de Chávez al poder (después del golpe de Estado del 11 de abril de 2002) tras la movilización masiva y espontánea de la población.&lt;br /&gt;(12) http://www.tecnoiuris.com/venezuela/gaceta-oficial/administrativo/ley-de-los-consejos-comunales.html&lt;br /&gt;(13) Véase Martha Harnecker, «De los consejos comunales a las comunas», http://www.rebelion.org/docs/83276.pdf . Este estudio, de 61 páginas, contiene une bibliografía de los 21 trabajos de Harnecker sobre el tema de la participación popular. Véase también, de la misma autora, «Las Comunas, sus problemas y cómo enfrentarlos».&lt;br /&gt;(14) Oficialmente, seis millones de venezolanos estaban afiliados al PSUV en el momento del referéndum del 2 de diciembre de 2007. Pero el «Sí» obtuvo sólo un poco más de cuatro millones de votos, algunos de los cuales evidentemente no provenían de militantes del PSUV, puesto que el PCV (Partido Comunista de Venezuela) y el PPT (Patria Para Todos) también llamaban a votar «Sí». Por lo menos, dos millones de afiliados del PSUV no votaron «Sí». En la fase de lanzamiento del partido, se fijó a los ministerios unas cuotas de inscripciones de nuevos miembros que debían lograr, lo que ha viciado el proceso y abultado el número de partidarios sin que ello correspondiera a la cantidad real de venezolanos que pensaban adherirse al partido.&lt;br /&gt;(15) Intervención de Martha Harnecker en el encuentro «Intelectuales, democracia y socialismo: callejones sin salida y caminos de apertura», organizado por el CIM, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88031&lt;br /&gt;(16) Intervención de Gonzalo Gómez en dicho encuentro http://www.aporrea.org/actualidad/n136570.html&lt;br /&gt;(17) La parte de la economía social en el seno del sector privado es muy débil:, por ejemplo, del 0,5 % del producto interior bruto en 1998 pasó al 1,6 % a fines del 2008. Sobre un total de 11.692.071 personas activas a finales del 2008, sólo 201.773 trabajaban en las cooperativas de la economía social. Es decir, apenas el 1,7 %.&lt;br /&gt;(18) Véase Víctor Álvarez, «La transformación del modelo productivo venezolano: balance de diez años de gobierno», Revista La Comuna n° 0, pp. 37 à 55. Víctor Álvarez fue ministro de Industrias de base del gobierno de Chávez, de enero de 2006 a agosto de 2007.&lt;br /&gt;(19) Hay que añadir un matiz importante: hasta el 2002, aunque pública, PDVSA (Petróleos de Venezuela S.A.) había evolucionado hacia una gestión favorable al sector privado. Por lo demás, una gran parte de sus ingresos se declaraban y pagaban impuestos en Estados Unidos. Las medidas tomadas por el gobierno de Chávez a partir del 2002 permitieron recuperar la gestión de la empresa por el Estado, lo que se tradujo en un fuerte aumento de ingresos, que se destinaron a continuación a las políticas sociales.&lt;br /&gt;(20) La Misión Mercal (MERCado de ALimentos) es uno de los programas sociales incentivados por el gobierno venezolano. Creada oficialmente el 24 de abril de 2003, la Misión Mercal está destinada al sector alimentario, dependiente del Ministerio de la Alimentación. El programa consiste en construir y dotar almacenes y supermercados con alimentos y otros productos de primera necesidad a bajos precios para que sean accesibles a la población más necesitada. Los alimentos están subvencionados y llegan a los estantes sin intermediarios, de manera que los precios ofrecidos suelen tener un descuento de entre el 30 y el 45 por ciento de los observados en las otras cadenas de distribución. http://es.wikipedia.org/wiki/Misi%C3%B3n_Mercal&lt;br /&gt;(21) Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval), creada en enero de 2008 http://www.abn.info.ve/go_news5.php?articulo=117377&lt;br /&gt;(22) Citado por Víctor Álvarez.&lt;br /&gt;(23) Véase Mark Weisbrot y Luis Sandoval, La Economía venezolana en tiempos de Chávez, Center for Economic and Policy Research, Washington, 2007, www.cepr.net&lt;br /&gt;(24) Una anécdota personal: me quedé estupefacto al ver, a finales de noviembre de 2006, en los barrios de clase media de Caracas, puntos de venta de miles de árboles de navidad importados de Canadá. Los comercios también vendían, en gran cantidad, sistemas para esparcir nieve química sobre los pinos. Hay que tener en cuenta que para esas fechas la temperatura media en Caracas es de más de 20 grados. El bolívar sobrevaluado hace absolutamente rentable la importación masiva de los pinos provenientes del gran Norte. Es verdad que Hugo Chávez critica este modelo de importación sistemática, tanto más, —dice—, cuanto que esto corresponde a unos hábitos culturales (por ejemplo, el papá Noel) también importados y adoptados en detrimento de las tradiciones locales.&lt;br /&gt;(25) Véase http://www.cadtm.org/IMG/article_PDF/article_a4492.pdf y Martha Harnecker, «Selección de las opiniones más destacadas de los intelectuales reunidos en el CIM», http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88131, que presenta extractos de diferentes intervenciones realizadas en el curso del encuentro de intelectuales organizado par el CIM a principios de junio de 2009.&lt;br /&gt;(26) Las recomendaciones que siguen son válidas también para Ecuador y Bolivia (cuya evolución reciente se analizará más adelante), aunque la situación en Venezuela es más favorable, desde muchos puntos de vista, para su aplicación.&lt;br /&gt;(27) Ha tomado una primera medida en ese sentido en el 2009 al nacionalizar el Banco de Venezuela.&lt;br /&gt;(28) En este sentido, véanse las propuestas de Víctor Álvarez en la parte final del documento antes citado.&lt;br /&gt;(28) Roberto López, profesor en la universidad de Zulia, critica un proceso «en el cual sectores empresariales privados, que no son necesariamente los que están tratando de derrocar al gobierno, sino los sectores empresariales privados aliados a la burocracia bolivariana, que se han hecho multimillonarios en este período. Habría que hacer un análisis de los grupos empresariales y de la relación con los haberes económicos de muchos dirigentes y próceres del proceso. Pareciera que hay una nueva burguesía bolivariana asociada a sectores empresariales. Por ejemplo, un hecho que conozco casi directamente es el de las empresas contratistas que acaban de ser nacionalizadas, expropiadas en la Costa Oriental del Lago, donde prácticamente en todas esas empresas estaban empresarios que habían participado en el golpe, en el paro petrolero y todos estaban asociados con dirigentes del PSUV, con dirigentes de la revolución, con diputados, gobernadores bolivarianos, etc.» Véase:   http://www.aporrea.org/actualidad/n136767.html&lt;br /&gt;(30) Entre ellos, la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez, cuando se aplicó en 1989 un plan de ajuste estructural impuesto por el FMI, que provocó la enorme sublevación popular del 27 de febrero de 1989, que fue sangrientamente reprimida. Pérez era por entonces vicepresidente de la Internacional Socialista.&lt;br /&gt;(31) Según el Instituto Nacional de Estadísticas, en 1999 las exportaciones a Estados Unidos representaban el 47,36 % del total y las importaciones provenientes de este país representaban el 40,61 % del total. En el 2007, los porcentajes respectivos pasaron al 52,4% y al 25,8 %.&lt;br /&gt;(32) Se recuperó 2.675.732 hectáreas pertenecientes a los grandes propietarios rurales (latifundistas) y se concedió a los campesinos títulos de propiedad agraria y títulos de adjudicación por un total de 1.862.247 hectáreas a finales del 2008.&lt;br /&gt;(33) El sector agrícola representa apenas el 4,39 % del PIB, mientras que en Colombia llega al 12,1 % del PIB. La media en Latinoamérica es del 6,22 % del PIB.&lt;br /&gt;(34) Véase Alexandra Angelaume y Jean Christian Talet, «Mutation maraîchère et accompagnement institutionnel dans les Andes vénézuéliennes (1950-2007) in Olivier Compagnon, Julien Rebotier y Sandrine Revet (bajo la dirección de), Le 
